María Luisa Fernanda de Borbón y Borbón-Dos Sicilias (Madrid, 30 de enero de 1832-Sevilla, 2 de febrero de 1897) fue una infanta de España, hija segundogénita de Fernando VII y de su cuarta esposa María Cristina de Borbón, hermana de Isabel II de España. También fue duquesa de Montpensier por matrimonio y madre de la reina María de las Mercedes, esposa de Alfonso XII.
Biografía Familia La infanta María Luisa Fernanda era la segunda y última hija del rey Fernando VII y de su esposa, la reina María Cristina. Nació en el Palacio Real de Madrid. Fue bautizada en el Palacio de Aranjuez. Era nieta por vía paterna de Carlos IV de España y María Luisa de Parma, y por vía materna del rey Francisco I de las Dos Sicilias y su esposa, María Isabel de Borbón, también infanta de España.
Matrimonio
La hermana de María Cristina, Luisa Carlota, quería que sus hijos Francisco de Asís y Enrique se casasen con las hijas de esta: Isabel y María Luisa. En 1836 María Cristina se comprometió por escrito pero, en realidad, no tenía intención de cumplir el compromiso. En 1842, en el funeral de Fernando de Orleans, María Cristina se interesó por Leopoldo de Coburgo como candidato a esposo de su hija Isabel. Leopoldo era primo de Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha, marido de la reina Victoria de Inglaterra, por lo cual la unión era beneficiosa para ese país. Luis Felipe I de Francia se opuso.
Luis Felipe y Victoria se reunieron en el castillo de Eu junto con sus respectivos ministros, François Guizot y lord Aberdeen para convenir el matrimonio de Isabel II de España en 1845. En dicho acuerdo se estableció que Luis Felipe y Victoria no procurarían que Isabel II se casase con miembros de las casas de Orleans o de Coburgo, que los gabinetes ingleses y españoles intentarían que Isabel II contrajese matrimonio con un Borbón (especialmente con el conde de Trápani) y que María Luisa solo podría casarse con Antonio de Orleans, duque de Montpensier e hijo de Luis Felipe, cuando la reina española Isabel II ya tuviese descendencia.
El acuerdo formal de matrimonio entre María Luisa Fernanda y el duque de Montpensier se llevó a cabo en Pamplona en septiembre de 1845. Al acto acudieron María Cristina, el presidente Narváez, el ministro Francisco Martínez de la Rosa, los duques de Nemours y Aumale (en representación del rey de los franceses) y Charles-Joseph Bresson, embajador de Francia en España.
En el verano de 1846 pasó a ser ministro inglés de Exteriores lord Palmerston, conocido francófobo. El ministro francés François Guizot temió que se fuesen a producir intentos de casar a Isabel II con un Coburgo.
Los acuerdos de Eu indicaban que el duque de Montpensier tenía que esperar a que Isabel II tuviese descendencia antes de casarse con María Luisa pero Luis Felipe no estaba dispuesto a perder el tiempo y acordó con María Cristina que sus dos hijas se casasen simultáneamente. La reina Victoria protestó mediante una carta fechada el 10 de septiembre dirigida a la esposa de Luis Felipe, María Amelia, y retiró de España a su embajador Henry Bulwer.
El 18 de septiembre el presidente Francisco Javier de Istúriz hizo público el doble enlace. Algunos sectores progresistas consideraron el matrimonio entre la española María Luisa y el francés Antonio de Orleans como una subordinación a Francia. En las Cortes, el enlace de Isabel II con Francisco de Asís recibió el voto a favor de los 178 diputados pero para el matrimonio de María Luisa con el duque de Montpensier 18 diputados abandonaron el hemiciclo y José María Orense votó en contra.
El 22 de septiembre de 1846 el presidente Istúriz y el embajador francés Bressons firmaron el contrato matrimonial entre Antonio y María Luisa.
La noche del 10 de octubre de 1846 tuvieron lugar las bodas en el salón de Embajadores del Palacio Real, oficiadas por Juan José Bonel y Orbe. La madrina común de todos los contrayentes es María Cristina. El duque de Ahumada apadrina a Montpensier y a María Luisa. El infante Francisco de Paula es el padrino de Isabel II y Francisco de Asís. Son testigos del doble enlace los duques de Bailén, de Castroterreno y de Riánsares, los jefes del palacio, el conde de Bressons y el barón de Athalin.
La mañana del 11 de octubre los contrayentes llevaron a cabo el rito de las velaciones en la basílica de Atocha con presencia de ministros, grandes de España, los presidentes del Congreso y del Senado y los miembros de servicio del Palacio Real. También acudió el cuerpo diplomático, con la ausencia de los ingleses.
Para celebrarlo, tuvieron lugar numerosas corridas de toros en la Plaza Mayor de Madrid, fuegos artificiales, fuentes de vino y leche, actuaciones de música tradicional española y de otros países, bailes y obras de teatro. María Luisa y Antonio visitaron el Palacio de Aranjuez, el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y el Palacio de la Granja de San Ildefonso. Fueron con la reina y su marido a ver representaciones en el Teatro de la Cruz y en el Teatro del Príncipe. El pintor Pharamond Blanchard pintó varios acontecimientos de estos días que, posteriormente, decorarán las paredes del Palacio de San Telmo de Sevilla.
El 22 de octubre el duque de Montpensier y su esposa se marcharon a Francia y se instalaron en el castillo de Vincennes.
El duque de Montpensier, pretendiente al trono de Ecuador
El expresidente de Ecuador, Juan José Flores, se tuvo que exiliar a Europa. En Inglaterra le encomendó al general irlandés Ricardo Wright reclutar mercenarios, conseguir armamento y adquirir naves de guerra para invadir Ecuador. En Francia propuso convertir Ecuador en una monarquía a cargo de un europeo con él como regente. En Nápoles, el duque de Rivas, embajador español ante esa corte, escuchó sus planes de colocar a un monarca español al frente del Ecuador y ampliar el país con territorios vecinos. María Cristina y el gobierno español brindaron un apoyo informal y, a finales de 1846, Flores contaba con unos 1 500 hombres acuartelados en el puerto de Santander para este proyecto.miniatura|derecha|María Luisa Fernanda de Borbón, por Federico de Madrazo y KüntzPara Francisco Michelena y Rojas, embajador de Ecuador en Londres en 1846, el dinero para el proyecto provendría de Luis Felipe de Orleans. Manuel Moreno, embajador argentino en Londres, sospechaba también que detrás de todo estaba Luis Felipe, que buscaba que su hijo, el duque de Montpensier, llegase a reinar en América, a través de su matrimonio con María Luisa de Borbón.
Por la protesta de la opinión pública inglesa y de las gestiones de las legaciones hispanoamericanas, especialmente la de Perú, el ministro lord Palmerston confiscó los barcos que se encontraban en ese país para este proyecto e inició un juicio contra los responsables. Flores fue a Inglaterra para defenderse y conseguir la devolución de los barcos. Sin embargo, corrió riesgo de ser enjuiciado por los ingleses y optó por marcharse a España, pasando por París. No obstante, el gabinete español que le había apoyado se había visto obligado a dimitir.
Revolución de 1848 en Francia
El 24 de febrero de 1848 el pueblo de París levantó barricadas en las calles y una multitud se dirigió al Palacio de las Tullerías cuando se encontraban allí Luis Felipe, el duque de Montpensier, María Luisa de Borbón y Clementina de Orleans, esposa del príncipe de Sajonia-Coburgo-Gotha. Luis Felipe abdicó en su nieto Felipe, de nueve años, y confió la regencia a la madre de este, Elena. Esto no impidió que la Asamblea Nacional de Francia proclamase la Segunda República. El duque acompañó a su padre a los carruajes que le esperaban en la Plaza de la Concordia pero no pudo regresar al palacio debido a la muchedumbre. Entonces montó a caballo y siguió a Luis Felipe hasta Saint-Cloud. Previamente, había confiado la guarda de María Luisa y Clementina a la servidumbre, y en particular a Jules de Lasteyre. Cuando la multitud entró en el palacio, Lasteyre ayudó a escapar a María Luisa entre la gente, sin que los revolucionarios reparasen en ella. Este abandono de María Luisa por parte del duque de Montpensier fue usado por sus adversarios para acusarle de cobardía.
Leopoldo I de Bélgica puso a disposición de la familia real francesa la residencia de Claremont House, cercana a Londres. El 29 de febrero María Luisa logró llegar a Claremont House, donde se reunió con su marido.
La "corte chica" del Palacio de San Telmo de Sevilla
Con su matrimonio, el duque de Montpensier se había saltado los acuerdos de Eu a los que se había llegado con Inglaterra. El ministro inglés lord Palmerston le hizo saber al duque de Montpensier que no era bien recibido en su país. Luisa María de Orleans, esposa de Leopoldo I de Bélgica, escribió a Luis Felipe que el destino más adecuado para el duque y su esposa era España.
El 12 de marzo de 1848 el duque de Montpensier y su esposa María Luisa fueron recibidos por Leopoldo I en Ostende. El 28 de marzo embarcaron con destino a España. Llegaron a San Sebastián el 2 de abril. El 7 de abril llegaron a Madrid.
Sus propiedades francesas habían sido confiscadas por los revolucionarios y, llegados a Madrid, solicitaron el pago de lo que restaba de la herencia de Fernando VII, que eran cerca de 57 millones de reales, y también pidieron el pago de los tres millones de reales anuales que el Estado había fijado para la infanta. Estas demandas en un mal momento para la hacienda pública provocaron el disgusto del Gobierno. Además, Isabel II aún no había tenido descendencia y podía darse la circunstancia de que el duque de Montpensier la tuviese antes con María Luisa, dando un heredero al trono de la casa de Orleans.
Les fue ofrecida como residencia el Palacio de Aranjuez. El duque de Montpensier se interesó más por algunos palacios madrileños, entre los que estaban el del marqués de Salamanca y la Moncloa y Narváez se opuso. Finalmente, el Gobierno, que los quería lejos de la capital de España para que no interviniesen en política, le propuso al matrimonio el traslado a Sevilla y ellos aceptaron.
El matrimonio llegó a Carmona el 6 de mayo, donde fue recibido por el capitán general Ricardo Shelly Commenford, el alcalde de Sevilla Francisco Javier Cavestany Catalán y otras personalidades. Entró en Sevilla el 7 de mayo. El pueblo no participó en el recibimiento pero sí lo hicieron las instituciones locales.
Antonio y María Luisa se alojaron primero en el palacio arzobispal, siendo cardenal y arzobispo Judas José Romo y Gamboa, mientras se preparaba el Alcázar, al que se trasladaron el 12 de mayo. Isidro de las Cagigas de Argos, funcionario del Alcázar, pasó a ser secretario personal del duque.
El 13 de mayo tuvo lugar en Sevilla un alzamiento militar, dirigido por el comandante Portal. El proyecto de los sublevados incluía detener al duque de Montpensier en el palacio arzobispal pero como ya se habían mudado esa parte del plan fracasó. Aquella noche se alzaron los cuarteles de la Gavidia y del Carmen. El duque se encontraba en el Teatro de San Fernando y fue escoltado hasta el Alcázar y, mientras tanto, la infanta se refugió en la casa consistorial. El 14 de mayo llevaron a la pareja en barco a San Juan de Aznalfarache, donde permanecieron hasta que el general Shelly derrotó a los sublevados. Un sargento rebelde, Carlos Sanz, fue apresado y condenado a muerte, pero fue indultado por Isabel II gracias a la intercesión de la infanta María Luisa.
En Sevilla, el duque de Montpensier se presentaba siempre con un sencillo frac negro pero en 1848 fue nombrado caballero de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla y, desde entonces, se presentaba en los actos públicos con el uniforme de maestrante, llevando el Toisón de Oro y la cruz de la Orden de Carlos III.