thumb|220px|Vista sobre una ciudad, origen del concepto de ciudadano y con él de civilización. Una civilización es una sociedad compleja,Según Stuart Piggott una civilización es "una solución al problema de vivir en una comunidad permanente y relativamente grande, en un nivel de desarrollo tecnológico y social superior al de la banda de cazadores, de la familia de agricultores, de la aldea independiente o de la tribu". y por tanto sus rasgos definitorios son su forma de organización, sus instituciones y su estructura social, así como su tecnología disponible y la forma de explotación de los recursos disponibles.Marvin Harris (2071): Nuestra Especie, Alianza Editorial, ISBN 9788420660134.

Las civilizaciones se diferencian de las sociedades tribales basadas en el parentescoOtras categorías antropológicas son compartidas por sociedades urbanas y no urbanas, como el patriarcado, concepto obsoleto en su definición inicial (cuando se definió en oposición al denominado matriarcado; la antropología reciente utiliza otras categorías más ajustadas, que definen sociedades patrilineales y matrilineales) que ha sido reutilizado desde el pensamiento feminista con otro sentido , que es el que desarrollan los denominados gender studies ("estudios de género"). Fries, Lorena y Matus, Verónica, El derecho. Trama y conjura patrialcal Pág 20. por el predominio del modo de vida urbano (la ciudad, que impone relaciones sociales más abiertas) y el sedentarismo (que implica el desarrollo de la agricultura y a partir de ella todo tipo de desarrollos tecnológicos y económicos con la división del trabajo, la comercialización de excedentesVere Gordon Childe Los orígenes de la civilización y, más tarde, la industrialización y la terciarización).Jan de Vries, La urbanización de Europa 1500-1800 Con pocas excepciones, las civilizaciones son históricas, es decir, utilizan la escritura para el registro de su legislación y su religión (aparecidas con el poder político —reyes, estados— y religioso —templos, clero—) y para la perpetuación de la memoria de su pasado (incluyendo la aparición de los conceptos de tiempo histórico y calendario). Sin embargo, la escritura no es el único sistema utilizado para preservar el pasado. Las sociedades incas de los Andes usaban los quipus como instrumento de almacenamiento de su información.

Si se utiliza en un sentido amplio, civilización pasa a ser sinónimo de cultura (englobando las visiones del mundo o ideologías, las creencias, los valores, las costumbres, las leyes e instituciones), que se suele aplicar con carácter más general.

Recientemente surge un nuevo concepto de civilización: «la civilización empieza a aparecer cuando se establece un sistema de vida factible; es decir, una relación apropiada entre el hombre y la naturaleza, de acuerdo con las características de una región determinada». De acuerdo a este nuevo enfoque, el desarrollo industrial solo desarrolla a una civilización si éste contribuye al bienestar de la sociedad y del medio ambiente. A partir de esta definición, vemos una profunda relación entre civilización y sustentabilidad. Yendo más lejos, se puede decir que el progreso no siempre es acumulativo, sino que es no lineal; el paso del tiempo en una sociedad puede afectar tanto al bienestar de sus miembros como al bienestar de la naturaleza.

Etimológicamente, la palabra «civilización» deriva indirectamente del latín civitas (ciudad) que entronca con civitio o sentimiento comunitarioWorld History Encyclopedia (Civilización) y de civis (ciudadano) a través de civil y civilizar.

Historia del concepto La palabra española civilización, así como la inglesa civilization, proceden del término francés surgido a principios de la Edad Moderna () civilisé ("civilizado"), a su vez derivado del latín civilis ("civil"), relacionado con civis ("ciudadano") y civitas ("ciudad").

El tratado fundamental es El proceso de la civilización de Norbert Elias (1939), que traza las costumbres sociales desde la medieval hasta el 'período moderno temprano'.Sigue siendo el estudio sociológico más influyente del tema, generando su propio cuerpo de literatura secundaria. En particular, Hans Peter Duerr lo atacó en una importante obra (3500 páginas en cinco volúmenes, publicada entre 1988 y 2002). Elias, entonces nonagenario, aún pudo responder a las críticas el año anterior a su muerte. En 2002, el propio Duerr fue criticado por la obra de Michael Hinz Der Zivilisationsprozeß: Mythos oder Realität (2002), afirmando que sus críticas equivalían a una difamación odiosa de Elias, a través de estándares excesivos de corrección política. Der Spiegel 40/2002 En La filosofía de la civilización (1923), Albert Schweitzer esboza dos opiniones: una puramente materialista y otra materialista y ética. Dice que la crisis mundial proviene de la pérdida por parte de la humanidad de la idea ética de civilización, "la suma total de todos los progresos realizados por el hombre en todas las esferas de acción y desde todos los puntos de vista, en la medida en que los progresos contribuyen al perfeccionamiento espiritual de los individuos como el progreso de todos los progresos".Albert Schweitzer. La filosofía de la civilización, trans. C.T. Campion (Amherst, NY: Prometheus Books, 1987), p. 91.

Palabras relacionadas como "civismo" se desarrollaron a mediados del . El sustantivo abstracto "civilización", que significa "condición civilizada", surgió en la década de 1760, también del francés. El primer uso conocido en francés es en 1757, por Victor de Riqueti, marqués de Mirabeau, y el primer uso en inglés se atribuye a Adam Ferguson, quien en su Ensayo sobre la historia de la sociedad civil de 1767 escribió, "No sólo el individuo avanza de la infancia a la virilidad, sino la propia especie de la rudeza a la civilización".Citado después de Émile Benveniste, Civilisation. Contribution à l'histoire du mot (Civilización. Contribución a la historia de la palabra), 1954, publicado en Problèmes de linguistique générale, Éditions Gallimard, 1966, pp. 336-345 (traducido por Mary Elizabeth Meek como Problemas de lingüística general, 2 vols, 1971). La palabra se oponía, pues, a la barbarie o a la grosería, en la búsqueda activa del progreso característico del Siglo de las Luces.

A finales de 1700 y principios de 1800, durante la Revolución Francesa, "civilización" se utilizaba en el singular, nunca en plural y significaba el progreso de la humanidad en su conjunto. Éste sigue siendo el caso en francés. El uso de "civilizaciones" como un sustantivo contable fue de uso ocasional en el ,Por ejemplo, en el título A narrative of the loss of the Winterton East Indiaman wrecked on the coast of Madagascar in 1792; and of the sufferings connected with that event. Al que se adjunta un breve relato de los nativos de Madagascar, con sugerencias sobre sus civilizaciones por J. Hatchard, L.B. Seeley y T. Hamilton, Londres, 1820. pero se ha hecho mucho más común a finales del , a veces sólo con el significado de cultura (a su vez, en origen, un sustantivo incontable, convertido en contable en el contexto de la etnografía)."Civilización" (1974), Encyclopædia Britannica 15ª ed., Vol. Vol. II, Encyclopædia Britannica, Inc., 956. Recuperado el 25 de agosto de 2007. El uso de los términos "civilización" y "cultura" como equivalentes es controvertido y generalmente se rechaza, de modo que, por ejemplo, algunos tipos de cultura no se describen normalmente como civilizaciones. Sólo en este sentido generalizado se puede hablar de una "civilización medieval", que en el sentido de Elías habría sido un oxímoron.

Civilización en singular o civilizaciones en plural

Civilización, un concepto fundacional de las ciencias sociales, tiene un uso conceptualmente distinto, incluso opuesto, Fernando Savater: La civilización y Lady Mary José Álvarez Junco: ¿Qué es civilización? en webislam (cita como fuente la Fundación Atman), 23/06/2006 José Luis Rodríguez Zapatero: Alianza de civilizaciones, 21 de septiembre de 2004 cuando se emplea intencionalmente en singular, refiriéndose al grado superior de desarrollo de la sociedad humana, con lo que se indica que existe una única civilización; o cuando se hace en plural, para indicar la pluralidad de las civilizaciones a través del tiempo, el espacio geográfico y los distintos rasgos culturales (lenguas, religiones, e incluso los polémicos conceptos de etnias o razas humanas), con lo que se indica que han existido y existen muchas: civilización micénica, civilización andina, civilización grecorromana —o civilización griega y civilización romana—, civilización china, civilización islámica, civilización cristiana, civilización occidental, etc., incluso las identificadas con las naciones europeas que han tenido un mayor peso en la formación histórica de imperios o han ido extendiendo su lengua o su cultura (civilización portuguesa, civilización española, civilización francesa, civilización británica, civilización rusa, civilización alemana, civilización italiana).

Civilización como estado de la evolución cultural

La descripción tradicional de la evolución cultural de la humanidad incluía su paso por tres estadios: salvajismo, barbarie y civilización. Esta perspectiva implicaba la idea de progreso, por más que entre sus establecedores estuviera Rousseau, que no veía mejora, sino degradación, en el paso del estado de naturaleza del buen salvaje al estado de civilización, en que el hombre está pervertido y corrompido por la sociedad. El pesimismo rousseauniano fue superado por los intelectuales posteriores, claramente optimistas (positivismo de Auguste Comte).

El predominio europeo desde la era de los descubrimientos (), pero sobre todo desde la Revolución industrial () y el reparto colonial de África (), en la fase del capitalismo que se conoce como Imperialismo (definición de Lenin), parecía hacer evidente para los contemporáneos la supremacía de todas sus particulares formas de organización: fueran económicas, sociales, políticas, incluso sus creencias y su raza (misionerismo y racismo). Desde ese punto de vista, el concepto ilustrado de civilización universal pasó a imponerse como un modelo a que todas las partes del mundo debían amoldarse, de grado o por la fuerza, por su propio bien; y las potencias imperialistas occidentales debían afrontar, no por ser su interés, sino por ser su sagrada misión, esa carga del hombre blanco (Rudyard Kipling).

Relativismo cultural

El surgimiento de dudas en el esquema es paralelo a su propia formulación, y pueden ubicarse desde la Junta de Burgos y la Junta de Valladolid, en que se realizó el debate de los justos títulos en el que Bartolomé de las Casas tomó partido por los conquistados en vez de por sus compañeros de conquista (aunque desde luego pensaba en su religión como única verdadera). El relativismo cultural que se hace científico con la antropología moderna (Franz Boas) va a ampliarse al concepto de civilización, que empieza a usarse en plural, y en pie de igualdad relativa, para definir a cada una de las organizaciones humanas, vinculadas a una forma de entender la vida, más allá incluso del concepto de Religión o de Cultura.

Entendido de este modo, en plural, cada civilización es una entidad cultural que aglutina un sentido más o menos consciente de unidad, y que agrupa en su seno a varias naciones y pueblos distintos.

Determinadas sociedades, por sus especiales logros culturales y por la capacidad de estos de imponerse como comunes a un espacio más o menos amplio, son consideradas por los historiadores como civilizaciones independientes. Un ejemplo claro lo daría la anfictionía que unificaba a todas las polis griegas en torno a determinados lugares de culto (el oráculo de Delfos), festividades (las Olimpiadas) o textos (las obras de Homero) y que las oponía a lo que consideraban bárbaro (extranjero, que habla con sonidos ininteligibles: bar-bar) y no helénico, como los persas.