Marquina-Jeméin (oficialmente ) es un municipio vizcaíno de la comunidad autónoma del País Vasco en España. Pertenece a la comarca de Lea-Artibai. Tiene habitantes y una superficie de 45 km² con una densidad de habitantes por km². Ostenta el título de «muy noble y muy leal villa».
El municipio se formó en 1952 por la fusión de la villa de Marquina y la vecina anteiglesia de Jeméin. Cenarruza-Bolívar perteneció al municipio desde 1969 hasta 2005.
Toponimia El actual municipio se originó en 1952 por la fusión de la villa de Marquina y la anteiglesia de Jeméin. El municipio se denominó por tanto oficialmente Marquina-Jeméin. En 1984 el municipio adoptó la denominación oficial de Markina-Xemein, adaptando la grafía en lengua vasca.
Marquina Sobre la etimología de "Marquina" hay dos teorías principalmente.
La primera la relaciona con la condición fronteriza que tuvo la zona en la Edad Media haciendo derivar el topónimo de la palabra "marca" (quizá significando Marquina simplemente "pequeña marca") o de "marra" (línea, límite). Esta teoría ya fue propuesta por Pablo Pedro Astarloa hace algo más de 200 años.
Esta teoría se basa en el hecho de que durante la Edad Media el nombre de Marquina hacía referencia a la comarca fronteriza situada entre Vizcaya y Guipúzcoa, que comprendía la cuenca del río Artibai y la cuenca baja del Deva.
Marquina era el nombre de una de las merindades en las que se dividía el Señorío de Vizcaya, la que ocupaba la parte central del valle del Artibai, conocido también como valle de Marquina. En el lado guipuzcoano, en el valle del Deva, la zona donde se fundarían Éibar y Placencia de las Armas se denominaba Marquina de Yuso y la zona donde se fundaría Elgóibar, Marquina de Suso. La propia Elgóibar, fundada en 1346, se denominó Villamayor de Marquina, aunque el nombre no tuvo éxito y acabó desapareciendo.
Según esta teoría el nombre de Marquina aludiría a la condición de la zona como distrito fronterizo entre Vizcaya y Guipúzcoa, quizás por aquel entonces sin límites claramente definidos entre ambos territorios. En el era un territorio conflictivo y peligroso debido a las incursiones de los banderizos de un territorio en el otro.
En un lugar del territorio de la Merindad o valle de Marquina, en su parte vizcaína, es donde en 1355, el señor de Vizcaya Don Tello funda una villa de nueva planta a la que denomina Villaviciosa de Marquina. Con el paso del tiempo, esta villa deja de ser conocida como Villaviciosa y pasa a ser conocida únicamente como Villa de Marquina o simplemente Marquina, tomando para sí el nombre que antaño se refería a toda una comarca. Este proceso correría parejo al de que el resto del territorio, especialmente en la parte guipuzcoana, dejase de ser conocido por ese nombre.
La segunda teoría considera que Marquina es un antropónimo derivado del nombre propio femenino latino Marcina, con la posterior evolución Marcina -> Markina a nivel de pronunciación. Esta teoría se basa en el hecho de que existe otra localidad denominada Marquina en Álava, cuyo nombre no se puede hacer derivar tan fácilmente de la palabra marca y también existe otro topónimo alavés Marquijana, que se puede derivar a partir de Marcina.
El actual nombre vasco del topónimo "Markina" se debe a la adaptación de "Marquina" a las reglas ortográficas contemporáneas de la lengua vasca Marquina -> Markina.
Jeméin El origen del nombre de Jeméin no está claro. La etimología más extendida relaciona el nombre del pueblo con el nombre propio medieval "Xemeno" (actualmente Jimeno). Xemeno -> Xemen -> Xemein -> Jeméin.
En castellano la evolución Xeméin -> Jeméin se produce en los siglos , en los que se velarizó el sonido consonante que actualmente se representa como J. En la lengua vasca se conserva la pronunciación de la sibilante fricativa postalveolar sorda (similar a la sh en inglés o a la ch en francés), que se escribe en este idioma con la X, por lo que oficialmente y en euskera el nombre del pueblo se escribe a la antigua usanza castellana como "Xemein".
Símbolos El escudo de Marquina-Jeméin está constituido por los dos escudos de las entidades que formaron el municipio, la villa de Marquina y la anteiglesia de Jeméin. El de la villa consta de dos lobos andantes y sobre estos una cruz. El de la anteiglesia, un árbol con dos lobos pasantes al tronco. En la bordura figura la leyenda "Muy Noble y Muy Leal Villa de Marquina-Jeméin".
Geografía La villa de Marquina-Jeméin se sitúa en el extremo nordeste de la provincia de Vizcaya, en la parte media de la cuenca del Artibai, justo en la confluencia de este río con su afluente Urko en el límite con Guipúzcoa. El terreno es accidentado con varios montes que alcanzan los 800 o 900 m de altitud.
Limita con los siguientes municipios; al norte con Amoroto y Berriatúa, al sur con Mallavia y Ermua, al este con Echevarría, Mendaro (Guipúzcoa) y Éibar (Guipúzcoa), al oeste con Cenarruza-Bolívar y Aulesti.
El núcleo urbano lo componen los dos núcleos primitivos, el de la anteiglesia de Jeméin y la villa de Marquina que ya forman una única unidad urbana. En ella vive la mayoría de la población. Este núcleo, de forma triangular, se asienta en la unión de los valles del Artibai y del Urko. La estructura urbana de la antigua villa medieval se conserva muy bien y a su alrededor se han desarrollado las diferentes ampliaciones urbanas hasta que el núcleo de la anteiglesia quedó incorporado. Al lado del núcleo medieval se abre una gran plaza que tiene como característica principal su gran superficie de hierba. El resto de la población reside en los diferentes barrios rurales.
El municipio está constituido, además del núcleo urbano, por los barrios de Iturreta, Barinaga, Urberuaga, Amalloa, Iruzubieta, Larruskain, Plazakola, Goierri, Atxondoa, Barroeta, Erdotza y Meabe.
La población del municipio es en su mayoría vascoparlante, sobre un 88 %, y se habla el dialecto vizcaíno del euskera aunque la mayor parte conoce el euskera batua.
Hidrografía El principal río que atraviesa el municipio es el Artibay; a él se suman los afluentes que vienen desde las dos laderas del valle. El principal, que entra por la derecha es el Urko que procede del monte del mismo nombre y corre por el valle donde se asienta Echevarría. Otro importante afluente es el Aramalloa que viene del barrio rural de Larruskain.
Todos los ríos son cortos y de caudal muy variable. Actualmente sus aguas están saneadas al existir una red de recogida de las aguas sanitarias y una depuradora. La parte norte del municipio tiene pendiente esta infraestructura. Las orillas de los ríos no están muy alteradas. Únicamente en su recorrido urbano han sido modificadas para proceder a su encabezamiento.
En el barrio de Urberuaga hay un manantial de aguas minero-medicinales que se explotaron en un balneario que fue relevante a principios del . Estas aguas salen calientes, de ahí el topónimo del lugar ur = agua, beru = caliente y aga = sitio donde hay, es decir, sitio donde hay agua caliente.
Orografía Rodeada de montes de alturas de entre los 700 y los 900 m y debajo del monte Oiz (1.036 m) el valle se abre en el punto donde se asienta el municipio. Destacan las cimas de Kalamua (767 m), Urko (791 m), Urregarai (697 m) y Zapola (551 m).
La composición de estas montañas es principalmente de roca caliza lo que hace que abunden las canteras de mármol y de piedra para la construcción y que una de las principales especies de árboles que los pueblan sea la encina atlántica, que acompaña a las especies típicas como el haya, el roble o el castaño. Hay muchas plantaciones de pino insignis destinadas a la explotación forestal.
Historia Hay yacimientos arqueológicos de la cueva de Kobaua y Axpe que atestiguan presencia humana en estas tierras en los períodos Mesolítico y Eneolítico o los dólmenes y túmulos de Kalamua y Urko. También se han hallado hachas de bronce en Iruzubieta y Kutxinobaso así como un conjunto de monedas romanas en Iruzubieta.
En el surge el núcleo religioso de Iturreta, en la ermita de San Cristóbal hay restos del . Los sepulcros de la colegiata de Cenarruza, que hoy ya no pertenece a Marquina, están datados en el .
El infante Don Tello, Señor de Vizcaya, de Aguilar de Campoo, Castañeda y Lara (hijo de Alfonso XI de Castilla) funda la villa de Villaviciosa de Marquina el 6 de mayo de 1355. Otorga la carta puebla en Bermeo después que la Junta del Señorío de Vizcaya le otorgara la correspondiente autorización. Se le concedió el fuero de Bilbao.
La villa se funda en tierras de la anteiglesia de Jeméin, en el llano de Azpilza, y su función es defensiva como bien queda reflejado en la propia Carta puebla que dice:
La fundación de la villa no da pie a que los pobladores de la anteiglesia, pertenecientes a la Tierra Llana, puedan establecerse en ella y adquirir los derechos que pudieran tener los villanos, esto también queda claramente reflejado en la Carta Puebla:
y como se establecía en tierras controladas por el monasterio que estaba en Jeméin, llamado Monasterio de Jemeingane, Don Tello ata la pérdida de recursos que dicha fundación pudiera causar, así lo especifica:
La fundación de la villa conlleva la construcción de murallas y de edificios en su interior. El trazado urbano original está bien conservado y hay rastros de algunos de aquellos primeros edificios como el palacio Mugártegui. La muralla rodeaba todo el núcleo urbano hay una descripción de la misma por Juan J. de Mugártegui que lo dice así:
La villa de Marquina fue un centro de producción de armaduras de referencia en el País Vasco ya que en los documentos reales se puede ver que en los años 1471, 1495 y 1499 que se les encargó la producción de arneses para los continos, es más, un delegado del rey portugués enviado a la zona a comprar armas se refería a la población como honde he os armeiros.De la Torre y Suárez, 1963:158
La villa debía de utilizar la iglesia de Jeméin. Este hecho y algún otro fueron el origen de muchos pleitos que mantuvieron los de Marquina con los de esta anteiglesia. También los hubo con los de San Andrés de Echevarría. Estos pleitos duraron hasta el .
En la primera mitad del se inicia una reforma generalizada de los edificios del casco histórico que se mantendría hasta el siglo siguiente. Hubo protestas por el precio del cereal y los vecinos estuvieron organizados con motivo de la guerra de la Convención (1793-1795).
La guerra de Independencia y las guerras carlistas (en la primera Marquina organizó el batallón Larruskain que fue muy activo) marcaron el , que si bien no causaron daños al pueblo sí tuvieron costes económicos importantes.
En la guerra civil la villa quedó en la línea del frente en la parte leal a la República todo el invierno de 1936-1937. Entre septiembre de 1936 y abril de 1937 sufrió varios bombardeos por parte de las fuerzas sublevadas, en el casco urbano, en un edificio marcado como hospital y en sus inmediaciones, en el convento de los carmelitas, en los montes Kalamua y Urcarregui, en Larruscain, en Meabe y en Urberuaga, constando bombardeos rebeldes en 29 fechas distintas. Además, la aviación republicana bombardeó alrededores de Marquina en cinco fechas de octubre y en una de diciembre de 1936, buscando atacar las posiciones rebeldes.
En 1952 se fusionan la villa de Marquina y la anteiglesia de Jeméin y constituyen el municipio de Villa de Marquina-Jeméin, al que en 1969 se sumaría la anteiglesia de Cenarruza-Puebla de Bolívar que se separaría en 2005.
Demografía Marquina-Jeméin cuenta con una población de .
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