La vía del primer motor inmóvil (también conocida como argumento cosmológico) es un argumento filosófico a favor de la existencia de Dios. Esta postura tiene su origen y sus representantes principales en Aristóteles, Maimónides, san Alberto Magno y santo Tomás de Aquino. Este argumento se basa en las nociones aristotélicas del movimiento (acto y potencia) y en la imposibilidad de una regresión infinita, llegando así a la existencia un primer motor inmóvil que se identifica con Dios.

Formulación de Aristóteles Mientras que, para Platón, era posible que un motor se moviera a sí mismo y esa era su definición, por ejemplo, de alma. Para Aristóteles, nada puede hacer esto y, sin embargo, todo movimiento necesita un motor. Por esto, es necesario que existan motores inmóviles, que muevan sin moverse, como las almas. Aristóteles supone entre 47 y 55 de estos motores inmóviles cosmológicos.

En particular, para Aristóteles, el mundo es eterno, ya que la ocurrencia de cambio necesita la preexistencia de cambio, pero la ciencia es el conocimiento de las causas y no sería posible que hubiera ciencia si no hubiera una finitud causal. Por eso, es necesario un motor inmóvil que sea primero.

Además, como es una sustancia inmaterial, no puede tener propiedades contingentes, ya que implicarían cierta potencialidad, así que se trata de un ser necesario.

Finalmente, esta sustancia no puede tener potencialidad, ya que, para que esta llegara a la actualidad, tendría que tener una causa anterior, así que es inmaterial y puramente formal. Asimismo, el modo en que ejerce su eficiencia no puede ser por contacto, así que lo tiene que ejercer como causa final, como acto puro e inmóvil que sea imitado por el movimiento etéreo y circular de los cuerpos celestes, que participen de este.

Formulación de Tomás de Aquino La versión de este argumento en la Summa Theologica no está completo, ya que algunos ejemplos y premisas están suprimidas. La presentación más completa de los argumentos cosmológicos de Aquino se encuentra en la Summa contra Gentiles. En ella declara que "si tanto el mundo como el movimiento tienen comienzo, es evidente que es necesario suponer alguna causa que produzca de nuevo al mundo y al movimiento". No obstante, Aquino aconseja que "la vía más eficaz para demostrar la existencia de Dios es la que parte de la suposición de la eternidad del mundo".Summa contra Gentiles, I, 13. pp. 62-66

Las pruebas de la Summa contra Gentiles y Summa Theologiae difieren en conclusión. La primera prueba concluye: "Por lo tanto, es necesario suponer que hay algún primer motor inmóvil [primum movens immobile]"; mientras que la segunda prueba concluye: "Por lo tanto, es necesario llegar a aquel primer motor al que nadie mueve (primum movens quod a nullo movetur)". Otra versión más resumida del argumenta se encuentra en el Compendium theologiae, I, c. 3. En él Tomás concluye:

Estas vías no demuestran la existencia del Dios cristiano en sí, pero Tomás cree que es posible inferirlo tras reflexionar sobre la naturaleza de esta causa a partir de otros principios metafísicos plausibles. Tomás mostró su cercanía con el pensamiento clásico griego al defender la posibilidad de que el mundo fuera causado y eterno al mismo tiempo ya que "no hay ninguna repugnancia para la razón en el hecho de decir que algo es hecho por Dios y que siempre ha existido." La tesis filosófica de la imposibilidad de un cadena infinita de eventos pasados no fue aceptada por Santo Tomás, quien sostuvo "que el mundo no ha existido siempre lo sabemos sólo por la fe y no puede ser demostrado con rigor" al igual que la Trinidad.

Versión silogística El argumento de Aquino se han presentado posteriormente de diversas formas lógicas. Aquí se presentan algunas formulaciones silogísticas:

Formulación de Edward Feser

Críticas John Leslie Mackie criticó los argumentos de Aquino basados en la imposibilidad de una regresión infinita de las causas. La primera y segunda Vía de Aquino (Vía de la causa eficiente), dice Mackie citando a Anthony Kenny, "dependen demasiado de teorías físicas anticuadas para ser de mucho interés ahora", siendo la tercera Vía de la contingencia "más significativa". Aunque para Scott MacDonald la primera vía de Aquino puede "liberarse de las trampas de la ciencia y la astrología antiguas y defenderse contra las críticas estrictamente filosóficas más comunes [...] no obstante, falla como prueba independiente de la existencia de Dios porque su validez depende de otra de las pruebas de Tomás de Aquino de la existencia de Dios", esta es la tercera vía.

Graham Oppy también ha ofrecido críticas de los argumentos en sus intercambios con Edward Feser y en su trabajo publicado.

Véase también Primer motor inmóvil Vía de la causa eficiente Vía del ser necesario Vía de los grados de perfección Vía del ser inteligente y del gobierno del mundo

Referencias

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