Pedro José de Vieyra Fernandes, también conocido como Pedro José Viera (Viamão, Capitanía de Río Grande del Sur, e/ enero y abril de 1779 - Piratiní, República Riograndense, 15 de junio de 1844), fue un militar brasileño que al desertar, se radicaría en la Banda Oriental del Virreinato del Río de la Plata en 1805, siendo en 1806 unos de los héroes que, junto a Liniers durante la primera invasión inglesa, lograran la reconquista de Buenos Aires. Devenido en revolucionario argentino contra las fuerzas realistas, participó en la independencia rioplatense desde 1811, en las expediciones libertadoras de la Provincia Oriental del Uruguay desde 1812 hasta 1814, en la batalla altoperuana de Sipe-Sipe de 1815, también en la defensa argentino-oriental contra los luso-brasileños en 1816, en la independencia chilena desde 1817, en las campañas del Litoral argentino en 1818 y en la definitiva liberación peruana desde 1823, ya con el rango de coronel. Posteriormente actuaría en la Revolución Farroupilha en 1835, de su tierra natal Río Grande del Sur —autoproclamada República de Piratini— en contra del ya conformado Imperio del Brasil bajo la soberanía del monarca Pedro I, hijo del entonces rey de Portugal. El coronel Pedro José Viera era el abuelo del uruguayo Dionisio Viera Lacarra-Artigas, un concejal del departamento de Soriano representando al Partido Nacional.

Biografía durante la época colonial luso-hispana

Origen familiar y pobladores azorianos de Río Grande del Sur

Pedro José Viera Fernández habría nacido entre los meses de enero y abril de 1779Llambías de Olivar, Ramón (op. cit., p. 242). El 2 de mayo de 1809, con treinta años de edad cumplidos ese mismo año, Pedro José Viera se unió en matrimonio por vez primera, por lo cual había nacido en 1779.Padrón del Éxodo del Pueblo Oriental (octubre de 1811), en donde figura Pedro Viera de 32 años de edad con su mujer Juana Chacón de 20 años y su pequeño hijo Celedonio, de tan solo un año de edad. en la localidad de ViamãoFernández Cabrelli, Alfonso (op. cit, Vol. 2, p. 545, año 1991). de la capitanía de San Pedro del Río Grande del SurCutolo, Vicente Osvaldo (op. cit., p. 620, año 1968). El autor solo expresa que Pedro Viera había nacido a finales del en Río Grande del Sur.Álbum revista del Bicentenario de Mercedes en "Publicación oficial en número único del Comité Ejecutivo del Bicentenario de Mercedes" (p. 287, Ed. La Comisión, 302 págs., año 1988). que formaba parte del Principado-Virreinato del Brasil.

miniatura|150px|izquierda|Islas Azores miniatura|150px|izquierda|Imperio portugués (1600-1822)

Era hijo de Cayetano José Vieyra (n. Viamão, ca. 1752) y de Úrsula Fernandes (n. ib., ca. 1752) quienes también fueran padres de Félix Vieyra (n. ib., ca. 1785), un futuro general que actuaría en la primera mitad del siguiente siglo, junto a su hermano Pedro, en la Revolución de los Farrapos.

Sus abuelos eran unas de las primeras parejas de azorianos pobladoras de la región que se habían ubicado en 1752 en aquella zona, por incentivo del rey José I de Portugal que había delegado el poder en Sebastião José de Carvalho e Melo quien fuera el primer marqués de Pombal.

Las familias inicialmente se instalaron en «Porto dos Dorneles» que había sido cedido como sesmaría en 1740 al portugués Jerónimo de Ornelas Menezes e Vasconcelos —oriundo de las islas Madeira y radicado en São Paulo— quien se asentara con su familia en lo que se conocía como «Porto de Viamão» («Puerto de Viamonte») —lugar que usaba desde 1725 como punto de reposo de sus tropas— y que por la llegada de los nuevos colonos en su mayoría unidos en matrimonio, pasaría a llamarse «Porto dos Casais» (o bien castellanizado como «Puerto de las Parejas», actual Porto Alegre).

Más tarde, algunas familias se mudarían hacia el interior, 15 km al sudeste, alrededor de una capilla llamada «Nossa Senhora da Concepção» cerca de la «Estância Grande», ambas fundadas por Francisco Carvalho da Cunha en 1741 (actual municipio de Viamão).

Litigios luso-hispanos en la Banda Oriental del Uruguay y en las Misiones

miniatura|Territorios de Río Grande del Sur en el Principado-Virreinato del Brasil, y la Banda Oriental, la Mesopotamia argentina, las Misiones Orientales y la intendencia del Paraguay en el Virreinato del Río de la Plata.

La colonización de Río Grande del Sur se había realizado con la intención de resolver dos problemas: Superpoblamiento de las islas Azores. Inseguridad del dominio portugués en el sur del Brasil, amenazado por las colonias españolas, como ser el Virreinato del Perú desde su gobernación del Río de la Plata, más tarde escindida y también elevada a virreinato.

miniatura|150px|izquierda|Rey José I de Portugal miniatura|150px|izquierda|"El Marqués de Pombal mostrando la reconstrucción de Lisboa", luego del terremoto del 1 de noviembre de 1755, por Louis-Michel van Loo, 1766.

Los litigios surgieron desde las diferentes interpretaciones del Tratado de Tordesillas que terminó quedando en desuso luego de la unión de las Coronas luso-hispanas desde 1580 hasta 1640, agravando la situación por la fundación del portugués Manuel Lobo en 1680 de Colonia del Sacramento, ubicándola en la orilla oriental del Río de la Plata —actual República Oriental del Uruguay— frente a la ciudad de Buenos Aires, y que inmediatamente originada fuera ocupada por fuerzas españolas hasta 1683, año en que sería devuelta, pero en marzo de 1705, luego de un sitio de cinco meses en que el cabildante y entonces sargento mayor Juan de Lacoizqueta, comandando el tercio de santafesinos, lograra ocuparla y cederla al gobernador de Buenos Aires Alonso de Valdés e Inclán, lo que le valería el nombramiento como maestre de campo. Dicha ocupación a manos españolas duraría hasta 1715, fecha que debió devolverla a la Corona portuguesa ya que según el Tratado de Utretch —que había comenzado en 1713— pasaría a dicha nación.

El 22 de noviembre de 1723, el maestre de campo portugués Manuel de Freytas Fonseca fundaría el Forte de Monteviéu por el cual, el 22 de enero de 1724 los españoles de Buenos Aires desplazarían a los portugueses del asentamiento, dejando una guarnición que esperaría al primer contingente de pobladores provenientes de Buenos Aires, siendo el primero, el joven capitán de caballería hispano-aragonés Juan Antonio de Artigasy Ordovás (La Puebla de Albortón , Zaragoza, 1693 - Montevideo, 1775) —abuelo del futuro caudillo oriental— a quien se le adjudicó tierras, al igual que a su concuñado Jorge Burgues que llegaría en noviembre del corriente, para que luego de un tiempo pudiera recibir a su esposa Ignacia Javiera de Carrasco y sus suegros, Leonor de Melo-Coutinho y Salvador Carrasco, en el año 1725.Udaondo, Enrique; en "Diccionario Biográfico Colonial Argentino" (p. 108, Institución Mitre, ed. Huarpes, año 1945). De esta manera, al año siguiente, sería fundada oficialmente el 20 de diciembre de 1726 la Ciudad de San Felipe y Santiago de Montevideo, por el español Bruno Mauricio de Zabala.

Con la entrada de España en la Guerra de los Siete Años en 1762, el entonces gobernador de Buenos Aires Pedro de Cevallos, invadió Colonia y Río Grande del Sur llevando la frontera hispana hasta el río Jacuí que desemboca en la laguna de los Patos.

De esta manera la capitalidad de la ciudad de Río Grande —fundada junto al «Fuerte de Jesús, María y José» por el brigadier portugués José da Silva Paes en 1737, luego nombrado primer gobernador de la capitanía de Santa Catarina el 7 de marzo de 1739— que fuera ocupada por España en 1763, se trasladaría a Viamão obteniendo así mayor prestigio, pero que al aumentar aún más la importancia de «Porto dos Casais» se trasladó la capital a esta, cambiándole el nombre a Nossa Senhora Madre de Deus de Porto Alegre en 1773, convirtiendo a Viamão en una pedanía de dicha ciudad.

El 1 de agosto de 1776 fue creado el nuevo virreinato del Río de la Plata, segregándolo del Perú, siendo nombrado primer virrey a Pedro de Cevallos quien inmediatamente mandó a ocupar la isla de Santa Catarina en donde participara Santiago de Liniers pero debiéndola devolver a Portugal el 1 de octubre de 1777, al igual que las posesiones hispanas de Río Grande entre el río Jacuí y el río Yaguarón, luego del tratado de San Ildefonso.

Ingreso y deserción de la milicia, y su migración a territorio español

miniatura||Brasil con Río Grande del Sur.

Pedro José Viera siendo muy joven salió de la casa paterna deambulando por el territorio de Río Grande ya consolidado como portugués, recorriéndolo entre los poblados de Arroio Grande, Piratini y Yaguarón, ganándose la vida como peón, ayudante de tropa y capataz de Estancias.

En 1801, los luso-brasileños se apoderaron de las Misiones Orientales, y por entonces Pedro José Viera se unió a la milicia incorporándose al cuerpo de «Chimangos» riograndense,Cutolo, Vicente Osvaldo (op. cit., p. 620, año 1968). de ideología liberal moderada, y de esa forma pudo tomar contacto con poblaciones de origen hispano, recorriendo en todos los sentidos el territorio al este del río Uruguay, siendo parte del Virreinato del Río de la Plata. En 1805 desertó de la miliciaFernández Cabrelli, Alfonso (op. cit, Vol. 2, p. 545, año 1991). Según el autor, Pedro Viera desertó de la milicia en el año 1797 [en vez de 1805 (op. cit.)]. para radicarse en la Banda Oriental, instalándose en Montevideo en 1806.

Voluntario en la expedición para la reconquista de Buenos Aires

Residiendo Viera en Montevideo, llegó al poco tiempo la noticia de la caída de la ciudad de Buenos Aires en manos inglesas, con la preocupación de que pudiera ser el objetivo principal ocupar todo el virreinato. Mientras en la otra orilla del Plata, el 1 de julio de 1806 se celebraba una cena en la casona de Martín Simón de Sarratea —un rico hidalgo comerciante, padre de Manuel, Martina y Juana de Sarratea Altolaguirre, y por tanto, suegro de Santiago de Liniers y del futuro yerno, el coronel Ángel Augusto de Monasterio— a la cual fueron invitados los jefes ingleses, incluyendo a William Carr Beresford, y las bellas damas porteñas, siendo la excusa de esta reunión un agradecimiento por haber devuelto los barcos particulares que tomaran por la fuerza, pero escondiendo la verdadera razón que era la sigilosa huida de Liniers hacia Montevideo, para organizar la reconquista.

El gobernador de Montevideo, Pascual Ruiz Huidobro, no disponía de suficientes soldados para enviar una expedición a reconquistar Buenos Aires, contando tan solo unos quinientos hombres. Fue en ese momento que los montevideanos comenzaron a reunir un grupo de voluntarios, incluyendo a Pedro José Viera que acababa de mudarse allí, al que fueron incorporándose gente de otros pueblos y de zonas rurales, todos colocándose a disposición del Cabildo y del gobernador, con el ofrecimiento de contribuir con gente y recursos para desalojar a los ingleses de Buenos Aires. De esta forma se reclutó en pocos días un ejército de mil seiscientos hombres, encuadrados en unidades militares. Entretanto unos barcos ingleses aparecieron frente a Montevideo, por lo que provocó que el gobernador decidiera permanecer al frente de las defensas, encomendando el mando de la fuerza reconquistadora a Santiago de Liniers.

miniatura|La intendencia de Buenos Aires, dentro del virreinato del Río de la Plata en 1783.