José Victoriano Cepeda Camacho nació en la Villa de San Francisco de los Patos (General Cepeda, Coahuila; 22 de marzo de 1826 - Ciudad de México; 23 de noviembre de 1892) fue un destacado profesor, político y militar mexicano que fue gobernador de Coahuila en varias ocasiones; participó en la Guerra de Reforma y en la Intervención Francesa.
Inicios Nació en Saltillo, Coahuila, el 22 de marzo de 1826, siendo hijo de José Antonio Cepeda Aguirre y María de Jesús Camacho. Realizó estudios en Monterrey y Guadalajara, y de regreso a Saltillo en 1850, se dedicó a la enseñanza en el Colegio Josefino. Contrajo nupcias con Dolores García en 1851.
Es mucho muy probable que Victoriano fuese sobrino de un hermano de su padre: Victoriano, en este sentido se tiene que en materia educativa durante la década de los 1820's en la Escuela de San Antonio de Béxar los maestros de la época utilizaron el sistema antiguo de enseñanza se pueden mencionar entre ellos a don José Antonio Gama y Fonseca, quien fue contratado por el ayuntamiento el 1 de enero de 1828, bajo la promesa de pagarle 500 pesos anuales por sus servicios, fungiendo como preceptor hasta el 9 de octubre de 1829; sucediéndolo en el cargo don Victoriano Cepeda, quien serviría por un sueldo de 22 pesos mensuales, menos de la mitad que lo pagado a Gama, Cepeda estuvo a cargo de la escuela hasta el 31 de enero de 1830, cuando solicitó se le excusara de seguir sirviendo pues necesitaba tener mejores ingresos. Por lo anterior se formaría un comité apoyado por el ayuntamiento, para que se mantuviera al tanto de los servicios educativos en Béxar, a modo de inspector, siendo el encargado de ello don Victoriano.
Su interés por la educación llevó a que Victoriano Cepeda (tío) propugnara por establecer directrices, de allí que para el 13 de marzo de 1828 por las “Ordenanzas que deberán ser observadas en la Escuela Elemental Primaria, dedicada a la instrucción de la juventud del vecindario de Béxar”, que estaban integradas por 12 artículos, aunque contaba con 4 capítulos, todo lo cual fue sancionado o aprobado por don Refugio de la Garza, don Juan Martin de Beramendi y don José María Balmaceda, lo mismo que por el preceptor don José Antonio Gama y Fonseca. Aunque de hecho sería aprobada por el Cabildo en Sesión solemne, eran miembros de este: Ramón Múzquiz, Juan Martín de Beramendi, José María de la Garza, Manuel Flores, Juan Ángel Seguin y Victoriano Cepeda, en la Sala Capitular de la villa de San Fernando de Béjar, Tejas (sic).
Es muy probable que el joven Victoriano recibiese influencia de su tío en el aspecto educativo, pero también sus propios estudios de latinidad y filosofía, además de que era uno de los trabajos a que podía aspirar un recién egresado del Colegio de Guadalajara, esto en 1848-1849, y si bien presentó su solicitud no fue seleccionado para el cargo de catedrático del Colegio Josefino (que en la primera mitad de la década de los 1850's pasó a denominarse como Civil), por lo que tuvo que solicitar y aceptar el cargo de preceptor de la Escuela Principal de Saltillo para niños, aunque luego, debido a la salida de uno de los catedráticos del Colegio, pudo ingresar para substituirlo, allí estuvo dando clases hasta 1858, y con la finalidad de asegurarse un ingreso económico se dio de alta como soldado de la Milicia Nacional, y que por sus relaciones familiares lo dieron de alta con el grado de capitán.
Por octubre de 1850 siendo capitán de milicias fue nombrado como Oficial de Guardia en Palacio de Gobierno, cargo que ocupaba a la vez que era catedrático en el Colegio Nacional de Saltillo, impartiendo matemáticas y filosofía.
Victoriano Cepeda y Serapio Fragoso (también político, que fungiría en diversas ocasiones como Secretario del Gobierno del Estado, quienes tuvieron la pretensión de comprar al Ayuntamiento de Saltillo las que fuesen las Casas Consistoriales y hospital del pueblo de San Esteban, pero no lo lograron dado que los tlaxcaltecas del Pueblo se opusieron presentando sus títulos de propiedad comunal dados desde la Época Colonial.
En materia política se trataría de seguir los procesos electorales vigentes, por lo que el 27 de junio de 1856 el Secretario del Gobierno Libre, Independiente y Soberano de Coahuila, Serapio Fragoso, convocaría al alcalde para que se reunieran los electores para el domingo inmediato al 29 de junio de 1856 y proceder a la elección del nuevo Presidente municipal y del Comisario de policía para la hacienda de Patos. Así las cosas la reunión de los electores tendría verificativo con la presencia de los electores de Patos, teniéndose como candidatos para la alcaldía a Jesús Carrillo y Valdés, Antonio Goríbar, Jesús Narro y Rodríguez y Victoriano Cepeda.
Ya habiendo regresado a Saltillo en 1858 se desligó temporalmente de la milicia y solicitó que se le readmitiera como catedrático en el Colegio Nacional, sin lograrlo, por lo que acudió ante el Gobernador Santiago Vidaurri, argumentando sobre sus servicios prestados a la República en calidad de capitán de milicias, apoyado por varios amigos y vecinos de Saltillo, por lo que el Gobernador envió la orden de que se hiciese dicha readmisión. En términos generales se tiene que entre 1850-1860 se desempeñaba como profesor catedrático del Colegio Josefino, de hecho documentos del Archivo Municipal de Saltillo señalan que todavía lo era en 1863.
Tuvo, en febrero-marzo de 1859, problemas con José Grande y Luis Córdova, en un reclamo sobre una veta de plata, ubicada en Real de Catorce, San Luis Potosí, en la que Cepeda declaraba tener derechos, de lo que resultó que solo estos dos personajes terminaron demostrando que Cepeda, al no seguir trabajando con ellos, había perdido todo derecho sobre la mina.
En abril de 1860 fue nombrado como Recaudador de Rentas del Municipio de Saltillo.
Carrera militar En 1853 se expidió el "Plan del Hospicio o de Guadalajara", mediante el cual se determinaba que Juan Bautista Ceballos siguiera como Presidente de la República, hasta que el general López de Santa Anna pudiera asumir el cargo, pero Ceballos no aceptó, por lo que nombraron como Presidente interino al Gral. Manuel María Lombardini, quien gobernaría hasta el 13 de marzo de 1853, cuando deberían desconocerse los resultados de las elecciones. Cuando López de Santa Anna llegó a México el 20 de abril de 1853, asumió el gobierno con amplísimas facultades, lo que le permitió suprimir la actividad de la prensa, exiliar a sus enemigos, empezando por el general Mariano Arista.
Este movimiento revolucionario causaría gran revuelo a nivel nacional, y Coahuila no fue la excepción, esos movimientos políticos provocaron gran inquietud, pero las diversas autoridades se mantuvieron a la expectativa entre el 30 de octubre de 1852 y el 21 de enero de 1853 en este sentido todos los municipios fueron informados de las acciones que se estaban llevando a cabo para reorganizar al país, y a cada uno de los estados, así en Coahuila el Ayuntamiento de Saltillo sería en primero en recibir el comunicado sobre dichos cambios políticos, por lo que en enero 22 se reunirían los integrantes del Cabildo en sesión extraordinaria: José María de Arizpe, Prudencio de Anda, José Mariano Grande, Manuel Sánchez, Pedro Santa Cruz, Victoriano Cepeda, Marcos G. Ramos, José Cosme de Castañeda, para analizar la invitación, de fecha 21 de enero, que le hiciera el Comandante de Monterrey, coronel de artillería Onofre Díaz para que secundaran en todas sus partes el plan político proclamado en Guadalajara el 20 de octubre de 1852, invitación que indicaba que un día antes el Ayuntamiento de esa misma ciudad había decidido ya adherirse al movimiento revolucionario, el Cabildo de Saltillo estuvo de acuerdo en sumarse a esa corriente política, pero también emitiría su propia acta política en la cual establecía lo siguiente:
1. Que los pueblos de Coahuila estaban a favor de anular las elecciones para gobernador, de vicegobernador y diputados al Congreso del Estado, por un lado por ser parte del anterior régimen, y por otra por el simple pero fundamental de que quienes habían sido elegidos para ocupar esos cargos no se presentaron a rendir la protesta como lo marcaba la Constitución del Estado, lo que de facto anulaba dichas elecciones.
2. Que el Gobernador en funciones debería de convocar a nuevas elecciones para 6 de febrero siguiente.
3. Que se invitaría a adherirse a dicho plan al Lic. Antonio Valdés Carrillo, encargado del Gobierno en su calidad de Presidente del Supremo Tribunal de Justicia, pero que si no aceptaba, entonces el presidente municipal de Saltillo asumirá el cargo mientras se reorganizaba el nuevo gobierno.
4. También se invitaría mediante oficio extraordinario para que se sumara al Plan al Batallón de la Guardia Nacional “Ramos Arizpe” y a todos los ayuntamientos del Estado.
El grupo político de Saltillo encabezaría, por tanto, el proceso electoral de las nuevas autoridades innegablemente adictas al nuevo gobierno nacional, lo que produjo que el Gobernador Rafael de la Fuente renunciara, siendo nombrado en su lugar y provisionalmente don José María de Arizpe, quien ocuparía el cargo hasta el 1 de diciembre de 1853.
Parrodi atacaría a los vidaurristas el 12 de septiembre de 1855, siendo rechazado en sus tres intentos, por lo que se vio precisado a replegarse a la villa de Moctezuma, entonces el coronel Zuazua concibió el plan de atacar San Luis Potosí, por lo que ordenó al Comandante Mariano Escobedo para que mantuviera un tiroteo de distracción sobre Parrodi de al menos 3 días, tiempo suficiente para llegar y atacar aquella ciudad, ya frente a ésta, Zuazua envió al teniente coronel Aramberri para que instase a Haro y Tamariz a rendirse y entregar la plaza, Haro sorprendido de esa osadía, cuando esperaba que Parrodi habría de vencer fácilmente a los rebeldes fronterizos, no accedió a esa intimación, sin embargo de ello fueron enterados los principales vecinos, quienes presionaron a Haro para que evitara un inútil derramamiento de sangre, por lo que en septiembre 17 tomarían control de San Luis Potosí los vidaurristas. En estas condiciones Zuazua enviaría a Aramberri y a don Pilar Bustamante para que se entrevistaran con el general Ignacio Comonfort que se encontraba en Lagos, Jal., para plantearle la pretensión de Tamariz y la posición de los fronterizos de apoyar al Plan de Ayutla, adelantándose a la propia posición de Vidaurri sobre dicho Plan.
Así los triunfos de Juan Zuazua, José Silvestre Aramberri, Ignacio Zaragoza, Escobedo, Garza Ayala, Julián Quiroga, Miguel Blanco, Victoriano Cepeda, Martín Zayas y Pedro Hinojosa, contribuyeron al prestigio de Santiago Vidaurri como jefe de la revolución en el noreste, al grado que sería nominado para ocupar la propia Presidencia de la República durante la reunión de revolucionarios que apoyaban el Plan de Ayutla, y que se verificó en el teatro de Cuernavaca, Mor., el 4 de octubre de 1855, ello llevó sin duda a que a escasas dos semanas de esa reunión Vidaurri reconoce los principios del Plan de Ayutla, mientras Zaragoza regresa a su comisión de defender a los pueblos de la frontera contra las incursiones de los bárbaros, e incluso le tocaría combatir a filibusteros texanos que invadieron Coahuila por Piedras Negras, combatiéndolos y venciéndolos a orillas de río Escondido, lo que le valió a Zaragoza su ascenso a teniente coronel.
En 1858 se unió a los liberales en la Guerra de Reforma, y participó en la toma de la plaza de Guanajuato y en las batallas de Ahualulco, Rincón de Romos, Cuesta de Aguilar, Calamanda, Garita de San Cosme y Tacubaya. Pero retornó a Saltillo a finales de dicho año.
Fue recaudador de rentas hasta el inicio de la Segunda intervención francesa en México Intervención Francesa en la que volvió a tomar las armas como comandante del Primer Batallón Ligero de Coahuila e intervino en las acciones de Cholula y la Cruz.