El Bierzo (en leonés, El Bierzuo Bierciu; en gallego, O Berzo) es una comarca administrativa compuesta de treinta y ocho municipios,Reconocida por la Ley 1/1991 de 14 de marzo, por la que se crea y regula la Comarca del Bierzo , aprobada por las Cortes de Castilla y León el 20 de marzo de 1991. conformada en 1991 a partir de la región natural española del mismo nombre situada en el tercio occidental de la provincia de León, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Geográficamente, el Bierzo se estructura alrededor de varios valles en la cuenca del río Sil, con individualidades de tipo geográfico que hacen que se les considere a su vez como subcomarcas o comarcas, según las fuentes. En la división territorial de 1822 se estableció la provincia del Bierzo, con capital en Villafranca, que estaba integrada por el Bierzo propiamente dicho, y las comarcas de la Cabrera (en su mitad occidental), Valdeorras y Laciana. Sin embargo, la división provincial de 1833 no recogió en la reestructuración territorial a la provincia berciana, que vio repartidos los territorios que integraban la provincia de 1822 entre las provincias de León (caso del Bierzo, la Cabrera y Laciana), y Orense (caso de Valdeorras). El castellano es la lengua oficial y de uso más extendido, aunque también se habla, en menor medida, el gallego y el leonés, cuya hibridación ha dado lugar a un dialecto berciano con diversas variaciones locales.
Disfruta de un microclima mediterráneo suave, resultado de la combinación del clima atlántico y del mediterráneo continental. La pluviometría media anual no alcanza los 730 mm y la temperatura media es de 12,3 °C. La actividad económica se centró durante los primeros años de en la minería, la industria siderúrgica y la generación de energía. La última mina de carbón en el Bierzo cerró en el año 2018. El sector agroalimentario, con producción de frutas, verduras, vinos y otros productos inscritos en la denominación de origen del Bierzo, es en este momento uno de los principales motores económicos de la comarca.
Toponimia
El nombre de la comarca proviene probablemente del orónimo celtibérico Bergidom o Bergidum, derivado a su vez de la raíz indoeuropea bhergh- con el significado de 'alto', o 'elevado'. El topónimo aludía a asentamientos en colinas o montañas. El nombre evolucionó a Berizum, como aparece en documentos de los siglos y , de cuyo ablativo Berizo habría resultado el nombre actual.
Geografía física miniaturadeimagen|«Hoya» del Bierzo vista desde Corullón. El Bierzo se encuentra al oeste de la provincia de León. Limita al norte con Asturias, al oeste con Lugo y Orense; los Montes de León se consideran el límite natural oriental con el resto de la provincia de León, aunque en ocasiones se reserva el término «Bierzo» para referirse únicamente a la zona central o Bierzo Bajo, reflejando la gran diversidad geográfica que caracteriza al espacio y que ha supuesto la denominación de subcomarcas o comarcas a cada uno de los valles que conforman la comarca actual, como Valle de Ancares, Valle de Balboa, Valle de Burbia y Valle de Fornela —los cuales actualmente conforman la región conocida como «Ancares Bercianos»— Valle del Valcarce Rivas del Sil, Valle del Oza, Valle del Boeza, etc.
Noroeste: Provincia de Lugo Norte: Principado de Asturias Noreste: Laciana y Omaña Oeste: Provincia de Lugo yProvincia de Orense 75px Este: La Cepeda Suroeste Provincia de Orense Sur: La Cabrera Sureste: La Maragatería
El Bierzo histórico comprende aproximadamente la cuenca fluvial del río Sil en León, con las excepciones de Babia, Laciana y parte de la Cabrera baja. Los municipios cabreireses de Benuza y Puente de Domingo Flórez se integraron en la Comarca del Bierzo desde su fundación en 1991, junto con Arganza, Balboa, Barjas, Bembibre, Berlanga del Bierzo, Borrenes, Cabañas Raras, Cacabelos, Camponaraya, Candín, Carracedelo, Carucedo, Castropodame, Congosto, Corullón, Cubillos del Sil, Fabero, Folgoso de la Ribera, Igüeña, Molinaseca, Noceda del Bierzo, Oencia, Páramo del Sil, Peranzanes, Ponferrada, Priaranza del Bierzo, Sancedo, Sobrado, Toral de los Vados, Toreno, Torre del Bierzo, Trabadelo, Vega de Espinareda, Vega de Valcarce y Villafranca del Bierzo; el municipio de Palacios del Sil solicitó su incorporación en 2005. Mapa primetral
Orogenia miniaturadeimagen|Invierno sobre Cabeza de la Yegua Físicamente, el Bierzo se divide en un cerco montañoso, a una altitud media superior de 800 m s. n. m. que rodea una «hoya» o depresión central. En el medio de montaña destacan la sierra del Caurel con el Pico Montouto (1541 m s. n. m.) y Faro (1615 m s. n. m.), la sierra de Ancares y el Pico Miravalles (1969 m s. n. m.) al norte y noroeste. Al nordeste, la sierra de Gistredo dominada por el pico Catoute (2111 m s. n. m.), y al este y al sur los Montes de León y los Montes Aquilianos, y sus cumbres Cabeza de la Yegua (2142 m s. n. m.) y Pico Tuerto (2135 m s. n. m.).
La región natural del Bierzo tuvo su origen en la orogenia varisca, que se produjo al final del Paleozoico. Durante el Mesozoico no hubo gran desarrollo orogénico y dominaron los procesos de erosión y sedimentación. La orogenia Alpina, que tuvo lugar en la era Cenozoica, resultó en la elevación de las antiguas montañas, mientras que la zona central se hundió y originó la fosa tectónica que formaría la hoya; el hundimiento fue más rápido hacia el oeste, lo que causó que los ríos, que al principio fluían desde el noroeste hacia el sudeste, como ocurre hoy en día en los valles al este del Bierzo, cambiaran su curso hacia el oeste, configurando la cuenca del Miño-Sil.
La erosión fluvial ha jugado un papel importante en la formación del relieve. El acusado desnivel entre las áreas montañosas y la depresión central ha favorecido la formación de valles encajados en las primeras, mientras que en la hoya se compone principalmente de materiales sedimentarios depositados durante el Cenozoico y Neozoico. En la era Neozoica, el glaciarismo ha dejado su imprenta en las acumulaciones rocosas de las morrenas y en algunos valles en artesa en los Ancares, Fornela, la sierra de Gistredo y los montes Aquilianos. Las actividades humanas, principalmente la minería también han dejado una huella en el relieve; el ejemplo más destacado es el paisaje de Las Médulas.
Clima miniaturadeimagen|Paisaje primaveral desde el valle del Silencio, al sur de la comarca El clima del Bierzo es generalmente más suave que el clima mediterráneo continentalizado del resto de la provincia de León, por estar más expuesto a la influencia atlántica. El valor medio de precipitación anual, de casi 730 mm está entre los de Galicia y la Meseta Norte, y la temperatura media, de 12,3 °C, es relativamente alta gracias a la ubicación en una depresión. Según la Agencia Estatal de Meteorología de España el clima del Bierzo corresponde a la variante Csb de la clasificación climática de Köppen, es decir clima mediterráneo de veranos suaves, con la media del mes más cálido inferior o rondando los 22 °C pero superándose los 10 °C durante más de cuatro meses.
El clima de la comarca, no obstante, dista de ser uniforme, dándose importantes variaciones en función de la altitud y la orientación del terreno que originan distintos microclimas. En particular, cabe destacar el contraste entre la montaña y la hoya: en la primera, las precipitaciones alcanzan valores por encima de los 900 mm anuales, y pueden llegar al doble en el Valle de Ancares; las precipitaciones suelen ser en forma de nieve en los meses más fríos y la temperatura media anual no rebasa los 10 °C; mientras, el clima en la hoya es más cálido y continentalizado.
Hidrografía miniaturadeimagen|Río Cúa en Vega de Espinareda El río Sil es el eje hidrográfico del Bierzo, y todas las aguas de la comarca son tributarias de este río, excepto el Rao y el Ser. Los afluentes principales son, por la vertiente norte, el Burbia y el Valcarce, que se unen antes de desembocar en el río Cúa, al que también afluye el Ancares. Por el margen sur, destacan el Cabrera, el río Oza y el Boeza. El Sil y el Boeza dividen la hoya berciana en las subcuencas de Ponferrada y de Bembibre respectivamente, separadas por el Domo de la Virgen de la Peña.
Todas las cabeceras pluviales se destacan por su encajamiento en valles profundos de gran pendiente. A causa del gran desnivel, la cabecera de la red fluvial del Sil tiene una gran capacidad erosiva y el proceso de captura de la red del Duero por aquella es aparente en las zonas limítrofes orientales del Bierzo.
El régimen fluvial predominante es nivopluvial, con máximos en invierno y primavera por la abundancia de las precipitaciones en forma de nieve en las zonas de montaña. El Sil transporta un alto caudal, de 100 m³ de media, de ahí el dicho popular que reza «el Sil lleva el agua y el Miño, la fama». Las aguas son aprovechadas para la generación de energía hidráulica y el riego mediante el Canal Alto y Bajo del Bierzo. En algunos tramos la cuenca presenta contaminación debido a las actividades mineras, como el lavado del carbón y la extracción de pizarra.
Historia Desde antiguo esta zona se ha individualizado por sus caracteres propios y va a tener siempre una consideración señorial y administrativa basada en su delimitación geográfica y su importancia estratégica como lugar de paso (Tomás Mañanes)Tomás Mañanes Pérez, El Bierzo prerromano y romano. Centro de Estudios e Investigación "San Isidoro", 1981.ISBN 84-00-04943- Información Tomás Mañanes
Paleolítico y Neolítico miniaturadeimagen|Hendedor hallado en el Bierzo. Existe un gran desconocimiento de la prehistoria y protohistoria en el Bierzo solo remediada, en parte, gracias a puntuales labores arqueológicas y la epigrafía. Hasta llegar a la época prerromana, de la que tenemos un conocimiento más preciso. Los hallazgos correspondientes a la Edad del Bronce o anteriores han sido casuales y no fruto de investigaciones o excavaciones arqueológicas. Esa ausencia de prospecciones arqueológicas motivó que algunos autores afirmaran que el Bierzo estuvo despoblado en el Paleolítico y en el Neolítico, afirmación desmentida actualmente con hallazgos que permiten certificar un poblamiento prehistórico del Bierzo. Se han encontrado numerosas piezas en las terrazas del río Cúa catalogadas entre el 300 000 y el 100 000 a. C. (la complicada orografía berciana debió de dificultar la comunicación y el comercio que en otras zonas, el caso de la Meseta, fue más habitual, dificultando la datación cronológica de las piezas). Existen varios hallazgos correspondientes al neolítico, sobre todo hachas pulimentadas en diversos lugares del Bierzo (Ancares, Ponferrada, Corbón del Sil).
Calcolítico y Edad del Bronce miniaturadeimagen|Pinturas rupestres cerca de San Pedro Mallo. miniaturadeimagen|Cabeza de bronce hallada en Castro Bergidum. Se localizan restos de esta época, cerámica precampaniforme en la Cueva de las Tres Ventanas (Toral de los Vados) y destacar las pinturas rupestres halladas en las cercanías de Sésamo y Librán, posiblemente pertenecientes a esta época.
Existen variados hallazgos correspondientes a la Edad del Bronce (puntas de lanza, herramientas, cerámica,…), correspondientes a todas sus etapas intermedias. En esta época también se fechan, mayoritariamente, los Ídolos de Noceda del Bierzo y Villafranca del Bierzo, aunque hay dudas sobre tal datación.
Las características siguen siendo las de una economía de subsistencia que muy poco a poco reciben influencias exteriores, que va desarrollándose en la época siguiente.
Edad del Hierro miniaturadeimagen|Castro de Chano (municipio de Peranzanes) En el Bierzo, como en el resto del norte peninsular se desarrolla la cultura castreña. El incipiente aperturismo en sus relaciones comerciales, avistado en la anterior etapa, se ve cortado tras la invasión romana de la Meseta en el