Soldados de Salamina es la cuarta novela del escritor español Javier Cercas, publicado en marzo de 2001 por Tusquets Editores. La novela daría lugar a una película con el mismo título estrenada dos años más tarde.
Escrita en primera persona, es una combinación de novela histórica y novela testimonio parcialmente verídica que narra su investigación sobre el fusilamiento frustrado del líder falangista Rafael Sánchez Mazas en 1939. Esta le llevará a intentar ponerse en contacto con los «amigos del bosque» (título que Cercas quiso dar a la novela) que ayudaron a Sánchez Mazas a sobrevivir, así como con el miliciano republicano que le perdonó la vida sin razón aparente.
Creación de la novela En el verano de 1994, el escritor Rafael Sánchez Ferlosio, hijo de Rafael Sánchez Mazas, personaje alrededor del cual gira la novela, fue a dar unas charlas a la Universidad de Gerona, donde trabajaba Javier Cercas. Cercas había escrito por aquellos días un artículo para El Punt, un periódico local, mencionando la relación de Sánchez Ferlosio con Sánchez Mazas, a quien había leído bastante. Después del segundo día de conferencia, se reunieron en el Bistrot, un bar de Gerona, donde Sánchez Ferlosio le contó a los comensales la historia del frustrado fusilamiento de su padre, el cual se convertiría en uno de los temas centrales de Soldados de Salamina. En el mismo bar, con solo dieciocho años, Cercas había conocido a Roberto Bolaño, escritor con el cual comenzó una amistad y que años más tarde le contó la historia de Miralles y lo animó a escribir la historia relatada por Sánchez Ferlosio.
Cercas se fascinó con la historia de Sánchez Mazas, y notó que cuando se la contaba a sus amigos, a éstos también les gustaba. Lluís Bassets, quien le consiguió trabajo a Cercas en el periódico El País, lo instó a que escribiera un reportaje acerca del fundador e ideólogo de Falange Española. Cercas rechazó la idea, pero para el sexagésimo aniversario de la muerte de Antonio Machado en Colliure, escribió un artículo para el periódico donde mencionaba brevemente a Sánchez Mazas.Este artículo, titulado «Un secreto esencial», fue publicado en febrero de 2000 en su libro Relatos reales. Entonces el periodista Miquel Aguirre, estudioso de la guerra civil española, contactó con él y le comentó que un segundo hombre había sobrevivido al fusilamiento: Jesús Pascual Aguilar, autor del libro Yo fui asesinado por los rojos, del cual poseía uno de los escasos ejemplares, y que luego le facilitó. Aguirre también fue quien lo puso en contacto con Jaume Figueras, propietario de la libreta de Sánchez Mazas donde escribió acerca de su fusilamiento, e hijo de Pere Figueras y sobrino de Joaquim Figueras, dos de «los amigos del bosque» que ayudaron al falangista en su huida. Además de ponerlo en contacto con sus familiares, Jaume también le presentó a otros involucrados en la historia, como María Ferré, Quim Figueras y Daniel Angelats, el «amigo del bosque» restante.
Cercas comenzó a escribir la novela en 1999, el mismo año en que regresó a vivir con su esposa e hijo a Gerona, la ciudad donde se crio, luego de abandonar Barcelona por razones familiares. Por entonces el autor padecía una crisis literaria y depresiva. Ya había abandonado una novela sobre la Guerra Civil para la cual había escrito 150 páginas.
De acuerdo con el autor, la novela debía girar en torno a dos elementos esenciales. El primero es la certeza de que el pasado es en realidad el presente, y que la guerra civil española no es un hecho remoto, sino uno que todavía marca a los españoles. El segundo es que la historia de fondo no fuera la de Rafael Sánchez Mazas, sino la búsqueda del personaje de Javier Cercas por encontrarle su propio sentido a la historia. La pregunta inicial que se hizo Cercas y sobre la cual gira la novela es qué habrá pensado el miliciano al momento de elegir no disparar y así salvarle la vida a Sánchez Mazas.
Una de las influencias iniciales durante la escritura de la novela fue la película El hombre que mató a Liberty Valance, un western dirigido por John Ford. En julio de 1999, Cercas ya había escrito para El País otro artículo donde hablaba de esta película, así como de Bolaño, Sánchez Ferlosio y la Guerra Civil,Este artículo, titulado «El error de Sancho Panza», también fue publicado en Relatos reales. condensando así algunos de los principales elementos de Soldados de Salamina. Para el autor, el personaje narrador debía llevar su propio nombre, pues de lo contrario habría tenido que cambiar también los nombres de todos los demás personajes basados en personas reales.
La segunda y tercera parte del libro se parecen en algo a sus primeras versiones; sin embargo, la primera parte fue reescrita al menos diez veces, siendo la versión final muy distinta de la primera. El personaje de Conchi surgió después de las primeras versiones.
El título Como es lo usual en Cercas, el título de la obra es ambiguo y solo fue escrito cuando la novela ya estaba prácticamente finalizada. El nombre Soldados de Salamina alude a la famosa batalla de Salamina en la que los griegos, comandados por Temístocles, vencieron en un combate naval al imperio persa, comandado por Jerjes I, y lograron así salvar su nación, y con ello la democracia y la civilización occidental como entonces se conocían. Aunque el argumento de la novela no tiene que ver directamente con este episodio histórico, dicha batalla era uno de los tantos y variados temas de interés de Sánchez Mazas.
Asimismo, el autor ha comentado que para el narrador de la novela y su generación, la guerra civil española es algo tan distante como la batalla de Salamina, pero al mismo tiempo, las consecuencias de ambos conflictos persisten hasta el presente. Así, el título se abre a distintas lecturas, pues para Sánchez Mazas, es el ejército falangista el que salva la civilización de la barbarie; mientras que en la novela quienes la salvan son Miralles y sus soldados de la resistencia; o bien simplemente lo es un hombre que salva a otro hombre.
En la obra se dice que Sánchez Mazas pretendía escribir un libro titulado Soldados de Salamina. Sin embargo, el título real de la obra que pretendía escribir sería Los amigos del bosque, nombre que a Cercas no le parecía atractivo, y que no calzaba con la idea de su novela, pues en la historia de «Los amigos del bosque» no figuraba el personaje clave de Miralles.
Epígrafe La novela está precedida por el siguiente epígrafe:
El mismo Cercas ha sugerido que podría interpretarse como lo que nos oculta el heroico personaje de Miralles al «hacer vivir» a Sánchez Mazas, perdonándole la vida. Sin embargo, para él «lo que los dioses nos ocultan» es la alegría de estar vivo, pues solo en contadas ocasiones somos felizmente conscientes de nuestra existencia. En este sentido, David Trueba también comenta que Miralles salva la vida de dos personajes: la de Sánchez Mazas y la del narrador Cercas, devolviéndole la alegría de vivir.
Estructura El libro está dividido en tres partes: Primera parte: Los amigos del bosque Segunda parte: Soldados de Salamina Tercera parte: Cita en Stockton
La primera se refiere a la primera vez que escucha la historia de Rafael Sánchez Mazas y se comienza a interesar por ella, decidiéndose finalmente el periodista narrador, el propio Javier Cercas, a escribir la historia. La segunda parte es la historia propiamente tal, que busca atenerse a los hechos reales provistos por entrevistas y documentaciones obtenidas gracias a su investigación. La tercera parte habla de las dudas del escritor por la publicación del libro, y de la posibilidad surgida a través de Roberto Bolaño para conocer a Miralles, un veterano de guerra comunista que le contará la versión de izquierdas de la historia, pudiendo terminar finalmente la novela.
Argumento El núcleo central de la novela es la figura de Rafael Sánchez Mazas, escritor e ideólogo de la Falange Española y estrecho colaborador de José Antonio Primo de Rivera, y en particular el episodio de cómo escapó de su fusilamiento. La guerra civil española estaba acabando, y las tropas nacionales avanzan hacia Cataluña. Las tropas republicanas se retiran, arrasando puentes y vías de comunicación para guarecer su retirada. Sánchez Mazas está preso en Barcelona, y consigue escapar de un fusilamiento colectivo. Cuando salen en su busca, un soldado republicano, que días antes había emocionado a todos los presos bailando al son del pasodoble Suspiros de España, lo encuentra, le encañona pero le perdona la vida. Sánchez Mazas se esconde, y consigue la ayuda de un grupo de payeses, a quienes a su vez él ayudará una vez acabada la guerra. El autor, Javier Cercas, se convierte en un personaje de su propia novela, apareciendo como un periodista que investiga este suceso pasado para escribir un libro.
Cercas se obsesiona con la búsqueda del soldado que salvó la vida de Sánchez Mazas. Casualmente, durante una entrevista con el escritor chileno Roberto Bolaño, éste le estimula para que siga escribiendo su novela y le pone en la pista de un anciano llamado Miralles, que vive en Francia y que luchó por la República en la Guerra Civil, estuvo en Cataluña en el momento del fusilamiento de Sánchez Mazas, pasó a Francia y luchó con los Franceses Libres en la Guerra Mundial, siendo uno de los soldados españoles que liberó París. Cercas cree que Miralles podría ser el soldado que respetó la vida de Sánchez Mazas.
El libro tiene un final abierto a ese respecto y el lector no sabe si Miralles salvó a Sánchez Mazas, si fue un soldado que estuvo en el mismo lugar al mismo tiempo o simplemente un personaje ficticio creado por Cercas para poder tener un héroe.
Temas abordados El propio autor ha explicado que la temática central del libro no es la Guerra Civil, la cual, por otra parte, está abordada desde un punto de vista no convencional, al comenzar con una matanza cuyas víctimas son los franquistas, es decir los vencedores de la guerra, que «derribaron» la democracia legítima imperante.
También concuerda con David Trueba en que la temática central es sobre todo la recuperación del gusto de vivir. El narrador Javier Cercas, en la novela, a lo largo de su búsqueda consigue satisfacer sus diversas carencias, encontrando una nueva mujer (Conchi), a su escritura perdida (el libro terminado) y a su «padre simbólico o histórico» (Miralles).
El escribir acerca del desarrollo de una obra, anteponiendo la estructura por sobre el argumento de la misma, ya había sido experimentado por el autor en su relato El móvil, publicado inicialmente en 1987 junto a otros cuatro relatos y reeditado en 2003 de manera independiente como una novela corta. El móvil aparece de hecho mencionado implícitamente en Soldados de Salamina, en el momento en que Cercas rememora su encuentro con Bolaño:
Recepción Hasta el año 2000, Javier Cercas era un escritor muy poco conocido. Esto se aprecia en el hecho que en una antología de autores españoles publicada ese año, titulada Páginas amarillas, es excluido de una lista de varios escritores de su misma generación. Sin embargo, esta novela catapultó a su autor a la categoría de autor reconocido, siendo aclamada internacionalmente y recibiendo excelentes críticas por parte de Mario Vargas Llosa —cuyos positivos comentarios ayudaron a un aumento explosivo de la popularidad de la obra— J. M. Coetzee, Doris Lessing, Susan Sontag y George Steiner.