miniaturadeimagen|José Figueres Ferrer y Benjamín Núñez Vargas La Legión del Caribe es la denominación de la coordinación entre líderes políticos que buscaban el establecimiento de la democracia en esa región, durante la década de 1940. Antes que una auténtica organización político militar, se trataba de una convergencia de destacados políticos que encontraron apoyo en las nacientes democracias de Guatemala, presidida por el presidente Juan José Arévalo, y de Cuba, presidida por el presidente Ramón Grau San Martín y Costa Rica presidida por el presidente y líder de la legión, José Figueres Ferrer.
Inicio exitoso
Entre 1945 a 1947, en Costa Rica, José Figueres Ferrer integró un frente donde participaban tanto estudiantes como campesinos. Después de visitar Guatemala, Figueres Ferrer obtuvo apoyo para organizar una fuerza armada irregular de 700 hombres que a pesar de controlar algunas áreas rurales, no conseguía mayor éxito. No obstante, después de las elecciones de 1948, que pretendía anular el presidente Teodoro Picado Michalski, para favorecer la reelección de su antecesor, el expresidente Rafael Ángel Calderón Guardia, se generaron protestas demandando el respeto del voto así como denuncias de fraude. Figueres Ferrer aprovechó el descontento, acompañando la protesta popular con acciones militares decisivas que le llevaron al poder.Oscar Aguilar Bulgarelli. Costa Rica y sus Hechos Políticos de 1948. San José, C. R.: EDUCA, 1974.
No obstante, su éxito coincidió con el viraje a la derecha del gobierno de EUA de Harry S. Truman, además la prensa norteamericana refirió a estos acontecimientos como resultado de una estrategia militar de la “Legión del Caribe”.
Pacto del Caribe En la Ciudad de Guatemala, se reunieron el 17 de diciembre de 1947, varios líderes luchadores por la democracia y suscribieron un documento conocido como el Pacto del Caribe. Allí señalaron que integraban una red “de grupos representativos de la República Dominicana, Guatemala, Honduras, Mexico, Cuba, Nicaragua y Costa Rica (…) Una vez derrocados los dictadores, los recursos de las naciones liberadas servirán para reforzar nuestro común esfuerzo.”
“Todos los grupos representativos de los pueblos oprimidos del Caribe serán invitados para unirse a este pacto, para que así también –con nuestra ayuda– puedan liberar sus propios países”.Piero Gleijeses. Shattered hope: the Guatemalan revolution and the United States, 1944-1954. Princenton University Press. Páginas 110 y ss.
Expedición de Cayo Confites Artículo principal: Expedición de Cayo Confites
En el verano de 1947, el presidente de Cuba, Ramón Grau San Martín, apoyó la organización de una fuerza irregular de unos 1,200 hombres principalmente cubanos, aunque había dominicanos, hondureños y de otros países para invadir República Dominicana y derrocar a su dictador Trujillo. Cuando se concentraron en Cayo Confites, Cuba, fue claro que el siguiente paso era la invasión, por lo que el dictador Rafael Leónidas Trujillo que había sobrevivido a la ola democratizadora del gobierno de Franklin D. Roosevelt, supo despertar el apoyo de la nueva administración de EUA, señalando que la Legión del Caribe era una trama comunista dirigida por su rival Juan Bosch. Las presiones norteamericanas hicieron que Grau desistiera, ordenando al ejército cubano, la detención y desarme de la fuerza expedicionaria en septiembre de ese año. En la abortada Expedición de Cayo Confites (sitio cubano donde estaba concentrada la tropa, todos civiles) el jefe máximo era el hacendado dominicano Juan Rodríguez con grado de general en jefe, seguido por los cubanos Rolando Masferrer, Eufemio Fernández, Feliciano Maderne y el hondureño Jorge Rivas. El futuro dictador cubano Fidel Castro era un jefe subalterno en la expedición.
No obstante, quedaba otra fuerza armada en Guatemala con el mismo propósito, que había escapado a la atención pública. Arévalo solicitó las armas confiscadas en Cayo Confites para fortalecer a los restantes miembros de la Legión, sin éxito.
Guerra Civil de Costa Rica La legión Caribe Jugó un papel fundamental en la victoria del Ejército de Liberación Nacional en la guerra civil de Costa Rica de 1948. Una de las primeras acciones realizadas por las fuerzas comandadas por José Figueres Ferrer fue la toma del aeropuerto de Pérez Zeledon, con el fin de establecer un puente aéreo con Guatemala, puente mediante el cual hombres y armas de la legión Caribe, además de armas del ejército guatemalteco apoyaron la causa de los rebeldes liderados por José Figueres. Miguel Ángel Ramírez Alcántara, dominicano y miembro prominente de la legión Caribe, fue el líder del Estado Mayor del Ejército de Liberación Nacional. La presencia de los hombres de la legión Caribe fue determinante en la victoria del Figueres.
Nicaragua y Cuba, el inicio del final
Después de la victoria de José Figueres Ferrer en la Guerra Civil de Costa Rica de 1948, la Legión del Caribe esperaba continuar sus actividades contra las dictaduras de la región, particularmente contra los gobiernos de Anastasio Somoza García en Nicaragua y Rafael Leónidas Trujillo en la República Dominicana, de acuerdo al Pacto del Caribe.
La Legión y otros grupos vinculados con ella participaron en la guerra civil costarricense de marzo y abril de 1948. Entre sus objetivos se encontraba utilizar la victoria de las fuerzas de Figueres como una posible base para continuar la lucha contra Somoza. Sin embargo, esta continuación de la campaña contra las dictaduras regionales no llegó a concretarse. Investigaciones posteriores han señalado que los grupos vinculados con la Legión y los dirigentes costarricenses tenían objetivos que no siempre coincidían y que los compromisos de continuar la lucha contra Somoza después de la guerra civil finalmente no fueron cumplidos.
En diciembre de 1948, fuerzas de exiliados vinculados al calderonismo ingresaron en Costa Rica desde territorio nicaragüense, en un episodio que provocó una nueva crisis entre los gobiernos de Costa Rica y Nicaragua. El gobierno costarricense recurrió a la Organización de los Estados Americanos (OEA) para obtener una solución diplomática. La crisis contribuyó al posterior debilitamiento de las actividades de la Legión del Caribe en Centroamérica.
La relación entre Figueres y los antiguos integrantes de la Legión se fue haciendo más distante. Aunque Figueres había sido uno de los principales dirigentes vinculados al proyecto de cooperación antidictatorial, la organización carecía de una estructura militar y política unificada y sus integrantes actuaban también de acuerdo con los intereses de sus respectivos países y movimientos. Con el tiempo, la Legión perdió capacidad para actuar como una organización regional coordinada.
La legión también decidió apoyar la revolución de Castro para derrocar al dictador militar Fulgencio Batista. Sin embargo, tras el triunfo revolucionario de Cuba, surgieron tensiones ideológicas entre Figueres y Castro: en un acto público en La Habana el 22 de marzo de 1959, Figueres instó a los cubanos a no distanciarse de Estados Unidos, lo que provocó una fuerte respuesta pública de Castro, quien lo acusó de actuar en favor de intereses extranjeros y de ser un "pseudodemócrata". El episodio marcó el inicio del distanciamiento entre la Legión del Caribe —de orientación socialdemócrata— y el nuevo rumbo comunista de la Revolución cubana, distanciamiento que culminaría en 1961 con la ruptura formal de relaciones diplomáticas entre Costa Rica y Cuba, decidida por el presidente Mario Echandi al adherirse a la Declaración de San José de la OEA.
La resistencia antisomocista desde Costa Rica continuó de manera informal en los años siguientes, con apoyo intermitente desde el exilio.
El fiasco de Luperón
Desde inicios de 1949, en Guatemala, hubo una concentración de combatientes decididos a provocar la caída de Trujillo, el dictador de la República Dominicana. El gobierno de Arévalo, de nuevo ofreció apoyo. Para el efecto, coordinó esfuerzos diplomáticos y militares, para conseguir el éxito. En principio, consiguió que el gobierno mexicano presidido por Miguel Alemán Valdés permitiera el reabastecimiento de las seis naves aéreas que componían la expedición en el aeropuerto de Cozumel en Quintana Roo. De Figueres Ferrer, en la presidencia de Costa Rica, obtuvo apoyó para el financiamiento logístico. No obstante, del nuevo presidente de Cuba, Carlos Prío Socarrás, interesado en no molestar a la nueva política de la administración de EUA, únicamente logró una declaración consistente en que, en caso de éxito, apoyaría al nuevo gobierno. Los preparativos continuaron y se fijó fecha para la invasión.
El 19 de junio de 1949, solamente uno de los seis aviones, que componían la fuerza expedicionaria, con quince hombres, pudo aterrizar cerca del pueblo de Luperón. Trujillo había incrementado la represión con arrestos y asesinatos contra la oposición, y alertado de la invasión, tendió rápidamente la operación de cerco que aisló a la columna invasora. Después de combatir durante varios días, fueron muertos diez expedicionarios y el resto aprisionado.Tulio H. Arvelo. Cayo Confite y Luperón: memorias de un expedicionario. Santo Domingo: Publicaciones de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Volumen 304, 1982.
Tras la invasión de 1955 de Costa Rica, se conoce que el directorio de Liberación Nacional, grupo líder del Pacto del Caribe envió varias fuerzas expedicionarias con el intento de asesinar a Trujillo.
Resultante histórica
Los sucesivos gobiernos de EUA, se presentaron a la población latinoamericana, como aliados de los dictadores Trujillo y Somoza. La prédica democrática de Roosevelt, se perdió ante el endurecimiento de la política de favorecimiento de los regímenes “fuertes” anticomunistas. Muchos líderes en Latinoamérica, enfrentaron la hostilidad norteamericana cuando impulsaban proyectos democráticos, lo que provocó la entronización de nuevas dictaduras.
Quizás el juicio sobre el presidente Juan José Arévalo Bermejo resume de mejor manera, la imposibilidad de la democracia para Latinoamérica, durante el . James Edwin Webb, subsecretario de Estado de los EUA señala en un memorándum al Presidente Truman, en septiembre de 1950: “La así llamada ‘Legión del Caribe’ ha sido apoyada por el gobierno (de Guatemala)’ por influencia” de los comunistas.Webb to Truman. Sept. 9. 1950, FRUS, 1950, 2:912. Mientras que el Partido Guatemalteco del Trabajo (comunista) en 1950, señala que gracias a la Legión del Caribe, Arévalo pudo “apoyar al régimen reaccionario de Figueres en Costa Rica”.PGT. “Arévalo, presidente demócrata” en octubre, 7 de marzo de 1951. Página 1.
Literatura Alberto Bayo Giroud: Tempestad en el Caribe, Ciudad México 1950. Charles D. Ameringer: The Caribbean Legion. Patriots, Politicians, Soldiers of Fortune, 1946–1950. Pensilvania, PA 1995. Tulio H. Arvelo: Cayo Confites y Luperón: Memorias de un expedicionario. Santo Domingo 1980. Abelardo Cuadra: Hombre del Caribe. Memorias presentadas y pasadas en limpio por Sergio Ramírez. 3. ed., San José/Costa Rica 1981. Piero Gleijeses: Juan José Arevalo and the Caribbean Legion. En: Journal of Latin American Studies. Tomo 21, N.º 1, 1989, p. 133–145. Robert H. Holden: Armies without nations. Public violence and state formation in Central America 1821–1960. Oxford 2004. Rafael Obregón Loria: Conflictos Militares y Políticos de Costa Rica. San José/Costa Rica 1951. Horacio Ornes: Desembarco en Luperón: Episodio de la lucha por la democracia en la República Dominicana. México, D.F. 1956. Guillermo Villegas Hoffmeister: La guerra de Figueres: crónica de ocho años. San José/Costa Rica 1998.
Notas
Bibliografía Juan José Arévalo
Tulio H. Arvelo. Cayo Confite y Luperón: memorias de un expedicionario. Santo Domingo: Publicaciones de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Volumen 304, 1982