Howard Phillips Lovecraft (Providence, 20 de agosto de 1890-Providence, 15 de marzo de 1937), más conocido como , fue un escritor estadounidense, autor de relatos y novelas de terror y ciencia ficción. Se le considera un gran innovador del cuento de terror, al que aportó una mitología propia —los Mitos de Cthulhu—, desarrollada en colaboración con otros autores, actualmente en vigencia. Su obra constituye un clásico del horror cósmico, una línea narrativa que se aparta de las tradicionales historias de terror sobrenatural —satanismo, fantasmas—, incluyendo elementos de ciencia ficción como, por ejemplo, razas alienígenas, viajes en el tiempo o existencia de otras dimensiones.
Su familia provenía de una distinguida tradición burguesa venida a menos, razón que marcó, en buena medida, la personalidad elitista del autor de Providence. Su padre murió cuando este era aún muy pequeño y su madre lo sobreprotegió intentando que no se relacionara con gente que ella consideraba de clase inferior. En 1921, cuando el autor contaba con treinta y un años, la muerte de su madre le afectó profundamente. Luego, conoció a la escritora y comerciante Sonia Greene, con quien contrajo nupcias y se mudó a Nueva York, pero fracasó en su matrimonio. Tras sentir una profunda aversión por la vida neoyorquina —donde se acrecentó su racismo— Lovecraft decidió volver a su Providence natal donde vivió con sus tías hasta el fin de sus días. De su estancia en Nueva York, Lovecraft continuó intercambiando correspondencia con autores como Robert E. Howard, Robert Bloch, Clark Ashton Smith o August Derleth, para quienes trabajó como escritor fantasma con algunos de ellos formando lo que se denominó, posteriormente, el Círculo de Lovecraft. Dichos autores colaboraron en buena medida en el desarrollo de su propia literatura y salvaron la obra de Lovecraft del olvido. Daba largos paseos nocturnos y le invadía una profunda sensación de soledad y frustración. Durante esa época desarrolló sus obras más representativas como The Call of Cthulhu —La llamada de Cthulhu— (1926), At the Mountains of Madness —En las montañas de la locura— (1931) o The Case of Charles Dexter Ward —El caso de Charles Dexter Ward— (1941).
Publicó varias de sus obras en vida gracias a la revista estadounidense de género pulp Weird Tales, de las que la primera fue Dagón. Asimismo, Lovecraft cultivó la poesía, el ensayo y la literatura epistolar. Se carteó con sus colegas de profesión durante años y dejó escrita una correspondencia que asciende a cien mil misivas. Mil de estas fueron publicadas en cinco volúmenes por Arkham House, la editorial fundada por dos seguidores de Lovecraft, August Derleth y Donald Wandrei. Su estilo literario es inconfundible y muy personal. Lo caracteriza el exceso de palabras polisílabas y de adjetivos cultos como «atávico», «numinoso», «inmemorial», «arcano». Su tono siempre serio y solemne ha sido copiado en innumerables ocasiones por muchos escritores de terror como, por ejemplo, los autores del Círculo de Lovecraft. Sus creaciones se han vuelto muy populares, como los dioses Cthulhu, Nyarlathotep, Azathoth, el libro ficticio Necronomicón o personajes como Erich Zann o Herbert West, que han aparecido en diversas adaptaciones cinematográficas.
El legado de Lovecraft es muy extenso: abarca literatura, ensayo, historietas, cine, música, juegos de mesa y videojuegos. Algunos de los ejemplos más notables son, en literatura, los relatos de Stephen King basados en la mitología de Lovecraft, como Jerusalem's Lot y Pesadillas y alucinaciones; el ensayo escrito por el propio H. P. Lovecraft, El horror sobrenatural en la literatura —el cual es, además, uno de los mejor considerados sobre el género de terror literario—; algunos cómics guionizados por el escritor Alan Moore, como Providence; grupos de rock and roll y de heavy metal como Metallica o Iron Maiden, que han mencionado el nombre del autor de Providence en algunos de sus álbumes principales; juegos de rol como La llamada de Cthulhu, publicado por la editorial Chaosium, o videojuegos como Alone in the Dark o Prisoner of Ice, que han basado sus temáticas en la mitología de los Mitos de Cthulhu. Asimismo, el séptimo arte ha llevado numerosas veces la obra de Lovecraft a la gran pantalla como, por ejemplo, Re-Animator (1985) de Stuart Gordon, El color del espacio exterior (2019) de Richard Stanley e, incluso, el director Guillermo del Toro lleva queriendo adaptar desde 2006 la novela En las montañas de la locura.
Apenas reconocido en vida, actualmente su obra ha sido traducida a más de veinticinco idiomas y su nombre es uno de los más relevantes en cuanto al horror de ficción se refiere. Murió en 1937, prácticamente en la pobreza, debido a un cáncer intestinal. Más allá de su obra, se le considera un genio de la literatura de terror y uno de los escritores más influyentes del género fantástico del siglo .
Semblanza
El psiquiatra, ensayista y traductor Rafael Llopis, principal divulgador de Lovecraft en España, escribió sobre el autor: «Educado en un santo temor al género humano —exceptuando de este a las “buenas familias” de origen anglosajón—, creía que nadie es capaz de comprender ni de amar a nadie y se sentía un extranjero en su patria. Para él “el pensamiento humano [...] es quizá el espectáculo más divertido y más desalentador del globo terráqueo”».
Enciclopedia Penguin del horror y lo sobrenatural recoge sobre el escritor: «Algunos han criticado sus obras por su estilo ampuloso, repleto de adjetivos, pero la armonía y el equilibrio en sus mejores cuentos justifican plenamente esa práctica como deliberada». Lovecraft inició un nuevo estilo literario reformulando muchos de los clichés del género de terror y dotándoles de un nuevo significado en su particular manera de narrar. Puso gran dedicación en ello y, de sus ideas estéticas sobre los cuentos de terror, nace su ensayo El horror sobrenatural en la literatura (1927, revisado en 1936), el cual es un riguroso y fundamental estudio sobre los principios del relato de temática sobrenatural. En este, el autor de Providence define que en cualquier historia de terror «debe haber presente una cierta atmósfera de mortal terror inesperado a fuerzas exteriores desconocidas», describiendo el desarrollo de la novela gótica a través de las obras de Walpole, Radcliffe, Lewis y Maturin.
En su estudio Danse Macabre —Danza macabra— (1981), el escritor Stephen King afirma que Lovecraft es «el príncipe oscuro y barroco de la historia del horror del siglo ».King, Stephen: Danza macabra. Ed. Valdemar - Madrid, 2006. ISBN 84-7702-545-2, p. 60 Además, por contraposición al mal interno o psicológico, «el concepto de mal externo tiene más alcance, es más impresionante. Lovecraft así lo entendió, y es lo que hace a sus historias de extraordinaria, ciclópea maldad, tan efectivas cuando son buenas. [Sus mejores cuentos] nos hacen sentir el peso del universo suspendido sobre nuestras cabezas, sugieren fuerzas sombrías capaces de destruirnos a todos solo con gruñir en sueños».Ibíd., p. 107
miniatura|Primera página del manuscrito original de En las montañas de la locura.
Para su biógrafo S. T. Joshi, Lovecraft «no era un “extraño en este siglo”», como afirma de sí mismo el protagonista de su cuento El extraño. Si se estudian detenidamente sus historias se observará en ellas algo más que los sueños escapistas de un anticuario caduco: enseguida encontramos datos como el descubrimiento de Plutón, citado en The Whisperer in Darkness —El que susurra en la oscuridad— (1930), o la entonces todavía controvertida teoría de la deriva continental, en la novela At the Mountains of Madness —En las montañas de la locura— (1931). Y ahondando más, en la ficción más tardía, nos topamos repetida y significativamente con Albert Einstein, Max Planck y Werner Heisenberg. Asimismo, las metáforas sobre el futuro desarrollo estético, político y económico de la humanidad, se transparentan en las civilizaciones alienígenas que aparecen en The Mound —El montículo— (1929-1930; publicado en 1940 como obra de Zealia Bishop), En las montañas de la locura (1931; publicado en 1932) y The Shadow Out of Time —La sombra de otro tiempo— (1935; publicado en 1936).
Según la escritora estadounidense Joyce Carol Oates, «la mística identificación de Lovecraft con sus escenarios del Massachusetts rural y las antiguas colonias de Salem, Marblehead y Providence, sugiere un trascendentalismo paródico en el que el “espíritu” reside en todas partes excepto, posiblemente, en los seres humanos». Lovecraft, en suma, como ocurre con Edgar Allan Poe desde el siglo , ha ejercido «una influencia incalculable sobre sucesivas generaciones de escritores de ficción terrorífica».
Por su parte, el novelista francés Michel Houellebecq declaró: «Yo descubrí a H.P.L. a los dieciséis años gracias a un "amigo". Como impacto, fue de los fuertes. No sabía que la literatura podía hacer eso. Y, además, todavía no estoy seguro de que pueda. Hay algo en Lovecraft que no es del todo literario [subrayado del autor]».
Biografía Primeros años miniatura|Sarah, Howard y Winfield Lovecraft en 1892. En sus primeras fotografías Lovecraft parece vestido de niña debido a que hasta principios del siglo XX niños y niñas pequeños vestían prácticamente igual, para facilitar ir al baño, dada la dificultad de manejo de botones y cordones de los antiguos pantalones; cuando entre los cuatro y seis años el niño adoptaba los pantalones, daba lugar a una ceremonia conocida en inglés como breeching, en que recibía regalos y paseaba por el vecindario con su nuevo atuendo.
Howard Phillips Lovecraft nació el 20 de agosto de 1890 a las 9 de la mañana en el hogar familiar situado en el n.º 194 —hoy 454— de Angell Street, en Providence, capital del estado de Rhode Island. La casa fue derribada en 1961. H. P. fue el hijo único de Winfield Scott Lovecraft (1853-1898) —representante de ventas de la Gorham Silver Company, dedicada al comercio de la plata, metales preciosos y joyería— y de Sarah Susan Phillips (1857-1921), la segunda de los cuatro hijos de Whipple Van Buren Phillips y Rhoby Alzada Place. Para ambos era su primer matrimonio, aunque los dos habían superado los treinta años cuando firmaron su enlace.
Lovecraft procedía de unos ancestros distinguidos; en cuanto a su línea materna, los Phillips, se podía rastrear su linaje casi hasta el Mayflower, ya que los antepasados maternos se remontaban a la llegada de George Phillips a Massachusetts en 1630. Cuando el autor visitó algunas de las tierras de sus ancestros al este del estado de Rhode Island, el apellido de Phillips era recordado con cariño y respeto.Se recomienda ver Selected Letters 2,81f. Su línea paterna también era de origen británico y el escritor pudo rastrear su apellido —Lovecraft o Lovecroft— hasta el siglo . 165px|thumb|left|Retrato de Lovecraft, hacia 1900. Al pequeño y solitario Howard le gustaba frecuentar parajes extraños y apartados para poder dar rienda suelta a su exaltada imaginación. En esos lugares —cuevas, arboledas alejadas, etcétera— recreaba situaciones históricas o se ensimismaba en la observación de pequeños detalles que pasaban inadvertidos al resto de las personas, pero que a él le fascinaban, como detenerse a escuchar a las hadas del bosque o imaginar lo que podría existir en el espacio exterior. Quizás una de las razones por las que le gustaba tanto evadirse era por la estricta atadura a la que lo sometía su madre, diciéndole que él no debía jugar con niños de menor categoría o insistiendo en que era feo y que nunca llegaría a triunfar.