El zoológico de Buenos Aires fue un zoológico argentino que funcionó durante 140 años en un terreno ubicado en Las Heras y Sarmiento, en el barrio de Palermo (Comuna 14), Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Luego de su cierre definitivo en 2016, el sitio se convirtió en el Ecoparque de Buenos Aires.

Fue inaugurado en febrero de 1888 y poseía una superficie de 18 hectáreas. En 2015, albergaba 2.000 especies entre ellas 89 especies de mamíferos, 49 especies de reptiles y 175 especies de aves, y sumaba un total de más de 2.500 animales. En las instalaciones se podía contemplar una gran variedad de animales como elefantes, hipopótamos, rinocerontes, jirafas, leones, tigres, osos pardos, hienas, pumas, yaguareté, bisontes, antílopes, jabalíes, canguros, camellos, monos, oso hormiguero, avestruces, cebras, serpientes, ciervos, patos, pavo real, cóndores, cisnes, nutrias y liebres.

El 23 de junio de 2016, el Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, anunció su transformación en un ecoparque. En 2017, diferentes ONG denunciaron el deficiente cuidado de los animales, problemas edilicios, abandono y falta de higiene. Durante el primer trimestre de ese año, dos lobos marinos murieron durante las vacaciones, con tres días de diferencia. La Organización SinZoo denunció que uno falleció por estrés y agotamiento, luego de realizar 15 shows en un día (espectáculo circense con animales prohibido por ley 1446), y el otro por hiperingesta tras ser sobre-alimentado por los visitantes. También causó controversia la muerte de las crías de jirafa Lara y Esperanza, y el escape de dos maras, una de las cuales murió atropellada por un colectivo.

Historia Primer zoológico El presidente Domingo Faustino Sarmiento decidió, en 1872, transformar en un parque con una sección zoológica las 600 hectáreas de bañados y juncales que habían sido expropiadas a Juan Manuel de Rosas en 1852. En 1874, el entonces presidente Nicolás Avellaneda nombró una comisión presidida por Sarmiento para la creación del Parque 3 de Febrero, inaugurado el 11 de noviembre de 1875 con una sección zoológica-botánica ubicada en las actuales avenidas del Libertador, Figueroa Alcorta, Sarmiento e Intendente Casares.

La ley 658 que establecía la creación del parque indicaba: "La fauna argentina será representada por especies útiles y peculiares del país, además de los animales de otros países que se procurará adquirir para su aclimatación". El primer zoológico porteño fue proyectado por lngenieros A. Methfessel y J. Wyosocki, se inauguró con tres cisnes, un yaguareté, un hurón y tres guanacos, y llegó a contar con 729 ejemplares.

Traslado y primera gestión El predio (donde hoy se encuentran la Plaza Sicilia y el Jardín Japonés) fue propiedad del Estado Nacional hasta que el 26 de junio de 1888 fue transferido por el intendente Antonio Crespo al ámbito municipal, quien ordenó su traslado del otro lado de avenida del Libertador (entre las avenidas Las Heras, Sarmiento y la calle República de la India), donde el zoológico se asentaría definitivamente. Se inauguró el 30 de octubre de 1888 con Eduardo Ladislao Holmberg como director, tras desmalezar el terreno, rellenarlo con tierra, expropiar un club de tiro a la paloma que se encontraba al sur de los terrenos y desviar las vías del ferrocarril que cruzaban el terreno.

En 1889 se compró una remesa de animales salvajes al zoológico Hagenbeck, de Hamburgo, que incluyó una pareja de elefantes asiáticos, un hipopótamo, dos osos polares, dos osos negros, un oso malayo, camellos, ciervos wapití, una pantera negra, dos hienas rayadas, dos leopardos y cuatro leones. El primer censo del zoológico, realizado en 1892, arrojó un total de 489 mamíferos, 691 aves y algunos reptiles, de 690 especies.

miniaturadeimagen|Primera revista del zoológico (1893). El 15 de enero de 1893 se lanzó la primera publicación del zoológico, la "Revista del Jardín Zoológico de Buenos Aires", con artículos de Florentino Ameghino, Carlos Spegazzini, Juan Bautista Ambrosetti, Enrique Lynch Arribálzaga y el propio director, quien escribió:

Holmberg resolvió que cada animal habitara una construcción acorde a su lugar de origen. Así, en 1897 se inauguró un pabellón gótico para los osos, y en los años siguientes se construirían un templo hindú para los elefantes, una pagoda japonesa para los ciervos orientales, un palacete ruso, un pabellón musulmán, un chalet suizo para los ciervos, un pabellón árabe, un castillo alemán, el pabellón morisco donado por el gobierno español y el "Castillo de Fieras".

En el año 1900 se instaló en el zoológico la obra El eco, de la escultora Lola Mora. En 1902 Lucio Correa Morales construyó el Arco Triunfal de Tito (inspirado en el Arco de Tito del imperio romano) en el acceso al zoológico y también se erigió el templo hindú para albergar a los elefantes.

Gestión del segundo director Tras la remoción de Holmberg como director, en 1904, el presidente Julio Argentino Roca nombró en su reemplazo a Clemente Onelli, quien estuvo al frente del zoológico hasta su muerte, en 1924. Onelli impulsó un zoológico más recreativo, con la inauguración de una confitería, la colocación de estatuas de estilo grecorromano, la implementación de un tren que recorría las instalaciones, la puesta en funcionamiento de atracciones infantiles (como un teatro de títeres, carros infantiles tirados por ponis y paseos a lomo de camellos), y la liberación de los pavos reales para que recorrieran libremente el recinto. Durante su gestión, en 1904, nació Victoria Phua Porteña, el primer elefante nacido vivo en un zoológico.

1907 fue el primer año en que la cantidad de visitantes superó el millón, más del doble de los visitantes que se registraron en 1904, cuando asumió Onelli.

En 1908 se celebró el primer "Día del Animal" en Argentina, aunque los festejos del 29 de abril (fecha instaurada por el presidente de la Sociedad Protectora de los Animales, Ignacio Lucas Albarracín) debieron posponerse por lluvias para el 2 de mayo. Asistieron unas 50.000 personas, entre ellas 15.000 alumnos de escuelas porteñas y el presidente José Figueroa Alcorta.

miniaturadeimagen|Onelli con la jirafa Mimi. En 1912 llegó de Senegal una jirafa (llamada Mimí), que fue trasladada a pie por el director Onelli desde el puerto hasta el zoológico. El censo de ese año reveló que había 4171 ejemplares (927 mamíferos, 3068 aves y 176 reptiles). En 1914 fueron liberadas dentro del zoológico las maras, que pasaron de mostrar una baja tasa de natalidad a tener una prolífica descendencia.

Décadas de 1930, 1940 y 1950 En 1937, durante la dirección de Adolfo María Holmberg, se inauguró el Instituto Municipal de Biología y se abrió al público la biblioteca del Jardín Zoológico, que ya contaba con más de volúmenes.

Ya desde la gestión del primer director, la intención era dotar a los animales de mayor libertad, lo cual paulatinamente se fue realizando con distintas especies: luego de que permitieron a los pavos reales y las maras desplazarse dentro de los límites del zoológico, los monos caí fueron liberados en las islas del Lago Azara, se cavaron fosos y se retiraron barrotes de los recintos de jirafas, cebras, antílopes y ciervos, y en 1941 comenzó a excavarse la leonera con foso (que recién se inauguraría en junio de 1944).

miniaturadeimagen|Estudiantes frente al templo hindú, circa 1930. Comenzaron a realizarse en 1942 paseos infantiles a lomo de elefante con la hembra africana Canga. El 19 de mayo del año siguiente, el elefante asiático Dalia sufrió una crisis de must (un aumento repentino en los niveles de testosterona) y, cuando se mostró agresivo e intentó escapar de su recinto, fue matado a balazos por oficiales del cuartel de Policía que habían sido alertados acerca del episodio.

A partir de 1943 se sucedieron numerosos directores en el zoológico, entre ellos Mario Avelino Perón (hermano del entonces presidente Juan Domingo Perón), quien estuvo al frente de la institución desde 1946 y vivió en el zoológico (al igual que lo habían hecho Holmberg y Onelli) hasta su fallecimiento, en 1955.

Décadas de 1960, 1970 y 1980 El censo de 1962 arrojó un total de 1.700 animales en el zoológico porteño, lo que representa un descenso de aproximadamente un 60 por ciento de la población en medio siglo.

Ante los recortes presupuestarios y su creciente impacto en el mantenimiento de las instalaciones y de los animales, en 1969 se creó la Asociación Cooperadora Amigos del Jardín Zoológico de la Ciudad de Buenos Aires. A inicios de la década de 1970, muchos ejemplares sufrieron problemas por mala alimentación. En 1973 murieron 25 animales en cinco días y se especuló con la posibilidad de envenenamiento, una enfermedad contagiosa (carbunco) o alimentación en mal estado; el zoológico cerró por un mes entre enero y febrero, pero nunca se aclararon esos fallecimientos. Ese año fue el de mayor mortandad en el zoológico: murió aproximadamente el 30 por ciento de sus ejemplares.La Asociación Cooperadora fue declarada "obsoleta e inoperante" y se disolvió por decreto el 28 de diciembre de 1978.

El zoológico fue clausurado desde fines de noviembre de 1983 al 4 de enero de 1984 tras la denuncia de un visitante por la presencia de restos de animales muertos. En 1985, una pareja de osos pardos que había sido sacada clandestinamente del Zoo fue muerta a tiros en la localidad bonaerense de Domselaar.

Concesión En 1989, el productor televisivo Gerardo Sofovich fue designado coordinador del zoológico, se anunció un plan de privatización y se nombró director al veterinario José Enrique Romero (conocido por sus apariciones televisivas como Dr. Romero). Ese año se desmanteló la biblioteca del Jardín Zoológico y casi veinte años después se recuperaron unos 7.000 libros (de los 12.000 desaparecidos) en mal estado de conservación, ya que habían quedado en un depósito del Teatro Los Andes, en Chacarita.

miniaturadeimagen|350px El 8 de noviembre de 1990 se anunció la concesión por 20 años a la empresa Zoo-Botánico 2000, de la cual Sofovich era uno de los principales accionistas, junto a su hermano Hugo Sofovich. Luego, la concesión fue vendida al empresario Daniel Grinbank, quien comenzó su gestión en sociedad con Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE), empresa a la que luego le vendió su parte.

En 1991, llegó al zoológico un ejemplar de panda rojo, que falleció por hepatitis el 26 de febrero de 1992.

El 24 de marzo de 1992, un chimpancé de 1,40 metros de altura (llamado Martín, que había llegado en 1978 del circo de Jorge Cutini) rompió un barrote y escapó del zoológico, provocando un choque en cadena de cuatro autos en la avenida Sarmiento. Fue capturado con dardos anestésicos cuando había trepado a un árbol frente a la embajada de Estados Unidos. Martín volvió a escapar dos años después y también fue rápidamente capturado por los guardias.

En 2012 se extendió la concesión. Asumió como director Claudio Bertonatti con la propuesta de "transformar el zoológico en un centro de conservación de la naturaleza y de educación ambiental", pero renunció al año siguiente con fuertes críticas a la empresa concesionaria y denuncias de presiones.

A fines de 2014 la justicia argentina, en un fallo inédito a nivel mundial, autorizó un habeas corpus para liberar a un orangután hembra llamada Sandra, considerándola "sujeto no humano". Fue trasladada al Center for Great Apes, en Wauchula (Florida), en noviembre de 2019.

Desde entonces, se sucedieron denuncias por irregularidades, falta de insumos, animales enfermos e instalaciones añejas y defectuosas. En 2015 murieron dos lobos marinos con tres días de diferencia, y la ONG SinZoo denunció que uno falleció por estrés tras realizar quince espectáculos en un día, y el otro por hiperingesta tras ser alimentado por la gente. Una coalición de numerosas ONG denunció que el objetivo de la concesión era reconvertir el zoológico en un "centro comercial y patio de comidas al aire libre".