miniatura|derecha|Vista de la gran fábrica de automóviles de la compañía alemana Volkswagen en Wolfsburgo, Alemania Occidental (RFA), en agosto de 1973. Edad de oro del capitalismo o años dorados —conocida también en francés como Trente Glorieuses o Treinta Años Gloriosos, en alemán como Nachkriegsboom o boom de la posguerra y en inglés Post–World War II economic expansion o expansión económica de la postguerra— hace referencia al período histórico transcurrido desde el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945 hasta la Recesión de 1973-1975 producida por la Crisis del petróleo de 1973, prácticamente tres décadas de crecimiento económico y pleno empleo en numerosos países del mundo.
La expansión económica de la postguerra (después de la Segunda Guerra Mundial) se produjo en los Estados Unidos, la Unión Soviética y los países de Europa Occidental y Asia Oriental, ya que experimentaron un crecimiento inusualmente alto y sostenido, junto con el pleno empleo. En contra de las primeras predicciones, este elevado crecimiento incluyó también a muchos países que habían sido devastados por la guerra, como Japón y su milagro económico, Alemania Occidental, Austria, Corea del Sur (Milagro del río Han), Bélgica (milagro económico belga), Francia, Italia y Grecia. Incluso países relativamente poco afectados por la guerra, como Suecia, o que salían de su propia guerra civil, como España (milagro económico español), experimentaron un considerable crecimiento económico durante la totalidad o al menos gran parte de este período."Post-war reconstruction and development in the Golden Age of Capitalism", Ch. 2 in World Economic and Social Survey 2017. United Nations (2017)
Contexto político y económico miniatura|Evolución del PIB per cápita de varios países desde 1913 hasta 1990 (en inglés).
La Gran Depresión (Crisis financiera de 1929) produjo una larga crisis que fue superada en los Estados Unidos por el New Deal(1932)New Deal, versión USA del Estado de bienestar, theeconomyjournal.com que asentó la intervención del Estado y del Gobierno de los Estados Unidos en la economía en los años previos a la Segunda Guerra Mundial, que obligaría todavía más a la intervención estatal en todos los aspectos y que afectó a todos los países implicados en la guerra. Durante la postguerra se dieron varios procesos dirigidos por los Estados: un extraordinario crecimiento económico nunca antes alcanzado con el pleno empleo y atención a las cuestiones sociales (mayor distribución de la renta y extensión del estado de bienestar). También se consolidó el enfrentamiento entre las dos grandes potencias triunfadoras, los Estados Unidos y la Unión Soviética, enfrentamiento conocido como Guerra Fría.
En el aspecto económico los acuerdos de Bretton Woods de 1944 fueron el marco financiero, económico y político que permitió y favoreció el crecimiento de las tres décadas doradas hasta la Crisis del petróleo de 1973.A 75 años de Bretton Woods, el pacto que diseñó el orden económico global que hoy se está desmoronando, infobaeBretton Woods: 75 años de solidaridad con América Latina y el CaribeAcerca de la fundación de las instituciones de Bretton Woods, CADTM
El Estado, en los países occidentales, asumió tareas activas en relación con las posibilidades de incidir directamente sobre la actividad económica, en cuestiones como el nivel de empleo, de demanda y de inversión, para asegurar las condiciones de reproducción del sistema capitalista.
Uno de los nuevos y más destacados rasgos de la economía fue la producción a bajo costo de una enorme y diversificada cantidad de bienes, a raíz del desarrollo de nuevas tecnologías y la introducción de métodos de producción más eficientes. La consecuencia fue la necesidad de dar salida a estos excedentes de producción, para cual el desarrollo de la publicidad condujo a la consolidación de la llamada sociedad de consumo.
En este período, Estados Unidos se consolidó como la principal potencia mundial y a su vez, países como los de Europa Occidental y Japón registraron altísimas tasas de crecimiento. Por otro lado, la concentración de los beneficios del desarrollo industrial de estos países, condujo a un incremento de las desigualdades con los subdesarrollados del hemisferio sur. A pesar de que iniciaron el proceso de industrialización no pudieron desprenderse de la dependencia de las exportaciones de materias primas y alimentos.
Terminología
Durante los años cincuenta, la población de los países desarrollados comenzó a darse cuenta de que los tiempos habían mejorado de forma notable con respecto a las décadas anteriores. El primer personaje público en hacer referencia a este proceso fue el primer ministro británico Harold Macmillan, durante las elecciones de 1959 que ganaría, con la frase Jamás os ha ido tan bien. Sin embargo, no fue hasta que se hubo acabado este período, durante los turbulentos años setenta, cuando los analistas señalaron que el mundo capitalista desarrollado había atravesado una etapa histórica realmente excepcional, acaso única. Al buscarle un nombre a este período los especialistas franceses lo llamaron los treinta años gloriosos siendo el 1945 la fecha de inicio y 1975 la del final. Pero fue edad de oro del capitalismo el término más usado ya que éste se fue dado por los analistas angloparlantes.
La recuperación de posguerra miniatura|Propaganda sobre el Plan Marshall. Incluye versiones de las banderas de los países donde el plan fue aplicado: Portugal, Noruega, Bélgica, Islandia, República Federal de Alemania, el Territorio Libre de Trieste (equivocadamente con fondo azul y no rojo), Italia, Dinamarca, Austria, los Países Bajos, Irlanda, Suecia, Turquía, Grecia, Francia y Gran Bretaña. El póster no incluye a Luxemburgo, de bandera similar a la neerlandesa, a pesar de recibir ayuda mediante el plan. La Segunda Guerra Mundial dejó un saldo de aproximadamente 60 millones de muertes de las cuales 45 millones se produjeron en territorio europeo. Las muertes civiles sobrepasaron ampliamente a las militares. Las pérdidas materiales fueron mucho más graves que en la Primera Guerra Mundial y no solo Europa se vio afectada, sino también el norte de África y Asia oriental. Se destruyó gran cantidad de viviendas y los sistemas de transporte quedaron casi paralizados. En la industria, el impacto afectó en mayor medida a los sectores básicos como el carbón, el acero y la energía; pero fue compensado por el aumento en la capacidad productiva. La situación en la agricultura fue mucho más difícil: la producción cayó en todas partes, especialmente en Europa Oriental debido a la falta de mano de obra, pérdida de ganado y la carencia de fertilizantes.
A diferencia de lo ocurrido en 1918, los vencedores no firmaron pactos inviables, sino que buscaron llegar a acuerdos razonables y duraderos. Se concretó una división en esferas de influencia occidental y soviética, punto de partida para la división de Europa en dos bloques. Mientras Estados Unidos, al no verse afectado por la devastación de su territorio, defendía la posición de no exigir a los vencidos pagos que afectasen su recuperación, Stalin exigía que las enormes pérdidas sufridas por la Unión Soviética fueran reparadas.
En Europa Occidental, la situación era muy difícil: había escasez de alimentos, materias primas y bienes de consumo, y no había recursos necesarios para financiar las importaciones imprescindibles para relanzar la actividad económica. Además, el proceso de reconstrucción se vio afectado por la inflación producida por la aparición de una cantidad enorme de dinero y una limitada oferta de bienes de consumo. Otro problema que ponía en peligro la recuperación era la escasez de dólares, la cual no podía ser compensada con exportaciones debido a la inferioridad tecnológica de Europa con respecto a Estados Unidos. Ante la necesidad de reponer lo destruido y de reemplazar los equipos obsoletos, este último quedó como el único país capaz de suministrar bienes de capital.
Estados Unidos decidió salir de la habitual política aislacionista, y en 1947 el ministro de asuntos exteriores, George Marshall, anunció el plan que luego tomó su nombre. Este estaba influenciado por la doctrina Truman que implicaba apoyar a los pueblos libres a través de ayudas financieras frente a la amenaza del comunismo. Esto les permitió a los países beneficiarios, los de Europa Occidental y Japón, disponer de materias primas, alimentos, combustibles y algunos productos manufacturados. Europa pudo reducir su déficit en la balanza comercial, recuperar su nivel de reservas y relanzar su actividad industrial. Asimismo, el Plan Marshall favoreció la implantación de las empresas americanas en Europa. Desde otra perspectiva, contribuyó al aislamiento entre las partes occidental y oriental del continente europeo. Su creación fue respondida por el bloque soviético con la constitución del COMECON en 1949.
El crecimiento en cifras Después de la Segunda Guerra Mundial, las tasas anuales de crecimiento de la producción alcanzaron valores sin precedentes. La comparación de los valores disponibles para los diferentes períodos históricos del crecimiento anual del producto bruto de los principales países desarrollados lo muestra de manera contundente.
Crecimiento del PIB entre 1900 y 1973País1900-19131913-19501950-1973Alemania3,0 1,35,9Estados Unidos4,02,83,7Francia 1,71,15,1Italia2,81,45,5Japón2,52,29,3Reino Unido1,51,33,0Fuente
El crecimiento fue acompañado por un aumento también significativo del PIB per cápita. Crecimiento del PIB per cápita entre 1900 y 1973País1900-19131913-19501950-1973Alemania1,60,74,9Estados Unidos2,01,62,2Francia 1,51,13,8Italia2,00,74,8Japón1,20,98,0Reino Unido0,70,82,5Fuente
Si se compara el crecimiento de los países desarrollados con los valores de los países atrasados, se observa que estos últimos crecieron a una tasa superior, pero debido a su porcentaje más alto de crecimiento poblacional se tradujo a un porcentaje más bajo de crecimiento del PIB por habitante. Si a ello se le suma el hecho de que el punto de partida de las estadísticas son claramente diferentes, se corrobora que se produjo un incremento de los desarrollados y aquellos que no lo están. Crecimiento del PIB y el PIB per cápita de los países desarrollados y de 15 países atrasados entre 1950 y 1973PBIPBI per cápitaPromedio aritmético para los 16 países más desarrollados4,93,8Promedio aritmético para 15 países atrasados5,32,7Nota: Los países desarrollados considerados son los utilizados en las otras tablas junto a Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Países Bajos, Noruega, Suecia y Suiza. Los países atrasados considerados son Bangladés, Corea del Sur, China, Filipinas, India, Indonesia, Pakistán, Tailandia, Taiwán, Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México y Perú. Fuente
Todo proceso de expansión incluyó una profunda modificación en la distribución del empleo, que hizo perder peso al sector agropecuario en beneficio de los servicios. La industria solo experimentó una ligera disminución.
Porcentaje de población por sectorSector19501980Agricultura25 %7 %Industria36 %34 %Servicios 39 %59 %Fuente
Las dimensiones del cambio estructural experimentado en el período se verifica en el aumento de la productividad per cápita/hora, que creció a un promedio anual del 4,5 % en los países desarrollados, lo cual supuso una enorme diferencia con los períodos anteriores: 1,7% anual entre 1870 y 1913, y 1,9 % entre 1913 y 1950.
Por último, otro elemento de importancia para la comprensión de la dinámica económica de la segunda posguerra lo constituyen los porcentajes de crecimiento de los volúmenes de exportación, que superaron los aumentos correspondientes del PIB en todo el mundo. Esto es un claro signo del rumbo tomado por el comercio internacional en contraste con los problemas experimentados por las políticas económicas nacionales en el período anterior, orientadas a establecer controles para proteger la actividad interior.