Los tobas, también conocidos como qom, son una etnia del grupo pámpido que habita en el Chaco Central. Hacia el comenzaron a habitar gran parte del norte de Argentina por las actuales provincias de Salta, Chaco, Santiago del Estero, Formosa y en la provincia de Gran Chaco en el sudeste del departamento de Tarija en Bolivia (país que habitaron hasta principios del ). Contemporáneamente muchos, perseguidos por la miseria en sus zonas rurales ancestrales se encuentran en los suburbios de ciudades como San Ramón de la Nueva Orán, Tartagal, Resistencia, Charata, Formosa, Rosario, Santa Fe y del Gran Buenos Aires.

Se les considera una de las más importantes etnias del grupo de los guaicurúes, voz de tono insultante que dieron los guaraníes a sus principales oponentes en el Gran Chaco.

Su idioma se denomina qom l'aqtac y desde los puntos de vista lingüístico se le suele incluir dentro del grupo de «idiomas guaicurúes», que muchos autores consideran forman junto con los idiomas matacoanos la familia lingüística mataco-guaicurú.

Etnónimo El término «toba» deriva del guaraní tová que significa «frentón», el mismo fue adoptado por los chiriguanos para referirse a un grupo de guaicurúes que habitaban en el Chaco Central y el Chaco Austral. Se cree que se debe a la costumbre, ya abandonada, de raparse la parte frontal del cabello; aunque para el lingüista Clemente Balmori hacía referencia a la costumbre de depilarse las cejas. Este término tenía, inicialmente, carácter peyorativo.

El término qom agrupa, además de los tobas, a otros guaicurúes australes, como los pilagá y los mocovíes, pero excluye a los guaicurúes boreales. El autoglotónimo es qom, que en lengua toba significa «persona» o «gente» y hace referencia al pueblo en su conjunto. Con el tiempo, el término «toba» comenzó a ser utilizado por los propios indígenas, aunque, en períodos de guerra interétnica se utilizaba qom como una forma de distinguirse de otros pueblos guaicurúes. En los tiempos modernos, qom resurgió durante una etapa de conflicto social con las autoridades argentinas a principios del , como una forma de distinción entre indígenas y no indígenas (a los que denominan rocshe).

Un término, hoy en desuso, que se utilizó para designar a los integrantes de esta etnia que vivían en la región más oriental es natisas, naticas o natijas, que deriva de notoqoit (toq significa "colorado") y se interpreta como «hombres colorados». No se conoce con exactitud el motivo de esta designación, pero se cree que puede hacer referencia a que vivían sobre el río Bermejo (nombrado por el color bermejo de sus aguas) o por la costumbre de pintarse el rostro de este color. Aunque el uso del término toba fue general entre los españoles desde que tomaron contacto con este pueblo, la designación no se extendió a los tobas orientales hasta mediados del .

En las estadísticas oficiales, el término preferido por las autoridades de Argentina y Paraguay es «toba». Entre los hablantes de la lengua toba, su pueblo se denomina nom qom («nuestra gente»). En Paraguay también se los solía denominar emok, término en idioma enlhet, que significa «prójimo» o «paisano».

Fisiotipo

Los fisiotipos más originarios suelen tener cabellera negra y dermis atezada con los ojos ligeramente bridados, siendo su rostro de un perfil bastante ortognato. Como la mayoría de los pámpidos, los qom, cuando están bien nutridos desde la infancia y especialmente en la pubertad, tienen estaturas elevadas, siendo al mismo tiempo que musculosos bastante esbeltos y suelen ser dolicocéfalos. El boxeador argentino de ascendencia mocoví varias veces campeón del mundo en su categoría, Carlos Monzón, puede presentarse como un ejemplo de tal fisiotipo.

Vestimenta tradicional thumb|200px|Arte qom: escultura en terracota (de 12 cm de long. 9 cm de alt. y 8 cm de ancho) que representa artísticamente a un tatú carreta.

La cultura de los qom era funcional a sus costumbres y tradiciones: vivían en habitaciones de leños recubiertas de paja, habitáculos que solían medir unos dos metros de diámetro. Fabricaban objetos de cerámica, cestería y tejidos con finalidad principalmente utilitaria.

Durante los meses cálidos casi no usaban vestimenta a excepción de simples taparrabos. En los períodos frescos usaban ropas más complejas y en ocasión de sus celebraciones rituales se adornaban. De este modo poseían un vestido llamado poto, confeccionado con fibras de caraguatá (Aechmea distichantha), cuero y, tras la invasión española, algodón.

También durante los períodos fríos llegaban a abrigarse con ponchos. Los varones adultos adornaban sus cabezas con el opaga, especie de tocado realizado con plumas y cuerdas de caraguatá. Mujeres y varones se adornaban con onguaghachik, es decir, con pulseras, que originalmente se confeccionaban usando dientes y uñas de animales, semillas, plumas, valvas o conchas y cócleas o caracoles (al parecer para obtener algunos de estos elementos practicaban comercio de trueque con otras etnias). De confección semejante a estas pulseras eran los colaq o collares. En cuanto a los nallaghachik, estos eran adornos eminentemente festivos, muy coloridos, compuestos con plumas, flores y hojas.

Historia thumb|200px|Pequeña tribu qom, delante de sus toldos, cerca del río Pilcomayo (en 1892).

A la llegada de los españoles en el los qom habitaban principalmente las regiones del Chaco actualmente salteño y tarijeño y desde allí se extendían (imbrincándose con otras etnias) a lo largo del río Bermejo y en menor medida del río Pilcomayo. El mayor crecimiento demográfico de los wichís hizo que estos ejercieran mayor presión demográfica para obligarlos a un desplazamiento hacia el este, territorios en los que hoy mayoritariamente habitan.

Como el general de los guaicurúes los qom se organizaban en bandas compuestas por varias familias, que tejían relaciones con otras bandas. Los grupos tobas principales fueron sheu’l’ec (habitante del norte o sheu), dapigueml’ec (habitantes del oeste o dapiguem, del cielo o de arriba), l’añagashec (habitantes de la tierra firme, del sureste o l’añaga), tacshic (habitantes del este o tagueñi) y los qollaxal’ec (habitantes del sur o qollaxa).Wright, P. (1983, 1984). Nota sobre gentilicios toba. Relaciones de la Sociedad Argentina de Antropología, 16, pp. 225-233.

La presencia de los españoles significó una gran revolución para ellos, por una parte se encontraron con un nuevo y poderoso enemigo, por el otro los españoles involuntariamente hicieron un gran aporte a su cultura: en el los qom comenzaron a utilizar el caballo y pronto devinieron en un poderoso complejo ecuestre en el centro y sur del Gran Chaco (Chaco Gualamba). Se volvieron hábiles jinetes pese a que su territorio estaba en gran parte cubierto de bosques y selvas (al andar a caballo bajo los árboles solían llevar sobre sus cabezas un cuero hábilmente sujetado a su cuerpo, para prevenirse de las espinas de los árboles y de los ataques de los pumas y jaguares que sorpresivamente les podían saltar desde las ramas). Enemigos del estado paraguayo en los plenilunios del los qom y otros guaicurúes vecinos solían atravesar el río Paraguay a caballo para efectuar malones. Con la adopción de la equitación pudieron extender sus correrías, transformándose en la etnia dominante del Chaco Central. También el dominio del caballo les permitió avanzar hacia el Chaco Austral e incluso realizar incursiones relámpago en las zonas correspondientes al noroeste de la región pampeana. Desde sus caballos, armados con arco y flecha cazaban no solo animales autóctonos sino el ganado vacuno de origen europeo.

Los qom resultaron ser una de las etnias que mayor resistencia opusieron al intento de transculturación y usurpación del hombre blanco en la región chaqueña, llegando en 1858 a amenazar la ciudad de Santa Fe, pero desde 1880 no pudieron afrontar las campañas del Ejército Argentino que los arrinconó en el Chaco Impenetrable.

En 1901 el gobierno de Julio Argentino Roca acordó con la Orden Franciscana del convento de San Carlos Borromeo de San Lorenzo (Santa Fe) la fundación de dos reducciones indígenas en el Territorio Nacional de Formosa. La misión de San Francisco Solano de Tacaaglé fue iniciada por el franciscano Terencio Marcucci el 21 de marzo de 1901 con 150 tobas y pilagás mayormente provenientes del Chaco Boreal paraguayo. Ocupaba un terreno de 20 000 hectáreas cerca del río Pilcomayo, dentro el cual fue trasladada varias veces. La otra reducción fue la de San Francisco de Laishí, fundada con tobas el 25 de marzo de 1901 en el sureste de Formosa por los padres Serafín Iturralde y Ghio. Ocupaba un terreno de 74 000 hectáreas en las que había un ingenio azucarero que funcionó hasta 1946. Al provincializarse Formosa en 1955 las dos misiones pasaron al control civil derivando en los pueblos Misión Tacaaglé y San Francisco de Laishí.Pueblos Originarios. Reducciones Jesuitas y Franciscanas. Gran Chaco y regiones fronterizas.

Los pueblos originarios del Gran Chaco, se mantuvieron por lo general independientes hasta muy avanzado el . La conquista del territorio y el sometimiento de sus gentes durante la Conquista del Chaco diezmó su población. En la segunda mitad del , cuando dejaron de servir como mano de obra agraria, se produjo la expulsión masiva. La primera conquista sobre los territorios comenzó en 1884 y se la recuerda como la Conquista del Gran Chaco, uno de los principales protagonistas fue el general Victorica, los qom quedaron marginados en las zonas más pobres y al ser reducidos sus territorios, la supervivencia les resultó cada vez más difícil. En 1924 cuando el gobierno de Marcelo Torcuato de Alvear quiso ampliar su área de cultivo, dando tierras a los extranjeros y criollos y concentrarlos en reservasLenton, Liana; Slavsky, Leonor; Bigot, Margot; Rodríguez, Graciela B.; Vázquez, Héctor; Tamagno, Liliana; Fraguas, Mimí; Radovich, Juan Carlos; "Problemática indígena: estudios antropológicos sobre pueblos indígenas de la Argentina"; Buenos Aires: Centro Editor de América Latina, 1992 p 23 se produjo la última resistencia bélica de los qom en la Colonia Aborigen Napalpí en la provincia del Chaco, en donde 200 de ellos fueron masacrados en el hecho conocido como la Masacre de Napalpí. Muchos fueron obligados a trabajar en las plantaciones de algodón o como hacheros en los obrajes.En la matanza fueron muertos 200 indígenas de las etnias qom y también mocoví a manos de la policía chaqueña y grupos de estancieros, el 19 de julio de 1924 durante la presidencia de Marcelo Torcuato de Alvear.

En 1954 el entonces, Gobierno Nacional reconoció la masacre perpetrada durante el gobierno de Alvear y reconoció los derechos de los pueblos originarios sobre sus territorios ocupados, otorgándoles la propiedad comunitaria de aquellos. Se les entregó, a las etnias, más de 300.000 hectáreas de la provincia de Formosa, otorgadas por el entonces gobernador del Territorio nacional de Formosa Arturo Iglesias Paiz y el presidente Juan Domingo Perón. Sin embargo tras el golpe de Estado de 1955 que derrocó a Perón, autodenominado Revolución Libertadora, la entrega fue revocada y las tierras subastadas, quedando varias de ellas en manos de allegados al gobernador de facto Carlos García Cuervas.Pueblos originarios, cuestión étnico nacional en el cono sur. Facultad de Humanidades y Artes UNR, jun 2012 ISSN 1852-4508

Religión

Por su sistema de creencias se les ha encasillado de animistas y chamanistas; poseían un culto a los seres de la naturaleza y la creencia en una divinidad máxima. Desde él se mantienen aún por transmisión oral resistente, este sistema religioso aunque muchos han adoptado a su modo el cristianismo, en particular el llamado pentecostal ya que sus chamanes en muchos casos se convirtieron en pastores protestantes. En todo caso aún hoy gran parte de la población qom acude a sus chamanes o pio'oxonak que son terapeutas o sanadores.