Antonio Alcántara Barbadillo (Sagrillas, Albacete, 7 de febrero de 1926 - Sagrillas, Albacete, 20 de mayo de 2021) es un personaje de ficción de la serie española Cuéntame cómo pasó, interpretado por el actor Imanol Arias. Es el padre de una familia de clase trabajadora tradicional, casado y con cuatro hijos, que vive en Madrid. Es un hombre que se ha hecho a sí mismo, trabajador, emprendedor, empresario, político. Con el paso de los años, pasó de ser un humilde ordenanza, a llegar a formar parte del Gobierno de España. Antonio fallece a la edad de 95 años en el penúltimo capítulo, emitido el jueves 20 de mayo de 2021, de la temporada 21, parte de la cual narra el presente de los años 2020/2021.
Primeros años Antonio nació el 7 de febrero de 1926 en el pueblo ficticio de Sagrillas (Albacete). Es hijo de Eusebio Alcántara Buendía, "El Tuerto" y Purificación Barbadillo Sánchez.
Antonio es el cuarto de cinco hermanos: Gonzalo y José, que murieron durante la guerra; Miguel, fallecido a causa de un infarto en septiembre de 1986; y Aurelia, fallecida de tifus durante la posguerra.
Tuvo una infancia difícil, vivió la escasez de la época y a las trágicas muertes de sus hermanos hay que sumarle el gran trauma que le causó la muerte de su padre. Don Mauro, el cacique del pueblo, le mandó fusilar durante la guerra, debido a los celos que sentía por un amor no correspondido por su madre, Pura.
Durante aquellos años, cuando era un niño, vio un avión aterrizar en un prado del pueblo y despegar de nuevo. Se quedó atónito mirando al cielo durante horas para ver si volvía, lo que le valió a los vecinos para ponerle el apodo de "el Parriba".
Esta escena fue recreada en el capítulo 329 (el último de la 18.ª temporada), aunque con ligeras modificaciones: en un sueño de un Antonio afectado por la muerte de su hermano, recuerda cómo en el año 1937, en un juego en el que le mandaban fusilar, pasaba un avión de guerra justo antes de la orden de "¡Fuego!" y lo señaló gritando: "¡Ahí! ¡Mirad p'arriba!". Esta escena fue interpretada por el niño actor Marcos Sáez.
Hacia 1946, fue destinado a Sidi Ifni para prestar el servicio militar, donde pasó entre 15 y 18 meses (las versiones difieren entre capítulos). Allí, se hizo amigo de un musulmán llamado Mustafá que le introdujo en la cultra islámica.
Familiares El 22 de octubre de 1947, se casó con una joven del pueblo, Mercedes Fernández. De este matrimonio, nacieron sus cuatro hijos: Inés (1948), Toni (1950), Carlos (1960) y María (1971).
Cuando sus dos primeros hijos eran pequeños, Antonio consiguió un trabajo de ordenanza en el Ministerio de Agricultura, por lo que se trasladó con su familia a Madrid, primero a Carabanchel y, después, al nuevo y humilde barrio de San Genaro (ficticio). Allí vivieron él, su mujer, sus dos hijos y su suegra Herminia. Poco después de eso, nació su tercer vástago, Carlos, y varios años más tarde, María, la última hija.
Entre el otoño de 1969 y la primavera de 1970, su madre, Pura, se trasladó a vivir unos meses con ellos debido a su enfermedad. La mujer volvió a su pueblo natal poco tiempo antes de morir.
En 1973, su hermano Miguel perdió su trabajo de chapista en Citroën, en Francia y se separó de su mujer, Marie-Chantal, para volver a España. En julio de 1976, se casó con Paquita Ramos, 28 años más joven que él, con la que tuvo tres hijas.
También es abuelo de seis niños: Antonio Oriol (1975), hijo de Inés y de Eugenio Domingo (1930-1982); Santi (1979), hijo de Toni y su primera esposa, Juana Andrade (1944-2001); Olivia (1986) y Adrián (2002), hijos de Carlos y Karina Saavedra (1960); Sol (1990), la hija de Toni con su nueva esposa, Deborah Stern (1959) y Alba (2002), hija de María.
Amistades Desiderio Quijo, "Desi" (†): el mejor amigo de Antonio desde su llegada al barrio. Callista de profesión, más tarde regenta una tienda de electrodomésticos y un videoclub. Se casa con Clara, la vecina de los Alcántara, en 1972. Fallece en 1983, estando en el pueblo. Antonio, Mercedes, Clara y Josete (el hijo de esta) lanzan sus cenizas desde lo alto de la parroquia. Como homenaje a la muerte del actor que lo interpretaba, el equipo de la serie bautizó una de las calles del barrio como Calle del Dr. Roberto Cairo. "Tinín/Tino" (†): dueño de la Bodega Nalón. Vendió el negocio a Paquita y Miguel en los años 70 y volvió a su pueblo natal. Siempre prohíbe que se hable de política en su bar para no meterse en problemas; pero es lo único de lo que se habla allí. Ramón Pascual: el mecánico del barrio, pluriempleado como taxista junto con el hermano de Antonio, Miguel. Es un hombre falangista y del Madrid, lo que en más de una ocasión ha sido causa de cómicos enfrentamientos entre él y Miguel (comunista y del Atlético de Madrid), pero en realidad es su mejor amigo. Eladio Contreras, "Cervan" (†): el quiosquero del barrio. Es un hombre mayor, un poco fuera de sus cabales y ultramonárquico. Tiene una gran relación de amistad con Carlitos, Luis y Josete. Don Pablo Ramírez Sañudo (†): el jefe de Antonio en la imprenta. Hombre muy adepto al régimen franquista, introdujo a Antonio en las altas esferas. Le atribuyó todas las responsabilidades del escándalo de Construcciones Nueva York, lo que casi le cuesta la cárcel a Antonio. Volvió años más tarde para empezar con Antonio nuevos proyectos empresariales. A su muerte en 1981, le lega un club de alterne: el Club 2001. Curro "Trotski": el segundo de Antonio cuando trabajaban en Gráficas Hnos. Usillos y en Alcántara Rotopress. Ernesto Ochotorena: el hombre que guio a Antonio en sus inicios en la Unión de Centro Democrático. Rafa Prieto: el hombre que introdujo a Antonio en el mundo de las timbas de póquer en 1974. Santos "Cuco": conoce a Antonio en 1987, cuando comparten casa en su curso de inglés. En su juventud, fue conductor de camiones y autobuses; pero pasó años sin ponerse al volante de nada después de matar a un hombre en un accidente de tráfico en la Semana Santa de 1979. Es el socio de Antonio en Viajes Milano y se casó con Clara en 1990.
Vida laboral Ministerio de Agricultura e Imprenta Ramírez Sañudo En los años 50, cuando Antonio llegó a Madrid, trabajaba por las mañanas como ordenanza en el Ministerio de Agricultura. Su escaso sueldo hacía que la familia no llegase a fin de mes, por lo que se pluriempleó, trabajando por las tardes en la imprenta Ramírez Sañudo, bajo la dirección de su corrupto jefe, Don Pablo.
En 1968, Don Pablo puso a la venta una Minerva que compraron Antonio y sus amigos Desi, Tinín y Cervan. Con ellos como socios, intentó realizar su sueño de tener una imprenta propia: Alcántara y Otros. Sin embargo, el desorden, el impago de los clientes y la demanda de su empleado le obligaron a cerrar esta efímera aventura.
Construcciones Nueva York En 1969, al calor del boom inmobiliario de fines de la década de 1960, Don Pablo decidió montar una promotora de viviendas llamada Construcciones Nueva York. Antonio, que poco a poco había ido ganándose la confianza de su jefe, abandonó sus dos anteriores empleos para dedicarse a la venta de pisos, donde pronto empezó a ganar dinero fácil.
Se fue convirtiendo en un hombre más culto y refinado. Haciendo lucir su don de gentes, empezó a acudir a comidas de negocios en el Restaurante Lhardy y a codearse con personas de la alta sociedad madrileña. Su nuevo trabajo le permitió comenzar a tener aspiraciones: siempre vestía de traje, invitaba a sus amigos, se compró un coche...
En 1970, un ambicioso proyecto que los debería haber encumbrado, una urbanización de lujo, acabó suponiendo la ruina para Antonio: una vez vendidas las viviendas, nunca llegaron a construirse, al tiempo que Jorge Lastra, el socio de Don Pablo, se fugó con el dinero. Antonio descubrió con el tiempo que todo fue una trama corrupta de Don Pablo, cuya estrategia era nombrarle a él director gerente para que fuera el responsable legal y poder culparle del delito de estafa.
Vuelta al Ministerio y Meyni Tras el escándalo de la constructora, Antonio se vio obligado a volver de su excedencia en el Ministerio. Se sentía fracasado y realizaba su trabajo con total dejadez. Pasaba las tardes en la taberna de Tinín, bebiendo y jugando al mus, mientras esperaba con abulia la llegada su jubilación.
Todo cambió cuando reaparece Don Pablo, dispuesto a ser socio inversor en Meyni, la boutique de moda de Mercedes y Nieves Carranza. Crearon así el Grupo Ramírez Sañudo, y consiguió que Antonio dejara nuevamente el ministerio para ser el jefe de ventas de esta nueva empresa.
Sin embargo, la crisis económica de 1971 hizo que la situación económica de la empresa empeorase. Los reajustes y divergencia de opiniones acabaron enfrentando a Merche y a Don Pablo, que dejó de lado ese negocio para dedicarse a otras cosas, llevando siempre a Antonio con él.
ExpoSov Enfadado y distanciado de su mujer, Antonio abandonó Meyni para colaborar con Don Pablo en su nueva andadura, Exposov. Esta empresa se dedicaba a la exportación de todo tipo de productos españoles (calzado, frutas, ropa interior...) a la Unión Soviética de Brézhnev. Tal es así que ambos acabaron haciendo un insólito viaje de negocios al mismísimo Moscú tras el telón de acero.
No obstante, debido al contexto de la crisis en 1972, Pablo Ramírez Sañudo acabó clausurando sus empresas.
Gráficas Hnos. Usillos A finales de 1972, Antonio volvió a lo que mejor sabía hacer, trabajar en las imprentas. Entró como encargado en una nueva imprenta, Gráficas Hermanos Usillos. En otoño de 1973, la crisis endeudó a los dueños y cayeron en la quiebra. Los empleados decidieron comprar la imprenta pese a las deudas, montar una cooperativa y designar a Antonio gerente.
Se mantuvo años al frente de la misma, con sus compañeros Paulino y Curro, al que llama Trotski. Durante esos años volvió a hacer negocios con Don Pablo, salido de la cárcel, y con otros socios importantes como Rafa Prieto.
Alcántara Rotopress En el verano de 1976, se disolvió la cooperativa y Antonio se hizo con la propiedad de la imprenta. Por fin, a sus 50 años, se convirtió en propietario único de su propia empresa, que llamó Alcántara Rotopress.
Dentro de esta nueva empresa, se asoció con Don Pablo para fundar la revista Por Supuesto, una publicación del destape y actualidad política, de la cual nombró director a su hijo Toni. Finalmente, la revista acabó entrando en crisis y acarreándole varios disgustos y problemas de salud. Tras sufrir una angina de pecho, acabó desprendiéndose de la revista.
Finalmente, en el otoño de 1978, Antonio vendió su imprenta para dedicarse en exclusiva a su nueva e influyente carrera política.
Ministerio de Agricultura Gracias a su carrera política, consigue el puesto de director general de Producción Agraria.
Estandartes y Banderas Tras dejar de lado la política, la familia Alcántara atravesaba una seria crisis económica debido a la pérdida de sus ahorros en la quiebra del Banco de Granada. Intentó hacerse con algunos trabajos de alto ejecutivo, pero se dio cuenta de que estaba desfasado para las nuevas exigencias de un mercado en apertura.
A finales de 1979, se empleó en un concesionario de coches, haciendo algo que siempre se le había dado bien: vender. Sin embargo, al poco tiempo de empezar en este empleo, tuvo una visión de negocio: fabricar todo tipo de banderitas, al calor de la nueva fiebre de la España de las autonomías que se gestaba en esos años. La empresa, Estandartes y Banderas, comenzó de forma artesanal en el local donde estaba la antigua tienda de electrodomésticos de su amigo Desi, uno de sus socios. Aunque los inicios fueron complicados, lograron hacerse un hueco en el mercado, y consiguieron una importante cartera de clientes, entre ellos la Junta de Andalucía.
Aceite y vino