Ventosa de la Cuesta es un municipio y localidad española de la provincia de Valladolid, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Se encuentra en la comarca de la Tierra del Vino y forma parte, asimismo, del partido judicial de Medina del Campo. Su entorno se caracteriza por un relieve de cuestas y campiñas, entre los 720 y 780 , en la antesala de las terrazas de los ríos Eresma y Adaja.
Sus orígenes se remontan a la repoblación efectuada en la zona gracias a la campaña de Alfonso VI de León a finales del , cuando conquistó Toledo en 1085; así, hacia 1070-1080 debió surgir Medina del Campo y posteriormente el resto de localidades de su entorno —entre ellas Ventosa de la Cuesta—, las cuales conformaron desde el la comunidad de villa y tierra de Medina del Campo. Asimismo, desde sus inicios y hasta mediados del la localidad perteneció a la diócesis de Ávila.
A mediados del , la necesidad de recursos económicos por parte de la monarquía provocó que Felipe II permitiese la venta de villas y lugares de realengo; así, Ventosa de la Cuesta fue adquirida en 1559 por el escultor Alonso Berruguete y desde ese momento este fue señor de Ventosa. La villa permaneció en manos de sus herederos hasta la desaparición de los señoríos en 1837, y tras la caída del Antiguo Régimen quedó constituida en ayuntamiento constitucional.
Entre su patrimonio destaca la iglesia de Santa María de la Asunción —en cuyo altar mayor fue enterrado Alonso Berruguete tras su fallecimiento en 1561—, la ermita del Humilladero del Cristo y el Monumento de Semana Santa, que se instala en el interior de la iglesia durante dicha semana. Es el lugar de nacimiento de San José Fernández de Ventosa, dominico martirizado en Vietnam beatificado por León XIII en 1900 y canonizado por Juan Pablo II en 1988.
Su economía se basa tradicionalmente en el sector primario, tal y como ya afirmaban Sebastián Miñano y Pascual Madoz en el . En época contemporánea se dan cultivos de secano y viñedos, estos últimos dentro de la denominación de origen Rueda. Entre las celebraciones que tienen lugar a lo largo del año destacan las fiestas patronales de San Isidro —a mediados de mayo—, San José Fernández de Ventosa —a finales de julio—, y la semana cultural, durante el mes de agosto.
Toponimia El topónimo de Ventosa de la Cuesta procede de la unión de vocablos; por un lado la palabra «Ventosa», derivada del latín ventus más el sufijo osus, con un significado de lugar abierto o batido por los vientos. Por otro lado la palabra «Cuesta», derivado del latín Costam (costilla, lado), referido a un accidente o pendiente del terreno.
Geografía Ubicación miniatura|Fragmento de la hoja 400 del Mapa Topográfico Nacional de España del año 2000 en el que se representa Ventosa de la Cuesta El término municipal de Ventosa de la Cuesta, que abarca una superficie de 16,21 km², está situado al sur de la zona central de la provincia de Valladolid. Su territorio está representado en la hoja MTN50 (escala 1:50 000) 400 del Mapa Topográfico Nacional.
Orografía e hidrografía El municipio se encuentra en una zona del sur de la provincia caracterizada por un relieve poco accidentado cuyos elementos geográficos más destacados son los páramos, las laderas de los mismos o cuestas y los relieves alomados o campiñas, que aquí se manifiestan acompañadas de relieves en graderío pertenecientes a las terrazas de los ríos Eresma y Adaja. Su altitud media oscila entre los aproximadamente , la zona más alta situada en la parte suroeste del municipio —en el entorno del vértice geodésico de Sotillo (), ya en el término de Pozaldez— y los , en la zona norte del territorio municipal. A nivel general, Ventosa de la Cuesta forma parte de la cuenca del Duero, depresión de origen terciario colmatada por materiales continentales que posteriormente fueron erosionados y recubiertos por sedimentos cuaternarios.
Edafológicamente, en sus suelos predominan sedimentos de origen Neógeno y Cuaternario, en forma de suelos rojos fersialíticos, y a nivel geológico los materiales que nos encontramos son yesos, arenas y gravas de terrazas, utilizados localmente para la construcción. Hidrográficamente, el municipio se encuentra en la cuenca del río Eresma —afluente del río Duero—, perteneciente a la cuenca hidrográfica del Duero. El término municipal no cuenta con ningún curso de agua y tan solo en las terrazas del sistema Eresma-Adaja hay constancia de acuíferos de pequeño espesor.
Clima miniatura|Vista invernal de sus campos El clima en el municipio se clasifica como mediterráneo continentalizado, de inviernos fríos con frecuentes heladas y veranos cálidos y secos. La oscilación térmica anual ronda los 15 °C mientras que la diaria supera en ocasiones los 20 °C. Las bajas precipitaciones se reparten de forma irregular a lo largo del año, con escasez de las mismas en verano, concentrándose al final del otoño, en los meses invernales y al principio de la primavera.
Según la clasificación climática de Köppen Ventosa de la Cuesta se encuadra en la variante Csb, es decir, clima mediterráneo de veranos suaves, con la media del mes más cálido no superior a 22 °C pero superándose los 10 °C durante cinco o más meses. Se trata de un clima de transición entre el mediterráneo (Csa) y el oceánico (Cfb). En base de los datos de las estaciones meteorológicas situadas en Olmedo y Matapozuelos, a 21 y 4 kilómetros de distancia respectivamente, los parámetros climáticos promedio aproximados del municipio son los siguientes:
Naturaleza miniatura|Cigüeñas en la torre de la iglesia Flora El término municipal de Ventosa de la Cuesta se encuentra dentro del área de distribución del piso bioclimático supramediterráneo, por lo que su vegetación clímax son las especies marcescentes y las coníferas. Como en el resto de las campiñas de esta zona del sur de Valladolid, presenta un terrazgo deforestado resultado de la actividad humana, en el que su cubierta boscosa original —compuesta principalmente por encinas y quejigos— ha sido sustituida por campos de cultivo. Tan solo hay representación de uno de los llamados «pinares isla», pequeñas zonas boscosas diseminadas entre los campos de cultivo, en el paraje denominado Sol de las Viñas.
Fauna Entre las especies que habitan, en mayor o menor medida, en la zona hay mamíferos como la liebre, el zorro o pequeños roedores como ratones, musarañas o topillos. Asimismo también están presentes aves como la cigüeña común, el ratonero común, milanos, lechuzas o, especialmente, el aguilicho cenizo, que nidifica en los campos de cereal.
Historia Prehistoria y Edad Antigua No hay testimonios de la presencia humana en el municipio durante la Prehistoria y Edad Antigua pero sí en localidades cercanas como Valdestillas o Matapozuelos. En la primera aparecieron varias hachas neolíticas en la ribera del río Adaja, restos del Bronce Final, Segunda Edad de Hierro y romanos —como Terra sigillata hispanica tardía (TSHT)— en lugares como El Lomo y El Tejar, además de un puente situado en la localidad de posible origen romano. En cuanto a Matapozuelos, se descubrieron piezas de cerámica de la Segunda Edad de Hierro en el pago de Sieteiglesias.
Edad Media miniatura|Medina del Campo fue centro de la comunidad de villa y tierra de su nombre, a la cual perteneció Ventosa de la Cuesta. En la imagen el castillo de La Mota miniatura|En varias ocasiones Medina del Campo y su tierra fueron cedidos a un personaje de la Corona, entre ellos Isabel la Católica Tras el colapso del mundo romano, buena parte de la Península quedó en manos de los visigodos pero a principios del se produjo la conquista musulmana de la península ibérica; desde ese momento, especialmente desde 753, la zona entró en un periodo oscuro del que apenas hay datos hasta finales del , con la intervención de Alfonso III de Asturias. Previamente tuvieron lugar una serie de acontecimientos, como la guerra civil entre bereberes y árabes, las campañas militares de los monarcas asturianos y años de sequía y hambruna, que provocaron la despoblación de la cuenca del Duero.
En el , y gracias al avance cristiano hacia el sur, comenzó el proceso de repoblación de la Cuenca en el que participaron, entre otras, poblaciones de origen mozárabe. En la primera mitad del se produjo desde Tordesillas una primera repoblación de la zona, pero las campañas bélicas de Almanzor provocaron una nueva despoblación. Gracias a la campaña de Alfonso VI de León, durante la cual conquistó Toledo en 1085, tuvo lugar la repoblación definitiva de la zona con el surgimiento, hacia 1070-1080, de Medina del Campo, y a lo largo del se produjeron las primeras menciones de localidades de su entorno. Medina del Campo fue el núcleo vertebrador de la zona tras la constitución de la comunidad de villa y tierra de Medina del Campo, a la que perteneció Ventosa; eclesiásticamente, mientras la mayor parte de la Tierra perteneció en un primer momento a la diócesis de Salamanca —en 1500 pasó a depender de Valladolid—, Ventosa de la Cuesta se adscribió al arcedianato de Olmedo, perteneciente a la diócesis de Ávila.
Ya en el , después de su participación en el conflicto entre Pedro I de Castilla y Enrique II de Castilla, el duque de Lancaster (Juan de Gante) acordó una paz con el monarca Juan I de Castilla en la que se incluía la donación de tres villas, entre ellas Medina del Campo, a su esposa Constanza. A principios del siguiente siglo, Medina era señorío de Fernando I de Aragón y tras su muerte en 1416 pasó a manos de uno de sus hijos, Juan. Contra este y el resto de infantes de Aragón se alzó Juan II de Castilla y en 1430, tras una tregua con el monarca Alfonso V de Aragón, Medina del Campo —y por tanto su Tierra— retornaba a manos de la Corona castellana. Poco después, en 1436, se acordó la boda del heredero —el futuro Enrique IV de Castilla— con Blanca II de Navarra por la que esta recibiría, en concepto de arras, Medina del Campo, pero tras la Batalla de Olmedo (1445) los infantes de Aragón quedaron definitivamente fuera del panorama político de Castilla. En 1467 el infante Alfonso de Castilla donó Medina del Campo a su hermana Isabel; al año siguiente falleció Alfonso y tras la firma de la Concordia de Guisando, y una vez que Isabel fue reconocida como heredera de Castilla, esta recibió oficialmente Medina del Campo y los lugares y aldeas de su término de la mano de Enrique IV.
Edad Moderna miniatura|En presencia de la princesa Juana de Austria se firmaron en Valladolid, en 1559, las capitulaciones de venta de la villa miniatura|Alonso Berruguete, Señor de Ventosa, fue enterrado en el altar mayor de la iglesia A finales de la Edad Media, los núcleos de la Tierra de Medina contaban entre sus recursos económicos con la agricultura de secano (trigo, cebada, centeno), la ganadería y la viticultura, y a principios del esta experimentó una gran expansión por toda la comarca. A mediados del citado siglo, y tras la revocación de la concesión pontificia de 1555 que vetaba la enajenación de lugares eclesiásticos, la demanda de recursos económicos que sufría la monarquía hizo que en 1557 Felipe II diese poder a su hermana para vender villas y lugares de realengo, los cuales se convertirían en señoríos: