El cuervo (en inglés: The Raven) es un poema narrativo escrito por Edgar Allan Poe, publicado por primera vez en 1845. Constituye su composición poética más famosa, ya que le dio reconocimiento internacional. Son notables su musicalidad, el lenguaje estilizado y la atmósfera sobrenatural que logra recrear. El texto narra la misteriosa visita de un cuervo parlante a la casa de un amante afligido, y del lento descenso hacia la locura de este último. El amante, que a menudo se ha identificado como un estudiante,Meyers, 163Silverman, 239 llora la pérdida de su amada, Leonora. El cuervo negro, posado sobre un busto de Palas Atenea, parece azuzar su sufrimiento con la constante repetición de las palabras «Nunca más» (Nevermore). En el poema, Poe hace alusión al folclore y a varias obras clásicas.
Poe afirmaba haber escrito el poema de forma muy lógica y metódica. Su intención era crear un poema que pudiese gustar tanto a las clases populares como a las personas de gusto más refinado, como explica él mismo en el que fue su siguiente ensayo: la «Filosofía de la composición». El poema se inspira parcialmente en la figura del cuervo parlante de la novela Barnaby Rudge de Charles Dickens.Kopley & Hayes, 192 Poe toma prestados el complejo ritmo y la métrica del poema «Geraldine», de Elizabeth Barrett Browning.
La publicación de El cuervo, el 29 de enero de 1845 en el diario New York Evening Mirror, convirtió a Poe en un personaje muy popular en su época. Pronto se hicieron reimpresiones, parodias y versiones ilustradas del poema. Aunque algunos críticos mantienen opiniones diversas acerca de su valor literario, el poema sigue siendo una de las composiciones más famosas que se han escrito en lengua inglesa.Silverman, 237
Argumento thumb|upright|«Sin cumplido o miramiento», ilustrado por Gustave Doré (1884).
El cuervo sigue a un narrador sin nombre, que al principio está sentado leyendo «un raro infolio de olvidados cronicones», con la intención de olvidar la pérdida de su amada Leonora.Poe, 773 Un «golpeteo en la puerta de su habitación» no revela nada, pero incita al alma a «encenderse».Poe, 774 Se oye un golpeteo similar, ligeramente más fuerte, esta vez en la ventana. Cuando el joven va a investigar, un cuervo entra a su habitación. Sin prestar atención al hombre, el cuervo se posa sobre un busto de Palas. Divertido por el comportamiento del ave, cómico y serio a la vez, el hombre le pregunta su nombre. La única respuesta del cuervo es: «Nunca más». El narrador se muestra sorprendido ante la capacidad del ave para hablar, si bien no dice otra cosa. Supone que el cuervo aprendió a decir «Nunca más» de algún «amo infeliz», y que es lo único que sabe decir. El narrador comenta que su «amigo» el cuervo pronto se irá volando de su vida, así como «otros amigos se han ido volando antes» junto con sus esperanzas. Como contestándole, el cuervo vuelve a decir «Nunca más». El narrador se convence de que esa única palabra, «Nevermore» (‘nunca más’), posiblemente adquirida de un viejo amo con mala suerte, es lo único que puede decir.
Aun así, el narrador coloca su silla justo enfrente del cuervo, determinado a saber más sobre él. Se queda pensando por un momento, sin decir nada, pero su mente lo lleva de nuevo a su perdida Leonora. Piensa que el cuervo es una criatura demoníaca y le ordena que se vaya, sin embargo este no se va y se queda allí para siempre, dejando al narrador con profunda soledad y tristeza, sabiendo que «nunca más» saldrá de la sombra de la soledad.
Análisis Poe escribió el poema como una narrativa, sin crear intencionalmente una alegoría o caer en el didactismo. El tema central del poema es la devoción sin fin.Cornelius, Kay. "Biography of Edgar Allan Poe" in Bloom's BioCritiques: Edgar Allan Poe, Harold Bloom, ed. Philadelphia: Chelsea House Publishers, 2002. p. 21 ISBN 0-7910-6173-6 El narrador experimenta un perverso conflicto entre el deseo de recordar y el deseo de olvidar. Parece sentir algo de placer en enfocarse en su pérdida.Kopley & Hayes, 194 El narrador asume que «nunca más» es lo único que logra retener el ave, y aun así continúa haciéndole preguntas, sabiendo cuál será la respuesta. Sus preguntas, entonces, son deliberadamente autodespreciativas y lo llevan aún más a ese sentimiento de pérdida.Hoffman, 74 Poe no deja en claro si el cuervo en realidad entiende lo que dice o si su intención es crear una reacción en el narrador del poema.Hirsch, 195-6 El narrador comienza débil y cansado, se torna desconsolado y arrepentido antes de pasar a la histeria y, al final, a la locura.Hoffman, 73–74
thumb|left|El cuervo se posa en un busto de Palas Atenea, un símbolo de sabiduría que sugiere que el narrador es un erudito.
Alusiones Edgar Allan Poe afirma que el narrador es un joven estudiante.Sova, 208 Pese a que esto no esté explícitamente en el texto, es mencionado en “La filosofía de la composición”. También se sugiere dentro del poema en el hecho de que comience con el joven leyendo un libro, y por el busto de Palas Atenea, diosa griega de la sabiduría.
Él está leyendo «más que un montón de pintorescas y curiosas tradiciones olvidadas». Similar a los estudios indicados en la corta historia de Poe, Ligeia, estas tradiciones pueden referir a lo oculto o a la magia negra. Esto se enfatiza en la elección del autor de ubicar el relato en el mes de diciembre, un mes en que se cree que las fuerzas de la oscuridad están especialmente activas. El uso de un cuervo — el “pájaro del demonio” — también sugiere esto.Granger, 53–54 La imagen demoníaca se enfatiza por la creencia del narrador de que el cuervo es de «la ribera plutónica de la noche», o un mensajero del más allá, refiriéndose a Plutón, el dios romano del inframundo, también conocido como Hades en la mitología griega.
Poe eligió un cuervo para ser el tema central de la historia porque quería una criatura que no razonara pero que fuera capaz de hablar. Decidió utilizar un cuervo, el cual él que consideró igualmente capaz del habla que un loro al concordar esto con el deseado tono del poema.Hirsch, 195 Poe dijo que el cuervo estaba pensado para simbolizar el triste e interminable recuerdo.Silverman, 240 También se inspiró en Grip, el cuervo de Barnaby Rudge: A Tale of the Riots of 'Eighty de Charles Dickens. Una escena en particular tiene un parecido con El cuervo: al final del quinto capítulo, Grip hace un sonido y alguien dice, «¿Qué fue eso – él, golpeando la puerta?» La respuesta es: «Es alguien golpeando suavemente los postigos.» El cuervo de Dickens podía decir muchas palabras y tenía sus momentos humorísticos, incluyendo el salto del corcho de champaña, pero Poe enfatizó las cualidades más dramáticas del ave. Poe había escrito una crítica de Barnaby Rudge para la Graham's Magazine diciendo, entre otras cosas, que el cuervo debería haber servido para un propósito más poético y simbólico. La similitud no pasó desapercibida: James Russel Lowell, en su A Fable for Critics, escribió el verso, «Here comes Poe with his raven, like Barnaby Rudge / Three-fifths of him genius and two-fifths sheer fudge.», que en español sería: Aquí viene Poe con su cuervo, como Barnaby Rudge / tres quintos de su genialidad y dos quintos de puras tonterías.Cornelius, Kay. "Biography of Edgar Allan Poe" in Bloom's BioCritiques: Edgar Allan Poe, Harold Bloom, ed. Philadelphia: Chelsea House Publishers, 2002. p. 20 ISBN 0-7910-6173-6 Poe podría haberse valido también de varias referencias a cuervos en la mitología y el folclore. En la mitología nórdica, Odín poseía dos cuervos llamados Hugin y Munin, quienes representaban el pensamiento y la memoria. En Las metamorfosis de Ovidio, un cuervo también comienza blanco antes de que Apolo lo castigara, al convertirlo en negro, por enviar un mensaje de la infidelidad de una amante. La idea de un cuervo mensajero en el cuento de Poe puede haber sido inspirada en estas historias.
Poe también menciona al Bálsamo de la Meca, una referencia al Libro de Jeremías de la Biblia: «no hay bálsamo en Gilead; ¿no hay ningún médico ahí? ¿Por qué no se ha recobrado entonces la salud de la hija de mi pueblo?»Jeremiah 8:22 En ese contexto, el bálsamo de Gilead es una resina usada para fines medicinales (lo cual sugiere, quizá, que el narrador necesita ser curado después de la pérdida de Lenore). Él también refiere a «Aidenn», otra palabra del Jardín del Edén, aunque Poe la usa para preguntar si Lenore ha sido aceptada en el paraíso. Por otro lado, el narrador imagina que un serafín ha entrado en la habitación. Piensa que ellos intentan llevarse sus recuerdos de Lenore, para lo cual utilizan nepenthe, una droga mencionada en la Odisea de Homero para inducir el olvido.
Estructura poética El poema está compuesto por 18 estrofas de 6 versos cada una. Generalmente, la métrica es trocaica octómetra — ocho troqueos por línea. Cada troqueo teniendo una sílaba acentuada seguida de otra sin acentuar. La primera línea del poema original, por ejemplo, (con negrita para representar sílabas acentuadas) "Once upon a midnight dreary, while I pondered, weak and weary". Edgar Allan Poe, sin embargo, afirmó que el poema era una combinación de octómetro acataléctico, heptámetro cataléctico, y tetrámetro cataléctico. El esquema rítmico es ABCBBB y hace gran uso de la rima interna («dreary» y «weary»; «Once upon» y «while I pon-») y de la aliteración («Doubting, dreaming dreams...»).Kopley & Hayes, 192–193 El poeta del siglo veinte Daniel Hoffman sugirió que la estructura y métrica del poema es tan rígida que parece casi artificial, aunque su cualidad “magnética” lo supera.Hoffman, 76 Poe basó la estructura de El cuervo en la complicada rima y ritmo del poema «Lady Geraldine's Courtship» de Elizabeth Barrett; había criticado el trabajo de Barrett en el artículo de enero de 1845 de la revista Broadway Journal y dijo que «su inspiración poética es lo más alto que podemos concebir. Su sentido del arte es puro en sí mismo.» Acerca de «Lady Geraldine's Courtship» dijo, «Jamás he leído un poema que combinara de esa manera tanta de la más feroz pasión con tanta de la más delicada imaginación.»Meyers, 160
Historia de la publicación thumb|upright|La ilustración de Édouard Manet del poema fue una de las tantas realizadas luego de la primera publicación.
Poe primero le dio El cuervo a su amigo y antiguo patrón George Rex Graham, de la Graham's Magazine de Filadelfia. Graham rechazó el poema, que podría no haber estado en su sexto final, aunque le dio a Poe $15 por caridad.Hoffman, 79 Poe intentó entonces poner su poema en American Review: A Whig Journal,, que le pagó $9 por él.Ostrom, 5 Aunque fue vendido primero a The American Review, que lo imprimió en 1845. El cuervo fue publicado por primera vez en el «Evening Mirror» el 29 de enero de 1845, aun antes de la publicación oficial. Nathaniel Parker Willis, editor de Mirror, lo presentó como «inigualable en la poesía en inglés para sutil concepción, magistral ingenio de la versificación, y constante, sustentante del impulso imaginativo... se fijará en la memoria de quien lo lea». Luego de esta publicación, el poema apareció en periódicos por gran parte de los Estados Unidos, incluyendo el New York Tribune (8 de febrero de 1845), Broadway Journal (vol. 1, 8 de febrero de 1845), Southern Literary Messenger (vol. 11, marzo de 1845), Literary Emporium (vol. 2, diciembre de 1845), Saturday Courier, 16 (25 de julio de 1846), y el Richmond Examiner (25 de septiembre de 1849). También ha aparecido en numerosas antologías, comenzando con Poets and Poetry of America editado por Rufus Wilmot Griswold en 1847.
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