Guillermo IV del Reino Unido (nacido William Henry; Londres, 21 de agosto de 1765 ‑ Windsor, 20 de junio de 1837) fue rey del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda y de Hannover, desde el 26 de junio de 1830 hasta su fallecimiento, en 1837. Había sido príncipe del Reino Unido desde su nacimiento. Fue nombrado duque de Clarence y Saint Andrews, en 1789, convirtiéndose en el primero y único en ostentar este título. Ha sido el segundo monarca de mayor edad en ascender al trono británico, ya que lo hizo a la edad de 64 años, solo siendo superado por Carlos III del Reino Unido, quien, en 2022, ascendió al trono a los 73 años. Tras su muerte, acaecida en 1837, la unión personal de las coronas del Reino Unido y del Reino de Hannover se disolvió, tras 123 años, debido a la ley sálica imperante en este último que impedía a su sobrina y sucesora, la reina Victoria, poder acceder a ese trono, por lo que el siguiente varón en la línea sucesoria, el príncipe Ernesto Augusto, duque de Cumberland, hermano de Guillermo IV, se convirtió en rey de Hannover como Ernesto Augusto I.

Fue el tercer hijo del matrimonio formado por el rey Jorge III del Reino Unido y la duquesa Carlota de Mecklemburgo-Strelitz y, durante sus primeros años, residió en el palacio de Kew, donde fue educado por tutores privados. Durante su juventud, sirvió en la Marina Real —lo que, más adelante, hizo que fuera apodado «el Rey Marinero»— y, entre 1780 y 1783, participó en la batalla del Cabo de San Vicente y en la guerra de Independencia de los Estados Unidos. En 1785, fue designado teniente y, al año siguiente, recibió el rango de capitán y enviado a servir en las Indias Occidentales. En 1789, su padre lo nombró duque de Clarence y St. Andrews, dejando la Marina Real al año siguiente.

Tras la muerte de su hermano, Federico de York, en 1827, se convirtió en el heredero al trono británico y, ese mismo año, fue designado gran lord almirante por su hermano, el rey Jorge IV.

Durante su reinado, se promovieron varias reformas, como la revisión de la Ley de Pobres, la democratización del gobierno municipal, la restricción del trabajo infantil y la abolición de la esclavitud en todo el Imperio Británico.

La legislación más importante de su reinado fue el Acta de Reforma de 1832, también conocida como «Ley de reforma de 1832», que modernizaba el sistema electoral británico. También destaca que, en contraste con su hermano y su padre, Guillermo IV no intervino mucho en asuntos políticos, aunque fue el último monarca en designar un primer ministro en contra de la voluntad del Parlamento en 1834.

Primeros años Guillermo Enrique nació el 21 de agosto de 1765 en el palacio de Buckingham, tercero de los quince hijos de Jorge III del Reino Unido y Carlota de Mecklemburgo-Strelitz. Por ser el tercero en la línea de sucesión —detrás de sus hermanos Jorge de Gales y Federico de York—, no se esperaba que heredara la corona. Fue bautizado en la Gran Cámara del Consejo del palacio de St. James el 18 de septiembre de 1765, siendo sus padrinos sus tíos paternos Guillermo Enrique de Gloucester, duque de Edimburgo; Enrique de Cumberland y Augusta Federica, princesa real.

A los trece años, ingresó en la Royal Navy y estuvo presente en la batalla del Cabo de San Vicente en 1780.

En abril de 1783, visitó al capitán general Luis de Unzaga y Amézaga en su residencia de La Habana, donde, además de intercambiar prisioneros de guerra, trataron los preliminares del Tratado de París —firmado el de ese mismo año— para planear el intercambio de las Bahamas por las Floridas y, así, acordar la independencia de los Estados Unidos. Cazorla Granados, Frank (Coord.), García Baena, Rosa, Polo Rubio, J. David, Reder Gadow, Marion (prólog.), El gobernador Luis de Unzaga (1717-1793) Precursor en el nacimiento de los EE. UU. y en el liberalismo, Fundación Málaga, 2019, pp. 25-133. http://dbe.rah.es/biografias/35206/luis-de-unzaga-y-amezaga

En 1785, Guillermo obtuvo el rango de teniente, y, cuando fue destinado a las Indias Occidentales en 1786, fue nombrado capitán.

El príncipe intentó ser ungido con un título ducal, al igual que sus hermanos mayores, y recibir una concesión parlamentaria similar. Sin embargo, su padre se mantuvo renuente a ello, por lo que, para presionarlo, amenazó con postularse a la Cámara de los Comunes por el distrito electoral de Totnes, en Devon. Finalmente, el , Jorge III lo nombró duque de Clarence y St. Andrews, diciendo: «sé que con esto doy un voto más a la oposición». El historial político de Guillermo era inconsistente y, como muchos políticos de la época, no se puede atribuir a un solo partido. Sin embargo, se alió públicamente con los whigs —al igual que sus hermanos mayores, que eran conocidos por estar en conflicto con las posiciones políticas de su padre—.Allen, p. 46 y Ziegler, pp. 89–92.

El recién nombrado duque dejó de servir activamente en la Marina Real en 1790. Le promovieron a almirante en su retiro. Cuando el Reino Unido declaró la guerra a Francia en 1793, Guillermo estaba impaciente por servir a su país, pero no fue destacado en ningún puesto. En su lugar, pasó algo de tiempo en la Cámara de los Lores. Allí defendió los gastos exorbitantes de su hermano, el príncipe de Gales, que había presentado al Parlamento una demanda para cancelar sus deudas. También intervino en favor de la esclavitud (que, aunque había sido virtualmente suprimida en el Reino Unido, todavía existía en las colonias británicas): utilizó su experiencia en las Indias Occidentales para defender su posición.

Después de dejar la Marina Real, el duque de Clarence sostuvo una larga relación con una actriz irlandesa, Dorothea Bland, más conocida por su nombre artístico, Mrs. Jordan. Desde 1791 tuvieron diez hijos, quienes recibieron el apellido Fitzclarence. La relación duraría veinte años hasta 1811, en que terminó por razones políticas. El , en el palacio de Kew, Guillermo se casó con la princesa Adelaida de Sajonia-Meiningen —que le duplicaba en edad—, en una ceremonia conjunta en la que Eduardo de Kent, hermano de Guillermo, contrajo matrimonio con la princesa Victoria de Sajonia-Coburgo-Saalfeld.Van Der Kiste, John, Childhood at Court 1819-1914, Sutton Publishing, 1995, pág. 2 (en inglés)

De este matrimonio nacieron cinco hijos, de los que ninguno llegó a la edad adulta:

Carlota Augusta Luisa (n. y m. Fürstenhof, Hannover, el ). Un aborto (Dunquerque, Francia, ). 'Isabel Georgiana Adelaida' (palacio de St. James, -). Unos hijos gemelos (n. muertos, Bushy Park, Middlesex, ).

El hermano mayor de Guillermo, el príncipe de Gales, había sido príncipe regente desde 1811 debido a la enfermedad mental de su padre, el rey Jorge III. En 1820, al morir el soberano, la corona pasó al príncipe regente, que se convirtió en rey Jorge IV. Como el nuevo rey no tenía ningún hijo vivo en aquel momento (su única hija, la princesa Carlota Augusta, murió de parto en 1817), Guillermo se encontraba entonces en el segundo lugar de la línea sucesoria, precedido solamente por su hermano, el duque de York. Cuando este falleció en 1827, Guillermo, con 62 años de edad, se convirtió en el heredero al trono. Ese mismo año, Jorge IV designó a Guillermo gran lord almirante, cargo que había estado en comisión —es decir, ejercido por un grupo en lugar de un solo individuo— desde 1709. Mientras estuvo en el cargo, Guillermo procuró tomar el control en solitario de los asuntos navales, aunque la ley le requirió que actuara, en la mayoría de las circunstancias, bajo el acuerdo de, por lo menos, dos miembros de su consejo. Jorge IV solicitó su dimisión en 1828, a lo que Guillermo accedió.

Reinado en Hannover miniaturadeimagen|Efigie de Guillermo IV en una moneda de de tálero del reino de Hannover (1834) Como rey de Hannover su más importante actuación fue, sin duda, aprobar y firmar en 1833 una nueva Constitución para Hannover que tuvo en cuenta a la clase media, otorgó un poder limitado a las clases bajas y amplió el papel del Parlamento; pero esta Constitución fue revocada tras la muerte de Guillermo en 1837, por su hermano y sucesor, el rey Ernesto Augusto I de Hannover, quien gobernó como un monarca absolutista.

Reinado en Gran Bretaña

izquierda|miniaturadeimagen|Retrato de coronación de Guillermo IV, realizado por David Wilkie en 1832 Cuando Jorge IV murió sin hijos el , el duque de Clarence ascendió al trono como Guillermo IV, siendo coronado, junto con su esposa, en la abadía de Westminster, el . A diferencia de su extravagante hermano, Guillermo IV detestaba toda pompa y ceremonia. En contraste con Jorge IV, que pasaba la mayoría de su tiempo en el castillo de Windsor, Guillermo IV era conocido, especialmente al comienzo de su reinado, por caminar sin escolta, a través de Londres o Brighton. Hasta la Crisis de la Reforma, fue muy popular entre sus súbditos.

Al principio del reinado de Guillermo IV, Arthur Wellesley, I duque de Wellington era el primer ministro. Durante la elección general de 1830 (la muerte del monarca requirió nuevas elecciones), sin embargo, los tories de Wellington perdieron ante los whigs de Charles Grey. Al convertirse en primer ministro, lord Grey anunció inmediatamente que procuraría reformar el sistema electoral, que había sufrido pocos cambios desde el . Las inconsistencias del sistema eran enormes; por ejemplo, las grandes ciudades, tales como Mánchester y Birmingham, no elegían miembros, mientras que las ciudades pequeñas, tales como Old Sarum (con siete votantes), elegían a dos miembros del Parlamento cada uno. A menudo, las ciudades aún más pequeñas —conocidas como burgos podridos y ciudades bolsillo— eran «compradas» por aristócratas, cuyos «candidatos» eran invariablemente nominados al Parlamento por sus pobladores. Como monarca, Guillermo IV desempeñó un papel importante en la Crisis de la Reforma. Cuando la Cámara de los Comunes desestimó la Ley de reforma de 1832 en 1832, el ministerio de lord Grey pidió la disolución inmediata del Parlamento y nuevas elecciones generales. Al principio, el rey vaciló en usar sus poderes para disolver el Parlamento, pues las elecciones apenas habían sido celebradas un año antes. Sin embargo, le irritó la conducta de la oposición, que solicitó formalmente la aprobación de una directiva, o una resolución, en la Cámara de los Lores en contra de la disolución. Considerando el movimiento de la oposición como un ataque personal a su poder, Guillermo IV entró en persona en la Cámara de los Lores, donde se discutía sobre si aprobar o no la directiva, y clausuró el Parlamento. El rey había enviado comisionados como era (y sigue siendo) acostumbrado, que habrían tenido que aguardar el final de la discusión, pero la llegada del monarca alteró la situación. Guillermo IV procedió a disolver el Parlamento, forzando las nuevas elecciones para la Cámara de los Comunes, que dieron una gran victoria para los reformadores. Sin embargo, aunque la Cámara de los Comunes estaba claramente a favor de la reforma parlamentaria, los lores seguían oponiéndose de manera implacable a ella. Tras el rechazo de la Segunda Ley de la Reforma (1831) por la Cámara Alta, mucha gente empezó a agitarse en favor de la reforma; algunos partidarios de la misma fueron más drásticos, participando en varios «complots reformadores». La nación se encontró entonces en su mayor crisis política desde la Revolución Gloriosa de 1688. miniaturadeimagen|Efigie de Guillermo IV en una moneda de media corona del Reino Unido (1836)