George Coleman de Kay (Nueva York, 5 de marzo de 1802-Nueva York, 31 de enero de 1849) fue un marino estadounidense que sirvió en la Armada Argentina durante la Guerra del Brasil alcanzando el grado de comodoro.

Biografía George Coleman de Kay nació en Nueva York el 5 de marzo de 1802, hijo del capitán George De Kay, estadounidense de ascendencia holandesa, hijo a su vez del alcalde George de Kay y descendiente del mercader holandés William de Key, primer fiscal y tesorero de los Nuevos Países Bajos (1641), y de Katherine Coleman, irlandesa nativa de Cork.

Su padre había sido enviado por la Armada de los Estados Unidos a Portugal en 1775. Afincado en Lisboa, adquirió un buque con el que se dedicó al comercio con las Indias haciendo una fortuna considerable. Conoció a Katherine Coleman en un baile en Lisboa y contrajeron matrimonio. En 1794 los De Kay dejaron Portugal con su pequeño hijo James Ellsworth De Kay, arribando a Scarsdale, Nueva York, ciudad donde nació su segundo hijo.

Apenas nacer quedó huérfano.Algunas fuentes indican que su madre falleció en 1798 y el padre en 1802. O bien esa fecha dada para la muerte de la madre es errónea, o la del nacimiento de George De Kay es incorrecta o lo es el nombre de su madre y el padre tuvo una segunda esposa. Elijo aquí la primera posibilidad. Desde pequeño se interesaba más por la carrera de marino que por seguir los estudios según los planes de sus padres. Después de cursar sus estudios primarios en su ciudad, sus tutores lo alejaron del puerto enviándolo a la escuela del reverendo Smith en Durham (Connecticut), tras lo que completó su educación básica "bajo la dirección de un caballero de gran ciencia" en Morristown, Nueva Jersey. No obstante, a temprana edad huyó de sus tutores para convertirse finalmente en marinero.

Comenzó a navegar como grumete en el Ajax, buque con matrícula de Nueva York al mando del capitán Hubbel. En el bergantín Merced hizo un viaje a España. En Tarragona y Reus, en el Mar Mediterráneo, tomó parte activa en el sitio puesto por los franceses, después de lo cual navegó a Veracruz, hallándose en el bloqueo de San Juan de Ulúa.

miniaturadeimagen|140px|Henry Eckford Navegó un tiempo en el Mar de las Antillas, tras lo que regresó a los Estados Unidos, reencontrándose con su hermano mayor quien en 1821 había casado con Janet Eckford, hija del arquitecto naval Henry Eckford (1775-†1832)).

Al quedar huérfano, James Ellsworth De Kay tenía sólo 10 años de edad. Su padre le dejó una pensión anual de $3000 (el equivalente a seis sueldos de obrero de la época) con lo que pudo completar sus estudios básicos y en 1807 ingresar en la Universidad Yale, que abandonó en 1812 sin graduarse. Marchó a Escocia, donde en 1818 ingresó en la Universidad de Edimburgo graduándose el siguiente año como doctor en medicina, tras lo que había regresado a su patria y conocido a su futura mujer.

Henry Eckford, reconociendo la experiencia del joven marino, decidió confiarle el alistamiento y traslado de buques destinados a las nuevas naciones sudamericanas.

George de Kay se embarcó en 1824 como segundo oficial de la corbeta General Brown que zarpaba de Nueva York rumbo a Europa. Luego de tocar Gibraltar, salió para el Océano Pacífico llegando al Callao cuyos castillos ocupados por el general Rodil estaban sitiados por los patriotas. La corbeta fue detenida y embargada por las autoridades españolas y en tanto se sustentaba el juicio, De Kay participaba de las luchas en las filas patriotas.

Con la goleta Rick se dirigió entonces a Guayaquil, y atravesando del istmo de Panamá embarcó en un bergantín de guerra inglés con el que siguió a Jamaica, donde enfermó de fiebre amarilla.

Regresó a su patria y le fue confiado en Baltimore el alistamiento de la fragata Colombia, construida para el gobierno de dicho país y que condujo a Cartagena.

Guerra del Brasil miniaturadeimagen|Guillermo Brown En 1825 fue encargado de alistar y trasladar la Sudamérica, gemela de la Colombia, construida para el Imperio del Brasil, que condujo en 1825 a Río de Janeiro.

Tuvo con ese motivo algunas entrevistas con el emperador, en una de las cuales fue tratado con grave descortesía por lo cual abandonó ese país dirigiéndose al Río de la Plata en la goleta estadounidense Boston.

Llegó a Montevideo, en poder de las fuerzas brasileras, y se trasladó a la ciudad de Buenos Aires donde ofreció sus servicios al comandante de la Armada Argentina Guillermo Brown, siendo incorporado a la escuadra republicana con el grado de sargento mayor de marina.

Campaña corsaria del Brandsen En junio de 1827 recibió el mando del bergantín General Brandsen (8 cañones, 100 hombres) con el que zarpó de Buenos Aires el 23 de junio de 1827 rumbo a Ensenada de Barragan y Colonia del Sacramento.

El 25 de junio encontró en aguas de Colonia a las goletas brasileñas Príncipe Imperial (14 cañones, 130 hombres) e Isabella (5 cañones). Tras rendir a la Isabella persiguió a la Príncipe Imperial hasta cerca de Montevideo sin conseguir alcanzarla.

El 4 de julio combatió con una goleta que alcanzó a embicar la costa. Abandonó el estuario del Río de la Plata rumbo al litoral brasileño para iniciar operaciones de corso.

El 21 de julio apresó la sumaca Bon Jesús en viaje de Bahía a Rio Grande do Sul con carga de sal y otros artículos. El 25 capturó el bergantín San Antonio Vencedor y el 27 a la sumaca Nova Pastora, en viaje de Pernambuco a Río con carga de sal y hierro, a la que quemó tras transbordar carga y tripulación. Ese mismo día cañoneó al bergantín Nueva Despique.

El 1 de agosto apresó cerca de Cabo Frío al bergantín portugués Invencible, primero que remitió al tribunal de presas de Buenos Aires. El 2 apresó al bergantín Príncipe Imperial, procedente de Oporto con destino a Río de Janeiro, y a la sumaca Trajan.

Al acudir en auxilio del bergantín inglés Blossom, que encontró varado, De Kay tuvo noticias de que se había despachado en su persecución una corbeta de 24 cañones y un bergantín de 11.

En la tarde del 11 de agosto enfrentó frente a la Ilha dos Abrolhos a los bergantines de guerra Flor de Verdade (14 cañones) y Princesa (14 cañones), mientras un mercante llamado Aurora permanecía a retaguardia de la línea imperial.

Tras averiar al Flor de Verdade, De Kay consiguió acoderarse al Princesa barriendo con una descarga su cubierta que la forzó a rendirse. De Kay, sin enviar una tripulación de presa, se lanzó rápidamente tras el Flor de Verdade que tras una hora de persecución también se rindió. El Princesa había aprovechado para escapar al igual que el Aurora.

Tras despachar el Flor de Verdade a Buenos Aires bajo el mando de Guillermo Pierce, la tripulación del Brandsen quedaba reducida a unos 50 hombres.

El 13 de agosto detuvo a la sumaca Minerva embarcando a los prisioneros. El 17 de agosto apresó a la sumaca Estandarte Venturoso con un rico cargamento y el 18 entró bajo bandera francesa a repararse y refrescar víveres al puerto de Camamú, donde destruyó una batería de cinco cañones y zarpó el día 19.

El 20 de agosto apresó la sumaca Faisca, en ruta de Bahía a Río de Janeiro, a la que envió a Buenos Aires con dotación de presa. Seguidamente capturó la sumaca Santa Ana, la Saudade do Sul (23 de agosto) y la San José (24 de agosto), correo entre Bahía y Río de Janeiro con carga y 50 esclavos a bordo. De Kay transbordó la carga y detuvo al capitán y primer oficial, pero liberó al navío con su tripulación bajo palabra de liberar a los esclavos al llegar a tierra.

Captura del Cacique El 8 de septiembre capturó la sumaca San Antonio Valeroso, con valiosa carga, y a la goleta Santa Cruz. Al amanecer del 9 de septiembre, avistó frente a Pernambuco al bergantín de guerra Cacique (18 cañones y 122 tripulantes) que salía a su encuentro.

Pese a la inferioridad de su artillería y a que su tripulación se hallaba reducida a 45 hombres De Kay aceptó el combate, que comenzó a media tarde. A las 15.30 horas "el enemigo se aguantaba con la verga mayor abatida" pero conseguía llegar a tiro de fusil de la Brandsen y efectuar una descarga por babor que no produjo mayores averías al Brandsen.

El comandante del Cacique, Jorge Manson, reconoció entonces "que el descontento prevalecía entre los extranjeros, viéndolos apuntar al aire la artillería, y que los brasileños estaban asustados". De Kay respondió entonces con una andanada de estribor que no tuvo mejor suerte y fue respondida por otra igualmente ineficaz de su adversario mientras el Brandsen maniobraba colocando su amura de babor sobre la aleta de estribor del Cacique. Tras conseguir engancharlo para el abordaje, De Kay ordenó antes "sostener el fuego de fusilería especialmente asestado contra los oficiales al que agregó el de alguna carronada que debía disparar en forma que el tiro cruzara oblicuamente la cubierta contraria (...) que presentaba un espectáculo penoso; tendidos sobre ella numerosos muertos y heridos; pero los soldados alemanes que la tripulaban sostenían un enérgico fuego de mosquetería, desgraciadamente certero, desde las vergas, palos, perchas y de todo lo que pudiera servirles de escudo o refugio."

La situación del Cacique era desesperada. Según el parte de Manson, en esa descarga final su "Segundo Piloto y cinco hombres fueron muertos; mi segundo al mando (Segundo-Tenente Carlos Frederico Xell), el Contramaestre y el oficial de cuarto al timón fueron mortalmente feridos, e todos murieron días después."

Finalmente De Kay se lanzó al abordaje seguido sólo de una docena de hombres y consiguió rendir la nave. Mason relataría: "En esta tristísima situación, no teniendo un solo oficial para ayudarme y siendo incapaz de hacer resistencia en virtud del abandono de los extranjeros, y hallándose el resto de la tripulación con terror e pánico, el enemigo tomó posesión del navío y los extranjeros casi unánimemente se pasaron".

De Kay se negó a recibirle la espada del comandante Jorge Manson, herido en la lucha, "en homenaje al valor heroico con que había defendido su bandera". De Kay tenía varias heridas por lo que tras asegurar a los prisioneros y confiar el Cacique al teniente 2.º Juan Gray, se "dirigió a la cámara (de la nave capturada) y, envuelto en la bandera prisionera que acababan de entregarle, se arrojó sobre un sofá". Recuperado De Kay regresó a su buque y fue "ardorosamente aclamado" por su tripulación.

En la tarde del 16 de septiembre mientras ambas naves marchaban con rumbo N.E., el marinero Miguel Morán denunció a Gray un complot para asesinar a los oficiales del buque de acuerdo con la tripulación del Brandsen. Gray detuvo a los cabecillas Roberto Sampson y Carlos Bowan quienes se negaron a denunciar a sus cómplices. Gray fusiló a uno y persistiendo el otro en su actitud lo ejecutó también. Hecho, "el Cacique llamó avisando haberse sublevado los voluntarios de a bordo, siendo sometidos y fusilados los cabecillas Roberto Sampson y Carlos Bowan".

Enloquecido, el 18 de septiembre Gray organizó un pelotón de fusilamiento sobre la segunda cubierta y, mientras recostado en un cañón amenazaba con dos pistolas a su segundo, al contramaestre y al condestable, hizo subir uno a uno a los prisioneros sospechosos de complicidad haciéndolos fusilar. Tras ejecutar un número que según las fuentes varía entre 7 y 15 hombres, una de sus víctimas se arrojó sobre él, lo abrazó fuertemente y en el forcejeo resbaló y se precipitó al mar.

Al arriar el bote para salvarlo, once hombres cayeron también a las aguas, por lo que los sobrevivientes hicieron desesperadas señales al Brandsen. De Kay se aproximó y mientras despachaba a su condestable Eduardo Roarke para hacerse cargo del Cacique, consiguió rescatar a nueve de los marineros.

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