Purchena es un municipio y ciudad española de la provincia de Almería, en la comunidad autónoma de Andalucía. Se ubica en el valle del río Almanzora, en concreto en el margen derecho de este río, acotado por las estribaciones norte de la sierra de los Filabres y por las estribaciones sur de la sierra de las Estancias. Se encuentra un relieve de tierras llanas en la ribera del río y zonas con una altitud de hasta 1500 en la sierra.
Se localiza a 91 km de la capital provincial, Almería; a 28 km del límite de la provincia de Granada, concretamente a 144 km de su capital provincial, Granada; y 158 km de Murcia capital .
La extensión del término municipal es de 56,57 km², según datos extraídos de SIMA, actualizados en 2019. Limita con los municipios de Armuña del Almanzora, Laroya, Macael, Olula del Río, Oria, Somontín, Suflí, Tíjola y Urrácal. Un municipio constituido por dos núcleos poblacionales, Purchena y El Campillo de Purchena, y otros núcleos de población dispersa como La Estación de Purchena, La Barriada del Judío o El Paraje de Gevas. Contando con una población de 1636 habitantes en 2021, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística.
Ha sido secularmente el centro geográfico, histórico, administrativo y cultural de la comarca del Alto del Almanzora.
Toponimia Purchena proviene del nombre que le pusieron los árabes a la ciudad, “Hisn Burxana”, que hace mención a la Torre del Agua de la alcazaba árabe que se alza sobre el pueblo y que literalmente significa "torre con agua dentro".
Geografía
El municipio de Purchena cuenta con un plan territorial de emergencia local (PTEL) que cumple con la Ley 5/2010 sobre autonomía local.
El patrimonio paisajístico de Purchena es muy importante; en él cabe resaltar los bosques de pinos que se elevan desde el mismo pueblo y ascienden por la sierra de los Filabres hasta la Tetica de Bacares a través del barranco de Gevas y el área recreativa de La Silveria. Además hay que mencionar los llanos y montañas con cañadas de almendros en la sierra de las Estancias, así como la zona boscosa del Campillo situada a unos kilómetros a espaldas de esta última sierra. Abundan los parajes de almendrales, huertos de naranjos, olivares, alamedas… siendo fácil encontrar numerosos endemismos y matorral de monte bajo. Todo esto permite que en los últimos años toda esta zona montañosa –con sus cortijadas y sus caminos de herradura– se esté convirtiendo en punto atractivo para el turismo rural, donde poder practicar montañismo, senderismo, mountain-bike, rutas ecológicas, rutas histórico-culturales, rutas fotográficas... y disfrutar del medio ambiente. En cuanto a la fauna, la zona es rica en toda clase de animales propios del ecosistema mediterráneo: jabalíes, codornices, perdices, zorros, conejos, liebres... por lo que las prácticas cinegéticas todavía ocupan un lugar destacado.
Historia Su origen debe buscarse en el cerro de roca viva donde se ubicó su inexpugnable Alcazaba, sede de las tres culturas: la semítica Illipula Magna de los íberos, el inexpugnable castillo de la Hisn Burxana de los árabes y la cristiana Purchena de los Reyes Católicos.Hisn Burxana. Apuntes para una Historia de Purchena, Ayuntamiento de Purchena, 1998. D.L. AL-179-1998
Después de la Conquista de 1489, al pasar esta plaza militar a manos cristianas, sus antiguos habitantes mudéjares, encerrados tras los adarves de la fortaleza, se vieron obligados a abandonar la Alcazaba por lo que se animaron a crear un arrabal en la falda este del monte, que será el punto de partida del núcleo urbano posterior. Efectivamente, con la edificación de la iglesia a mediados del , fueron construyéndose en su entorno infinidad de casas, que hoy forman la parte vieja, caracterizada por sus calles empinadas, estrechas y tortuosas de claro origen morisco. Ahora bien, el pueblo actual se conformó durante los siglos y en torno a las plazas de la Constitución, Larga y calle Carrera, donde terratenientes agrícolas se construyeron hermosas casas solariegas, de bellos enrejados, amplios balcones y blancas fachadas. Prehistoria El espacio geográfico de Purchena ha sido desde tiempos prehistóricos un verdadero corredor donde tuvieron asentamiento casi todo el mosaico de culturas que han pasado por el sudeste ibérico, destacando muy particularmente el yacimiento arqueológico del Llano de los Churuletes, perteneciente a la etapa Eneolítica. Etapa Romana Purchena, según fuentes documentales fue incluida por Augusto dentro de la Tarraconense. En el y, según el plano de Ptolomeo, fue conocida como Illipula Magna; de esta época son las villas romanas halladas en su término municipal encontrándose en Onegas restos de columnas estriadas de mármol pertenecientes a un templo.
Edad Media Época musulmana Por las fuentes árabes se sabe que Purchena como ciudad, fue fundada en el , en tiempos del emir Abdallah por los Marines de Pechina, siendo llamada Hisn Burxana, de donde procede su nombre actual. La fortaleza fue construida en el , y sufrió varias transformaciones a lo largo de su historia, así, por ejemplo, de época Almorávide se han encontrado restos de cerámica y la estructura de un muro; en 1125 Alfonso I el Batallador, rey de Aragón y Navarra, durante el ataque que realizó por el sudeste de al-Ándalus sitió la fortaleza de Purchena sin rendirla.. Alfonso X la nombra en sus versos y existen datos ofrecidos por el cronista Ambrosio de Morales, de que a este rey Sabio le perteneció durante un tiempo, puesto que en 1258 la regaló, con su valle, a su hermano Felipe como regalo por su boda con la princesa Cristina de Noruega. Esta etapa de dominación castellana fue breve ya que Mohammed I funda el reino nazarí de Granada en esos años, y en él se incluye Purchena; época en la que alcanzará su máximo esplendor. La alcazaba será reestructurada y su finalidad será proteger los accesos a Baza, acoger a toda la población en caso de ataque y alertar mediante señales ópticas. Hacia 1345 y según la descripción de Ibn Aljathib, visir de Yusuf I y pensador granadino, el propio soberano nazarí estuvo en el Valle del Almanzora e inspeccionó el castillo de Purchena. También se sabe por el viajero Ibn Battuta que en el Purchena tenía varias mezquitas, como lo atestigua el siguiente texto de su rihla o libro de viajes "A través del Islam": Yo he visto con mis propios ojos en Purchena... un alminar que se menea sin que se invoque el nombre de ningún califa ni de nadie. Es el alminar de la mezquita más principal de la ciudad... y no está ladeado ni torcido. Subí una vez a él con un grupo de gente, y unos cuantos se agarraron de algunas partes de su tronco y lo sacudieron; y se meneó el alminar hasta que les hice señales de que ya bastaba.
Purchena se entregó en diciembre de 1489, junto con Baza, Guadix y Almería a los Reyes Católicos mediante capitulación pactada por Cidi Yahya Alnayar. Sin embargo, los hermanos Ibrahim y Abufar Abenedir, alcaide y alguacil respectivamente de Purchena, no aceptaron las mercedes y regalos de los monarcas y prefirieron marcharse con la cara alta y todos sus servidores y amigos a África. Antonio Gala recoge este pasaje de la “Crónica de los Reyes Católicos” de Fernando del Pulgar y lo novela en El manuscrito Carmesí en boca del alcaide con las siguientes palabras:
Yo señores, - dijo a los reyes -, soy andaluz, de linaje de andaluces y alcaide de Purchena. En ella me pusieron para que la guardara. Vengo aquí ante vosotros no a vender lo que no es mío, sino lo que hizo vuestro la fortuna. Y creed, que si no me enflaqueciese la flaqueza que encuentro en los que me debían esforzar, la muerte sería el único precio que admitiese por defender Purchena, y no el oro que me ofrecéis por venderla... No todos los andaluces se portarían como él.
Otro autor que nombra Purchena y nos habla de los últimos años de los árabes en el Reino de Granada es Amin Maalouf en su novela León el Africano.
Edad Moderna Fernando e Isabel recibieron las llaves de la fortaleza de Purchena hacia mediados de diciembre, cuando pasaron por ella camino de Almería. La guerra de las Alpujarras, que se inicia en la Navidad de 1568, sitúa a Purchena en el centro del levantamiento. Un contingente morisco bajo el mando de El Maleh descendió en junio de 1569 de las Alpujarras y levantó en armas a los moriscos de la comarca. Los cristianos de Purchena no se resistieron y huyeron. Los rebeldes ocuparon la fortaleza desierta y convirtieron Purchena en centro de diversas actividades. En 1569, tras el cerco de Vera, Abén Humeya, rey de los moriscos, organiza en Purchena unos juegos y fiestas denominados Juegos Moriscos de Aben Humeya que recuerdan a los Juegos Olímpicos y que fueron descritos por el cronista Ginés Pérez de Hita, evocando aquel mundo arábigo-musulmán que estaba a punto de sucumbir. Desde hace unos años, con creciente esplendor y Declarados de Interés Turístico de Andalucía se han recuperado estos Juegos Moriscos de Aben Humeya como el eslabón perdido entre la antigüedad y el mundo moderno. Por unos días Purchena rememora aquellas jornadas festivas y deportivas con competiciones, actuaciones de música andalusí, escenificación de la llegada de las tropas moriscas, degustaciones gastronómicas, etc. Será Juan de Austria quien 1570 recupere Purchena, unos meses antes de que los moriscos sean expulsados y sacados del reino de Granada en dirección a Castilla, produciéndose un vacío poblacional que remediará en parte la Corona enviando labradores cristianos a repoblar estas tierras. Las posesiones de los moriscos fueron repartidas después de 1570 a los nuevos repobladores castellanos, que se unieron a los restos de la vieja guarnición y cargos administrativos. Esta sociedad, andando el tiempo, construirá la iglesia, ordenará urbanísticamente el pueblo y económicamente vivirá del comercio y de la explotación del olivo, los productos de huerta y los cereales.
El Escudo de Purchena Acabada la rebelión de los moriscos, debido a la importante participación de Purchena en la citada rebelión, conocida también como Guerra de las Alpujarras, cuando llegó a convertirse en capital de las tropas moriscas de Aben Humeya, Felipe II cortó, como castigo a esta ciudad, las alas del águila bicéfala del escudo. Caso curioso que lo ha convertido en el único en el mundo conocido con un ave sin alas.
Edad Contemporánea A finales del Purchena contaba con una oligarquía terrateniente que controlaba los medios de producción y los cargos concejiles. De hecho se había convertido en cabeza de partido, con escribanía de número y juzgado. Los cambios más importantes se producen en el , en el que el sistema constitucional confiere a Purchena un diputado en representación de su distrito, entre los cuales se halló el famoso escritor Azorín. Es la época dorada de los mármoles de Macael, el jaboncillo de Somontín o el hierro de Las Menas de Serón. En Purchena también hubo minas de hierro y de mercurio, aunque su mayor auge económico se produjo a partir de 1890 con el revulsivo que significó la construcción del ferrocarril.Purchena durante la Ilustración, Arráez Editores, Ayuntamiento de Purchena, 1995. ISBN 84-920116-1-0
En 1943 la Diputación provincial elige mayoritariamente a su alcalde, Antonio Jurado Jiménez, para el cargo de procurador en Cortes en la I Legislatura de las Cortes Españolas (1943-1946), representando a los municipios de esta provincia.Apartado e), artículo 2º de la Ley de Creación de las Cortes Españolas Decreto de 14 de octubre de 1942, sobre designación de procuradores en Cortes representando a los Municipios (BOE nº 288, de 15 de octubre de 1942)