El palacio de la Generalidad (Palau de la Generalitat en catalán) es la sede de la Presidencia de la Generalidad de Cataluña y uno de los pocos edificios de origen medieval en Europa que se mantiene como sede del gobierno y de la institución que lo construyó. Se encuentra en el distrito de Ciudad Vieja de la ciudad de Barcelona. El edificio está situado entre los límites de las calles del Obispo, de San Severo y de San Honorato con la fachada principal en la plaza de San Jaime frente a la Casa de la Ciudad de Barcelona.

El primer edificio fue comprado en 1400 por el entonces diputado eclesiástico Alfonso de Tous, y estaba situado en la calle San Honorato, de la antigua judería (call). La primera ampliación (del año 1416) daba a la calle del Obispo y fue realizada por Marc Safont, junto con la capilla de San Jorge, del mismo autor, construida en el año 1434.La Gran Enciclopèdia en català, (2004),Volumen 15,ISBN 84-297-5443-1. p.11618.

Pere Blai fue el arquitecto que en 1596 levantó la fachada principal en estilo renacentista de la plaza San Jaime, siendo la primera gran fachada de este estilo arquitectónico en Cataluña. Más tarde fueron adquiriéndose y reformándose casas hacia la calle de San Severo hasta conformar el perímetro descrito anteriormente.

Historia miniatura|Fernando II de Aragón en su trono enmarcado por dos escudos con el emblema del señal real. Frontis de una edición de 1495 de las Constituciones catalanas.Guillermo Fatás y Guillermo Redondo, Blasón de Aragón: el escudo y la bandera , Zaragoza, Diputación General de Aragón, 1995, pp. 101-102. El 26 de diciembre del año 1282 se constituyeron legalmente las Cortes de Cataluña por el rey Pedro III con la representación de tres brazos o estamentos: el militar, formado por los nobles; el eclesiástico, formado por las dignidades de la Iglesia, y el popular o real, que lo formaban los síndicos de los municipios pertenecientes al rey.

Aunque al principio sus reuniones se celebraban una vez al año, se fueron distanciando, por lo que se creó una comisión de representación para que actuase permanentemente, siendo la primera designación el 7 de noviembre de 1289. Las Cortes Catalanas -consideradas desde el año 1300 como una representación de la totalidad o «generalidad» de Cataluña- crearon una comisión delegada para la recaudación de los impuestos que las Cortes otorgaban al rey. Las Cortes, reunidas en Cervera en 1359, bajo el reinado de Pedro IV, institucionalizaron aquella comisión o Diputación del General, la cual estaba bajo el mandato del obispo Berenguer de Cruïlles, considerado el primer diputado de dicha institución.

El número de sus miembros fue variando con los años hasta llegar a seis representantes en 1413, que designaron a los tres primeros de cada estamento con el nombre de Diputados y los tres segundos eran llamados Oidores de Cuentas, aquella Diputación del General sustituía, en cierto modo, al poder real ejecutando las decisiones de las Cortes Catalanas. En esta institución se inspiró en el estatuto de autonomía de 1932 el nombre actual de Generalidad de Catalunya.

Primera abolición thumb|Portada del Decreto de Nueva Planta de la Real Audiencia del Principado de Cataluña. Siglos después, en el XVIII, Felipe V, rey de España, se enfrentó a los partidarios de archiduque Carlos de Austria, que luchaba por el trono español. Esta situación, en el contexto de la Guerra de Sucesión Española, tuvo su fin el 11 de septiembre de 1714, fecha en la que Barcelona caía en manos de Felipe V. La Generalidad, las Cortes Catalanas y el Consejo de Ciento fueron abolidos por el decreto de Nueva Planta de 16 de enero de 1716.

El palacio de la Generalidad se convirtió en sede de la Real Audiencia, hasta el año 1908, en el que pasó a instalarse, allí, la Diputación de Barcelona.Artola, Miguel (1991), Enciclopedia de Historia de España. (V. Diccionario Temático). Madrid, Alianza Editorial ISBN 84-206-5294-6

Primera devolución thumb|Presidentes de las cuatro Diputaciones catalanas que formaron la Mancomunidad de Cataluña. La devolución de las instituciones de la Generalidad no se produjo hasta el . En 1911, Eduardo Dato promulgó el Real Decreto por el que se autorizaba la unión de las diputaciones con fines puramente administrativos. A pesar de que la ley era aplicable a todas las provincias españolas, sólo las cuatro catalanas hicieron uso de esta formando la Mancomunidad de Cataluña el 6 de abril de 1914 bajo la presidencia de Enric Prat de la Riba. Sin embargo, tras la instauración de la Dictadura de Primo de Rivera en 1923, la Mancomunidad se disolvió definitivamente en 1925.

Tras las elecciones municipales celebradas en el año 1931, Francesc Macià pactó el restablecimiento de la Generalidad y fue nombrado presidente de la misma (1931-1933). Macià abolió las cuatro diputaciones provinciales y este Palacio volvió a ser la sede de la Generalidad y de su Gobierno. De acuerdo con el Estatuto de Autonomía de 1932, Cataluña se dotó de un Parlamento, de un Ejecutivo y una Administración de Justicia autónoma (Tribunal de Casación). Su sucesor, el presidente Lluís Companys, completó en 1934 la unificación del poder político autónomo suprimiendo a los gobernadores civiles provinciales introducidos por el Gobierno de Madrid en el .Joan SERRALLONGA I URQUIDI, El aparato provincial durante la Segunda República. Los gobernadores civiles, 1931-1939

Segunda abolición Terminada la Guerra Civil de 1936-1939, la Generalidad se exilió a Francia. El nuevo régimen franquista abolió de nuevo las instituciones de la Generalidad. Su presidente, Lluís Companys, fue capturado en Francia por el ejército alemán, entregado a España, juzgado en consejo de guerra, condenado a muerte y fusilado en el castillo de Montjuïc (1940).

Muerto el presidente Companys, Josep Irla, último presidente del Parlamento catalán, se hizo cargo de la presidencia de la Generalidad en el exilio hasta que, en el año 1954, fue sucedido por Josep Tarradellas, igualmente en el exilio.

Una vez más, el sistema centralista estableció gobernadores civiles y diputaciones provinciales, instalándose en este Palacio la Diputación de Barcelona. Dicha división provincial no seguía la división territorial comarcal, tradicional en Cataluña.

Segunda devolución Con la recuperación de la democracia en España y celebradas las elecciones legislativas españolas (1977) este Palacio volvió a ser nuevamente la sede de la Generalidad, restablecida el 29 de septiembre de 1977, incluso antes de la aprobación de la Constitución española de 1978. En el mes de diciembre de 1979 fue promulgado un nuevo Estatuto de Autonomía, y en los comicios convocados para el 20 de marzo de 1980 se eligió a los 135 diputados del Parlamento de Cataluña. El 10 de abril de ese mismo año se constituía el Parlamento. Finalmente, con la elección del presidente del Parlamento y el de la Generalidad, que formó el primer Gobierno estatutario, la Generalidad quedó básicamente constituida.

Arquitectura thumb|Puente de la calle del Obispo por Juan Rubió. miniatura|izquierda|Fachada de la calle San Severo realizada por Pere Pau Ferrer. Se trata de un edificio preexistente del , casa del financiero y poeta judío catalán Moixé Natan, hasta el saqueo a los judíos que sufrieron el 1391. Pasó por varios propietarios, hasta su adquisición el 3 de diciembre de 1400 por la Diputación del General de Cataluña. Que al convertirse en un aparato político debió de adaptarse a sus nuevas funciones con construcciones y remodelaciones desde principios del hasta mediados del . Con elementos góticos como el patio central, su gran escalinata y las galerías que lo circundan, con gótico flamígero como la fachada de la calle del Obispo y la de la capilla de San Jorge y la gran fachada renacentista de la plaza San Jaime de Barcelona.Roig, Josep L., Historia de Barcelona, 1995, Primera Plana, ISBN 84-8130-039-X

Entre los años 1610 y 1630, Pere Ferrer y su hijo Pere Pau Ferrer realizaron las obras en las fachadas de la calle san Honorato, la de la calle de San Severo y construyendo una nueva puerta en la calle del Obispo de estilo Vignolesco como la realizada en la calle de San Severo.Rovira, Jose M. Renacimiento y Arquitectura. El Palacio de la Generalitat, 1998, Barcelona, Ediciones Universitat Politècnica de Catalunya. ISBN 84-8301-240-5 p.p.232-236.

Cuando en el año 1716 por el Decreto de Nueva Planta, estableció su sede la Real Audiencia, se realizaron habilitaciones sin tener muy en cuenta la riqueza arquitectónica del edificio, se construyeron tabiques para la división de los distintos servicios de la Audiencia, sólo más tarde, en el , se encargó al arquitecto Miquel Garriga i Roca unas obras de reparación del edificio, principalmente en la fachada de la calle de San Honorato y en la galería gótica. Entre la segunda y cuarta década del bajo la dirección del arquitecto Josep Puig i Cadafalch con la colaboración de Josep Borí y Juan Rubió Bellver, se realizó otra gran restauración con recuperación de elementos y ámbitos originales así como unas nuevas creaciones neogóticas como el puente en la calle del Obispo que une el palacio con la casa de los Canonges,inaugurado el 23 de abril de 1928 y el proyecto de una gran chimenea en alabastro para la Sala de la Presidencia, realizada por el escultor Josep M. Camps i Arnau, siendo trasladada al Museo Maricel de Sitges en 1935.Riu-Barrera, Eduard, L'art gòtic a Catalunya, La casa o palau de la Generalitat a Barcelona, 2003, Barcelona, Enciclopèdia Catalana ISBN 84-412-0891-3 p.195-

Primer edificio thumb|left|250px|Fachada de la calle de San Honorato. En sus inicios, las reuniones de la Diputación del General, no tenían edificio propio, por lo que se celebraban en el convento de San Francisco. Posteriormente y a medida que iban adquiriendo importancia las funciones que desempeñaban, pensaron en disponer de un edificio propio y finalmente, el 3 de diciembre de 1400, sus representantes: Alfons de Tous, Jaume Marc y Ramón Desplà, adquirieron por 38.500 sueldos la casa del comerciante Pere Brunet de la calle San Honorato,Història de la Generalitat de Catalunya i els seus Presidents. Enciclopèdia Catalana. ISBN 84-412-0884-0 constando de un pequeño espacio con fachada a dicha calle, un patio central, otro espacio más próximo a la calle Obispo y un pequeño huerto.

La fachada en la calle San Honorato, era y es una puerta con arco de medio punto (que corresponde al cuerpo de edificio más saliente), sobre cuya parte central se encuentra esculpida una figura de macero (personaje al servicio de los diputados) y seis ventanales triforados divididos por columnas; en esta parte del edificio, en su primer piso, estaban las dos salas que aún existen, la "Cámara del Consejo" para las sesiones de los diputados y la "Cámara de los Oidores".Sociedad de Atracción de Forasteros, El Palacio de la Excma. Diputación Provincial, 1929, Barcelona, Libreria Francisco Puig, p.p.13-14 Sobre este piso otro con porches a manera de desván bajo tejado.

En el patio central ya existía una escalera en el mismo lugar que la actual, pero más sencilla, con tres galerías porticadas en la primera planta y sobre ellas los desvanes.

Situado en el pequeño edificio cercano a la calle Obispo, había el "Archivo de Cuentas en su planta baja, donde tenía un arco por el que se pasaba al huerto cercado por una tapia.

Fachada gótica thumb|300px|Esculturas realizadas por Pere Johan con la imagen de San Jorge y la gárgola representando la princesa.