thumb|left|Crosswicks Creek, Bordentown, Nueva Jersey Bordentown es una ciudad ubicada en el condado de Burlington en el estado estadounidense de Nueva Jersey. En el año 2010 tenía una población de 3.924 habitantes y una densidad poblacional de 1.569,6 personas por km². Según el censo de Estados Unidos de 2020, la población de la ciudad era de 3993 habitantes, un aumento de 69 (+1,8 %) con respecto a los 3924 habitantes del censo de 2010, lo que a su vez reflejó una disminución de 45 (-1,1 %) con respecto a los 3969 habitantes del censo de 2000.
Bordentown está situada en la confluencia del río Delaware con los arroyos Blacks Creek y Crosswicks Creek. Este último constituye el límite entre los condados de Burlington y Mercer. La ciudad es uno de los municipios situados más al norte de Nueva Jersey y forma parte tanto del área metropolitana de Filadelfia como del valle del Delaware. Se encuentra aproximadamente a un tercio del trayecto entre el centro de Filadelfia y Midtown Manhattan: está situada a unos 9 km al sur de Trenton, la capital de Nueva Jersey; a unos 43 km al noreste del centro de Filadelfia; y a aproximadamente 87 km al suroeste de la ciudad de Nueva York.
La historia de Bordentown se remonta a 1682, cuando el cuáquero inglés Thomas Farnsworth estableció el primer asentamiento europeo documentado en la zona, en un lugar situado junto al Delaware que posteriormente recibiría el nombre de Farnsworth's Landing. El asentamiento fue creciendo como centro comercial y de transporte gracias a su posición estratégica junto al río. En 1717, Joseph Borden llegó a la localidad y adquirió parte de las tierras de Farnsworth, impulsando considerablemente su desarrollo. Con el tiempo, el núcleo pasó a ser conocido como Borden's Town, denominación de la que deriva el actual nombre de Bordentown.
Tras la Guerra de Independencia de los Estados Unidos y la creación del nuevo Estado de Nueva Jersey, Bordentown experimentó una progresiva consolidación institucional. El 9 de diciembre de 1825, la legislatura estatal aprobó la incorporación de la localidad como municipio independiente, a partir de territorios que hasta entonces habían pertenecido al Chesterfield Township. Posteriormente, el 3 de abril de 1867, Bordentown volvió a recibir una carta municipal y, hacia 1877, quedó definitivamente separada del municipio de Chesterfield. Estos cambios administrativos acompañaron la transformación de Bordentown en un núcleo urbano estrechamente ligado al comercio, el transporte fluvial y, posteriormente, al desarrollo de las comunicaciones ferroviarias.
Historia thumb|left|Pintura de la finca realizada por Charles B. Lawrence (entre 1817 y 1820). Thomas Farnsworth, un cuáquero procedente de Inglaterra, fue el primer colono europeo que se estableció en la zona de la actual Bordentown. En 1682 trasladó a su familia río arriba desde Burlington y fundó un nuevo asentamiento sobre un promontorio desde el que se dominaba una amplia curva del río Delaware, cerca de la actual intersección de Park Street y Prince Street. El lugar, conocido posteriormente como Farnsworth Landing, se convirtió con rapidez en un importante punto de intercambio y actividad comercial para la región. La memoria de Farnsworth permanece asimismo en la toponimia local: Farnsworth Avenue, una de las principales calles de Bordentown, lleva su nombre.
Joseph Borden, quien dio nombre a la ciudad, llegó a la zona en 1717. En mayo de 1740 había establecido un servicio de transporte destinado al traslado de pasajeros y mercancías entre Nueva York y Filadelfia. El sistema aprovechaba la ubicación estratégica de Bordentown a orillas del río Delaware, que ofrecía la ruta terrestre más corta hacia Perth Amboy, desde donde las personas y las mercancías podían continuar su viaje hasta Nueva York. La ciudad fue también el lugar donde transcurrió parte de la infancia de Patience Wright, considerada la primera escultora estadounidense, que residió allí durante la década de 1730.
En vísperas de la Revolución de las Trece Colonias, Bordentown se había convertido en un importante foco de simpatizantes de la causa independentista. El hijo de Joseph Borden, también llamado Joseph Borden, alcanzó el rango de coronel durante la Guerra de Independencia. En la zona residieron asimismo otros destacados patriotas, entre ellos Thomas Paine, Francis Hopkinson, uno de los firmantes de la Declaración de Independencia, el coronel Kirkbride y el coronel Oakey Hoagland. En 1776, las tropas hessianas ocuparon brevemente Bordentown durante la campaña de Nueva York y Nueva Jersey, antes de marchar hacia la batalla de Iron Works Hill, librada el 23 de diciembre. El 8 de mayo de 1777, durante la campaña de Filadelfia, las tropas británicas volvieron a atacar la localidad mientras perseguían a las milicias estadounidenses en retirada. Los soldados británicos incendiaron varios edificios y destruyeron importantes cantidades de suministros militares, así como varios barcos que se encontraban en las aguas próximas. El 23 de junio de 1778 volvieron a saquear Bordentown y destruyeron otros edificios.
Bordentown desempeñó también un papel significativo en los primeros tiempos del ferrocarril estadounidense. En agosto de 1831, Isaac Dripps, un mecánico de la localidad, consiguió ensamblar en tan solo diez días, y sin disponer de planos ni instrucciones, la locomotora John Bull, originalmente denominada The Stevens. La máquina había sido construida en Inglaterra por Robert Stephenson and Company y transportada hasta Filadelfia por la Camden and Amboy Railroad. Tras realizar algunas operaciones limitadas en 1832, comenzó a prestar servicio regular al año siguiente. La John Bull se convirtió así en una de las primeras locomotoras que demostraron con éxito la viabilidad del ferrocarril en Estados Unidos. Actualmente se conserva en el Smithsonian Institution de Washington D. C.
Otra figura destacada vinculada a Bordentown fue Clara Barton, que en 1852 fundó en la localidad la primera escuela pública gratuita de Nueva Jersey. Barton desarrollaría posteriormente una trayectoria de gran importancia como fundadora de la Cruz Roja estadounidense. En la esquina de las calles Crosswicks y Burlington se conserva una recreación de aquella primera escuela.
En 1866, la pintora Susan Waters se trasladó a una propiedad situada en la actual Mary Street, que se convirtió en su residencia y estudio. Desde allí impartió clases y produjo más de cincuenta obras, muchas de ellas dedicadas a animales representados en entornos naturales y a escenas pastorales. Waters fue también una de las primeras mujeres vinculadas a la fotografía en Estados Unidos. En 1876, varias de sus obras fueron seleccionadas para ser expuestas en la Exposición del Centenario de Filadelfia, celebrada con motivo del centenario de la independencia estadounidense.
La educación tuvo asimismo una presencia destacada en la historia de Bordentown durante el . En 1881, el reverendo William Bowen adquirió el antiguo edificio del Spring Villa Female Seminary, construido sobre unos terrenos que habían sido comprados a miembros de la familia Bonaparte en 1837, y lo transformó en el Bordentown Military Institute. Cinco años después, en 1886, el reverendo afroamericano Walter A. Rice fundó una escuela privada destinada a la educación de niños afroamericanos. Denominada Manual Training and Industrial School for Colored Youth, comenzó sus actividades en una casa de dos plantas situada en West Street y posteriormente se trasladó a unas instalaciones mayores en Walnut Street, junto al río Delaware. En 1894 pasó a formar parte del sistema público de educación de Nueva Jersey. Conocida popularmente como Bordentown School, llegó a disponer de un campus de unas 400 acres (aproximadamente 1,6 km²), con treinta edificios, dos granjas y programas de formación profesional, técnica y preparación para la universidad. La institución permaneció abierta hasta 1955.
En 1909, la orden de las Clarisas estableció un convento en el antiguo edificio de la Casa Madre de las Hermanas de la Misericordia, situado en Crosswicks Street. El inmueble ha sobrevivido hasta nuestros días y actualmente alberga una residencia asistida conocida como The Clare Estate. Posteriormente, las Clarisas abandonaron este edificio y se trasladaron a unas nuevas instalaciones situadas en las afueras de Bordentown.
José Bonaparte thumb|left|Antigua mansión de Bonaparte, antes de 1923 thumb|left|Entrada original del túnel Bonaparte, antes de 1923Varios años después de que su familia fuera desterrada de Francia en 1816, José Bonaparte, antiguo rey de Nápoles y de España y hermano mayor de Napoleón Bonaparte, se estableció en las proximidades de Bordentown. Bajo el título de conde de Survilliers, que había adoptado durante su exilio, adquirió la finca de Point Breeze, situada junto al río Delaware, al revolucionario estadounidense Stephen Sayre. José residió allí durante aproximadamente diecisiete años y convirtió la propiedad en un importante centro de vida social, donde recibió a numerosas personalidades de la política y la sociedad estadounidense, entre ellas Henry Clay, Daniel Webster y John Quincy Adams, futuro sexto presidente de Estados Unidos. Los habitantes de Bordentown llegaron a llamarlo afectuosamente «el buen señor Bonaparte», en contraste con la reputación de su hermano Napoleón.
José Bonaparte transformó considerablemente la propiedad. Entre otras obras, hizo construir un gran lago artificial cerca de la desembocadura de Crosswicks Creek, de unos 200 metros de anchura y aproximadamente 800 metros de longitud. En una elevación situada sobre el lago levantó una nueva residencia, a la que dio nuevamente el nombre de Point Breeze. La finca llegó a contar con extensos jardines, caminos, dependencias y otras instalaciones, convirtiéndose en una de las propiedades privadas más destacadas de la región. El lugar que ocupó parte de la antigua residencia se encuentra actualmente ocupado por la Divine Word Missionaries (Misioneros del Verbo Divino), a lo largo de Park Street.
La mayor parte de la finca original ha desaparecido, aunque todavía quedan algunos vestigios. Entre ellos se encuentran restos de una antigua mansión italiana que posteriormente fue remodelada en estilo neogeorgiano inglés en 1924 para Harris Hammon. Esta construcción había sido levantada en 1850 por Henry Becket, cónsul británico en Filadelfia, y posteriormente pasó a formar parte de la propiedad de Point Breeze. También se conservan algunos restos de los antiguos jardines, incluidos varios setos, así como parte del túnel que comunicaba la finca con el río Delaware, aunque este se encuentra deteriorado y ha sufrido diversos derrumbes. Sobrevive asimismo la antigua vivienda del secretario de José Bonaparte.
La relación de Bordentown con la familia imperial francesa no terminó con José. Varios miembros de la familia Murat, descendientes de Joachim Murat, antiguo rey de Nápoles y cuñado de Napoleón, nacieron o residieron en la localidad después de que siguieran a su tío José durante su exilio estadounidense. Tras el establecimiento del Segundo Imperio francés y la llegada al poder de Napoleón III en 1852, algunos de estos descendientes regresaron a Francia. Con la restauración de la dignidad imperial de los Bonaparte y el reconocimiento oficial de sus vínculos dinásticos, varios miembros de estas familias recuperaron posiciones y títulos dentro de la sociedad francesa. Así, durante buena parte del , Bordentown mantuvo una peculiar conexión con las familias Bonaparte y Murat, convirtiéndose en uno de los lugares de Estados Unidos más estrechamente vinculados al exilio de la antigua familia imperial francesa.
Geografía Bordentown se encuentra ubicado en las coordenadas .