El orgasmo (del griego , ) o clímax sexual es la descarga repentina de la tensión sexual acumulada durante el ciclo de la respuesta sexual, resultando en contracciones musculares rítmicas en la región pélvica caracterizadas por el placer sexual. (2012), véanse las páginas 133–135 para información del orgasmo, y la página 76 para obtener información sobre la terminación nerviosa vaginal. Experimentados por hombres y mujeres, los orgasmos son controlados por el sistema nervioso involuntario o autónomo. A menudo se asocian con otras acciones involuntarias, incluyendo espasmos musculares en múltiples áreas del cuerpo, una sensación de euforia en general y, frecuentemente, se exteriorizan movimientos del cuerpo y vocalizaciones. El período después del orgasmo (conocido como período refractario) es a menudo una experiencia relajante, atribuido a la liberación de las neurohormonas, oxitocina y prolactina, así como las endorfinas.

Los orgasmos humanos generalmente resultan de la estimulación sexual física del pene en los hombres (típicamente acompañando a la eyaculación), y del clítoris en las mujeres. La estimulación sexual puede ser por práctica propia (masturbación) o con una pareja sexual (relaciones sexuales con penetración, relaciones sexuales sin penetración, u otra actividad sexual).

El orgasmo en los animales se ha estudiado significativamente menos que en los seres humanos.

La llegada al orgasmo Se puede llegar al orgasmo con una gran variedad de actividades. En el caso de los hombres, se puede alcanzar la suficiente estimulación en el pene mediante el coito vaginal, el sexo anal, la felación o la masturbación. Las mujeres pueden alcanzarlo mediante el coito, el cunnilingus o la masturbación, y una proporción menor dice poder alcanzarlo con solo la estimulación de los pezones y otras zonas erógenas.Otto, Herbert A. (1988) New Orgasm Options: Expanding Sexual Pleasure. Una persona puede experimentar orgasmos múltiples o también puede llegar al mismo mediante el uso de algún tipo de juguete sexual.

Además de la estimulación física, se puede alcanzar el orgasmo mediante únicamente excitación psicológica, como por ejemplo durante los sueños eróticos (polución nocturna de hombres o mujeres) o el control del orgasmo. Los orgasmos originados únicamente mediante estimulación psicológica fueron reportados por primera vez entre personas con lesiones de médula espinal. Aunque las lesiones de médula espinal suelen acarrear la pérdida de ciertas sensaciones y altera la percepción de uno mismo, una persona con estas alteraciones conserva la posibilidad de excitación sexual y los deseos eróticos.

Un orgasmo involuntario, como en el caso de un contacto sexual forzado (durante una violación o una agresión sexual), puede acarrear sentimientos de vergüenza causados por la internalización de actitudes ajenas como culpar a la víctima. Anthony, D. John. "Trauma Counseling", Anugraha Publications, Tamil Nadu, India, Sep. 2005. La incidencia de aquellos que han tenido una experiencia sexual no solicitada y han experimentado un orgasmo es muy baja; posiblemente la mayoría no se reporten por la vergüenza y la turbación. Estos casos se dan indiferentemente del sexo de la víctima.

La literatura científica se centra en la psicología del orgasmo femenino más que en el masculino, en la que «parece reflejar la suposición de que el orgasmo femenino es psicológicamente más complejo que el orgasmo masculino», pero «la escasa evidencia empírica disponible sugiere que el orgasmo masculino y femenino pueden tener más similitudes que diferencias. En un estudio controlado de Vance y Wagner (1976), los evaluadores independientes no podían diferenciar descripciones escritas de las experiencias de orgasmo masculino versus femenino».

El orgasmo masculino En los hombres, la forma más común de llegar al orgasmo es mediante la estimulación física del pene. Suele estar acompañado de la eyaculación, pero es posible tener orgasmos sin eyaculación, por eyaculación retardada, o eyacular sin llegar al orgasmo, en caso de anorgasmia.

Modelo de dos estadios El punto de vista tradicional es que hay dos estadios en los orgasmos masculinos: eyaculación y orgasmo simultáneos, inmediatamente seguidos por un periodo refractario que impide que el hombre tenga varios orgasmos seguidos.

En 1996, Masters y Johnson publicaron investigaciones esenciales sobre las fases de la estimulación sexual. Su trabajo incluía hombres y mujeres, y de forma diferente a la de Alfred Kinsey en 1948 y 1953, trataron de determinar los estados fisiológicos antes y después del orgasmo. Masters y Johnson defendían que, en el primer estadio, «los órganos accesorios se contraen y el hombre puede notar la inminencia de la eyaculación, y dos o tres segundos después llega esta, la cual el hombre no puede constreñir, retrasar o retraer de ninguna forma». Reportaron que, contrariamente a las mujeres, «para los hombres, la fase de resolución incluye un periodo refractario impuesto» y añaden que «algunos hombres menores de 30 años, aunque no muchos, tienen la habilidad de eyacular frecuentemente y tienen cortos periodos refractarios durante la fase de resolución». Masters y Jonhson han equiparado el orgasmo masculino y la eyaculación y mantienen la necesidad de un periodo refractario entre orgasmos.

Orgasmo retardado y orgasmo múltiple En contraste con el modelo de dos estadios del orgasmo masculino, Kahn (1939) igualó el orgasmo y la eyaculación y estableció que se pueden tener varios orgasmos y que «de hecho, algunos hombres son capaces de enlazar un orgasmo con otro y un tercero y cuarto». Aunque es raro en hombres conseguir orgasmos múltiples, la afirmación de Kahn se apoya en hombres que han tenido orgasmos múltiples y consecutivos reduciendo el periodo refractario. Algunos hombres se pueden masturbar durante horas, llegando al orgasmo varias veces. Muchos hombres que comienzan a masturbarse o tienen sus primeras actividades sexuales antes de la adolescencia, son capaces de conseguir múltiples orgasmos sin eyaculación. Algunas pruebas indican que los orgasmos de los hombres antes de la pubertad son cualitativamente similares a la experiencia normal del orgasmo femenino, ya que no hay eyaculación ni periodo refractario, lo que sugiere que los cambios hormonales que ocurren durante la pubertad, tienen una fuerte influencia en el orgasmo masculino durante la adultez.

Se cree que un aumento de la producción de la hormona oxitocina durante la eyaculación es la principal responsable del periodo refractario, y la cantidad en la que esta hormona se incrementa puede afectar a la duración del periodo refractario.Panksepp, Jaak (2004). Textbook of biological psychiatry. Wiley-IEEE, p. 129. Otro compuesto químico considerado el responsable del periodo refractario masculino es la prolactina, que antagoniza la dopamina, responsable de la excitación sexual. Por eso existe un interés experimental en drogas que inhiben la prolactina, como la cabergolina. Informes anecdóticos sobre la cabergolina sugieren que puede eliminar el periodo refractario, permitiendo a los hombres experimentar orgasmos múltiples eyaculatorios en una rápida sucesión. Al menos un estudio científico apoya estas pruebas, pese a que la cabergolina tiene muchos efectos secundarios potenciales, por lo que no se ha aprobado para tratar la disfunción eréctil. Otra razón para la falta o ausencia del periodo refractario es un aumento en la producción de oxitocina. Se cree que la cantidad en la que se produce afecta a la duración de cada periodo refractario.

En los últimos años, se han escrito libros en los que se afirma que el hombre puede alcanzar orgasmos múltiples. En otras obras se asegura que, el tratar de refrenar la eyaculación, da como resultado un orgasmo más intenso y placentero y un estado postorgásmico mucho más energético. Las técnicas incluyen control físico y mental sobre las emisiones y la vasocongestión preeyaculatoria, más que el forzar la retención o las contracciones eyaculatorias.Ellis, Havelock. Studies in the Psychology of Sex, vol. vi, p. 552, F. A. Davis Co., 1910, Kindle Edition 2008 ISBN B0016PEMOS Una técnica para retrasar la eyaculación es ejercer presión en el perineo, a medio camino entre el escroto y el ano, justo antes de la eyaculación. Sin embargo, esto puede llevar a eyaculación retrógrada, por ejemplo, redirigiendo el semen a la vejiga urinaria en vez de salir hacia el exterior por la uretra. También puede causar daños a largo plazo por la presión que se ejerce en los nervios y vasos sanguíneos del perineo, semejante al que tienen algunos hombres que andan en bicicleta con asientos estrechos durante largos periodos de tiempo. Los hombres que han sido operados de la próstata o de la vejiga, pueden experimentar orgasmos secos causados por eyaculación retrógrada.

El orgasmo femenino miniaturadeimagen|Mujer durante un orgasmo thumb|Fases de la excitación y orgasmo femenino La mayoría de las mujeres, 70-80 % en las estadísticas generales, requiere estimulación clitoriana directa (puede ser manual, oral u otra fricción concentrada contra la parte externa del clítoris) para alcanzar el orgasmo,"The amount of time of sexual arousal needed to reach orgasm is variable – and usually much longer – in women than in men; thus, only 20–30% of women attain a coital climax. b. Many women (70–80%) require manual clitoral stimulation..." aunque la estimulación clitórica indirecta (por ejemplo vía penetración vaginal) también puede ser suficiente. Esto es así porque el glande del clítoris tiene más de 8000 terminaciones nerviosas, más que cualquier parte del cuerpo humano. El clítoris y el pene son homólogos, por lo que ambos órganos albergan similar capacidad de producir placer sexual. Masters y Johnson afirmaron que todas las mujeres son potencialmente multiorgásmicas y declararon que «la mujer es capaz de volver al orgasmo inmediatamente después de una experiencia orgásmica, si se vuelve a estimular antes de que las tensiones bajen de la fase de meseta de los niveles de respuesta». Tras el orgasmo inicial, los orgasmos subsiguientes en la mujer pueden ser más fuertes o más placenteros por la estimulación acumulada. Aunque se acepta generalmente que las mujeres no experimentan periodo refractario (de ahí que puedan experimentar múltiples orgasmos, rápidamente después del primero), algunas fuentes declaran que tanto hombres como mujeres tienen periodo refractario, ya que las mujeres también tienen un período tras el orgasmo en el que más estimulación no produce excitación.

Tipos de orgasmo Aunque la mayoría de los investigadores sostiene que no tiene sentido hacer distinción entre los «tipos» de orgasmo femenino, este se distingue habitualmente en dos categorías: orgasmo clitoriano y orgasmo vaginal. El origen del orgasmo vaginal es objeto de debate por la escasez de terminaciones nerviosas de la mayor parte de la vagina.