miniaturadeimagen|Personal de limpieza de la central nuclear de Three Mile Island, limpiando contaminación radiactiva La Seguridad nuclear en Estados Unidos está controlada por regulaciones federales y continúa siendo estudiada por la Comisión Reguladora Nuclear (en inglés: Nuclear Regulatory Commission, NRC). La seguridad de las plantas y materiales nucleares controlados por el gobierno estadounidense para la investigación y producción de armas, así como aquellos que propulsan buques de guerra de la armada, no son controlados por la NRC.About NRC, U.S. Nuclear Regulatory Commission. Revisado el 1 de junio de 2007.Legislación Estatal, U.S. Nuclear Regulatory Commission. Revisado el 1 de junio de 2007.
Después del desastre nuclear de Fukushima Daiichi, lo más probable es un incremento en los requerimientos para la administración de combustible gastado en el mismo sitio y amenazas de diseño base más altas para las plantas de energía nuclear. La extensión de licencias para los reactores existentes encararán escrutinios adicionales, con el resultado dependiendo del grado en que las plantas pueden cumplir con los nuevos requerimientos, y algunas de las extensiones ya otorgadas para más de los 60 de los 104 reactores en operación en Estados Unidos podrían ser revisadas. El almacenamiento en el mismo sitio, el almacenamiento de largo plazo consolidado, y la eliminación geológica del combustible gastado lo "más probable es que sean revaluados a la luz de la experiencia de lo sucedido a la piscina de acopio de Fukushima".
Alcance El tópico de seguridad nuclear cubre: La investigación y pruebas de los posibles incidentes/eventos en instalaciones nucleares, Qué equipos y acciones son diseñados para prevenir que aquellos incidentes/eventos provoquen consecuencias serias, El cálculo de las probabilidades de que fallen múltiples sistemas y/o acciones y que de esa forma provoquen consecuencias serias, La evaluación de la posible cronología y alcance de aquellas consecuencias serias (el peor resultado posible en los casos extremos es la liberación de radiación), Las acciones tomadas para proteger al público durante la liberación de radiación, El entrenamiento y prácticas ejecutados para asegurar la preparación en el caso de que ocurra un incidente o evento. Accidentes que han ocurrido.
En los párrafos siguientes los nombres de las regulaciones federales serán abreviadas en la forma normalizada. Por ejemplo, "Código de Regulaciones Federales, Título 10, Parte 100, Sección 23" será anotado como "10CFR100.23".
Problemas Más de un cuarto de los operadores de plantas nucleares estadounidenses "han fallado en comunicar a los reguladores acerca de defectos en los equipos que podrían poner en peligro la seguridad del reactor", de acuerdo un informe de la Comisión Reguladora Nuclear.
En febrero de 2011, un importante fabricante en la industria nuclear informó un posible "substancial peligro de seguridad" con las barras de control de más de una docena de reactores en todo Estados Unidos. GE Hitachi Nuclear Energy dijo que había descubierto extensivo agrietamiento y "distorsión del material", y recomendó que los reactores de agua en ebullición que utilizaban sus hojas de varillas de control "Marathon" las reemplazaran más frecuentemente de lo que les había sido informado. Si la vida de diseño no era revisada "podría resultar en un significativo agrietamiento de las hojas de control que podría crear, si no era corregido, un substancial peligro de seguridad y esto es considerado una condición que se debe informar", comunicó la compañía en su informe a la NRC.
Almacenamiento de los desechos radioactivos El desastre nuclear de Fukushima ha reabierto preguntas acerca del riesgo en los reactores nucleares estadounidenses, y especialmente sobre las piscinas que almacenan combustible gastado. En marzo de 2011, los expertos nucleares le dijeron al Congreso que las piscinas de combustible gastado en las plantas de energía nuclear estadounidenses estaban demasiado llenas. Un incendio en una piscina d combustible gastado podría liberar cesio-137. Los expertos dicen que toda la política acerca del manejo del combustible gastado debería ser revisada a la luz de lo ocurrido en Fukushima I.
Con la cancelación del repositorio de desechos nucleares de Yucca Mountain en Nevada, más desechos nucleares están siendo cargados en contenedores de metal sellados rellenos con gas inerte. Muchos de estos contenedores serán almacenados en regiones costeras o ribereñas donde existen ambientes atmosféricos salinos, y el MIT está estudiando como los contenedores secos se desempeñan en ambientes salinos. Algunos esperan que los contenedores puedan ser usados por 100 años pero agrietamiento relacionado con la corrosión podría ocurrir en 30 años o menos. Robert Álvarez, un antiguo empleado del Departamento de Energía quien supervisaba los temas nucleares, dijo que los contenedores secos podían proporcionar almacenaje seguro hasta que un repositorio nuclear permanente fuera construido y llenado, un proceso que podría tomar décadas.
Riesgo de terremotos Al menos cinco reactores nucleares estadounidenses se encuentran en zonas sísmicas que pueden ser afectadas por terremotos, potencial mente exponiéndolos a las fuerzas que dañaron a la planta nuclear de Fukushima en Japón. Los "reactores en riesgo son la Central Nuclear de Diablo Canyon y la Estación Generadora Nuclear de San Onofre en California; el central nuclear de South Texas cerca de la costa del Golfo de México; la Central Nuclear de Waterford en Luisiana; y la Planta Eléctrica Brunswick Steam en Carolina del Norte". Aproximadamente un tercio de los reactores en Estados Unidos son reactores de agua en ebullición, que usan la misma tecnología de los reactores afectados por el accidente nuclear de Fukushima I en Japón. Doce reactores estadounidenses de la misma época de los Central Nuclear Fukushima Daiichi están localizados en zonas sísmicamente activas.
Las plantas de energía nuclear están diseñadas para resistir terremotos creíbles ("Base Operacional para Terremotos" y "Apagado Seguro para Terremotos") sin ningún daño al equipamiento relacionado con la seguridad de acuerdo al Apéndice A "Criterios Sísmicos y Geológicos para las Centrales de Energía Nuclear" del 10CFR100.Definiciones estándares de la Sociedad Nuclear Americana Los criterios de ubicación geológicos y sísmicos están controlados por la regulación federal 10CFR100.23.10CFR100.23.
Diseño del reactor GE Mark 1 Los expertos han criticado por mucho tiempo el diseño del reactor Mark I de General Electric, debido a que tienen un recipiente de contención relativamente débil. Tres científicos de General Electric renunciaron 35 años atrás en protesta por el diseño del sistema de contención del Mark I. David Lochbaum, directo de seguridad nuclear de la Union of Concerned Scientists, ha cuestionado repetidamente la seguridad del diseño del reactor GE Mark I de la planta de Fukushima I, diseño que es usado en casi 25% de las instalaciones nucleares de Estados Unidos.
Envejecimiento de los reactores nucleares Una preocupación importante en el campo de la seguridad nuclear es el envejecimiento de los reactores nucleares. Los investigadores de la Pennsylvania State University usarán ondas ultrasónicas para buscar grietas y otros defectos en partes metálicas calientes, con el propósito de identificar defectos a nivel de microescala que llevan a grietas más grandes con el tiempo.
Consideraciones demográficas Los criterios demográficos para la localización de centrales nucleares en Estados Unidos son cubiertos por la regulación federal 10CFR100.11.10CFR100.11
Distancias mínimas deber ser establecidas para un área de exclusión (la que se normalmente se encuentra al interior de la valla del Área Protegida), una zona de baja población y la distancia al centro poblado. Para calcular las distancias mínimas aseguradas para cada uno de estos estándares, una cantidad máxima posible de fuga radioactiva (llamada una condición fuente<re>Definición de la NRC (en inglés). La NRC lo define como: "Los tipos y cantidades de materiales radioactivos o peligrosos liberados al ambiente a continuación de un accidente".</ref>) debe ser asumida y al mismo tiempo se debe asumir el peor escenario para las condiciones de viento.
Las centrales nucleares en su solicitudes de licenciamiento hasta el momento han usado los datos de lluvia radiactiva extremadamente conservadores de un más que anticuado estudio WASH-1400. La NRC ha desautorizado los supuestos y así los resultados del WASH-1400 como siendo demasiados pesimistas (ver NUREG-1150), y está en proceso de generar un estudio actualizado (ver SOARCA).
Un cálculo delimitador usando una condición fuente del WASH-1400 normalmente calcula una Zona de Planeamiento de Emergencia (en inglés: Emergency Planning Zone, EPZ) mínima de aproximadamente desde la planta, que en la práctica es redondeada a para su implementación en terreno.
Ataque terrorista Después del 9/11, parecería prudente que las centrales nucleares se prepararan para el ataque por un grupo terrorista grande y bien armado. Pero la Comisión Regulatoria Nuclear, al revisar sus reglas de seguridad, decidió que no requería que las plantas fueran capaces de defenderse a sí mismas contra grupos que poseyeran armas sofisticadas. De acuerdo a un estudio realizado por la Oficina de Contralaría del Gobierno (en inglés: Government Accountability Office), la NRC parece haber basado su revisadas reglas en lo que la industria considera razonable y factible para defenderse más que en una evaluación de la amenaza terrorista propiamente tal.Daniel Hirsch et al. The NRC's Dirty Little Secret, Bulletin of the Atomic Scientists, May 1, 2003, vol. 59 no. 3, pp. 44-51.
El área protegida El área protegida encierra la Zona de Exclusión (como está definida en 10CFR100.310CFR100). También sirve como una zona de seguridad, dentro de la cual sólo individuos confiables son permitidos desplazarse sin escolta.
El área protegida está rodeada por una valla doble, y la brecha entre las dos es monitoreada electrónicamente. Hay muy pocas puertas, y aquellas están bien resguardadas. Numerosas otras medidas de seguridad están implementadas.
El escudo antimisil
El escudo antimisil que protege la estructura de contenimiento fue originalmente ideada para protegerla únicamente de las fuerzas naturales, tales como tornados. Por ejemplo, usualmente está diseñada para resistir el impacto de un poste telefónico volando a y golpeándola de frente. Una planta, la Central Nuclear de Turkey de Florida, sobrevivió al impacto directo del Huracán Andrew de categoría 5 en 1992, sin ningún daño a la infraestructura de contenimiento.
Ningún escudo antimisil actual ha sido sometido a una prueba de impacto de un avión. Sin embargo, una prueba altamente similar fue hecha y filmada en el Sandia National Laboratories (ver Edificio de contenimiento), y el blanco quedó esencialmente sin ningún daño (el concreto reforzado es altamente resistente tanto al impacto como al fuego). El presidente de la NRC ha dicho las plantas de energía nuclear son estructuras inherentemente robustas que nuestros estudios han mostrado que proporcionan una protección adecuada en el hipotético ataque por un avión. La NRC también ha tomado acciones que obligan a los operadores de las plantas de energía nuclear a ser capaces de manejar grandes incendios o explosiones - no importa que los causó.
Procedimientos