thumb|Canal en la ciudad de Horten (Noruega). miniatura|Canal de Saimaa, un canal de transporte entre Finlandia y Rusia, en Lappeenranta (Finlandia). thumb|El Canal de María Cristina, en Albacete (España). thumb|El canal del Porma a su paso por las inmediaciones de la ciudad romana de Lancia, en la provincia de León (España). En ingeniería, se denomina canal a una construcción destinada al transporte de fluidos —generalmente utilizada para agua— y que, a diferencia de las tuberías, está abierta a la atmósfera. También se utilizan como vías artificiales de navegación. La descripción del comportamiento hidráulico de los canales es una parte fundamental de la hidráulica y su diseño pertenece al campo de la ingeniería hidráulica, una de las especialidades de la ingeniería civil e ingeniería agrícola.

Cuando un fluido es transportado por una tubería parcialmente llena, se dice que cuenta con una cara a la atmósfera, por lo que se comporta como un canal.

Historia thumb|220px|Canal propuesto por Plinio el Joven en el Golfo de Nicomedia. El conocimiento empírico del funcionamiento de los canales se remonta a varios milenios. En la antigua Mesopotamia se usaban canales de riego, en la Roma Imperial se abastecían de agua a través de canales construidos sobre inmensos acueductos, y los habitantes del antiguo Perú construyeron en algunos lugares de los Andes canales que aún funcionan; claro es el ejemplo de los canales de Cumbe Mayo, el centro hidráulico más importante de los Andes. El conocimiento y estudio sistemático de los canales se remonta al , con Chézy, Bazin y otros.

Heródoto cuenta que los cnidios, pueblos de la Caria, en Asia menor, emprendieron cortar el istmo que une la isla de Cnido al continente, pero abandonaron este trabajo por mandato de un oráculo.

Importancia

El Canal de Castilla en Castilla y León , España, tiene 207 kilómetros, atravesando 38 municipios, inicialmente para transportar trigo, ahora se utiliza para riego. Históricamente, los canales fueron de inmensa importancia para el comercio y el desarrollo, crecimiento y vitalidad de una civilización. En 1855, el Canal de Lehigh transportaba más de 1,2 millones de toneladas de carbón antracita; en la década de 1930, la empresa que lo construyó y operó durante más de un siglo lo desconectó. Los pocos canales todavía en funcionamiento en nuestra era moderna son una fracción de la cantidad que alguna vez impulsaron y permitieron el crecimiento económico, de hecho fueron prácticamente un requisito previo para una mayor urbanización e industrialización. Porque el movimiento de materias primas a granel como el carbón y los minerales es difícil y marginalmente asequible sin transporte por agua. Estas materias primas impulsaron los desarrollos industriales y la nueva metalurgia resultante de la espiral de creciente mecanización durante los siglos y , que condujo a nuevas disciplinas de investigación, nuevas industrias y economías de escala, elevando el nivel de vida de cualquier sociedad industrializada.

Antiguo Egipto Varios reyes de Egipto intentaron unir el mar Rojo con el Mediterráneo. Soliman II, emperador de los turcos, empleó sin ningún efecto más de cincuenta mil hombres para restablecer este canal, que había desaparecido debajo de la arena.

Los egipcios fueron, sin duda, también uno de los primeros pueblos que se sirvieron de canales para fertilizar los campos con las aguas del Nilo y, cuando las tierras se hallaban demasiado altas, empleaban máquinas para elevar el agua a la altura necesaria. La mayoría de estas se dice que las inventó Arquímedes en su viaje a Egipto. Algunos suponen que la mayor parte de las bocas del Nilo fueron canales abiertos por la mano del hombre. Aristóteles decía que el brazo canópico era el único natural, mientras que Heródoto supone que solo el bolvítico y el bucólico eran artificiales.

Sesostris I y sus sucesores intentaron poner en comunicación el Nilo con el mar Rojo, en cuya empresa perecieron, durante el reinado de Neco II, unos ciento veinte mil hombres. El proyecto se abandonó por la predicción de un oráculo que manifestó que por ese medio se abriría, quizá, un pasaje a los bárbaros. Más adelante continuó Darío este mismo canal que, según Heródoto, tenía ya cuatro días de navegación, al paso que Diodoro dice que este Príncipe no hizo más que construir una parte de él, dejando lo demás imperfecto por haberle demostrado que el mar Rojo estaba más alto que Egipto y que si cortaba el istmo inundaría todo aquel país, lo mismo que con poca diferencia refieren otros autores.

Había en Egipto otros canales, pero estos servían más para el riego que para la navegación. El mayor de todos fue el que Moeris hizo construir para conducir las aguas del Nilo al gran lago que había mandado hacer. Se asegura que este canal tenía ochenta estadios de largo y trescientos pies de ancho, y cuya entrada podía abrirse y cerrarse según convenía. El canal que el califa Omar hizo construir para trasportar a Medina los granos de Alejandría, creen algunos que fue siguiendo las huellas del antiguo.

Mesopotamia y Antigua Grecia

Los célebres ríos de Asia, el Éufrates y el Tigris, estaban en comunicación por medio de un canal que algunos creen obra de Nabucodonosor; y otro canal, que unía el Tigris con el Euleo, sirvió bastante a Alejandro en sus conquistas.

Los griegos y romanos proyectaron abrir un canal cortando el istmo de Corinto, que unía las regiones de Acaya y Morea, a fin de poder pasar del mar Jónico al Archipiélago. Este istmo apenas tiene más de dos leguas y tallándolo ahorraban a las embarcaciones una vuelta de ciento sesenta leguas alrededor de la península del Peloponeso y doblar un cabo muy peligroso por sus muchos escollos. El tirano Periandro de Corinto fue el primero que pensó en este proyecto cinco o seis años antes de la era cristiana. Demetrio Poliorcetes, rey de Macedonia, tres siglos después ensayó hacer una isla del Peloponeso, empresa que abandonó más adelante. Julio César, Cayo Calígula, Nerón y en fin Herodes Ático procuraron entorpecer o frustrar esta tentativa. Tantas dificultades, muchas de ellas insuperables, dieron lugar a este proverbio latino: Isthmum fodere. El canal de Corinto sería finalmente abierto mucho más adelante, con las obras desarrollándose entre 1881 y 1893.

Heródoto dice que Jerjes, en su expedición contra Grecia, hizo abrir un canal —el canal de Jerjes— y cortar el istmo que unía la península del monte Athos con el continente para evitar navegar un tramo de mar en el que se había perdido algunos años atrás una de sus flotas. Según lo que dice Estrabón en el libro X, la península de Leucadia, situada en el mar Jónico, célebre por la roca desde donde se precipitaban al mar los amantes desgraciados, estaba unida al continente antes de que una colonia de corintios hubiese tallado el istmo.

Antigua Roma thumb|220px|Mapa del canal Corbulo, copia del de la Antigua Roma. Plutarco refiere que no pudiendo Mario, acampado cerca el Ródano, proveer su ejército por las embocaduras de este río, que estaban llenas de arena, hizo abrir un canal de cerca ocho leguas entre el mar y aquel río, por cuyo medio conducía fácilmente los víveres que necesitaba. Queriendo Druso Nerón conducir con más prontitud su ejército contra los caucos y frisios, puso en comunicación por los años 712 de Roma el Rhin con el Isel por medio de un canal, del que se sirvió después Germánico en el año 16 de nuestra era. Tácito nos dice que precisado Corbulon por las órdenes de Claudio a interrumpir su expedición contra los chancos y no queriendo dejar ocioso su ejército, hizo un canal de unas 22 millas de largo, por el que puso en comunicación el río Mosa con el Rhin.

Los romanos, no menos que los egipcios y los pueblos del Asia, a pesar de que la construcción de sus principales canales fue obra de su genio guerrero para facilitar los trasportes y hacer las marchas con más prontitud, no descuidaron por esto los canales de riego, tan interesantes para el pueblo agricultor. Así es que Catón y la mayoría de los escritores antiguos consideran como la más rica de las posesiones un campo que se pueda regar, solum irrigunm. Cicerón considera, con razón, el riego de los campos como la causa principal de su fertilidad y le recomienda muy particularmente: acide ductus aquarum, derivationes fluminum, agrorum irrigationes. Vitrubio habla de la construcción de estos canales con mucha extensión, etc.

China Los chinos han aventajado a los griegos, a los romanos y, en una palabra, a todos los pueblos en la construcción de canales. Según todas las noticias que tenemos de este pueblo, se ocuparon ya desde la más remota antigüedad en la conducción y distribución de las aguas. El canal más célebre de China es el Yun-leang o canal real, que emprendió en el año 1289 el emperador Chi-tsou, jefe de la dinastía Fuen, el primero de los emperadores tártaros-mogoles que reinaron en la China. Corre el espacio de unas 140 leguas.Diccionario histórico enciclopédico, Vicenç Joaquín Bastús i Carrera, 1828.

thumb|right|Canales norteamericanos hacia 1825. La competencia, de los ferrocarriles de la década de 1830 y las carreteras del , hizo que los canales más pequeños fueran obsoletos para la mayoría del transporte comercial, y muchos de los canales británicos cayeron en ruinas. Solo el Canal Manchester Ship y el canal Aire y Calder no siguieron esta tendencia. Sin embargo, en otros países, los canales aumentaron de tamaño a medida que mejoraron las técnicas de construcción. Durante el en los Estados Unidos, la longitud de los canales aumentó de 160 km a más de 6.800 km, con una compleja red que hacía navegables los Grandes Lagos, junto con Canadá, aunque algunos canales fueron posteriormente drenados y utilizados para cobrar derechos de paso ferroviarios.

En los Estados Unidos, los canales navegables llegaron a áreas aisladas y las pusieron en contacto con el mundo más allá. En 1825, el Canal Erie, de 600 km de largo con 36 esclusas, abrió una conexión desde el noreste poblado hasta los Grandes Lagos. Los colonos inundaron las regiones atendidas por tales canales, ya que el acceso a los mercados estaba disponible. El Canal Erie (así como otros canales) fue fundamental para reducir las diferencias en los precios de los productos básicos entre estos diversos mercados en todo Estados Unidos. Los canales provocaron una convergencia de precios entre diferentes regiones debido a la reducción de los costos de transporte, lo que permitió a los estadounidenses enviar y comprar bienes desde distancias más lejanas mucho más baratos. Ohio construyó muchas millas de canales, Indiana tuvo canales en funcionamiento durante algunas décadas, y el canal de Illinois y Míchigan conectó los Grandes Lagos con el sistema del río Misisipi hasta que fue reemplazado por un canal fluvial canalizado.

thumb|Una familia navega por uno de los canales de Ámsterdam. En lo que hoy es Canadá se construyeron tres canales importantes con propósitos muy diferentes. El primero fue el canal Welland, que se abrió en 1829 entre el lago Ontario y el lago Erie, sin pasar por las cataratas del Niágara y el canal Lachine (1825), que permitía a los barcos bordear los rápidos casi intransitables del río San Lorenzo en Montreal, se construyó para el comercio. El Canal Rideau, terminado en 1832, conecta Ottawa en el río Ottawa con Kingston, Ontario en el lago Ontario. El Canal Rideau fue construido como resultado de la Guerra de 1812 para proporcionar transporte militar entre las colonias británicas de Alto Canadá y Bajo Canadá como alternativa aparte del río San Lorenzo, que era susceptible al bloqueo de Estados Unidos.

thumb|Una propuesta para el Canal de Nicaragua, alrededor de 1870.