Desde 2010, Chile ha enfrentado una sequía que se ha extendido principalmente entre las regiones de Coquimbo y La Araucanía,cubriendo toda la zona central del país y parte de las zonas del norte chico y del sur. Según un estudio llevado a cabo por varias universidades del país, esta sequía ha sido la más extensa y severa ocurrida en Chile en su historia, por lo que ha sido denominada como una megasequía. El fenómeno tiene explicaciones tanto naturales, por fenómenos meteorológicos que causan menores precipitaciones, como humanas, por efecto del cambio climático.

Contexto La megasequía en Chile corresponde a un período prolongado de déficit de precipitaciones iniciado en 2010, que ha afectado principalmente al territorio comprendido entre las regiones de Coquimbo y La Araucanía. El fenómeno ha sido descrito como un evento de carácter excepcional por su duración, extensión territorial e intensidad, con una disminución de precipitaciones cercana al 30% respecto de los promedios históricos durante sus primeros años.

A diferencia de las sequías de uno o dos años que han afectado históricamente a la zona central del país, la megasequía se caracteriza por la persistencia del déficit hídrico durante más de una década. Su desarrollo ha coincidido con una de las décadas más cálidas registradas en Chile, lo que ha intensificado los efectos de la menor precipitación mediante una mayor evaporación desde lagos, embalses, suelos y cultivos.Esta combinación entre menos lluvias y mayores temperaturas ha afectado la disponibilidad de agua superficial y subterránea, los caudales de los ríos, la recarga de acuíferos, la vegetación, la agricultura, el abastecimiento de agua potable y la generación hidroeléctrica.

El fenómeno tiene causas tanto naturales como antrópicas. Entre los factores naturales se encuentran la variabilidad climática del océano Pacífico, la fase fría de la oscilación decadal del Pacífico y el fortalecimiento de condiciones atmosféricas que dificultan el ingreso de sistemas frontales hacia Chile central. Sin embargo, diversos estudios han señalado que la magnitud y persistencia del déficit observado no se explican únicamente por la variabilidad natural, sino que también incorporan una señal atribuible al cambio climático antropogénico.

La megasequía también ha evidenciado la diferencia entre sequía y escasez hídrica. Mientras la primera se refiere al déficit meteorológico o hidrológico de lluvias, nieve, caudales o aguas almacenadas, la segunda incorpora además factores sociales, económicos e institucionales, como la demanda de agua, los usos productivos, la infraestructura disponible, la gestión de cuencas y las desigualdades territoriales en el acceso al recurso. Por ello, sus impactos no dependen solo de la falta de precipitaciones, sino también de la presión sobre las fuentes de agua, la pérdida de eficiencia en redes de distribución, la expansión de ciertos usos intensivos y la capacidad del Estado para asegurar el consumo humano y la protección de los ecosistemas.

La respuesta estatal frente a la megasequía por parte del Estado ha incluido decretos de escasez hídrica, medidas de emergencia agrícola, abastecimiento mediante camiones aljibe, inversión en sistemas de agua potable rural, tecnificación del riego, planes estratégicos de gestión hídrica por cuenca y reformas al marco legal de las aguas.

En términos territoriales, la megasequía ha tenido sus efectos más notorios en la zona central de Chile, pero sus señales también se han extendido hacia áreas del centro-sur. Esta expansión ha hecho visible que la crisis hídrica chilena no puede entenderse únicamente como un fenómeno climático, sino como un problema de seguridad hídrica que combina cambio climático, gestión territorial, infraestructura, usos del agua y gobernanza ambiental.

Reducción de la superficie lacustre en la zona central (32°—36°S) Chile central (32°—36°S) tiene como característica un clima mediterráneo con inviernos helados y húmedos; y veranos de temperaturas elevadas y secos. En esta mega sequía se observa un aumento de 0,8 °C en la temperatura promedio y una reducción de hasta 40% en precipitaciones anuales. Diversos lagos han experimentado una pérdida significativa de superficie comparando los periodos 1984-2009 y 2010-2020. Lagos como Embalse el Yeso han experimentado una pérdida de 19,92%; Aguas Calientes ha tenido una pérdida de superficie de 28,34%. Laguna Negra ha pasado de tener 5,45 km² a 5,15 km² y Lago Teno ha pasado de tener 7,92 km² a 7,36 km².

Historia Primer gobierno de Sebastián Piñera (2010-2014) Desde julio de 2010 comenzó a observarse en el océano Pacífico la disminución en su temperatura, iniciándose así un nuevo episodio del «fenómeno de La Niña», que se tradujo en una disminución de las lluvias durante el invierno del hemisferio sur, donde se encuentra Chile.

+ Variación térmica en el océano Pacífico (2011) Mes JUL AGO SEP OCT NOV DIC ENE FEB Variación -0.6 -1.0 -1.3 -1.4 -1.4 -1.4 -1.3 -1.2 En marzo de 2011 los informes del Instituto de Investigación Internacional para Clima y Sociedad (IRI) indicaban un debilitamiento del fenómeno, con un 75% de probabilidades de continuación entre marzo y mayo, y un 25% de regreso a una «fase neutra» (entre La Niña y El Niño). Se estableció que entre abril a junio esta probabilidad caería al 50%. Ese mismo mes la Dirección Meteorológica de Chile tuvo conclusiones similares, estableciendo el inicio de la fase neutra entre junio y agosto de 2011,cuestión que confirmó en mayo de 2011.

El fenómeno de La Niña causó un déficit pluviométrico en gran parte del territorio nacional durante el segundo semestre de 2010, siendo más notorio en la zona centro-sur, entre las regiones de Coquimbo y Biobío, donde se registraron disminuciones de 25-50% en las lluvias respecto al promedio anual.

Para febrero de 2011, según la Comisión Nacional de Energía, el nivel de los principales embalses del país estaba en un nivel similar al observado durante la sequía de 1998-1999; mientras que en el lago Rapel el déficit era de un 52%, en los lagos Laja y Chapo se alcanzó un déficit de 75%.

Los principales efectos del evento se observaron en el sector agrícola, siendo las regiones más afectadas las de Coquimbo y Valparaíso, mientras que la baja en el nivel de los embalses provocó la toma de medidas de ahorro de energía eléctrica, de manera de evitar el racionamiento en el suministro aplicado entre fines de 1998 y mediados de 1999, con motivo de una sequía similar.

Respuesta gubernamental Debido a la reducción de caudal en las cuencas de los ríos Petorca, La Ligua y Aconcagua, el 24 de noviembre de 2010 el Ministerio de Obras Públicas decretó emergencia hídrica para dichos valles de la región de Valparaíso. El 17 de enero de 2011 se decretó emergencia agrícola y escasez hídrica en Canela, Los Vilos, Illapel, Punitaqui, Combarbalá y Salamanca, comunas de la región de Coquimbo, y el 31 de enero la medida se extendió a toda la región, destinándose para ayudar a los agricultores 1600 millones de pesos. El 9 de febrero se decretó la emergencia agrícola en siete comunas de la región de Valparaíso; La Ligua, Petorca, Cabildo, Zapallar, Papudo, Putaendo y Nogales.

El 9 de febrero el presidente Sebastián Piñera firmó un decreto con medidas que buscaban evitar una crisis energética como la que se vivió en la sequía de 1998-1999, donde fue necesario realizar un programa de racionamiento eléctrico. Las propuestas incluyeron la disminución del voltaje, cambios en los sistemas de interconexión eléctrica del país y una campaña de ahorro a nivel doméstico. También se estudió la compra de gas a la Argentina para abastecer a las centrales termoeléctricas, lo que finalmente no se concretó. El 18 de febrero la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) emitió las instrucciones técnicas para la baja de voltaje, día a partir del cual las empresas eléctricas podían aplicar la medida. Chilectra estableció como fecha tope para dicho plan el 31 de agosto.

El 2 de marzo se anunció que el cambio al horario de invierno en Chile, que corresponde al segundo domingo de marzo, se aplazaría hasta el 2 de abril, cambio que el 28 de marzo fue pospuesto nuevamente para el 28 de mayo. Sin embargo, según expertos, la medida no tuvo mayor impacto en el ahorro energético.

Primer gobierno de Michelle Bachelet (2014-2018) El 21 de mayo, Piñera anunció en su cuenta pública anual tres medidas energéticas: la implementación de una «carretera eléctrica pública» para la transmisión de energía eléctrica, un «multi-carrier eléctrico», y la posible conexión entre el Sistema Interconectado Central (SIC) y el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING),proyecto que finalmente fue pospuesto, siendo concretado en 2017.

miniaturadeimagen|250x250px|Bomberos combatiendo el incendio forestal que destruyó casi en su totalidad la localidad de Santa Olga (región del Maule), en 2017 miniaturadeimagen|derecha|250x250px|El embalse Peñuelas (región de Valparaíso) en 2019 2015 fue el año más seco registrado en los valles de Chile central hasta esa fecha.Durante este año la megasequía extendió su alcance territorial, afectando desde la precordillera de Coquimbo por el norte, hasta la región de La Araucanía por el sur.

Durante el mes de enero de 2017 se registró una serie de olas de calor que registraron temperaturas máximas por sobre lo normal en la zona centro y sur del país. Estos eventos propiciaron los incendios forestales en Chile de 2017, que incluyeron los siniestros más grandes registrados en Chile hasta esa fecha, incluyendo el incendio denominado Las Máquinas que afectó a las comunas de Empedrado, Constitución y Cauquenes en la región del Maule, que consumió 183 946 hectáreas, y el incendio llamado Nilahue Barahona, que afectó a Pumanque, Marchigüe, Pichilemu, La Estrella y Litueche, que consumió un total de 50 mil hectáreas.

Un proyecto presentado en 2016, menos avanzado, es el de la construcción del embalse Pedernal de 31 millones de metros cúbicos para el riego de 1800 hectáreas.Dirección General de Aguas, Estudio Básico Diagnóstico Para Desarrollar Plan de Riego en las Cuencas de los Ríos La Ligua y Petorca, Informe Final, Tomo II, 2016

El año 2017 se censaron solo 4763 hectáreas de paltos en la cuenca, una baja del 45% con respecto a 2008. En el año 2018, 4778 personas tuvieron que recibir suministro de agua potable por media de camiones aljibe.

Segundo gobierno de Sebastián Piñera (2018-2022) El segundo gobierno de Sebastián Piñera dispuso un control riguroso de los pozos de donde se extrae agua, la formación y empoderamiento de Juntas de Vigilancia entre los agricultores que observen y exijan el cumplimiento de la ley y el gobierno dispuso un presupuesto de US$ 173.000.000 para la construcción del embalse Las Palmas con una capacidad de 55 millones de metros cúbicos que debe entrar en operaciones en 2024.Eduardo Moraga, Petorca se reinventa luego de la crisis paltera, El Mercurio, Revista Campo, 18 de junio de 2018

En zonas costeras de la comuna de La Ligua, como la zona de Los Quinquelles se ha construido una planta desalinizadora durante 2019.

En 2019 ha sido el segundo año más seco registrado en la zona central de Chile. En la ciudad de Valparaíso es el segundo año con menos lluvias desde 1900, siendo solo superado por 1924. El gobierno de Chile decretó zona de emergencia hídrica en las regiones de Coquimbo, Valparaíso y O'Higgins, y en 17 comunas de la región Metropolitana.

En 2020 hubo un déficit de precipitaciones del 12% en el país.

La Dirección General de Aguas ha señalado que los decretos de escasez permiten redistribuir aguas para priorizar el consumo humano y autorizar extracciones temporales durante la emergencia, mientras que el Plan Sequía incorporó medidas orientadas a aumentar la disponibilidad, mejorar la eficiencia y reducir pérdidas en redes de distribución.

Gobierno de Gabriel Boric (2022-2026)