El tejido adiposo o tejido graso es el tejido de origen mesenquimal (un tipo de tejido conjuntivo) conformado por la asociación de células que acumulan lípidos en su citoplasma: los adipocitos.

El tejido adiposo, por un lado, cumple funciones mecánicas: servir como amortiguador, proteger y mantener en su lugar tanto a los órganos internos así como a otras estructuras externas del cuerpo, y funciones metabólicas: generar grasas para el organismo.

Tipos de tejido adiposo o tejido graso Existen dos tipos de tejido adiposo, el tejido adiposo blanco (o unilocular) y la grasa parda (o multilocular).

El citosol y el núcleo quedan reducidos a una pequeña área cerca de la membrana. El resto es ocupado por una gran gota de grasa. El tejido adiposo, que carece de sustancia fundamental, se halla dividido por finas trabéculas de tejido fascicular en lóbulos.

La grasa de las células se encuentra en estado semilíquido y también está compuesta fundamentalmente por triglicéridos. Se acumula de preferencia en el tejido subcutáneo, la capa más profunda de la piel. Sus células, lipocitos, están especializadas en formar y almacenar grasa. Esta capa se denomina panículo adiposo y es un aislante del frío y del calor. Actúa como una almohadilla y también como un almacén de reservas nutritivas.

Este tipo de tejido cumple funciones de relleno y de amortiguación, especialmente en las áreas subcutáneas. También sirve de soporte estructural y una función de reserva energética. La grasa varía de consistencia, es decir puede ser encontrada tanto en estado líquido como sólido.

El crecimiento de este tejido se puede producir por proliferación celular (crecimiento hiperplásico), por acumulación de una mayor cantidad de lípidos en las células ya existentes (crecimiento hipertrófico), pero nunca aumenta el número de adipocitos por división mitótica. Durante la adolescencia el crecimiento es, generalmente, rápido, lo mismo que en el adulto hipertrófico.

Características anatómicas Humanos thumb|250px|left|Imagen por microscopía óptica de un corte de tejido adiposo blanco subcutáneo (tinción con hematoxilina-eosina: obsérvese el aspecto vacuolado de las células que han perdido su contenido lipídico durante la preparación histológica).En los humanos, el tejido adiposo está localizado debajo de la piel (grasa subcutánea), alrededor de los órganos internos (grasa visceral), en la médula ósea (médula ósea amarilla) y en las mamas. El tejido adiposo está localizado en regiones específicas, las cuales se conocen como depósitos de adipocitos. Además de los adipocitos, que conforman el porcentaje más alto de células en el tejido adiposo, existen otras células que están presentes de manera colectiva denominadas fracción de estroma visceral (SVF). Este estroma está formado por progenitores adiposos (ASPCs), células perivasculares, células endoteliales y células inmunitarias (mastocitos, linfoides y mieloides). Además, consta de un pequeño grupo conocido como células de transición, que se caracterizan por tener un perfil epigenético intermedio entre célula perivascular y adipocito. El tejido adiposo contiene pequeños vasos sanguíneos, es decir, está vascularizado.

En el sistema tegumentario, el cual incluye la piel, el tejido adiposo se almacena en la capa más profunda de la piel regulando la temperatura del cuerpo.

Alrededor de los órganos, este tejido brinda protección. Sin embargo, su función principal es ser una reserva de lípidos, los cuales pueden ser utilizados para generar la energía necesaria para el cuerpo y protegernos del exceso de glucosa., Hepatic and whole-body fat synthesis in humans during carbohydrate overfeeding. Bajo condiciones normales, brinda estímulo de hambre y saciedad al cerebro.

Ratones right|thumb|El ratón obeso en la izquierda tiene grandes depósitos de tejido adiposo. En comparación, un ratón con una cantidad normal de tejido adiposo es mostrado a la derecha.

Los ratones tienen ocho grandes depósitos de tejido adiposo, cuatro de ellos se encuentran en la cavidad abdominal. Los pares de depósitos gonadales están unidos al útero y a los ovarios en hembras y al epidídimo y a los testículos en los machos. De todos los depósitos en los ratones, los depósitos gonadales son los más grandes y los más fáciles de diseccionar, ya que comprende aproximadamente 30% de grasa.

Los depósitos pareados del retroperitoneo, se encuentran a lo largo de la pared dorsal del abdomen, rodeando al riñón y a veces se extiende hasta la pelvis.

El depósito del mesenterio forma una red de tejido que sirve de sostén para los intestinos; y por último, el depósito omental, el cual se origina cerca del estómago y el bazo, cuando crece anómalamente se extiende hasta el abdomen. Ambos depósitos almacenan tanto tejido linfoide como ganglios linfáticos y glóbulos blancos respectivamente.

Los dos depósitos superficiales son los depósitos pareados inguinales, los cuales se encuentran anteriores a las extremidades superiores (debajo de la piel); incluye el grupo de nódulos linfáticos de la ingle.

Los depósitos subescapulares no son una mezcla de tejido adiposo café y tejido adiposo blanco, que se encuentran debajo de la piel entre las crestas dorsales y las escápulas. La capa de tejido adiposo café en este depósito está normalmente recubierto por un “glaseado” de tejido adiposo blanco; algunas veces estos dos tipos de grasa (café y blanca) son difíciles de diferenciarse. Depósitos menores incluyen el pericardio, el cual rodea al corazón y los depósitos pareados poplíteos, ubicado en el músculo poplíteo (detrás de la rodilla), cada depósito poplíteo contiene un gran nódulo linfático.

Obesidad En personas con obesidad mórbida, el exceso de tejido adiposo que cuelga hacia abajo desde el abdomen es referido como panículo. El panículo complica la cirugía de la obesidad mórbida, este permanece literalmente como un “delantal de piel” si una persona con obesidad grave pierde grandes cantidades de grasa muy rápido (resultado común de la cirugía del baipás gástrico). Esta condición no puede ser efectivamente corregida tan solo con la dieta y el ejercicio, ya que el panículo está conformado por adipocitos y otros tipos de células de soporte menguadas a su volumen y diámetro mínimos. La cirugía reconstructiva es una de las formas más viables de tratarlo. Además de los cambios visibles en el tejido adiposo asociados a la obesidad, investigaciones recientes indican que el riesgo de desarrollar obesidad abdominal y alteraciones cardiometabólicas también depende de cómo se organiza el genoma en el tejido adiposo subcutáneo.

El estudio epigenómico a nivel unicelular muestra que muchas variantes genéticas asociadas a la distribución abdominal de la grasa corporal (medida como WHRadjBMI) se localizan preferentemente en regiones activas del genoma de los adipocitos. Estas regiones presentan bajos niveles de metilación del ADN y forman parte del llamado compartimento A, relacionado con una mayor actividad génica. Todo ello sugiere que los adipocitos del tejido subcutáneo desempeñan un papel clave en la expresión del riesgo genético asociado a la obesidad abdominal.

Obesidad y cáncer De acuerdo con la International Agency for Research on Cancer (Agencia Internacional de Investigación del Cáncer), y con base en estudios epidemiológicos, las personas con obesidad o sobrepeso presentan mayor riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer, como adenocarcinoma en el esófago, cáncer en el colon, cáncer de mama (en mujeres postmenopáusicas), cáncer endometrial y cáncer en los riñones.Calle EE, Kaaks R. Overweight, obesity and cancer: epidemiological evidence and proposed mechanisms. Nat Rev Cancer 2004; 4:579-91.

Grasa abdominal thumb|right|Grasa abdominal en un adolescente masculino. La grasa visceral o abdominalFat on the Inside: Looking Thin is Not Enough , By Fiona Haynes, About.com también conocida como grasa intra-abdominal, es localizada dentro de la cavidad abdominal, almacenada entre los órganos (estómago, hígado, intestinos, riñones, etc.). La grasa intervisceral es distinta a la grasa subcutánea, ubicada debajo de la piel, o la grasa intramuscular, que esta dispersa en los músculos esqueléticos. La grasa en la parte inferior del cuerpo, como en los muslos y los glúteos, es subcutánea y no es un tejido consiente del espacio, mientras que la grasa en el abdomen es más visceral y con un estado semilíquido.Abdominal fat and what to do about it , President & Fellows of Harvard College La grasa visceral está compuesta por depósitos adiposos, incluyendo tejido mesentérico y tejido blanco adiposo del epidídimo, y depósitos perirrenales. La grasa visceral es considerada como tejido adiposo mientras que la grasa subcutánea no se le considera como tal.

Un exceso de grasa visceral es conocido como obesidad central, la cual sobresale del abdomen. También se le ha relacionado con diabetes tipo 2, resistencia a la insulina, enfermedades inflamatorias, y otra enfermedades relacionadas con obesidad.

La hormona del sexo femenino provoca que la grasa sea almacenada en muslos, glúteos y caderas de las mujeres.Estrogen causes fat to be stored around the pelvic region, hips, butt and thighs (pelvic region) Waistline Worries: Turning Apples Back Into Pears Los hombres son más propensos a tener grasa almacenada en el vientre debido a la diferencia hormonal que existe. Cuando las mujeres llegan a la menopausia y la producción de estrógeno en los ovarios disminuye, la grasa emigra de los muslos, glúteos y caderas a sus cinturas;Researchers think that the lack of estrogen at menopause plays a role in driving our fat northward que después será almacenada en su vientre.

Los ejercicios de alta intensidad es una forma efectiva en la cual la grasa abdominal puede ser reducida. Otro estudio demuestra que al menos 10 horas a la semana de gasto energético por medio de ejercicios aeróbicos es requerido para la reducción de grasa abdominal.

Grasa epicardial El tejido adiposo epicardial (EAT, Epicardial Adipose Tissue) es una forma particular de grasa visceral depositada alrededor del corazón y reconocida como un órgano activo del metabolismo que genera varias moléculas bioactivas, las cuales pueden afectar de forma significativa a la función cardiaca. Se han observado marcadas diferencias de componentes entre la grasa epicardial y la grasa subcutánea, sugiriendo así la existencia de un depósito de almacenamiento de ácidos grasos que impactan específicamente en las funciones y el metabolismo de adipocitos.

Grasa subcutánea thumb|right|Grasa subcutánea en el abdomen de un adolescente masculino con sobrepeso. Mucha de la grasa restante no-visceral se encuentra justo debajo de la piel en una región llamada hipodermis.E Marieb and K Hoehn. Anatomy and Physiology, 3rd Edition. Benjamin Cummings 2008. ISBN 0-8053-0094-5 Esta grasa subcutánea no está relacionada con algunas de las patologías clásicas relacionadas de la obesidad, así como enfermedades del corazón, cáncer, y accidente cerebrovascular (CVA); e incluso, algunas evidencias sugieren que puede tener función protectora.Porter SA, Massaro JM, Hoffmann U, Vasan RS, O'Donnel CJ, Fox CS. Abdominal subcutaneous adipose tissue: a protective fat depot? Diabetes Care. 2009 Jun;32(6):1068-75. Epub 2009 Feb 24 El patrón típico de la distribución de grasa corporal femenina (o pelvis) alrededor de las caderas, muslos y piernas es grasa subcutánea, y es por tal que representa un menor riesgo de salud en comparación a la grasa visceral.Mayo Clinic staff. Belly fat in women: How to keep it off. MayoClinic.com. URL http://www.mayoclinic.com/health/belly-fat/WO00128/METHOD=print. Día de acceso 2 de Julio, 2010

Así como otros órganos de grasa, la grasa subcutánea es parte activa del sistema endocrino, ya que secreta las hormonas leptina y resistina.