La batalla de los Acantilados Rojos, también conocida como batalla de Chibi (en chino, 赤壁之战; en pinyin, Chìbì Zhī Zhàn), fue una batalla decisiva en el contexto del final de la dinastía Han, inmediatamente anterior al período de los Tres Reinos de la historia de China. Se libró en el invierno del 208 al 209 d. C.«El combate en los Acantilados Rojos tuvo lugar en el invierno del año decimotercero de Jian'an, probablemente a fines del 208». De Crespigny, 2004, p. 264. entre las fuerzas aliadas sureñas de los señores de la guerra Liu Bei y Sun Quan y las numéricamente superiores fuerzas norteñas del señor de la guerra Cao Cao. Liu Bei y Sun Quan consiguieron frustrar los esfuerzos de Cao Cao por conquistar las tierras al sur del río Yangtsé y reunificar el territorio oriental de la dinastía Han. La victoria aliada en los Acantilados Rojos aseguró la supervivencia de Liu Bei y Sun Quan, les dio el control del Yangtsé y proporcionó una línea de defensa que fue la base para la posterior creación de los dos Estados del sur de Han Shu y Wu.

Las descripciones de la batalla difieren ampliamente en sus detalles y la localización exacta del lugar en que se produjo es intensamente debatida. A pesar de que su ubicación exacta sigue siendo incierta, la mayoría de las conjeturas académicas la sitúan en la orilla sur del río Yangtsé, al suroeste de la actual Wuhan y el noreste de Baqiu (actual Yueyang, Hunan). El relato más detallado de la batalla se halla en la biografía de Zhou Yu recogida en los textos históricos del Registros de los Tres Reinos, de Chen Shou. Un relato exagerado y romántico de la batalla es el evento central del Romance de los Tres Reinos de Luo Guanzhong, una de las cuatro novelas clásicas de la literatura de China.

Trasfondo

A fines del la dinastía Han, que había gobernado China durante casi cuatro siglos (aunque con un interruptus de 16 años en que el reino estuvo dividido entre este y oeste), se estaba desmoronando. El emperador Xian había sido un gobernante sin poder efectivo desde el 189, pues no controlaba los territorios de varios señores de la guerra. Uno de los señores de la guerra más poderosos era Cao Cao, quien en el año 207 había unificado el norte de China y controlaba toda la llanura septentrional del reino. En el invierno de ese año completó una exitosa campaña contra los wuhuan, un pueblo nómada, y aseguró así su frontera norte. A su retorno en 208 fue proclamado canciller imperial de Han, una posición que le garantizó autoridad absoluta sobre todo el gobierno imperial. Poco después, en el otoño de 208, su ejército comenzó una campaña hacia el sur.

Controlar el río Yangtsé a su paso por la provincia de Jing (las actuales provincias de Hubei y Hunan) era clave para el éxito de su estrategia, pues si Cao Cao tenía alguna esperanza de reunificar el escindido imperio Han debía asegurar el curso medio del río y la estratégica base naval de Jiangling como forma de acceso a las regiones del sur. Dos señores de la guerra controlaban las regiones del Yangtsé que eran claves para el éxito de Cao Cao: Liu Biao, gobernador de la provincia de Jing que dominaba la zona oeste de la desembocadura del río Han, alrededor de la ciudad de Xiakou y todos los territorios al sur de la misma, y Sun Quan, gobernante de la ribera este del Han y de todos los territorios al sureste del río. Un tercer aliado, Liu Bei, estaba viviendo refugiado con Liu Biao en el acuartelamiento de Fancheng (la actual Xiangfan) tras haber huido desde el noreste a la provincia de Jing a causa de un fallido complot para asesinar a Cao Cao y restaurar el poder de la dinastía imperial.

Las etapas iniciales de la campaña fueron un éxito rotundo de Cao Cao, pues el gobierno de la provincia de Jing se había debilitado considerablemente y sus ejércitos estaban agotados por el conflicto con Sun Quan en el sur. Además, se habían creado diversas facciones en apoyo de los dos hijos de Liu Biao. Una vez que se impuso su hijo menor, Liu Biao desposeyó al mayor Liu Qi, que partió para asumir la comandería de Jiangxia (el actual condado Yunmeng, en Hubei). Liu Biao murió de enfermedad solo unas semanas después, cuando Cao Cao avanzaba desde el norte, y ante estas circunstancias su hijo menor y sucesor Liu Cong se rindió rápidamente. Con esto Cao Cao aseguró Jiangling y se hizo con una gran flota, una base militar muy importante y un puerto avanzado para sus barcos.

Cuando la provincia Jing cayó, Liu Bei huyó rápidamente al sur en compañía de una población refugiada de civiles y soldados. Este éxodo desorganizado fue perseguido por la caballería de élite de Cao Cao, que le dio alcance, lo rodeó y derrotó en la batalla de Changban (cerca de la actual Dangyang, en Hubei). Sin embargo, Liu Bei pudo escapar y huyó hacia el este, a Xiakou, donde se puso en contacto con Lu Su, emisario de Sun Quan. En este punto los relatos históricos son inconsistentes; Lu Su pudo animar a Liu Bei a marchar más al este, hasta Fankou (樊口).Chen Shou afirma repetidamente en los Registros de los Tres Reinos que Liu Bei estaba en Xiakou, en lo que coinciden otros relatos históricos. Las anotaciones en el texto de los Registros de los Tres Reinos hechas por Pei Songzhi apoyan la versión de Fankou, por lo que Xiakou aparece en el texto principal y Fankou en las anotaciones. Esta discrepancia se refleja más tarde en los contradictorios pasajes del Zizhi Tongjian de Sima Guang, que habla de un Liu Bei «acuartelado en Fankou» al mismo tiempo que Zhou Yu está solicitando el envío de tropas a Xiakou, y Liu Bei «espera ansiosamente» los refuerzos en Xiakou. Para una versión detallada, ver Zhang (2006:231–234). En cualquier caso, a Liu Bei se le unieron más tarde Liu Qi y las levas de Jiangxia, mientras que el principal asesor de Liu Bei, Zhuge Liang, fue enviado a Chaisang (柴桑) a negociar la formación de un frente común con el Estado de Wu contra Cao Cao.

Para cuando llegó Zhuge Liang, Cao Cao ya había enviado a Sun Quan una carta alardeando de comandar un ejército de hombres y demandando su rendición. La facción liderada por el oficial jefe de Sun Quan, Zhang Zhao, abogó por la rendición en vista de la abrumadora superioridad numérica del ejército de Cao Cao. Sin embargo, en diversas ocasiones Lu Su, Zhuge Liang y el comandante en jefe de Sun Quan, Zhou Yu, presentaron argumentos para convencer a Sun Quan de unirse a la alianza contra los norteños. Sun Quan decidió finalmente ir a la guerra, arrancando un pedazo de su mesa durante una reunión y dejando claro que «cualquiera que todavía se atreviera a abogar por la rendición sería tratado igual que esa mesa», tras lo que encomendó a Zhou Yu, Cheng Pu y Lu Su marchar con hombres para ayudar a Liu Bei contra Cao Cao.

A pesar de que Cao Cao se había jactado en su carta de estar al mando de 800 000 hombres, Zhou Yu estimó que el número real de sus efectivos estaba más cerca de 220 000. Por otra parte, este total incluía soldados procedentes del ejército del recientemente fallecido Liu Biao, por lo que la moral y lealtad de muchas de las fuerzas de Cao Cao no estaba clara. Con los 20 000 soldados que Liu Bei había reunido, la alianza contaba con unos 50 000 hombres que fueron entrenados y preparados para la batalla.

Batalla thumb|upright=2|Mapa de la batalla de los Acantilados, con los movimientos de las fuerzas implicadas y la retirada de Cao Cao (también se muestra la batalla de Changban).

La batalla de los Acantilados Rojos se desarrolló en tres etapas: una escaramuza inicial en los Acantilados seguida de una retirada hacia los campos de batalla Wulin (乌林), en la orilla noroeste del río Yangtsé, una batalla naval decisiva y la desastrosa retirada de Cao Cao a lo largo del camino de Huarong.

La fuerza combinada de Sun y Liu navegó aguas arriba desde Xiakou o Fankou hasta los Acantilados Rojos, donde se encontraron con la fuerza de vanguardia de Cao Cao. Diezmados por las enfermedades y la baja moral debido a las marchas forzadas que habían emprendido para su larga campaña hacia el sur, los hombres de Cao Cao no pudieron obtener ventaja en la pequeña escaramuza en los acantilados y se tuvieron que retirar a Wulin, al norte del río Yangtsé, mientras que los aliados hicieron lo propio hacia el sur.

Cao Cao había amarrado sus barcos de proa a popa, posiblemente con el objetivo de reducir el mareo de los hombres de su marina de guerra, procedentes del norte y poco acostumbrados a navegar. Al observar esto, el comandante de división Huang Gai envió una carta a Cao Cao simulando rendirse y preparó un escuadrónEl número de barcos del escuadrón no está claro. Como observa de Crespigny: «en primer lugar, los Registros de los Tres Reinos afirman que el número de barcos en el escuadrón de Huang Gai era de 'varias decenas', pero el pasaje paralelo del Zizhi Tongjian… asigna a Huang Gai solo diez barcos». de buques capitales descritos como mengchong doujian (蒙衝鬥艦).La naturaleza exacta de estos barcos tampoco está clara. Zhang (2006:218) se refiere a ellos como «buques de guerra forrados de cuero», pero esta referencia está entre paréntesis porque esta cuestión es periférica en la cuestión del papel jugado por Zhang. En una descripción más extensa, de Crespigny (2004:266-268) separa los dos términos, describiendo mengchong como «… cubiertos con algún material de protección… usados para romper la línea de batalla de enemigo o dañar sus barcos y hombres con un ariete o con proyectiles» y doujian como «…plataformas de combate de lanceros y arqueros para combates cuerpo a cuerpo…». Llega a la conclusión de que mengchong doujian es una «descripción general para buques de guerra». Los barcos habían sido convertidos en naves incendiarias llenándolos con haces de leña, cañas secas y aceite. Cuando el «rendido» escuadrón de Huang Gai llegó a mitad del río los marineros prendieron fuego a los barcos antes de huir en pequeños botes. Las naves incendiadas sin tripulantes, empujadas por viento del sureste, se dirigieron hasta la flota de Cao Cao y la incendiaron. En muy poco tiempo las llamas se extendieron y muchos hombres y caballos murieron quemados o ahogados.

Tras la conmoción inicial, Zhou Yu y los aliados condujeron el asalto con una fuerza ligeramente armada. El ejército norteño cayó en la confusión y fue totalmente derrotado. Al ver la desesperada situación, Cao Cao emitió la orden de retirada general y destruyó los barcos que le restaban antes de replegarse.

El ejército de Cao Cao intentó una retirada por el camino de Huarong, con un largo tramo que atravesaba las tierras pantanosas del norte del lago Dongting. Las fuertes lluvias habían convertido el camino en un espeso fangal, muy traicionero para los soldados enfermos, que debían portar fardos de hierba a la espalda con la finalidad de extenderlos sobre el barro y permitir el paso de los jinetes. Muchos de estos soldados se ahogaron en el barro o fueron pisoteados hasta la muerte en el esfuerzo. Para mayor desgracia del ejército de Cao Cao, los aliados liderados por Zhou Yu y Liu Bei lo persiguieron por tierra y agua hasta que alcanzaron la Comandería de Nan (南郡), lo que unido al hambre y las enfermedades diezmó las fuerzas restantes de Cao Cao. Este se retiró al norte a su base de Ye, dejando a Cao Ren y Xu Huang para proteger Jiangling, Yue Jin estacionado en Xiangyang y Man Chong en Dangyang.

El contraataque de los aliados podría haber vencido a Cao Cao y sus fuerzas por completo, pero su cruce del río Yangtsé se produjo en el caos y los ejércitos aliados que convergieron en sus orillas lucharon por un número limitado de trasbordadores. Para restablecer el orden, un destacamento dirigido por el general aliado Gan Ning creó una cabeza de puente al norte, en Yiling, mientras que solo una firme dirección de Cao Ren en retaguardia previno nuevas catástrofes.

Análisis thumb|Un tipo de barco usado en la batalla, el mengchong (蒙衝): buque de guerra cubierto de cuero y diseñado para romper las líneas enemigas.