Super Science Stories (en español Super historias de ciencia) fue una revista pulp estadounidense de ciencia ficción propiedad de Popular Publications que se publicó desde 1940 a 1943, y nuevamente desde 1949 a 1951. Popular la puso en marcha bajo el pie de imprenta Fictioneers, que utilizaba para revistas que pagaban menos de un centavo por palabra a los escritores. Se contrató a Frederik Pohl como editor a fines de 1939, quien tenía 19 años; él también editó Astonishing Stories, una revista de ciencia ficción hermana. Tras la salida de Pohl a mediados de 1941, el cargó editorial lo ocupó Alden H. Norton, que recontrataría a Pohl como asistente unos meses más tarde. El presupuesto que Popular destinó a Pohl era bastante bajo, por lo que la mayoría de los manuscritos que se presentaban a Super Science Stories ya habían sido rechazados por aquellas revistas que remuneraban menor; esto hizo difícil la adquisición de buena ficción, sin embargo, Pohl fue capaz de adquirir para los primeros números historias de los Futurians, un grupo de jóvenes aficionados a la ciencia ficción y aspirantes a escritores.
Tras su lanzamiento, la revista tuvo inmediato éxito por lo que Popular incrementó ligeramente el presupuesto de Pohl; ello le permitió pagar una tasa de bonificación ocasional. Pohl escribió varias historias para completar la revista y aumentar su sueldo; además, se las arregló para obtener relatos de escritores tales como Isaac Asimov y Robert Heinlein, que posteriormente serían muy conocidos. Después del ingreso de Pohl al ejército a principios de 1943, la escasez de papel durante la guerra llevó a que Popular interrumpiera la publicación de Super Science Stories. El último número de la primera etapa fue editada en mayo de ese año. En 1949 el título fue revivido con Ejler Jakobsson como editor; esta versión, que incluyó la reimpresión de varias historias, duró aproximadamente tres años hasta su última edición en agosto de 1951. Una reedición canadiense de la primera etapa incluye tanto el material de Super como de Astonishing Stories; fue inusual que se imprimera ficción original en lugar de solo reimpresiones. Para la segunda etapa, también se reimprimieron ediciones en Canadá, y se incluyó también una versión británica.
La revista nunca se consideró como uno de los títulos más importantes de este género, pero recibió positivos elogios de la crítica especializada e historiadores de la ciencia ficción. El historiador Raymond Thompson la describió como «una de las revistas más interesantes que aparecieron durante la década de 1940», a pesar de la heterogénea calidad de las historias. Por otro lado, los críticos Brian Stableford y Peter Nicholls comentaron que la revista «tuvo una gran importancia en la historia de la ciencia ficción de lo que la calidad de sus historias sugieren; fue un campo de entrenamiento importante».
Historia de la publicación Aunque la ciencia ficción había sido publicada antes de la década de 1920, no comenzó a configurarse como género sino hasta la aparición de Amazing Stories en 1926, una revista pulp publicada por Hugo Gernsback. A fines de la década de 1930, el campo estaba pasando por su primer auge, y varias nuevas revistas iniciaron su publicación en 1939. Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial y la consecuente falta papel llevó a la desaparición de varios títulos. A fines de 1940 el mercado comenzó a recuperarse, pasando de un mínimo de ocho revistas activas en 1946 a veinte en 1950, hasta llegar a 22 publicaciones en 1954.
Frederik Pohl, un fan y aspirante a escritor visitó a Robert Erisman, el editor de Marvel Science Stories y Dynamic Science Stories, con el fin de solicitar trabajo, quien tras señalarle que no tenía un puesto para él, le sugirió que Popular Publications, la editorial líder de revistas pulp, estaba empezando una nueva línea de revistas de bajo presupuesto y podría estar interesado en la adición de un título de ciencia ficción. El 25 de octubre de 1939, Pohl visitó a Rogers Terrill en Popular, que lo contrató inmediatamente a la edad de diecinueve años, con un salario de diez dólares por semana. A Pohl se le dieron dos revistas para editar: Super Science Stories y Astonishing Stories. Para Super Science Stories se pretendió insertar piezas extensas, mientras que Astonishing se centró en la ficción corta; Super Science Stories fue retitulado como Super Science Novels Magazine en marzo de 1941, lo que reflejaba esta política, pero después de solo tres números el título se cambió de nuevo a Super Science Stories.
Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic 1940 1/1 1/2 1/31/42/119412/2 2/3 2/43/13/21942 3/3 3/4 4/14/219434/3 4/4Números del primer ciclo de Super Science Stories. Se muestra en formato volumen/número. Loseditores fueron: Frederik Pohl hasta agosto de 1941 y Alden H. Norton por el resto de números. En Popular no estaban seguros de las posibilidades de venta de los dos nuevos títulos y decidió publicarlos bajo su sello Fictioneers, que era usada para revistas de bajo costo. La primera edición de Super Science Stories se lanzó en marzo de 1940; la periodicidad fue bimensual, mientras que Astonishing Stories apareció en los meses alternos. En las memorias de Pohl, recuerda a Harry Steeger —uno de los propietarios de la empresa— analizando el presupuesto para Astonishing junto a él: «Doscientos setenta y cinco dólares para las historias. Cien dólares para el arte en blanco y negro. Treinta dólares por una portada». Para Super Science Stories Steeger le dio un adicional de $50 ya que contenía 16 páginas más, por lo que su presupuesto total fue de $455 por número. Pohl podía ofrecer solo medio centavo por palabra en ficción, muy por debajo de las tasas ofrecidas por las revistas líderes. Super Science Stories se vendió bien, a pesar de los limitados recursos Pohl: Popular era una editorial pulp importante y tenía una sólida red de distribución, lo que ayudó a la circulación. Steeger pronto aumentó el presupuesto de Pohl, con el fin de pagar bonos a las historias más populares. Pohl comentó más adelante que no estaba seguro de si los fondos adicionales realmente contribuyeron a que se remitieran a la revista historias de mayor calidad, aunque sí aseguró a Steeger que este aumento presupuestario mejoraría la revista. Una parte del dinero adicional fue a parar a Ray Cummings, un escritor de ciencia ficción de larga trayectoria que se reunía con Pohl para presentar su trabajo. Cummings se negó a vender por menos de un centavo por palabra; Pohl tenía algo de dinero extra disponible cuando Cummings lo visitó primera vez, y aunque no le gustaba el trabajo de éste, nunca fue capaz de rechazar las entregas de Cummings ni tampoco señalarle que no le podía pagar el precio que estaba pidiendo. Pohl comentó en sus memorias que «durante meses [Cummings] apareció con una regularidad de reloj, y me vendía una nueva historia; las odié todos, pero las compré todas».
Al reducir el espacio que necesitaba para llenar con ficción, Pohl logró estirar su presupuesto. Una larga columna de cartas ocupaba varias páginas —las que no requerían pagos— mientras que no insertó los anuncios de otras revistas de Popular. Algunos autores enviaban sus historias sin contar correctamente las palabras que contenían, y se lograron ahorros mediante el pago de las palabras efectivas de éstas, luego de un recuento de palabras realizadas por el autor o por el personal de Popular. El resultado fue un ahorro de entre cuarenta a cincuenta dólares por edición. Elementos recortables de ilustraciones en blanco y negro también se reutilizaron para llenar el espacio, dado que los usos múltiples de una misma obra no requería pagos adicionales a los artistas.
Hacia fines de 1940, Popular duplicó el sueldo de Pohl a veinte dólares por semana. En junio de 1941 Pohl visitó a Steeger con el fin de solicitar un nuevo aumento, con la intención de dimitir y trabajar como escritor free-lance si no tenía éxito. Steeger fue poco receptivo, y Pohl comentó más tarde: «Nunca he estado seguro de si renuncié o conseguí ser despedido». En lugar de reemplazar Pohl, Popular nombró editor en jefe a Alden H. Norton para agregar a las revistas dentro de sus responsabilidades. El acuerdo se prolongó durante siete meses, tras lo cual Norton pidió a Pohl que volviera como su asistente. Norton ofreció a Pohl treinta y cinco dólares a la semana como editor asociado, sustancialmente más que los veinte dólares a la semana que había recibido como editor, y Pohl aceptó fácilmente.
Pohl no era elegible para alistarse en el servicio militar debido a que estaba casado, pero a finales de 1942, su matrimonio terminó y decidió alistarse. Como el alistamiento voluntario estaba suspendido, fue incapaz de integrarse de forma inmediata el ejército, lo que finalmente sucedió el 1 de abril de 1943. Debido a la guerra, el papel era difícil de obtener por lo que Popular decidió cerrar la revista; el número final fue en abril de 1943, editado con la ayuda de Ejler Jakobsson. Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic 19495/1 5/2 5/35/46/119506/2 6/3 6/4 7/1 7/2 7/319517/4 8/1 8/2 8/3 Números del segundo ciclo de Super Science Stories. Se muestra en formato volumen/número. Eleditor fue Ejler Jakobsson. A finales de 1948, comenzó un segundo boom editorial de ciencia ficción y Popular decidió revivir la revista. Jakobsson más tarde recordaría haber escuchado sobre esto durante sus vacaciones, mientras nadaba en un lago, a cinco kilómetros de un teléfono: «Un niño en una bicicleta se acercó a la orilla y me gritó: 'Llame a su oficina'». Cuando llegó a un teléfono, Norton le dijo que la revista se relanzaría y que se le daría el cargo de editor. Damon Knight, que trabajaba para Popular en aquel tiempo, también trabajó como editor asistente en la revista, aunque no fue acreditado. La revista relanzada sobrevivió durante casi tres años, pero el mercado de las pulp era débil, y cuando Knight la dejó en 1950 para editar Worlds Beyond, Jakobsson no pudo mantener el apoyo dentro de Popular. Así, la publicación cesó tras la edición de agosto de 1951.
Contenido y recepción Debido a los bajos montos que se pagaban, las historias que se remitían a Super Science Stories en su primer año eran aquellas que generalmente ya se habían rechazado en otros lugares. Sin embargo, Pohl era un miembro de los Futurians, un grupo de fanes de ciencia ficción que incluía a Isaac Asimov, C.M. Kornbluth, Richard Wilson y Donald Wollheim, y que buscaban convertirse en escritores profesionales, por lo que también estaban dispuestos a enviar historias a Pohl. Los Futurians fueron prolíficos; en el primer año de Pohl como un editor compró un total de quince historias de éstos para las dos revistas. Pohl además contribuyó con material propio, usualmente en colaboración con uno o más de los Futurians. Particularmente después de su matrimonio con Doris Baumgardt en agosto de 1940, Pohl se dio cuenta de que su sueldo solo cubría el alquiler de su apartamento, por lo que comenzó a aumentar sus ingresos mediante la compra de sus propias historias, así como la venta a otras revistas. La primera historia de Pohl que se publicó, y que no fue una colaboración, fue The Dweller in the Ice que apareció en Super Science Stories en enero de 1941. Todas las historias que Pohl vendió se publicaron bajo seudónimos, aunque en realidad utilizó esta estrategia para todo lo que escribió hasta 1950.