Kid A es el cuarto álbum de estudio de la banda británica de rock alternativo Radiohead, lanzado el 2 de octubre de 2000. Fue un éxito comercial a nivel internacional, llegando a obtener un disco de platino una semana después de su lanzamiento en el Reino Unido. Pese a la falta de un sencillo oficial o videoclip que sirviera como publicidad, Kid A fue el primer álbum de Radiohead en debutar en el primer puesto en Estados Unidos. Su éxito pudo haberse debido a una campaña única de mercadotecnia, su previo lanzamiento por Internet, o a la expectativa generada por su álbum anterior, OK Computer.

Producido por Nigel Godrich, Kid A se grabó en París, Copenhague, Gloucestershire y Oxford. El proceso de composición y grabación del álbum fue experimental para Radiohead, ya que la banda cambió su sonido de antaño por otro más electrónico. Con influencias del krautrock, jazz, y música clásica del siglo XX, Radiohead abandonó su instrumentación de tres guitarras para incorporar una mayor diversidad, empleando teclados, ondas Martenot y, en ciertas canciones, instrumentos de cuerda y de viento-metal. Kid A contiene además letras más abstractas y minimalistas que las de trabajos anteriores de la banda. El cantante Thom Yorke ha afirmado que el álbum no fue pensado como «arte», sino que refleja la música que los integrantes de la banda escuchaban en aquel momento. Acompañando al álbum se incluyeron diseños de Stanley Donwood y Yorke, junto a una serie de pequeños videoclips, llamados blips.

Kid A está considerado uno de los álbumes de música popular más desafiantes jamás grabados en tener éxito comercial, y generó opiniones polarizadas entre los seguidores y la crítica. El álbum ganó un premio Grammy al mejor álbum de música alternativa y obtuvo una nominación en la categoría de álbum del año. Además, recibió elogios por introducir a los oyentes a la música alternativa. Pese a que el nuevo rumbo que tomó la banda alejó a algunos seguidores y disgustó a algunos críticos, Kid A recibió críticas en general positivas de notables medios dedicados a la música. Ha figurado en sucesivas listas de múltiples publicaciones como uno de los mejores álbumes de los últimos años y en 2009 fue elegido el mejor álbum de la década de 2000 por Pitchfork Media, Rolling Stone y The Times.

Contexto

Hacia 1998, la atención que Radiohead recibió por su último álbum lanzado en ese entonces, OK Computer, se volvió fuente de tensiones, particularmente para el vocalista Thom Yorke. Su sentimiento de desconexión con la «velocidad» del mundo moderno, que inspiró canciones de OK Computer, se intensificó durante su gira de 1997 Against Demons. Como se puede apreciar en el filme de 1999 de Grant Gee, Meeting People Is Easy, Radiohead dio a conocer nuevas canciones durante su gira, incluyendo la que sería luego conocida como «How to Disappear Completely» —en ese entonces conocida durante la gira como «How to Disappear Completely and Never Be Found»—. Sin embargo, la banda tuvo muchas dificultades para grabarlas después.

Mientras que Yorke recibía alabanzas por su música, se volvió hostil hacia los medios. Sentía que sus canciones se habían vuelto parte de un ruido de fondo constante que describía como el «zumbido del refrigerador». Yorke sentía que «todos los sonidos que hiciste, que te hicieron feliz, han sido desprovistos de todo su significado», y sufrió una depresión mientras luchaba para componer nuevos temas. A su vez, afirmó que a fines de 1998 «cada vez que tomaba una guitarra entraba en pánico. Empezaba a componer una canción, paraba después de 16 compases, la escondía en un cajón, la miraba otra vez, la hacía trizas, la destruía». Los miembros de Radiohead decidieron continuar y el bajista Colin Greenwood añadió que «sentimos que debíamos cambiarlo todo».

Grabación y producción Cuando Radiohead comenzó a trabajar en el álbum a principios de 1999, sus miembros tuvieron ideas diferentes sobre la dirección musical que debían tomar. El guitarrista Ed O'Brien quería que el estilo de la banda se hiciera más directo y apuntara a canciones pop de tres minutos de duración basadas en la guitarra, mientras que Yorke sentía que sus anteriores esfuerzos con el rock «no se entendían». El cantante afirmó además que «ya estaba cansado de las melodías. Sólo quería ritmo». El vocalista había sido DJ y parte de una banda de música electrónica en la Universidad de Exeter y comenzó a escuchar exclusivamente ese tipo de música, comentando al respecto: «Me sentí tan emocionado [con la música electrónica] como nunca me había sentido con la música de guitarra». Incluso, le atrajo la idea de que su voz fuera usada como un instrumento en vez de tener un papel destacado en el álbum.

La creación de Kid A comenzó con el productor de OK Computer Nigel Godrich, sin que la discográfica les impusiera un plazo. Yorke, quien tenía más autoridad en la banda, todavía estaba enfrentándose a su bloqueo como compositor. Sus nuevas canciones estaban sin terminar y otras consistían en poco más que un ritmo hecho con una caja de ritmos y fragmentos de letra que había extraído de un sombrero. La banda ensayó un poco y comenzó a grabar en París, pero dejaron su trabajo después de un mes y se trasladaron a los Estudios Medley en Copenhague, donde permanecieron dos semanas. Algunas canciones compuestas a principios de 1999 se incorporaron al álbum, a menudo irreconocibles si se tiene en cuenta su forma original —«In Limbo», conocida originalmente como «Lost at Sea» data de ese año—. Según los integrantes del grupo, este período fue muy improductivo.

O'Brien comenzó a llevar un diario personal en Internet sobre los progresos de la banda. Más tarde, describió el cambio de estilo de Radiohead en aquel tiempo: «Si quieres hacer una grabación que suene diferente, tienes que cambiar la metodología. Y es espantoso —todos se sienten inseguros. Soy guitarrista y de pronto es como que, bueno, no hay guitarra en esta canción, o no hay batería». El baterista Phil Selway también encontró difícil ajustarse a las sesiones de grabación. thumb|left|La producción final de Kid A se llevó a cabo en los estudios Abbey Road En abril de 1999 se reanudaron las grabaciones en una mansión de Gloucestershire antes de trasladarse a los estudios de Oxford. Siguiendo la nueva dirección musical de Yorke, los miembros de la banda empezaron a experimentar con diferentes instrumentos y a aprender «cómo participar en una canción sin tocar una sola nota». El resto del grupo comenzó gradualmente a compartir la pasión de Yorke por los sonidos de sintetizador. Además, se usaron herramientas digitales como Pro Tools y Cubase para manipular las grabaciones. O'Brien dijo que «ahora, todo está abierto con la tecnología. Las permutaciones son infinitas». Hacia el final del año estaban terminadas seis canciones, incluyendo el tema que lleva el mismo nombre del álbum.

A principios de 2000, Jonny Greenwood, el único miembro de Radiohead con dominio de la teoría musical, compuso un arreglo para «How to Disappear Completely», que grabó con la Orquesta de St. John en la iglesia Dorchester Abbey. Tocó las ondas Martenot en dicha canción, al igual que en «Optimistic» y «The National Anthem». Esta última, conocida como «Everyone» durante las sesiones de grabación, originalmente estaba planeada para que fuera un lado B para OK Computer. Yorke, quien en esta canción tocó el bajo eléctrico, quiso además incluir en «The National Anthem» una sección de instrumentos de viento inspirada en Charles Mingus, por lo que él y Greenwood dirigieron a músicos de jazz para que sonaran como «un embotellamiento». Greenwood y su hermano Colin también comenzaron a experimentar con la utilización de samples con su propia música y la de otros artistas. De uno de aquellos experimentos surgió el tema básico de «Idioteque», al que luego se le añadió la voz de Yorke. Pese a su cambio de dirección, Colin Greenwood todavía describía a Radiohead como una banda de rock. Jonny Greenwood resumió así las sesiones de grabación para Kid A:

Radiohead terminó la grabación en la primavera de 2000, habiendo creado treinta canciones nuevas. Debido a que deseaban evitar sacar a la venta un álbum doble, la banda guardó muchas de sus canciones para su disco de 2001 Amnesiac. Yorke estaba obsesionado sobre el orden posible, y discutieron en repetidas ocasiones sobre la lista de canciones, lo que casi llega a provocar la disolución de la banda. Se decidió finalmente que Kid A comenzaría con «Everything in Its Right Place». Yorke pensaba que la canción, compuesta en piano y computadora, era la que mejor representaba al disco, y quiso desde el principio lanzarla como sencillo. La revista Rolling Stone en su edición argentina colocó este tema en el puesto 24 en su lista elaborada en 2010 de las 50 mejores canciones de la década de 2000 internacionales y comentó que «la voz de Thom Yorke sonaba más procesada que la carne enlatada, pero a pesar de su rareza uno no podía evitar canturrearla».Rolling Stone: Lo mejor de la década —Edición aniversario. Año 13, No. 145. ISSN 0329-5656 La mezcla final del álbum fue realizada por Godrich y la masterización se llevó a cabo en los estudios Abbey Road bajo la dirección de Chris Blair.

Lanzamiento y promoción thumb|Kid A ha sido descrito como «el disco de rock más esperado desde In Utero de Nirvana» Tras terminar la grabación, la banda, junto a su discográfica, diseñaron un plan de mercadotecnia. Un ejecutivo de EMI alabó la música, pero describió «el reto empresarial de conseguir que todos creyeran [lo mismo]». Sin embargo, hubo un interés considerable por parte de los medios; Spin describió a Kid A como «el disco de rock más esperado desde In Utero de Nirvana». Thom Yorke encontró la situación «aterradora», y según Ed O'Brien, la campaña de mercadotecnia buscaba disipar la exagerada atención sobre el nuevo álbum. A diferencia de la práctica habitual en la industria de la música, la banda decidió no lanzar ningún sencillo oficial de Kid A, aunque «Optimistic» y otras canciones del disco fueron radiodifundidas.

Radiohead y sus seguidores tenían una gran presencia en Internet a finales de la década de 1990. En consecuencia, las compañías Parlophone y Capitol Records promocionaron el disco de una manera poco convencional: a través de este medio. Se lanzaron pequeños videos llamados blips distribuidos gratuitamente por Internet y que se mostraron entremedias de los programas en los canales musicales. Capitol Records creó el iBlip, una aplicación Java que se podía incluir en las páginas de los seguidores, permitiendo a los usuarios hacer un pedido en línea del disco y escuchar fragmentos en streaming antes de su lanzamiento. No se pusieron en circulación copias promocionales antes de su publicación oficial, pero los críticos lo escucharon en condiciones supervisadas cuidadosamente, lo mismo que los seguidores, reunidos en fiestas de audición. Además, se ofreció una previsualización completa a través del canal musical MTV2.

La banda realizó una gira breve por países mediterráneos a principios del verano de 2000, tocando en directo sus nuevas canciones por primera vez. A mediados de 2000 se anunció el título del álbum y ya se habían empezado a transmitir copias pirata de los conciertos por el servicio peer to peer Napster. Colin Greenwood comentó que «tocamos en Barcelona y al día siguiente el concierto entero estaba en Napster. Tres semanas después, cuando fuimos a tocar a Israel, el público sabía las letras de todas las canciones nuevas y era maravilloso». Un mes antes de su lanzamiento, el álbum completo apareció en Napster. En respuesta, Yorke comentó: «Esto aviva el entusiasmo por la música de una forma que la industria musical olvidó hace tiempo». Se estima que Kid A se descargó de forma gratuita millones de veces antes de su lanzamiento mundial, por lo que algunos esperaban que las ventas no fuesen buenas.