Lincoln Sport Group (abreviado LSG) fue una escudería de automovilismo, creada en Argentina y que tomó gran relevancia por sus participaciones en la categoría de automovilismo de velocidad Turismo Carretera. La fundó en el 2001 el escribano Hugo Cuervo, en la localidad bonaerense de Lincoln, de la cual adoptaría su nombre y donde mantuvo su base durante once años.

Esta escudería, durante toda su estancia dentro de la categoría, intentó de alguna forma revivir el espíritu de los antiguos equipo de TC, presentando desde su inauguración una estructura organizada, con la preparación casi exclusiva de unidades Ford Falcon y contando en sus filas con su exclusivo preparador de motores, Marcelo "Machete" Esteban, algo que resultaba inusual, ya que la mayoría de los motoristas no tenían contratos de exclusividad con ninguna escudería. Este equipo se caracterizó en sus primeros años por la calidad de la preparación de sus unidades, las cuales siempre mostraban un buen potencial a la hora de pelear por el triunfo.

Sin embargo, esta imagen comenzó a decaer a partir del 2006 cuando, luego de pelear el título de ese año, su piloto de turno Diego Aventín fue descalificado del torneo debido a anomalías técnicas en su motor. A pesar de haberse alzado con el título del 2009, una seguidilla de sucesos escandalosos en los años siguientes terminarían por empañar la imagen del LSG, provocando el retiro de la misma en el 2011, luego de una nueva y muy polémica descalificación.

En sus once años de participación en el Turismo Carretera, el Lincoln Sport Group obtuvo el campeonato del 2009 y los subcampeonatos del 2005 y el 2010. Al momento de su retiro de la actividad, contaba en su alineación con los pilotos Gabriel Ponce de León, Mauro Giallombardo y Néstor Girolami, quienes se encontraban en plena lucha por el título. A modo de "resarcimiento económico", el escribano Hugo Cuervo terminaría vendiendo sus unidades a sus expilotos, quienes terminarían formando la escudería GPG Racing, cuyo nombre surge de las iniciales de cada piloto (Girolami, Ponce y Giallombardo).

Tras el levantamiento del veto a Cuervo por parte de ACTC, en el 2013 el equipo retomó su antigua denominación, pero ya no sería vista de la misma manera, y fue blanco de numerosos cuestionamientos que desembocaron en la salida del equipo del Turismo Carretera tras la temporada 2014 y su desembarco en la Top Race y el Súper TC 2000. A pesar de sus intentos por recuperar el brillo de sus épocas en el TC, el LSG padeció a causa de múltiples deudas por parte de la dirigencia de Top Race, lo que provocó la salida definitiva de Cuervo y la conformación de una cooperativa de trabajadores para salvar al equipo. Finalmente y tras un último intento por continuar, el equipo anunció su disolución tras la primera fecha de la temporada 2019 de Top Race.

Tras esta desaparición, la antigua cooperativa de trabajo que mantuvo en pie al antiguo LSG anunció en el 2021 su regreso a las pistas con la denominación Lincoln Motorsport, presentándose en las últimas fechas del campeonato 2020 de Top Race.

Historia

Comienzos En el año 2001 y con el interés de poder participar en la máxima categoría de automovilismo de velocidad de Argentina, el entusiasta escribano Hugo Cuervo puso en marcha un proyecto con el cual terminaría fundando su propia estructura de automovilismo para el Turismo Carretera. De esta forma y afincado en la localidad de Lincoln, Buenos Aires, fundó el equipo Lincoln Sport Group, con el cual intervendría en las competencias de TC a lo largo de once años. Desde el comienzo, esta escudería adoptó un perfil altamente mediático, ya que ese año presentaba un plantel completamente fijo y exclusivo, cuando la mayoría de las escuderías rentaban los servicios de sus proveedores. Al mismo tiempo, sería la primera escudería en identificarse con una marca en particular, tras los años en los que existían los equipos oficiales, ya que por gusto de su propietario solo eran utilizadas unidades Ford Falcon para poder competir.

En su primer plantel, el equipo se presentó llevando como primeros pilotos a Rafael Verna, Diego Aventín y Alejandro Occhionero quienes se presentaran a correr con tres Ford Falcon. La atención de los mismos estaba a cargo de Marcelo Esteban en la motorización. Este preparador terminaría siendo uno de los símbolos más representativos de esta escudería, dado que a lo largo de sus once años de existencia mantuvo un contrato de exclusividad con ella en la provisión de motores. Los primeros resultados ponían al Lincoln Sport Group como un rival de cuidado y a tener en cuenta.En sociedad

Primeros logros y primeras decepciones Los años pasaron hasta que en 2003 se produjo la primera expansión del equipo. La estructura se agrandó con la incursión del excampeón del año 1994 del TC, Eduardo Ramos. Un año más tarde, se sumaría a las filas del LSG uno de sus más emblemáticos pilotos que compitiera en esta escudería durante largo tiempo: Emanuel Moriatis.Moriatis, un nuevo apellido en la lista de ganadores Las insinuaciones del equipo siguieron creciendo con cada victoria lograda por cualquiera de sus pilotos. Dos años más tarde, en 2005, el equipo volvió a agrandarse, refichando para este año al piloto Diego Aventín. Este mismo año, las promesas planteadas por el Lincoln terminaron haciéndose realidad, protagonizando la disputa por el cetro del TC de la mano de su piloto Rafael Verna. Una serie de victorias y podios, más una definición al milímetro con su rival de turno, el chaqueño Juan Manuel Silva,No siempre gana el primeroCadauno con su victoria le pusieron condimento a una definición que terminaría siendo para el piloto del JP Racing, dejando a Verna y al LSG a las puertas de su primer título grande.Silva Campeón

Sin embargo, una de las páginas más oscuras de la historia de esta escudería se terminarían escribiendo al año siguiente. La definición del año 2006 nuevamente encontraba al LSG peleando el título con el JP Racing, aunque en esta oportunidad los rivales eran Norberto Fontana del JP y Diego Aventín del LSG. Una anomalía detectada en el vehículo de Aventín (utilizó aros de pistón fuera de reglamento), luego de haber triunfado en la penúltima fecha del torneo, desataría el escándalo llegando a tomar altos niveles mediáticos y teniendo como principal responsable al dueño de la escudería, el escribano Hugo Cuervo. Aquel año y beneficiado por tal desclasificación, fue coronado campeón el piloto Norberto Fontana, mientras que Aventín fue suspendido por su infracción al reglamento. Comenzaba de esta forma a tejerse la historia negra del LSG.Fontana Campeón

En 2007, nuevamente un hecho de similares características pondría al LSG en el ojo de la tormenta, cuando fueron detectadas anomalías en sus tres automóviles en la 13º fecha, quedando dispuesta una orden de suspensión para todo el equipo, que en ese momento alineaba a Verna, Ramos y Moriatis. Finalmente, la suspensión recaería en el propietario del equipo, Hugo Cuervo, quien recibiría una suspensión provisoria por "antecedentes con permanente reincidencia en el último año".Con campeón y sin Cuervo en Paraná

Resurgimiento A pesar de ello, el equipo volvería a mostrarse fuerte en los años siguientes. Tras las partidas de Diego Aventín y Rafael Verna y el retiro de Eduardo Ramos, el LSG decide apostar todo a Emanuel Moriatis tras la regular campaña realizada en 2008, en la que los tres coches del LSG (Aventín, Moriatis y Verna) clasificarían a los playoffs sin poder ninguno consagrarse campeón. Este mismo año, el piloto de Lanús llegaría a la definición nuevamente frente a los pilotos del JP Racing, sin embargo la desventaja que tenía no le permitiría alzarse con el campeonato.El Coliseo porteño empezó a palpitar la definición del TC

Para el año 2009, nuevamente Moriatis se presentaría a competir y volvería a anotar su nombre en los playoffs, llegando a la fecha definición en total desventaja. Sin embargo, la posibilidad de que el torneo se defina antes de tiempo, hace que la ACTC decida modificar el reglamento en la última carrera, lo que termina favoreciendo al piloto del LSG, ya que la nueva normativa duplicaba el puntaje en la última fecha. De esta forma y tras muchos años de pelea, el LSG consigue proclamarse campeón de Turismo Carretera con Emanuel Moriatis al volante de su Ford Falcon.Moriatis el Rey de la Alegría

En 2010, el equipo vuelve a agrandarse con la incursión de Gabriel Ponce de León como nueva incorporación. Durante este período, el LSG despliega todo su poderío poniendo al piloto de Junín a la cabeza del torneo regular, monopolizando las acciones y ganando la fase regular.Gabriel Ponce De León se "corona" en el TC de Río Cuarto Sin embargo, en la definición, ni Ponce ni Moriatis estuvieron a la altura de lo exhibido a lo largo del año, resignando el título, pero no así el subcampeonato que ya había quedado en el bolsillo de Ponce de León dos fechas después de ganar la fase regular.

Primera caída Finalmente, a pesar de tantos esfuerzos por resurgir de aquella mala imagen dejada en 2006, el año 2011 sería el año del ocaso de esta escudería. A principios de año, ACTC dictaminó la decisión de implementar el sorteo de motores, entre los pilotos de cada marca. Esta decisión fue duramente cuestionada por Hugo Cuervo, quien con el afán de no ceder el trabajo exclusivo que realizaba su motorista de toda la vida, Marcelo Esteban, intentó solicitar a la entidad la participación en el sorteo, pero que sus motores solo sean sorteados entre sus pilotos. Tal pretensión fue reprochada por Marcelo Esteban, quien se alejaría disgustado por la decisión ilógica que planteaba Hugo Cuervo, tras 10 años de labor exclusiva para el LSG.Machete Esteban dejó el Lincoln Sport Group Al mismo tiempo, otro cimbronazo se sucedería cuando luego de ocho años de competir para la escudería, Emanuel Moriatis anunciaba su desvinculación del LSG, pasando a la escudería RV Competición.

A pesar de estas emblemáticas bajas, se sumarían a la escudería los pilotos Néstor GirolamiGirolami se suma al Lincoln Sport Group. y el campeón 2010 del TC Pista, Mauro Giallombardo, además del preparador y expiloto Fabián Acuña que asesoró a Giallombardo en su búsqueda del título. A todo esto, se le sumaba el trabajo de Carlos Laborito en los motores y Sebastián Mouriño en chasis. Al mismo tiempo, con la llegada de Girolami y por primera vez en once años, ingresaba a la escudería el primer vehículo "no-Ford", ya que el piloto cordobés se mantendría fiel al Torino Cherokee que venía manejando del año pasado.