thumb|250px|right|Corte sagital de una rodilla.

La artrosis u osteoartrosis (OA) es un síndrome doloroso degenerativo poliarticular o monoarticular, consecuencial, multifactorial, ortopédico e inmuno-reumatológico, discapacitante que se obtiene como resultado un desgaste articular osteo-cartilaginoso producto de más de cien (100) causas de osteoartritis primarias o secundarias; mecánicas, congénitas, adquiridas, inmunológicas, metabólicas, inducidas, envejecimiento, entre otras, es decir, es una patología caracterizada por la pérdida gradual del cartílago articular, combinado con un engrosamiento del hueso subcondral, específicamente por la aparición de osteofitos en los márgenes de la cara articular. Además, la artrosis puede estar asociada a una inflamación sinovial crónica.Berenbaum F. Ostheoarthritis, B. Pathology and Pathogenesis. In: Klippel J. Primer on the Rheumatic Diseases. 13.ª ed. New York: Springer; 2008. p. 229. La artrosis se puede generar en distintas articulaciones del cuerpo, siendo las más frecuentes las articulaciones de rodilla, cadera, interfalángicas distales y trapecio metacarpianas.

La rodilla es una articulación compleja la cual posee 3 compartimentos, uno para cada articulación; articulaciones tibio–femoral medial y lateral, y la articulación patelo–femoral. Estos compartimentos pueden verse afectados por la artrosis tanto de manera aislada como en conjunto. Las combinaciones más frecuentes para esta patología son: el compartimento medial aislado, y el medial más el patelo–femoral.Dieppe P. Ostheoarthritis: Clinical features and diagnosis problems. In: Klippel J.y Dieppe P. Rheumatology. London: Mosby-Year Book Europe Limited; 1994. p. 4.5.

Epidemiología

La Osteoartrosis (OA), también denominada artrosis, artritis hipertrófica o enfermedad degenerativa de las articulaciones, es un síndrome articular más frecuente en los seres humanos. La osteoartrosis no es osteoartritis. Es una condición común afectando alrededor del mundo a un 25% de los individuos adultos. Se estima que más del 80% de las personas en la sexta década presenta signos de OA en, al menos, una articulación, siendo más frecuente en mujeres, especialmente después de la menopausia.Minsal. Guía Clínica 2009 Tratamiento Médico en Personas de 55 años y más con Artrosis de Cadera y/o Rodilla, Leve o Moderada. Santiago: Minsal, 2009.Klippel J. Primer on the Rheumatic Diseases. 13.ª ed. Springer, editor. Nueva York, Estados Unidos 2008.Torres R. Escala de puntuación para evaluar la osteoartritis de la rodilla. Cirugía y Cirujanos. Volumen 74, No. 5, septiembre-octubre 2006.Méndez C., Camargo C. Patología Humana Básica Aplicada a Rehabilitación. 1.ª ed. Bogotá, Colombia 2002.García-Palmieri M. Osteoartritis. Lo que debes saber sobre tu salud. Editorial de la Universidad de Puerto Rico. San Juan, Puerto Rico 2000.

Incidencia

Si bien los datos epidemiológicos a nivel mundial sobre la OA de rodilla son escasos, el Minsal, según estudios recientes, estima la incidencia de OA sintomática de rodilla en 240 por 100.000 personas/año. Además, el Minsal agrega que la incidencia va en aumento con la edad, siendo mayor en mujeres que en hombres, especialmente sobre los 50 años de edad.Minsal. Guía Clínica 2009 Tratamiento Médico en Personas de 55 años y más con Artrosis de Cadera y/o Rodilla, Leve o Moderada. Santiago: Minsal, 2009.

Prevalencia

En Colombia, lo padecen alrededor de 3 millones de personas, y en América Latina la prevalencia es del 7.3%. Se estima que para el año 2050 por lo menos 700 millones de las personas en el mundo van a presentarlo. Se estima que el 50% de quienes la padecen son personas mayores de 60 años y el 80% están entre los 75 y 80 años, pero también se logra presentar de forma prematura en un 5 - 7% en personas desde los 8 años de edad en adelante por problemas de artritis, hematológicos, enfermedades genéticas que afectan al tejido conectivo o secundario a problemas metabólicos, endocrinológicos, mecánicos como las displasias óseas o a traumas articulares que involucraron perdidas de la sustancia osteocondral y del cartílago. (El cartílago es un tejido compuesto en gran parte por colágeno tipo II que amortigua y protege los extremos de los huesos, favoreciendo el movimiento de la articulación).

Según un reporte hecho a nivel nacional en Chile, un 3.8% de la población adulta padece de artrosis (auto reporte). La prevalencia de Osteoartritis aumenta progresivamente con la edad, siendo más frecuente en mujeres.Minsal. Guía Clínica 2009 Tratamiento Médico en Personas de 55 años y más con Artrosis de Cadera y/o Rodilla, Leve o Moderada. Santiago: Minsal, 2009.Klippel J. Primer on the Rheumatic Diseases. 13.ª ed. Springer, editor. Nueva York, Estados Unidos 2008.

Según el Minsal, “la OA de rodillas es la principal causa de deterioro en la movilidad, especialmente en mujeres… siendo responsable del 2.8% del total de años vividos con discapacidad”, de acuerdo a estimaciones hechas en el año 1990. La Osteoartritis de rodilla además presenta síntomas incapacitantes en aproximadamente 10% de la población mayor de 55 años.Minsal. Guía Clínica 2009 Tratamiento Médico en Personas de 55 años y más con Artrosis de Cadera y/o Rodilla, Leve o Moderada. Santiago: Minsal, 2009.Torres R. Escala de puntuación para evaluar la osteoartritis de la rodilla. Cirugía y Cirujanos. Volumen 74, No. 5, septiembre-octubre 2006.

Etiología

Según su etiología, se puede diferenciar la artrosis u osteoartrosis (OA) en primaria, o idiopática, y en secundaria.

Artrosis primaria

La artrosis primaria posee una etiología inespecífica, ya que es multifactorial. La artrosis primaria se puede subclasificar en localizada o generalizada, dependiendo de la manera en la que se manifieste la patología. La artrosis primaria localizada será aquella que afecte a solo una articulación y es común en articulaciones de manos, pies, rodilla, cadera y columna. Es menos frecuente, pero no improbable, que afecte a las articulaciones del hombro, temporomandibular, sacroiliaca, tobillo y muñeca. En cambio, la artrosis primaria generalizada será aquella que afecte a dos o más sitios articulares.

Artrosis secundaria

La artrosis secundaria se da por condiciones específicas que pueden directamente provocar la patología o ser un factor de riesgo importante para su aparición.Kalunian K. Diagnosis and classification of osteoarthritis. UpToDate [Revista en internet] 2013 [Consultado 7 de noviembre de 2014] Disponible en: http://www.uptodate.com/contents/diagnosis-and-classification-of-ostheoarthritis Estas condiciones pueden ser: Trauma Desórdenes congénitos o del desarrollo Condrocalcinosis Desórdenes óseos y articulares tales como osteonecrosis, artritis reumatoide, gota o enfermedad de Paget Otras enfermedades tales como diabetes mellitus, acromegalia, hipotiroidismo, artropatía neuropática y congelamiento

El inicio específico de la artrosis aún no está bastante claro, pero se sabe que existe una influencia de factores locales, sistémicos, genéticos y ambientales. Experimentalmente se ha comprobado que un aumento de la presión realizada sobre el cartílago articular genera alteraciones en la matriz extracelular del mismo, lo cual explica en parte la alta incidencia de la artrosis de rodilla en personas obesas. Con los años, los ligamentos alrededor de la articulación se vuelven más laxos, provocando inestabilidad y heridas, y la fuerza disminuye gradualmente. Esto finalmente contribuye a una distribución anormal de la presión sobre el cartílago, generando así un estrés que desencadena la patología.

La artrosis también puede ser gatillada por cambios en la estructura del hueso subcondral (aquel que se encuentra por debajo del cartílago articular). Si la articulación se ve afectada repetidamente por microtraumas, los cuales pueden provocar microfracturas en el hueso subcondral. El hueso puede modificar la calidad biomecánica del cartílago que se encuentre alrededor de las zonas de fractura. Estos cambios del cartílago pueden generar en el hueso la síntesis de factores de crecimiento, los cuales pueden resultar en la producción de osteofitos u osteoesclerosis.

Estudios epidemiológicos sobre la prevalencia de la artrosis en mujeres postmenopáusicas sugieren que uno o más factores hormonales están involucrados en el inicio de la patología. Los condrocitos poseen receptores de membrana para estrógenos, y la estimulación de estos receptores activa la síntesis de factores de crecimiento. Después de la menopausia, los niveles de estrógeno plasmático disminuyen notoriamente. Esto provoca que disminuya la síntesis de factores de crecimiento por parte de los condrocitos. Esta teoría sigue siendo estudiada, particularmente en los casos de artrosis de rodilla y mano, ya que son los sitios con mayor prevalencia a ser afectados en la población.

Factores de riesgo

Antes se pensaba que la artrosis era una consecuencia normal del envejecimiento, por lo que se le consideró como una patología que provocaba la degeneración articular. Hoy en día, se sabe que la artrosis surge como una suma de distintos y múltiples factores. Estos factores de riesgo surgen sobre la base de estudios epidemiológicos y son:

Edad: Es el factor de riesgo de artrosis más importante. Sexo femenino por sobre el masculino: La razón de porqué es un factor de riesgo más fuerte para mujeres que para hombres aún desconocida, pero se piensa que guarda relación con hormonas, genética y otros factores indeterminados. Obesidad: Es el factor de riesgo más modificable en cuanto al desarrollo de la artrosis. El grado de importancia de la obesidad como factor de riesgo de la artrosis variará de articulación en articulación. Ocupación: El grado de incidencia de la ocupación variará en el tipo de ocupación y en la articulación que más se vea afectada por este trabajo. En el caso de la rodilla, se verá mayoritariamente afectada por actividades que requieran su constante flexión y extensión, ejemplo de esto sería la ocupación de plomero. thumb|250px|right|El ciclismo se considera un factor de riesgo para desarrollar artrosis secundaria de rodilla. Actividades deportivas: Las actividades deportivas serán un factor de riesgo siempre cuando sea una actividad que afecte a la articulación directamente, y variará dependiendo de la articulación y el tipo de deporte. En el caso de la rodilla, serán factores de riesgo para artrosis los deportes tales como boxeo, ciclismo, paracaidismo y fútbol. Lesiones previas: Cuando existen lesiones previas o anormalidades en la articulación, se favorece la aparición de artrosis, específicamente en la rodilla. Las lesiones pueden ser tanto en la articulación como en las zonas adyacentes a ella. Las anormalidades en los meniscos son frecuentes en pacientes que padecen de artrosis. Deficiencia muscular: En el caso de la artrosis en rodillas, estudios han demostrado que existe una relación entre el padecimiento de la enfermedad junto con la fuerza muscular del cuádriceps. Se concluyó que la debilidad muscular del cuádriceps puede estar etiológicamente relacionado con el inicio o progresión de artrosis en algunos pacientes. Elementos genéticos: En el caso de la artrosis de rodilla, estudios han demostrado una asociación en el polimorfismo del gen LRCH1 en el cromosoma 13 con la artrosis. La función del producto de LRCH1 es aún desconocida, pero se sabe que posee porciones homólogas a aquellas que codifican para proteínas que se unen a actina las cuales regulan la forma celular y participan en la señalización intracelular. Acromegalia: Asociada con el desarrollo de artrosis secundaria.