Porta es uno de los trece barrios que integran el distrito de Nou Barris de Barcelona. Tiene una superficie de 0,84 km² y una población de 24.427 habitantes (según datos del padrón municipal de 2013).https://web.archive.org/web/20110318004806/http://www.bcn.es/estadistica/catala/dades/barris/terri/sup/supbarris.htm
Geografía Límites El barrio de Porta queda delimitado por cinco grandes ejes viarios: el paseo de Fabra i Puig (frontera con el barrio de Vilapicina y La Torre Llobeta), la calle del Doctor Pi i Molist (frontera con El Turó de la Peira), el paseo de Verdún (frontera con La Guineueta), el paseo de Valldaura (frontera con La Prosperitat) y la avenida Meridiana (frontera con el barrio de San Andrés de Palomar y entre los distritos de San Andrés y Nou Barris).
Toponimia El origen del nombre del barrio es incierto, aunque la documentación actual del Ayuntamiento de Barcelona lo atribuye a Pasqual Porta Margarit, que fue maestro y director del Colegio Peninsular de Barcelona durante el . Se cree que habría sido propietario de unos terrenos en Santa Eulàlia de Vilapicina —Can Porta— que vendió a varios parcelistas.http://w10.bcn.cat/APPS/nomenclator/ficha.do?codic=263000&idioma=0 Aunque históricamente la barriada ha sido conocida como Can Porta, con el mapa de barrios aprobado en 2006 por el Ayuntamiento el nombre quedó simplificado como Porta. Actualmente, tres calles llevan este nombre en el barrio: la propia calle de Porta, el pasaje de Porta y la calle Nueva de Porta, las dos últimas perpendiculares a la primera. Los antiguos propietarios de los terrenos se recuerdan también en las calles Manuel Sancho, Rialb, Jurnet —apoderado de la finca Casa Estudiant, que hoy también da nombre a una calle— y Emili Roca, sacerdote que cedió los terrenos para la construcción del centro social de la parroquia de Santa Eulialia de Vilapicina.
La toponimia de las calles de Porta remite mayoritariamente a lugares y localidades de la isla de Mallorca. Es de caso de las calles Alcúdia, Andratx, Artà, Bunyola, Ciudad de Mallorca (Palma), Deià, Felanitx, Formentor, Selva, Lluc, Pollença, Santayí, Valldemossa, el pasaje Ciudad de Mallorca y las plazas Jardines de Alfabia, Llucmajor, Portocristo y Sóller. A ello se suman las calles dedicadas a personajes ilustres nacidos en la isla balear, como Anselmo Turmeda, Baltasar Samper, Rosselló i Porcel y la plaza Gabriel Alomar.
Finalmente, destaca también un conjunto de calles bautizadas en memoria de personajes históricos locales, como Marià Brossa (periodista y alcalde de San Andrés de Palomar, Alfonso Lafuente (tesorero de la asociación de vecinos de Porta e impulsor del Casal "Casa Nostra") o Salvador Alloza (cartero del barrio).
Historia Orígenes rurales Hasta el lo que actualmente es el barrio de Porta era un territorio rural y prácticamente despoblado. Formaba parte de Santa Eulalia de Vilapicina, que por entonces era un barrio del municipio independiente de San Andrés de Palomar, anexionado a Barcelona en 1897.
Por entonces el núcleo de Santa Eulalia de Vilapicina, uno de los asentamientos más antiguos del distrito de Nou Barris, se ubicaba alrededor de su parroquia, que hoy forma parte del barrio del Turó de la Peira, muy cerca de la confluencia de las calles Pi i Molist y Fabra i Puig, que marcan la frontera con el extremo sudeste del barrio de Porta.
La principal vía de comunicación de la zona fue, durante años, el camino viejo de San Andrés a Horta, que unía estos dos municipios del Llano de Barcelona, pasando por Vilapicina. Hay constancia de su existencia desde el . El trazado de esta vía, en su paso por lo que hoy es el barrio de Porta, solo se conserva en la calle Piferrer. La apertura de las avenidas Meridiana y Río de Janeiro y la construcción del parque de Can Dragó, en los años 1990, fueron truncando el resto del camino, que unía la calle Piferrer con Garrofers y luego, siguiendo la riera de San Andrés y la calle Pons i Gallarza, llegaba hasta la plaza de Orfila.
A lo largo del camino de San Andrés a Vilapicina y Horta, en la actual calle de Piferrer, fueron surgiendo algunas casas menestrales y masías. Entre las más destacadas, Can Piquer —hoy desaparecida—, Can Verdaguer y Can Pere Valent, todas ellas anteriores al . Otras masías, hoy desaparecidas, eran Can Borràs, Can Dumanjó, Ca l'Estudiant y Can Porta, que da nombre al barrio.
Alrededor de estas masías había hectáreas de campos y cultivos, salvo el terreno forestal que se extendía por la parte norte hasta las montañas. Los cultivos eran, básicamente, de hortalizas, cereales (trigo, cebada, maíz, etc.) y viña, aunque estas prácticamente desaparecieron a finales del por la filoxera. El territorio destacaba por ser una zona rica en agua, gracias a los cursos fluviales que bajaban desde Collserola, como los torrentes de Piquer y Font de Canyelles o la riera de San Andrés. Esta agua se aprovechaba para la agricultura de regadío, que proporcionaba leguminosas, verduras y tubérculos. Además de la agricultura, destacaba también la ganadería de granja, alimentada con la producción intensiva de forraje, como algarrobos.
: las primeras urbanizaciones A raíz del crecimiento demográfico e industrial de San Andrés de Palomar, a lo largo del fueron instalándose en Porta las primeras industrias y núcleos de viviendas. Estas eran, mayoritariamente, casas de planta baja con huerto. En muchos casos, eran torres donde pasaban los domingos los obreros andreuenses. Una de las transformaciones más relevantes de la época tuvo lugar en 1839, cuando el Ayuntamiento de San Andrés de Palomar instaló aquí un nuevo cementerio, para reemplazar el antiguo camposanto parroquial.http://www.bcn.es/publicacions/b_barris/arxiu/08_marc/Nou_Barris.pdf El nuevo cementerio se ubicó en unos terrenos conocidos como Can Sales, entre la riera de San Andrés y Can Valent. Hoy queda delimitado por la avenida Río de Janeiro y las calles Pintor Alsamora, Escultor Ordóñez y Garrofers.
A finales del y principios del se fueron abriendo las grandes vías que delimitan las actuales fronteras del barrio de Porta. En 1862 se puso en servicio la línea de ferrocarril que unía la estación de Vilanova de Barcelona con Zaragoza, y que discurría por lo que hoy es la avenida Meridiana, separando así Porta del núcleo histórico de San Andrés de Palomar.
En 1877, para comunicar el casco urbano de San Andrés de Palomar con Santa Eulalia de Vilapicina, el Ayuntamiento aprobó la apertura de la rambla de Santa Eulalia (rebautizada en 1918 como paseo de Fabra y Puig). En 1882, por iniciativa de Pere Pons, se construyeron en esta rambla, en el tramo que va entre las actuales calles de Pi i Molist y Santapau, 64 casas, hoy desaparecidas. En 1885 se construía en este mismo sitio —entre las calles Pi i Molist y Santañí— la nueva parroquia de Santa Eulalia de Vilapicina, en unos terrenos cedidos por Josepa Sola, propietaria de Can Sola, masía hoy desaparecida que estaba ubicada en la actual calle Desfar.
En 1889 se inauguró otro de los ejes viales del barrio actual, el tramo entre San Andrés y Horta de la carretera de Cornellá a Fogás de Tordera, actual paseo Valldaura. En 1914 se abrió la carretera del Manicomio —hoy calle Doctor Pi i Molist— que comunicaba el Instituto Mental de la Santa Cruz con Vilapicina. Y en 1919 se inauguraba el paseo de Verdún, hoy frontera entre Porta y el barrio de la Guineueta.
Los polígonos de los años sesenta Porta, como la mayoría de los barrios de Nou Barris, se urbanizó esencialmente durante la segunda mitad del , con la construcción de grandes polígonos de viviendas para dar cabida a las oleadas de inmigrantes que llegaban a Barcelona, como mano de obra, desde otros puntos del España, especialmente del sur.
El plan parcial para el barrio de Porta fue promovido por el arquitecto municipal, Emili Bordoy, y el constructor Román Sanahuja, uno de los principales promotores inmobiliarios de la Barcelona del desarrollismo. Los bloques de viviendas, edificados entre 1957 y 1966 en el sector sur de Porta, se construyeron con alturas superiores a las permitidas; era una medida extraordinaria con la que el consistorio quiso compensar las pérdidas que supuso para los promotores no poder edificar un solar de 22 000 m² —hoy plaza de Sóller—, porque había sido declarado espacio público por la Comisión de Urbanismo. Como era habitual en esta época, una vez finalizados los bloques de viviendas la constructora se desentendió de la urbanización de la zona. Durante una década la mayoría de calles permanecieron sin asfaltar y algunas se convirtieron en sumideros donde proliferaban las ratas.
Reivindicaciones vecinales: la plaza Sóller y RENFE-Meridiana Inicialmente, las reivindicaciones vecinales para la mejora del barrio fueron articuladas a través de la Asociación de Vecinos de Vilapicina, hasta que en 1974 se constituyó la de Porta, muestra del sentimiento de identidad propia que iba diferenciando este barrio de Santa Eulalia de Vilapicina. Durante años, una de las principales demandas vecinales fue la creación de una zona verde en un solar de 22 000 m² en el corazón del barrio. El terreno fue finalmente adquirido por el Ayuntamiento del alcalde José María Socías a finales de los años 1970. En 1980 empezaron las obras para convertirlo en una plaza, según un proyecto de los arquitectos municipales Andreu Arriola, Josep Lluís Delgado, Josep Maria Julià y Carme Ribas. La plaza Sóller —la más grande de la ciudad en su momento— fue finalmente inaugurada en 1983 por el alcalde de Barcelona, Pasqual Maragall.https://hemeroteca-paginas.lavanguardia.com/LVE08/HEM/1983/04/20/LVG19830420-032.pdf
La plaza Sóller tuvo un proyecto escogido democráticamente entre los vecinos y potenciado por la AV Porta (1978).
Durante los años 1977-1980 hubo un movimiento vecinal asambleario muy fuerte. Se reivindicó la Educación Püblica Gratuita y autogestionada como demanda a la falta de escuelas públicas del barrio. La larga presión de los vecinos hizo posible la construcción de la Escuela Pública "Soller" (después el Departamento de Educación la cambió de nombre por el actual de Escuela Pública "Palma de Mallorca"). La lucha popular consiguió imponer un tipo de educación participativa que estuvo en el ideal de muchas otras escuelas. Se creó el movimiento "Escuelas en Lucha" en el que se practicó lo más avanzado de la educación popular democrática. El movimiento fue desplazado por una educación más al uso tradicional con el paso del tiempo y el cambio de los ensenyantes impuestos democráticamente.
Otra larga reivindicación de los vecinos fue la construcción de equipamientos y zonas verdes en los talleres propiedad de RENFE, al sur de Porta. Eran 32 hectáreas de terreno, situadas entre las vías del tren (hoy avenida Meridiana) y la calle Piferrer (hoy avenida Río de Janeiro). Los talleres habían dejado de funcionar en 1965, con el soterramiento de las vías del tren, pero no fue hasta 1977 cuando el Ayuntamiento de Socías, atendiendo a las demandas vecinales, adquirió los terrenos.