El sistema educativo de Chile, de naturaleza mixta —público, particular subvencionado y privado—, es complejo, lo que queda en evidencia en su estructura, instituciones, integrantes, normativa y financiamiento, entre otros elementos.
Regida por la Ley General de Educación de 2009 (LGE), el país cuenta con cuatro niveles de educación —educación parvularia, básica, media y superior—, de los cuales los tres primeros son obligatorios, a los que se añaden modalidades educativas dirigidas a atender a poblaciones específicas —especial o diferencial y para adultos. La cobertura del sistema para aquellos niveles considerados obligatorios es alta y similar a los países de la OCDE.
En 2020 el país contaba con 16474 establecimientos educacionales: 4373 prescolares, 11342 primarios y secundarios y 140 superiores —incluidos centros de formación técnica, institutos profesionales, universidades e instituciones de educación superior de las Fuerzas Armadas—. Ese mismo año, la matrícula nacional ascendía a 5079313 estudiantes: 250316 prescolares, 3607980 primarios y secundarios —1171288 de educación municipal (pública), 1960998 de educación particular subvencionada (mixta), 324860 de educación particular pagada (privada), 44538 de las corporaciones de administración delegada y 106296 de los servicios locales de educación— y 1221017 superiores.
En materia educativa, el Estado asume un rol subsidiario y promueve la participación de los privados en un entorno regulado. Un extenso marco normativo, internacional y nacional, ha regido el Sistema educativo de Chile. A nivel macro y con mayor jerarquía destaca la Constitución Política de la República de Chile, mientras que por la vía de su artículo 5, se le otorga rango constitucional a la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Con un menor nivel de jerarquía, continúa la Ley General de Educación (LGE) de 2009, que rige a la educación chilena.
Los derechos a la educación y a la libertad de enseñanza están resguardados en la Constitución Política de la República.
Marco normativo Un extenso marco normativo, internacional y nacional, ha regido al sistema educativo de Chile.
Internacional Chile adhirió a la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) y al Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966); ambos documentos declaran a la educación como un derecho y establecen ciertas condiciones para ésta. El artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, establece: la educación como derecho, sus roles, la obligatoriedad y gratuidad según nivel educacional; y finalmente la libertad de los padres a elegir el tipo de educación para sus hijos. El artículo 13 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, ratifica los derechos establecidos en Declaración Declaración Universal de los Derechos Humanos; y establece: el derecho a educación, el rol de la educación, niveles educativos obligatorios y sus alcance, así como el derecho a la libertad de enseñanza.
Los principios jurídicos contenidos en ambos cuerpos del derecho internacional, son la base e inspiración para la legislación nacional; la que los recoge e interpreta, de acuerdo a la ideología política de los legisladores y gobernantes. Amplia literatura y debates: académicos, sociales, políticos e incluso técnicos; versan sobre esta materia y las consecuencias que ha tenido en el Sistema educativo de Chile.
Nacional Constitución Política de la República de Chile: en su artículo 19 establece: Nº 10: Derecho a la Educación: incluyendo el derecho preferente y deber de los padres de educar a los hijos, la obligatoriedad de la educación desde el segundo nivel parvulario (Kinder) hasta la enseñanza media, el deber del Estado de financiar un sistema gratuito, así como el desarrollo de la educación, la investigación científica y tecnológica, la creación artística y la protección e incremento del patrimonio cultural. Nº 11: Libertad de Enseñanza: el derecho de abrir, organizar y mantener establecimientos educacionales, con los límites fjados por la moral, las buenas costumbres, el orden público y la seguridad nacional, la apoliticidad de la educación, el derecho paternal de elección, y la exigencia de una ley orgánica constitucional para regular estos aspectos. El recurso de protección protege solamente el derecho del numeral 11, esto es, la libertad de enseñanza. Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza - LOCE: establecida en 1990, regulaba los requisitos para la apertura y dictación de enseñanza de instituciones públicas y privadas. Actualmente sólo se mantiene de su texto la parte referida a las instituciones de educación superior, que fue refundida en el texto de la LGE. Ley General de Educación - LGE: promulgada en 2009, como efecto de la Revolución Pingüina, estableció nuevos marcos para el desarrollo de la educación escolar (básica y media). Se refundió con la parte no derogada de la LOCE en el DFL 2 de 2010.
Historia
Etapa colonial En la Colonia, la educación estuvo mayormente a cargo de la Iglesia, especialmente las congregaciones religiosas establecidas en el país, destacando los Jesuitas y Dominicos. En el nivel primario el enfoque estuvo puesto en la enseñanza de la escritura y lectura, más algunas lecciones de catecismo y aritmética. En este período, las órdenes de los Mercedarios y Franciscanos también formaron escuelas y lo hicieron en: Concepción, Osorno, La Imperial y Valdivia. Debido a la necesidad de convertir a los indígenas a la fe católica, se abrió en Penco un curso de lengua araucana, pero no duró por la escasez de alumnos. También se creó una escuela para que los mapuches aprendiesen castellano, el Colegio de Naturales de Chillán (1697).
En cuanto a la educación superior en Chile, en el se crearon tres centros de enseñanza superior con categoría de universidades pontificias, que tenían un carácter eminentemente eclesiástico: el Colegio Máximo San Miguel de los Jesuitas y la Universidad de Santo Tomás de Aquino de los Dominicos, ambas en Santiago; mientras que en Concepción, funcionó durante 43 años, la Universidad Pencopolitana también dirigida por los Jesuitas. En 1758, por autorización de Felipe V, se erige la Universidad de San Felipe, antecesora de la actual Universidad de Chile.
Independencia Con el advenimiento de la Independencia, la educación fue un tema de interés para los dirigentes patriotas. En 1812 se creó la Biblioteca Nacional y en 1813 se creó el Instituto Nacional. Los diversos textos constitucionales, establecen la obligatoriedad del Estado de mantener escuelas de primeras letras.
Etapa republicana
Una vez afianzada la organización del Estado, se suceden diversos hitos en materia educacional. Así, en 1842 la Universidad de San Felipe se transformó en la Universidad de Chile, y se creó la Escuela Normal de Preceptores; primera en su tipo en Sudamérica. Para el desarrollo de la educación técnica, en 1848 se creó la Escuela de Artes y Oficios. En 1860 se promulgó la Ley Orgánica de Instrucción Primaria, y en 1877, el Decreto Amunátegui, que permitió la incorporación de la mujer a la educación superior.
Durante el convivieron los sistemas público y privado de educación, este último dominado por la Iglesia Católica. Con el advenimiento de la República Liberal, y en el marco de las Cuestiones Teológicas, surgieron debates sobre la vigilancia estatal en la educación versus la libertad de enseñanza, defendida por los colegios confesionales. Uno de los hitos más importantes de este enfrentamiento fue la creación, en 1888, de la Universidad Católica de Chile; primer centro privado de estudios superiores del país. Mientras que para la formación de profesores de enseñanza secundaria, se creó en 1889, el Instituto Pedagógico.
El fue generoso en la creación de establecimientos y en las reformas impulsadas. En 1921 se creó la primera universidad fuera de Santiago, la Universidad de Concepción (aunque previamente existieron cursos universitarios sueltos en Valparaíso). Asimismo, se crearon otras cuatro universidades privadas en regiones: Universidad Católica de Valparaíso (1928), Universidad Técnica Federico Santa María (1931), Universidad Austral de Valdivia (1954) y Universidad Católica del Norte (1956). Mientras, en 1947 la Escuela de Artes y Oficios, junto a otros institutos técnicos públicos, se refunden y crean la Universidad Técnica del Estado (UTE). Todas las instituciones, mencionadas anteriormente, además de las universidades de Chile y Católica de Santiago, conformaron el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH) en 1954. Por otro lado, la Universidad de Chile se expandiría por el país creando varias sedes regionales, lo que sería imitado por la UTE y la Católica.
miniatura|250px|La promulgación de la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria se celebró con un feriado nacional y un gran acto cívico, el 29 de agosto de 1920. En cuanto a las reformas educacionales, en 1920 la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria estableció como nivel mínimo de educación el 3.º año de preparatoria. En 1945 se hicieron planes de reforma parcial de la educación escolar, y en 1953 se crea la Superintendencia de Educación y la JUNAEB. En 1965 durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva, se inició una profunda reforma educacional en la que se redujo de 6 a 4 años la enseñanza secundaria, llamada "de humanidades", que pasaría a llamarse "educación media" (secundaria), mientras que la educación preparatoria, se renombró a "educación básica" (primaria) y pasó de 6 a 8 años obligatorios, además se dividieron las jornadas horarias en dos. Posteriormente, y hacia finales de los sesenta, las universidades pasarían por el período de la reforma universitaria, donde se pretendió otorgar un cariz más democrático al gobierno de estas instituciones, buscando representatividad para los distintos estamentos.
Tras el golpe de Estado de 1973, se vivió un proceso de retroceso en materia de democracia educacional, a la vez que se descentralizó o liberalizó algunos aspectos de la educación. En 1974 empieza un proceso que elimina las escuelas normales y traspasa la formación de profesores de enseñanza básica a las universidades. En 1981 las sedes de las universidades de Chile y Técnica del Estado, fueron convertidas en universidades regionales,A saber: Tarapacá, Arturo Prat, Antofagasta, Atacama, La Serena, Valparaíso, Playa Ancha, Talca, Biobío, La Frontera, Los Lagos y Magallanes. o en otras universidades metropolitanas,A saber: de la U. de Chile, la Metropolitana de Ciencias de la Educación y la Tecnológica Metropolitana. En tanto, la sede Santiago de la UTE se convirtió en la U. de Santiago, dejando de existir aquélla. y se autorizó la creación de universidades privadas al margen del Consejo de Rectores. Asimismo, los establecimientos escolares fueron trasferidos desde el Estado a las Municipalidades (municipalización). En las postrimerías del régimen, se dictó la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE), que señaló las pautas para la educación chilena desde los niveles preescolares hasta la educación superior. Esta ley, reconoció el derecho a la Educación y la libertad de enseñanza, además fija los requisitos mínimos y objetivos básicos que se debían cumplir.
Tras el retorno a la democracia, la educación vivió una serie de cambios curriculares, amén del aumento de las demandas por acceso y calidad de la educación. En 1992 se estableció el Estatuto Docente y en 1996 se inició el programa de Jornada Escolar Completa, junto a importantes cambios curriculares.