thumb|Los restos humanos de Walt Disney están guardados en un nicho junto con los de su familia. Jamás fue criogenizado o, como se suele decir, «congelado». Esta afirmación es una de las leyendas urbanas más persistentes. thumb|Hay muy pocas leyendas urbanas que hayan ocurrido alguna vez. Una de ellas es la de un matrimonio que ha olvidado a su hijo en una gasolinera.Una familia olvida a su hija de tres años en una gasolinera francesa
Una leyenda urbana (del inglés: urban legend) es un relato perteneciente al folclore contemporáneo; se trata de un tipo de leyenda o creencia popular, a veces emparentable con un tipo de superstición, que, pese a contener elementos sobrenaturales o inverosímiles, es presentada como hechos reales sucedidos en la actualidad. Algunas parten de hechos reales, pero estos son exagerados, distorsionados o mezclados con datos ficticios. Circulan a través del boca a boca, correo electrónico o medios de comunicación como prensa, radio, televisión o Internet. Suelen tener como trasfondo una «moraleja».
Una misma leyenda urbana puede llegar a tener infinidad de versiones, situadas generalmente en el entorno de aquellos que las narran y reciben. Por su adecuación a la sociedad industrial y al mundo moderno reciben el calificativo de «urbanas», que las opone a aquellas leyendas que, habiendo sido objeto de creencia en el pasado, han perdido su vigencia y se identifican con épocas pasadas. A menudo, el narrador afirma que los protagonistas de la leyenda urbana fueron conocidos o parientes de alguna persona cercana. Por este motivo, en inglés se las conoce también como FOAFT (friend of a friend tales: «historias del amigo de un amigo»).Véase el artículo Friend of a friend de la versión en inglés de Wikipedia.
A menudo una leyenda urbana es un falso mito o creencia popular errónea que tiene un añadido de pánico social o moraleja. Cuando una leyenda urbana alcanza a tener un cierto impacto político, social o económico relevante entonces se la considera una teoría de conspiración.
Origen El término fue acuñado en 1968 por el folclorista estadounidense Richard Dorson,Diccionario de ingles Oxford, 2ª ed. 1989, entrada para "leyenda urbana", citando a RM Dorson en TP Coffin, Our Living Traditions, xiv. 166 (1968). Véase también William B. Edgerton, "El fantasma en busca de ayuda para un moribundo", Journal of the Folklore Institute, vol. 5, núm. 1. págs. 31, 38, 41 (1968). quien definía la leyenda urbana como una historia moderna «que nunca ha sucedido, contada como si fuera cierta».Straight Dope Science Advisory Board.«What's so urban about urban legends?», en Straight Dope. Consultado el 22 de abril de 2006. También cabe mencionar a Jan Harold Brunvand, que ha contribuido decisivamente a popularizar este término entre el público en general a través de sus libros.
Acaso la teoría más convincente sobre la etiología de este tipo de leyendas sea la del filósofo alemán Karl Hepfer en Teorías conspirativas: Una crítica filosófica de la sinrazón, quien, al preguntarse sobre el auge de las teorías de conspiración en Europa reparó en que la mayoría de ellas respondía a «modelos de interpretación de la realidad simplificados», o intentos de regresar a un estadio anterior de nuestra cultura en el que la realidad supuestamente era sencilla de comprender, y sus actores, buenos o malos. En consecuencia, estas historias suelen tener dos caras, una incomprensible o terrorífica y otra explicativa y simplificadora que tranquiliza.https://cultura.elpais.com/cultura/2016/01/07/actualidad/1452185013_719258.html?rel=epr
Las historias en cuestión reciben diversas denominaciones por parte de quienes las usan y difunden. Entre los periodistas se habla de bulos, o factoides. En Internet, de hoax. En un principio, cabe distinguirlas claramente de los llamados cuentos chinos o las hipérboles desmedradas, como por ejemplo las rodomontadas o exageraciones hiperbólicas como los Hechos de Chuck Norris, género popular de la llamada literatura de corcho y de Internet emparentables con las antiguas diversiones cortesanas de los siglos y , fanfarronadas conscientes que buscaban divertir como juegos de salón equivalentes a las trolas o bolas o incluso las bernardinas clásicas. Se distinguen de estos géneros jocosos en que no tienen la intención cortesana de divertir o distraer.
En Cuba se las conoce como «cuentos de camino» o «bolas», en Perú y en Colombia se las llama simplemente «cuentos» o «mitos». Entre los propios estudiosos, no falta quien prefiere catalogarlas como «leyendas» a secas, considerando que su función sigue siendo la propia de este género. También esta clase de leyendas se expanden en todos los territorios y países haciendo que este se vuelva viral y la gente lo puede ir creyendo.
Características thumb|De Catalina II de Rusia se dice que murió al ser penetrada por un caballo. Según varios autores, la imagen promiscua de Catalina fue divulgada por parte de aquellos que envidiaban que una mujer en aquella época concentrara tanto poder, acompañado de una brillante gestión. Entre las principales características de las leyendas urbanas se destacan:
Nace de una creencia popular, a veces de un "falso mito". Relacionada con algo de superstición y una base real, en general espacial. Tienen varias versiones porque son transmitidas de forma oral o a través de los medios de comunicación, como redes sociales o televisión. Suelen tener una enseñanza o moraleja, adaptada a la cultura del lugar. Surgen en ambientes urbanos y son relativamente nuevas. No se relacionan con creencias religiosas ni culturas antiguas. Son narradas como historias verdaderas. Tiene una base de misterio e intriga, incluso llegando al pánico social, y no hay una respuesta racional. Son relatos fantásticos, su principal componente es lo inexplicable.
Generalmente este tipo de relatos pasan de generación en generación y suelen existir varias versiones de cada uno de ellos. Algunas se construyen sobre la base de hechos reales pero distorsionados, exagerados y mezclados con algo de ficción o fantasía y se van extendiendo gracias a su difusión inicialmente de boca en boca y hoy en día a través de medios de comunicación, internet y las redes sociales.Adam Brooke Davis."Davis, Adam Brooke. "Devil's Night and Hallowe'en: The Linked Fates of Two Folk Festivals." Missouri Folklore Society Journal XXIV (2002) 69–82 Las leyendas urbanas suelen dejarnos una moraleja o enseñanza y casi siempre quienes las narran las modifican ligeramente o versionan para adaptarlas a la cultura o idiosincrasia del lugar en el que se cuenten o difundan, de allí que existan un sinfín de versiones de un mismo relato, dependiendo de la región o país del que se trate.
El hecho de que estos relatos se hayan adaptado o adecuado a las sociedades industriales es lo que las diferencia de las leyendas que han sido objeto de creencia en el pasado pero que hoy en día han perdido vigencia y se consideran fuera del contexto. Casi siempre quien narra las leyendas urbanas asegura que los protagonistas de su relato son familiares o conocidos de alguna persona cercana y de allí que en inglés se les conozca también bajo el acrónimo FOAFT que traducido al español significa historias del amigo de un amigo. Quizás una de las características más importantes de este tipo de relatos es que para que llegue a convertirse en leyenda urbana, una historia ficticia debe difundirse de forma espontánea como cierta y que su información alcance cierto reconocimiento popular.
Por la adecuación a esta nueva sociedad industrial, reciben este calificativo de Leyenda Urbana, las cuales la oponen a aquellas leyendas del pasado quienes ha perdido de alguna forma su vigencia, al ser catalogadas como sucesos de épocas pasadas. Para que una historia ficticia pase a ser una leyenda urbana, se debe difundir de manera espontánea, como verdadera y una característica de carácter internacional. La leyenda urbana puede ser inspirada por casi cualquier fuente, pero debe de tener un elemento que cause misterio y sea incomprensible. Su estructura es mucho más compleja que los rumores, chismes o falsos mitos.
Generalmente estas historias de alguna forma nos alertan sobre aquellos peligros potenciales que pueden asechar en nuestra vida. Las leyendas urbanas suelen contarse como hechos verdaderos o al menos, verosímil. Desde finales del , internet y las redes sociales ha ayudado a impulsar la difusión de muchas leyendas urbanas, por vía correo electrónico o por medio de publicaciones en páginas web, quienes de la misma forma, añaden muchas frases con alertas sobre los sucesos que podrían ocurrirte en la vida cotidiana.
Ejemplos de leyendas urbanas Fenómenos paranormales thumb|180px|Slender Man, a diferencia del fantasma del espejo y la autoestopista fantasma, es una leyenda surgida recientemente. Dos de las leyendas urbanas más extendidas son las del fantasma del espejo (normalmente conocida como «Verónica» en español y «Bloody Mary» en inglés) y la autoestopista fantasma, las cuales están divulgadas por todo el mundo y se han ido modernizado con el paso del tiempo. Así, la leyenda de la autoestopista fantasma tiene su precedente en historias en las que la chica no se subía a un coche, sino que paraba a los jinetes y se montaba en la grupa de sus caballos (como sucede, por ejemplo, en el Romance de la Infantina).
También son populares en Internet otras leyendas que relatan sucesos siniestros, la mayoría de veces relacionados con la Tecnología. Unos ejemplos son los creepypastas (o leyendas de internet), entre los que se encuentran: Slender Man («Hombre Delgado» en español), una entidad con brazos largos y sin rostro que hace desaparecer a la gente. Jeff the Killer, siniestro asesino en serie, con un horrible rostro quemado y deformado, producto de una sangrienta pelea, de la cual misteriosamente sobrevivió. Una supuesta criatura apodada «The Rake» (similar al chupacabras) de la cual se han reportado algunos presuntos avistamientos.
Salud thumb|180px|La popularidad de Julio César llevó a la multitud a creer que había nacido mediante cesárea, dando su nombre a esta técnica quirúrgica.
Las leyendas urbanas, especialmente las referentes a temas de salud, no son necesariamente recientes, y son propagadas debido en gran medida a la falta de conocimientos médicos de la población general. Una de las leyendas urbanas más antiguas dice que la cesárea (operación quirúrgica abdominal para extraer el bebé del vientre materno) debe su nombre a que el dictador romano Julio César había nacido mediante este método. Algo improbable teniendo en cuenta que su madre sobrevivió a un parto que tuvo lugar en el año 100 antes de Cristo, mucho antes de la primera cesárea exitosa de la que hay registro, que tuvo lugar en el año 1500 después de Cristo. La cesárea recibe su nombre de la Lex Caesarea, una ley promulgada en el año 715 a. C. por el rey romano Numa Pompilio, la cual obligaba a salvar la vida a los fetos de las mujeres que morían durante el embarazo o el parto, mediante un corte en el vientre, precursor de la actual cesárea. El nombre de la ley y la popularidad del personaje de Julio César han deformado la realidad creando una leyenda que perdura hasta nuestros días.El mito de Julio César y la cesárea - Revista digital Historias de nuestra historia
Las leyendas urbanas relacionadas con el tráfico de órganos han tenido mucha difusión. La mayoría tratan de personas que han sido secuestradas con el único fin de extirparles un riñón después de asistir a una fiesta o de consumir alguna droga, generalmente en un lugar poco recomendable. La posible moraleja de esta leyenda urbana es que uno no debe fiarse de los desconocidos.