miniatura|Las zonas de arribes y de las sierras de Béjar, Francia y Gata son las que menos se identifican con la denominación de charro miniatura|Toros de lidia en una dehesa

Campo Charro es el nombre con el que se conoce a una parte de la provincia de Salamanca, en la comunidad autónoma de Castilla y León, España. Muchas veces se confunde con el Campo de Salamanca, la comarca situada en el centro de este territorio. Antiguamente eran lo mismo, pero con el paso de los años el primer término se está utilizando para denominar a casi toda la provincia. Aunque en la actualidad el gentilicio salmantino ha pasado a convertirse en sinónimo de charro, en el campo geográfico lo correcto es hablar de Campo Charro para referirse a la dehesa salmantina. A sus habitantes se les denomina charros.

Etimología Los primeros usos documentados del término «charro» tuvieron lugar en Portugal y Galicia, en un sentido claramente peyorativo, con significados como 'loco', 'bobo', 'necio' o 'sandio', propios de ámbitos urbanos y cultos y vinculados a la oposición ciudad-campo. Con el tiempo, estos valores negativos se fueron atenuando y, ya a comienzos del , en Salamanca, el término pasó a designar al habitante del campo cercano a la ciudad, sin carga insultante.

Este cambio semántico cuestiona la hipótesis de que el portugués charro derive directamente del español con ese significado regional, ya que dicho uso es relativamente tardío. Todo indica que tuvo una evolución oscura hasta el y que, desde Salamanca, se difundió a otras regiones hispánicas con el sentido general de 'aldeano' o 'rústico', mientras que en el ámbito salmantino perdió su carácter peyorativo y quedó como una simple denominación local.

Su origen puede estar en la palabra euskaldun txar, que significa defectuoso o débil. Desde entonces, Charro dejó de tener este significado en España para convertirse en el gentilicio popular del Campo Charro, la ciudad de Salamanca y la provincia de Salamanca. Charros son los salmantinos y todo lo que provenga de su provincia.

Geografía Su paisaje característico es la dehesa, un terreno llano o ligeramente ondulado con encinas y pastos en el que abundan las charcas y los pequeños arroyos. Son prados donde pueden verse reses de raza brava o morucha y cerdo ibérico pastando libremente entre las encinas. Algunas de las más famosas ganaderías de toros de lidia se encuentran en estas tierras (Puerto de San Lorenzo, El Pilar, Ganadería Barcial o Los Covaleda, son algunas de ellos).

Cultura mini|Aldeano salmantino (1777)

Aldeanos salmantinos

Los pobladores de esta región de la provincia de Salamanca eran antiguamente muy distintos de los demás habitantes de dicha provincia. Vivían retirados del resto de la población en casas aisladas y solitarias llamadas «montaracías» en las grandes dehesas que rentaban.

Debido a que vivían alejados de la «civilización», también lo estaban de los cambios culturales y sociales que afectaban al resto del país y, por ende, hacia el , mantenían ciertas costumbres y tradiciones, como el lenguaje y moda, que eran consideradas en ese entonces como bárbaras, vulgares y de mal gusto, en el resto del país, especialmente entre las élites españolas.

Esto los hacía objeto de burlas y desprecio en las ciudades lo que llevó a que se les llamara, despectivamente, «charros», un adjetivo peyorativo sinónimo de paleto, «palurdo», «cateto», chabacano, costumbres o cosas de mal gusto, rústico.

En las ciudades eran conocidos por su necedad e ignorancia, algo que dio lugar a un gran número de anécdotas; por ejemplo, la historia de un aldeano salmantino que jamás había ido al teatro e ignoraba lo que era, y al presenciar una obra, no sabiendo distinguir entre la ficción y realidad, se levantó durante la función y le gritó al actor que hacía de «Rey», que no se dejara timar por el actor que hacía de «villano». También contaban de otro que había ido a una Universidad a presenciar una clase y le preguntaron sobre la experiencia, reclamando: tendrán estos Señores pocas obligaciones en sus casas cuando pasan el tiempo en estas cosas.

Se distinguían en los modos de hablar por el uso del voseo, el uso incorrecto de la gramática, y por el hablar un castellano muy influido por el leonés que se hablaba previamente en la comarca,Hernández Paniagua, Miguel (2023). La influencia de la trashumancia en el dialectalismo leonés de la provincia de Salamanca. Estudios Humanísticos: filología 45 (2023). Págs. 217-233 y que influyó en el conocido como "sayagués literario", utilizando locuciones consideradas por algunos autores como «bárbaras».

En cuanto a su aspecto, resaltaba la costumbre de llevar la cabellera, o guedejas, largas, y de raparse todo el cogote; su traje era considerado «extraño» por ser ya muy antiguo y, por lo tanto, arcaico. Esta costumbre de llevar la cabellera larga, que causó que se les llamara «charros guedejeños», y de vestir dicho traje antiguo, trataba de imitar a los castellanos antiguos, pero terminaba siendo ridículo y sumamente despreciable por haber «degenerado de aquellos».

Traje charro mini|Trajes de charro y charra miniatura|Un botón charro expuesto en un escaparate de una joyería de Salamanca (encima de la tela blanca)

Traje de hombre Gorrilla de embudo Camisa con deshilado o chorrera blanquísima de finísimo hilo Cuello muy labrado, festoneado de puntas o trencillas de redaño abrochado con grueso botón de oro Chaqueta ajustada y corta con ribetes y bocamangas de géneros diferentes, con dobles botones de cartera Chaleco abierto en forma de escuadra para mejor lucir el camisón. 2 filas de botones planos y anchos de plata Cinto ancho charolado o de cuero, llamado media vaca en la zona del Campo Charro. Y faja muy bordada en el resto Calzón muy ceñido al muslo, hasta tocar en las ligas pañeras Media negra y bota alta de montar en la zona del Campo Charro y polaina ajustada a la pierna en el resto

Traje de mujer Jubona de terciopelo calado bordado en seda de color, manga estrecha de campana o sin ella con botones de filigrana Pañuelo de hombros de tela bordada en lentejuelas o mostacilla Dengue o rebocillo, el más antiguo de paño encarnado, con muchos bordados de felpilla o mostacilla o sobrepuestos Manteo encarnado de debajo con vuelta. Manteo más rico sobre el anterior con festón de bordados y tirana. Esta tirana es de terciopelo labrado terminado con un festón calado cuyo motivo decorativo es ojivo Medias caladas y zapatos de terciopelo bordados con lentejuelas Mandil o picote muy bordado y rematado por un faralar de seda Faltriquera bordada poco visible y colgando de la cintura Por detrás sobre el manteo y también atadas a la cintura dos cintas muy bordadas rematadas de fleco de oro

Botón charro

El botón charro es una joya perteneciente al folclore tradicional y popular de la provincia de Salamanca. Se usa como botón en la ropa tradicional charra aunque con los años se ha convertido en producto turístico y se encuentra fácilmente como llavero, abrebotellas, sujetalibros, etc.

Los orígenes del botón charro son extremadamente oscuros y de muy difícil explicación, existiendo varias teorías al respecto. Por su forma tradicional, hay quienes sostienen que es una deformación de un disco solar de carácter céltico o celtíbero y que pudo ser utilizado como ornamento o signo distintivo desde época del Alto Imperio, allá por los siglos y

Campo de Salamanca

El Campo de Salamanca (también conocido como Campo Charro) es una comarca de la provincia de Salamanca, en Castilla y León, España. Sus límites no se corresponden con una división administrativa, sino con una demarcación histórico-tradicional y geográfica.

La ciudad de Salamanca es su capital. Limita con la Tierra de Vitigudino, la Tierra de Ledesma y La Armuña al norte, con Las Villas y la Tierra de Alba al este, con Entresierras, Salvatierra y la Sierra de Francia al sur, y con el Campo de Yeltes al oeste.

Comprende 42 municipios: Aldeatejada, Aldehuela de la Bóveda, Arapiles, Barbadillo, Barbalos, Berrocal de Huebra, Buenamadre, Calvarrasa de Abajo, Calvarrasa de Arriba, Calzada de Don Diego, Canillas de Abajo, Carbajosa de la Sagrada, Carrascal de Barregas, Carrascal del Obispo, Doñinos de Salamanca, El Pino de Tormes, Florida de Liébana, Galindo y Perahuy, Garcirrey, La Sagrada, Las Veguillas, Machacón, Matilla de los Caños del Río, Miranda de Azán, Monterrubio de la Sierra, Morille, Mozárbez, Narros de Matalayegua, Parada de Arriba, Pelabravo, Pelarrodríguez, Robliza de Cojos, Salamanca, San Muñoz, San Pedro de Rozados, Sanchón de la Sagrada, Santa Marta de Tormes, Tamames, Tejeda y Segoyuela, Vecinos, Villagonzalo de Tormes y Villalba de los Llanos. También Muñoz pertenece a esta comarca aunque actualmente se incluye en el término municipal de La Fuente de San Esteban, que pertenece al Campo de Yeltes (Comarca de Ciudad Rodrigo).

Historia miniatura|Torreón de Tamames, erigido por Ramiro II de León en el miniatura|Acta matrimonial de 1619 en la que se cita San Julián de la Valmuza miniatura|Detalle del mapa Nouvelle Carte d'Asturie, Galice et Leon, avec les grands chemins, de 1800, donde se puede observar La Sagrada o la ciudad de Salamanca miniatura|Monolito conmemorativo de la batalla de Arapiles, librada el 22 de julio de 1812 miniatura|Personas bailando con el típico traje charro salmantino

Prehistoria El primer vestigio de vida en la comarca debe situarse en la prehistoria, período al que se deberían las construcciones de los monumentos megalíticos funerarios llamados dólmenes, como el de Linejo (en el municipio de Matilla de los Caños del Río), del que sucesivas campañas arqueológicas recuperaron diversos e importantes materiales. Asimismo, está demostrada la presencia de al menos cuatro monumentos megalíticos más en término de Galindo y Perahuy, concretamente dos dólmenes y dos cámaras en San Benito de la Valmuza, La Torrecilla, la Iglesia y Carrascalino. Por otro lado, los descubrimientos de útiles de piedra tallada de dicha época hallados en Tamames sitúan el asentamiento humano en este municipio en el paleolítico inferior. Asimismo, existen datos de asentamientos humanos en el territorio que hoy ocupa el municipio de Santa Marta de Tormes desde el Paleolítico. Concretamente, hay localizados varios asentamientos del periodo Achelense (500 000 a 100 000 a. C.) y del periodo Musteriense (100 000 a 40 000 a. C.), conociéndose también varios asentamientos neolíticos en esta localidad (3500 a 2000 a. C.).

Época Vetona Posteriormente, en época vetona, hay que señalar la conservación en Tamames de dos efigies en granito conocidas como cabezas cortadas, así como restos de los castros descubiertos cercanos al actual asentamiento de Tamames, y a los que habría que añadir los de la ciudad de Salamanca, en el límite entre el Campo Charro y la comarca de La Armuña.

Época Romana Más tarde, ya en época romana, puede confirmarse el asentamiento humano en la zona tanto en Salmántica (actual Salamanca), como en la zona rural de la comarca, dada la existencia en San Julián de la Valmuza de una importante villa romana de la que hoy se conservan aún mosaicos, columnas, sepulcros o vasijas, así como el propio paso de la Vía de la Plata por la parte oriental de la comarca.

Edad Media