thumb|Mosaico con una representación de Jesús de Nazaret, existente en la antigua iglesia de Santa Sofía (Estambul), fechada cerca de 1280.
Jesús de Nazaret (; , Iēsoús; probablemente del arameo o hebreo: יֵשׁוּעַ) o Jesucristo () (Reino de Judá, a. C.El error de datación del nacimiento de Jesús se remonta al computus del monje del siglo Dionisio el Exiguo, usando ciclos metónicos para calcularla, y renovando así las tablas de Pascua usadas anteriormente para situar el día de la Pascua. Se estima que su error fue de entre 4 y 7 años. Véase Lugar y fecha de nacimiento.-Jerusalén, 30-33 d.C.) fue un predicador y líder religioso judío. Es la figura central del cristianismo, la religión más practicada del mundo y una de las más influyentes de la historia. Traducción: «Jesús de Nazaret, un judío de la zona rural de Galilea del siglo primero, es sin duda el ser humano más famoso e influyente que jamás haya caminado sobre la faz de la tierra.» Traducción: «Jesús de Nazaret es posiblemente (discutiblemente) el ser humano más famoso e influyente que jamás haya vivido en la Tierra.» Traducción: «Para tomar un asunto básico, nadie más en la historia del mundo tiene la distinción de tener esa historia dividida para la mayoría de los seres humanos en el supuesto punto de su entrada en ella. Si dividimos la historia en a.C. y d.C. (“antes de Cristo” y “después de Cristo”) o el nuevo y religiosamente neutral a.e.c. y e.c. (“antes de la era común” y “era común”), el punto de división es el mismo; el efecto de Jesús parece imposible de erradicar, a pesar de todos los intentos por neutralizarlo.»En 1999, una investigación realizada por el periódico británico The Guardian en la que se efectuó un análisis computarizado del inventario de libros de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos con sede en Washington D. C., concluyó que «si la celebridad de un individuo consiste en que se escriba un libro sobre él, […] Jesucristo es aún el personaje que goza de más fama en el mundo actual». En efecto, se contabilizaron 17 239 obras acerca de Jesús de Nazaret, casi el doble que de William Shakespeare, quien alcanza el segundo lugar.
Desde el siglo hasta la actualidad, la mayoría de los historiadores que estudiaron la Edad Antigua afirman la existencia histórica de Jesús.Jesús de Nazaret comenzó a estudiarse como personaje histórico, al margen de la religión, en el siglo . Desde entonces, la mayoría de historiadores, cristianos y no cristianos, dan por hecho su existencia como personaje histórico, y este consenso ha aumentado en los siglos y .
La existencia histórica de Jesús de Nazaret es muy probable por varias razones, principalmente la existencia de testimonios no cristianos de su existencia (Tácito, Flavio Josefo, etc.). Además, la mayoría de estos testimonios de los siglos y . mencionan la crucifixión de Jesús. Las enciclopedias, por lo general, tratan a Jesús como una figura histórica. Si bien quedan algunos académicos que ponen en tela de juicio la historicidad de Jesús de Nazaret, cuestionando los textos no cristianos existentes, estos mismos académicos reconocen que su opinión es minoritaria.Entre los autores que afirman la historicidad de Jesús se encuentran: Raymond E. Brown (La muerte del Mesías, ); John Dominic Crossan (Jesús, vida de un campesino judío, 1994, ; Jesús desenterrado, ); Bart Ehrman (Jesús, el profeta judío apocalíptico, 2001, ); Gerd Theissen y Annette Merz (El Jesús histórico, 2004, ); E. P. Sanders (La figura histórica de Jesús, 2000, ); Geza Vermes (Jesús el judío: los manuscritos leídos por un historiador, 1994, ; La religión de Jesús el judío, 1996, ); Paul Winter (El proceso a Jesús, 1983, ). La negación de la existencia de Jesús es una posición muy tardía, ya que Jesús comenzó a estudiarse como figura histórica, al margen de la religión, recién en el siglo . Los principales defensores de este punto de vista son Timothy Freke y Peter Gandy (Los misterios de Jesús. El origen oculto de la religión cristiana, 2000, ); Earl Doherty (El puzzle de Jesús, 2005, ) y, sobre todo, George Albert Wells (The Historical Evidence for Jesus, 1988, ); The Jesus Myth, 1998, ). La inmensa mayoría de las enciclopedias y obras de referencia aceptan la historicidad de Jesús. Es el caso, por citar un ejemplo prestigioso, de The New Encyclopaedia Britannica (pp. 360-377, tomo 22, Chicago, 1990. ). También los defensores de la teoría de la inexistencia de Jesús reconocen que la opinión generalizada es la contraria. Según George Albert Wells, en un artículo publicado en 1999: Según la opinión mayoritariamente aceptada en medios académicos, basada en una lectura y estudio críticos de los textos sobre él, Jesús fue un predicador judíoEl judaísmo de Jesús no es cuestionado en la actualidad por ningún estudioso serio del Jesús histórico. Como escribe William Arnal («The cipher “judaism” in contemporary historical Jesus scholarship», en John S. KLOPPENBORG (ed.): Apocalypticism, anti-semitism and the historical Jesus, pág. 24, «no contemporary New Testament scholar contests that Jesus was a jew». Véase, por ejemplo, el libro de Joseph Klausner: Jesús de Nazaret. Barcelona: Paidós, 2006, , quien manifiesta de manera terminante «Jesús era judío, y siguió siendo judío hasta su último aliento» (pág. 469). Con igual claridad se expresa Edward Kessler, en «Jesus the jew» (artículo en BBC.co.uk): «One of the certain facts about Jesus was that he was a Jew. He was a child of Jewish parents, brought up in a Jewish home and reared among Jewish traditions. Throughout his life, Jesus lived among Jews and his followers were Jews». Bart D. Ehrman ha señalado que «una de las ironías del cristianismo primitivo es que Jesús mismo era un judío que veneraba al dios de los judíos, observaba las costumbres judías, interpretaba la ley judía y tuvo discípulos judíos, que le consideraban el mesías judío» (Bart D. EHRMAN: Jesús no dijo eso. Barcelona: Ares y Mares, 2007, ; P. 233). Un desarrollo amplio del tema, con referencia a las investigaciones de Geza Vermes, puede encontrarse en la red: «Jesus the jew», artículo de Jonathan Went, en inglés. Los autores de la llamada tercera búsqueda del Jesús histórico han hecho especial incidencia en el judaísmo de Jesús. Véase, por ejemplo: John Dominic Crossan (Jesús, vida de un campesino judío, 1994, ; Jesús desenterrado, ); Bart Ehrman (Jesús, el profeta judío apocalíptico, 2001, ); E. P. Sanders (La figura histórica de Jesús, 2000, ); Geza Vermes (Jesús el judío: los manuscritos leídos por un historiador, 1994, ; La religión de Jesús el judío, 1996, ); J. P. Meier (Un judío marginal. Nueva visión del Jesús histórico. I, II 1-2, III. Estella: Verbo Divino, 2001 ss.), entre muchos otros. que vivió a comienzos del siglo en las regiones de Galilea y Judea, fue circuncidado a los ocho días de nacido, fue bautizado por Juan el Bautista cuando era joven y, después, comenzó su propio ministerio. Siendo un maestro itinerante, a menudo se le llamaba «rabino».
Jesús debatió con sus compatriotas judíos sobre cómo seguir mejor a Dios, enseñaba mediante parábolas y reunía seguidores, entre los cuales destacan sus doce apóstoles. Fue arrestado en Jerusalén y juzgado por las autoridades judías, entregado al gobierno romano y crucificado por orden de Poncio Pilato, el prefecto romano de Judea. Después de su muerte, su comunidad se convirtió en la Iglesia cristiana primitiva, que se expandió como un movimiento mundial. Se hipotetiza que los relatos de sus enseñanzas y vida fueron conservados inicialmente por transmisión oral, lo que fue la fuente de los Evangelios escritos.
Su figura está presente en varias religiones. En el cristianismo, es considerado el Hijo de Dios y, para la mayoría de las denominaciones cristianas, es la encarnación de Dios Hijo. Su importancia estriba asimismo en la creencia de que, con su muerte y posterior resurrección, redimió al género humano. En el islam, donde se lo conoce como Isa, es considerado uno de los profetas más importantes, rechazando al mismo tiempo su divinidad. El judaísmo también niega su divinidad, ya que es incompatible con su concepto de Dios. En el bahaísmo, religión abrahámica monoteísta, se considera a Jesús como una «manifestación de Dios», un concepto bahaí para los profetas. Algunos hindúes consideran que Jesús es un avatar o un sadhu. Algunos budistas, incluido Tenzin Gyatso, el decimocuarto dalái lama, consideran a Jesús como un bodhisattva que dedicó su vida al bienestar de las personas.
Aunque se lo menciona en fuentes no cristianas,Canto, Alicia M. «Textos históricos sobre Jesús de Nazareth» (artículo en Celtiberia.net, del 8 de diciembre de 2005). Versión más reciente (2017) en Academia.edu. lo que se conoce sobre él procede casi en exclusiva de la tradición cristiana, especialmente de la utilizada para la composición de los evangelios sinópticos, redactados, según opinión mayoritaria, unos treinta o cuarenta años, como mínimo, después de su muerte. La mayoría de los estudiosos considera que, mediante el estudio de los evangelios, es posible reconstruir tradiciones que se remontan a contemporáneos de Jesús, aunque existen grandes discrepancias entre los investigadores en cuanto a los métodos de análisis de los textos y las conclusiones que de ellos pueden extraerse. miniatura|El Buen Pastor, una de las más antiguas representaciones de Jesús, pintada en el techo de las Catacumbas de San Calixto a mediados del de nuestra era.
Jesús en el Nuevo Testamento
Lo que figura a continuación es un relato de la vida de Jesús tal y como aparece en los cuatro evangelios incluidos en el Nuevo Testamento, considerados libros sagrados por todas las confesiones cristianas. El relato evangélico es la fuente principal para el conocimiento de Jesús, y constituye la base de las interpretaciones que de su figura hacen las diferentes ramas del cristianismo. Aunque puede contener elementos históricos, expresa fundamentalmente la fe de las comunidades cristianas en la época en que estos textos fueron escritos, y la visión que por entonces tenían de Jesús de Nazaret.
Nacimiento e infancia
thumb|La Sagrada Familia (José, María y Jesús, con Isabel y su hijo Juan el Bautista, parientes de Jesús según el Evangelio de Lucas). Pintura de Rafael, 1507.
Los relatos referentes al nacimiento e infancia de Jesús proceden exclusivamente del Evangelio de Mateo (1,18-2,23) y del de Lucas (1,5-2,52)., . No hay relatos de este tipo en los Evangelios de Marcos y Juan. Las narraciones de Mateo y Lucas difieren entre sí:
El Evangelio de Mateo no relata ningún viaje previo al nacimiento de Jesús, por lo que se podría suponer que María y su esposo José vivían en Belén.Según Geza Vermes (El nacimiento de Jesús, pág. 94): «El Evangelio de Mateo no identifica el lugar donde viven María y José, pero al no hablarse de un cambio de residencia entre ese momento [el sueño de José] y el nacimiento de Jesús, se puede concluir que, en opinión de Mateo, la pareja residió siempre en Belén». María quedó inesperadamente embarazada y José pensó en repudiarla, pero un ángel le anunció en sueños que el embarazo de María era obra del Espíritu Santo y profetizó, con palabras del profeta Isaías, que su hijo será el Mesías que esperan los judíos. Unos magos de Oriente en esas fechas llegaron a Jerusalén preguntando por el «rey de los judíos que acaba de nacer» con la intención de adorarlo, lo que alerta al rey de Judea, Herodes el Grande, que decide acabar con el posible rival. Los magos, guiados por una estrella, llegan a Belén y adoran al niño. De nuevo, el ángel visitó a José (Mt 2,13) y le advirtió de la inminente persecución de Herodes, por lo que la familia huye a Egipto, permaneciendo allí hasta la muerte del monarca (de nuevo notificada a José por el ángel, que se le presentó así por tercera vez: Mt 2,19-29). Entonces, José retornó y se instaló con su familia en Nazaret, en Galilea.