Valdelamatanza es una localidad española del municipio de El Cerro, perteneciente a la provincia de Salamanca, en la comunidad autónoma de Castilla y León.

Geografía Se trata de una población enclavada en el límite de las provincias de Salamanca y Cáceres. Perteneciente a la comarca de la Sierra de Béjar, depende administrativamente de El Cerro, municipio de la provincia de Salamanca, comunidad autónoma de Castilla y León.

miniaturadeimagen|Entorno de Valdelamatanza|izquierdaEl municipio se erige geográficamente en un pequeño valle situado en los márgenes de la comarca del Valle del Ambroz (Cáceres), y a los pies de la Sierra salmantina, lo que dotan a esta localidad de una gran variedad de flora y fauna, convirtiéndolo en un paraje de inmensa naturaleza.

Historia Los primeros asentamientos de la zona son de una tribu celta conocida como vetones, cuya principal base económica se basó en la ganadería vacuna y porcina. Es en el Valle de Hornacinos, accidente geográfico localizado entre las localidades de Valdelamatanza, El Cerro y Lagunilla donde se encontraba un castro vetón rodeado por una triple trinchera. Hoy estos restos casi desaparecidos por completo solo son un recuerdo de los más mayores de estas localidades, que han servido como testimonio hasta nuestros días.

Tras la derrota de los lusos y vetones en la Guerra lusitana, Roma toma el poder de la zona. Varios han sido los hallazgos de esta época en el entorno de este municipio, sobre todo en el ya mencionado Valle de Hornacinos, donde las primitivas civilizaciones debieron encontrar unas condiciones geográficas y climatológicas lo suficientemente benignas como para desarrollar su actividad.

Algunos restos que siguen siendo evidencia del paso de esta civilización por estas tierras pueden encontrarse en la ciudad conocida como Cáparra entre las localidades de Guijo de Granadilla y Oliva de Plasencia, en la provincia de Cáceres hoy musealizados, a una distancia de 28,6 Km por la Autovía Ruta de la Plata.

Sin embargo, no es hasta la Edad Media cuando el nombre de Valle de la Matanza empieza a aparecer en los libros de Historia. Su fundación como pequeño núcleo urbano se remonta a la repoblación llevada a cabo por el rey Alfonso IX de León en torno a 1227, cuando este monarca creó el concejo de Montemayor del Río, en el que quedó integrado, dentro del Reino de León.

El origen del nombre del Valle tiene sus antecedentes en el periodo de la Reconquista, cuando según cuenta la leyenda transmitida de padres a hijos durante generaciones, se desencadenó una batalla tal entre moros y cristianos que el arroyo que atraviesa el Valle, quedó teñido de sangre durante tres días.

Con la creación de las actuales provincias en 1833, Valdelamatanza quedó integrado en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa. A mediados del el lugar era caracterizado como un barrio de El Cerro. Aparece descrito en el decimoquinto volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:

Actualmente todavía es posible encontrar algunas viviendas de mediados del , en cuyo dintel aparece el año de su construcción acompañado de algún símbolo religioso católico o alguna oración. Adornos muy típicos en las construcciones de los pueblos de las comarcas de Sierra de Béjar (comarca) y Sierra de Francia (comarca).

Alguna de estas viviendas tiene grabadas en el dintel el dibujo de las Tablas de Moisés las cuáles indicaban que esas viviendas habían pertenecido a judíos conversos. En la vecina localidad de Hervás a 10,8 km se puede visitar el conocido Barrio Judío, uno de los mejores conservados en la actualidad, donde pueden apreciarse las construcciones típicas de la época.

Demografía En 2024 Valdelamatanza contaba con una población de 138 habitantes, de los cuales 66 eran hombres y 72 mujeres. (INE 2024).

Sus 138 habitantes están inscritos en el censo municipal de El Cerro por pertenecer el pueblo a dicho municipio, y participan por tanto en las elecciones municipales de El Cerro y en las elecciones a Cortes de Castilla y León.

Tradición y cultura

La Matanza La base de la economía en Valdelamatanza ha sido y continúa siendo la ganadería. En origen debido a las dificultades del terreno, sobre todo dedicada al pastoreo caprino, pero a lo largo del fue introduciéndose en mayor medida el ganado bovino y ovino.

Uno de los eventos que siempre reunía a la familia y vecinos al igual que en el resto de España, era la matanza del cerdo en los meses de más frío, diciembre o enero.

Actualmente sigue siendo costumbre entre algunas familias realizar la matanza recordando otros tiempos en los que esta tarea fue fundamental para tener alimento en algunos meses del año. La Vendimia miniaturadeimagen|Vivienda tradicional con parra y poyo Esta actividad se practica en los meses de final de verano, normalmente hacia la primera quincena de septiembre. Aunque cada vez más en decadencia, supuso una importante tarea en las generaciones pasadas, quienes con mucho esfuerzo trabajaban las viñas con el fin de que la cosecha fuese lo más fructífera posible.

Muchos de los hogares o corrales anexos a la vivienda, tenían Lagar, una construcción utilizada para pisar la uva tras la vendimia comenzando el proceso de extracción del zumo del fruto que posteriormente tras la fermentación alcohólica durante algunos días se convertiría en lo que en la región es conocido como Vino de pitarra.

El uso de la vid también fue frecuente en lo que se conoce como parra o parral, es decir sembrar la vid a las puertas de los hogares donde servía se sombra a la fachada principal y donde las familias se reunían en las noches calurosas de verano sentadas en un poyo para charlar con el vecindario, por lo que en torno a la uva no vemos solo una actividad económica si no también ornamental y social.

La Aceituna Por los meses de noviembre y diciembre tiene lugar la recogida de la aceituna, pues el olivo es un cultivo muy extendido en todo el término municipal. Antiguamente existieron dos molinos en el propio pueblo donde los habitantes podían llevar sus cosechas para la obtención del hoy tan preciado aceite de oliva.

Aunque la tarea de recoger la aceituna ha sido y aún continúa siendo muy manual mediante el tradicional vareo y recogida del fruto en las redes extendidas en el suelo en torno al árbol, algunos medios más modernos han ido imponiéndose en las últimas décadas con el fin de facilitar a los agricultores esta ardua tarea.

Fiestas patronales miniaturadeimagen|Talla madera policromada de San Antón Las fiestas patronales se celebran el 17 de enero en honor a Antonio Abad, popularmente conocido como San Antón, patrón de los animales, como no podía ser de otra forma en una localidad de predominio ganadero. Las fiestas empiezan a preparase con la Novena al santo, donde todo el pueblo acude por las tardes durante 9 días antes de la fiesta, a la Iglesia para rezar con fervor a su patrón.

El día 16 de enero, víspera de la fiesta según mandaba la tradición, el grupo de quintos del año en curso era el encargado de bajar al Santo desde su peana en el retablo mayor de la Iglesia, para prepararlo para la procesión los siguientes días.

El día de la fiesta, tras la misa se realiza la procesión por las calles del pueblo y en la plaza conocida como Las Eras, es donde el grupo de bailes del pueblo baila las típicas jotas en honor al Santo, acompañado siempre de la música del tamboril y la gaita, instrumentos típicos de estas zonas de serranía del Sur de Salamanca y Norte de Cáceres.

Tras los bailes, se procede a la bendición de los animales, donde niños y mayores acuden con sus mascotas o ganado.

Los mayordomos del Santo, presentados voluntariamente cada año, son los encargados de convidar posteriormente a todos los asistentes ofreciendo dulces típicos y bebida al finalizar el culto religioso. Dependiendo de los mayordomos presentados cada año, los días de fiesta podían llegar hasta tres.

Trajes regionales El traje regional es el traje charro, típico de la Provincia de Salamanca, bien es cierto que dentro de esta región existen una gran variedad de diseños dependiendo la zona, lo que permite que sean bien diferenciados unos de otros, aun manteniendo en esencia el mismo tipo de bordados que decoran estas prendas, habitualmente motivos florales y animales.

El vestido de mujer es más complejo que el traje de hombre, pues se compone de varias piezas como el jubón, el manteo (o falda), el mandil o delantal, los pololos, las cintas y la faltriquera en la cintura. Completan el conjunto la camisa bordada, el dengue y los abalorios típicos de la tierra normalmente en forma de pendientes y collares. Las zapatillas pueden ser bordadas o zapatos negros de tacón. miniaturadeimagen|Bailes con trajes regionales en honor a San Antón El traje de los hombres se compone de sombrero de ala ancha, camisa bordada, chaqueta corta, pantalón ajustado, faja o ceñidor, cinto, botines y espuelas.

Estos trajes son utilizados hoy en día solo en las fiestas patronales o en alguna ocasión especial que sean requeridos. Estas prendas son un legado de todas aquellas bordadoras que continuaron transmitiendo las labores de la costura de generación en generación, y cuyos bordados formaban parte de la sociedad del momento plasmándose en cortinas, paños, mandiles, sábanas o vestidos de boda.

Romería La Romería en honor a la patrona Virgen del Rosario, se realiza el segundo fin de semana del mes de mayo, junto con la localidad vecina Aldeanueva del Camino, cada pueblo lleva en procesión una talla de la Virgen María, bajo la advocación de la Virgen del Rosario.

La talla de Valdelamatanza es una talla de madera policromada del , que preside la parroquia desde una de las peanas del altar mayor. miniaturadeimagen|Romería de Valdelamatanza y Adeanueva del Camino Ambos pueblos salen en procesión con las imágenes religiosas hasta encontrarse en un paraje natural tipo Dehesa donde se celebra la misa por el párroco común a ambas localidades y posteriormente familia y amigos se reúnen para disfrutar de un día de primavera en el campo.

El origen de esta Romería no se conoce con exactitud, en algunos documentos eclesiásticos se ha podido atisbar un posible origen en la Edad Media, pero que con el paso del tiempo cayó en el olvido. La Romería actual fue retomada en la década de 1990.

Corpus Christi izquierda|miniaturadeimagen|Procesión del Corpus Christi miniaturadeimagen|Altar del Corpus Christi Esta fiesta de tradición antiquísima en la que se conmemora la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo es celebrada sesenta días después del Domingo de Resureccion. Es costumbre la colocación de distintos altares por las calles del pueblo, decorados con motivos vegetales y telas bordadas típicas de la zona, donde el sacerdote conduce la custodia, que bajo Palio es acompañada en procesión por los feligreses.

En algunos años en los que hay niños y niñas que han recibido la primera comunión, son estos los que acompañan en la procesión arrojando pétalos de rosas (abundantes en el pueblo en esta época del año) al paso por cada altar.

Al no ser festividad declarada en la comunidad de Castilla y León, esta celebración tiene lugar el domingo siguiente al jueves del Corpus.

Capillas domiciliarias Otra de las tradiciones aún vivas de la localidad, es la rotación hogar por hogar de las conocidas "Capillas domiciliarias", unos cajones portátiles con la imagen de un Santo en su interior que son compartidas por los vecinos socios para alojarlas en el domicilio durante una noche por cada socio que habite en esa vivienda.

Este tiempo de permanencia era más riguroso en aquellas épocas en las que el pueblo contaba con más población, hoy en día, el tiempo que permanece cada una de las capillas en una vivienda es variable.