thumb|upright=1.5|Localización y fechas de los principales acontecimientos de la conquista.

La conquista normanda de Inglaterra fue la invasión y ocupación de Inglaterra en el por un ejército formado por normandos, bretones, flamencos y franceses liderado por el duque GuillermoII de Normandía, quien luego fue conocido como Guillermo el Conquistador (r.1066-1087, en Inglaterra).

Guillermo reclamaba el trono inglés amparándose en su parentesco con el rey anglosajón Eduardo el Confesor, que no tenía descendencia, circunstancia que alentó las esperanzas del normando de conseguir su entronización. Eduardo murió en enero de 1066 y le sucedió su cuñado Haroldo Godwinson. El rey Harald III de Noruega invadió el norte de Inglaterra en septiembre de 1066 y consiguió una victoria en la batalla de Fulford, pero le derrotó Haroldo en la batalla de Stamford Bridge el 25 de septiembre de ese año. Guillermo ya había desembarcado en el sur de Inglaterra y Haroldo marchó rápidamente hacia allí para hacerle frente, aunque dejando a gran parte de su ejército en el norte. El 14 de octubre de 1066 ambos ejércitos se enfrentaron en la batalla de Hastings, que se saldó con la victoria de Guillermo y la muerte en combate de Haroldo.

Aunque Guillermo eliminó a su principal rival, los normandos eran poco numerosos y todavía tuvo que enfrentarse a numerosas rebeliones en los años siguientes, a una invasión danesa y a un ataque de los escoceses, por lo que hasta 1072 no pudo afianzarse en el trono. Se confiscaron las tierras de los aristócratas ingleses que se resistieron mientras que algunos de ellos marcharon al exilio. Con el fin de controlar el reino, Guillermo entregó tierras a sus siervos al convertir en feudos las tierras confiscadas, para imponer su autoridad, y construyó fortalezas y castillos por todo el país. Guillermo nombró obispos y abades normandos e introdujo cambios en la corte. En la corte se hablaba francés, lo que influyó en el desarrollo del vocabulario y la sintaxis del inglés. Otros cambios afectaron a las clases agrícolas y a la vida rural, donde el mayor impacto parece que se produjo por la eliminación formal de la esclavitud, lo cual pudo tener relación o no con la invasión. Hubo pequeñas alteraciones en la estructura de gobierno, pues los normandos asumieron muchas de las formas de la anterior administración anglosajona y con ellos el feudalismo alcanzó su máximo apogeo. Guillermo murió en 1087 durante la batalla contra Felipe I de Francia por la conquista de la ciudad de Nantes.

thumb|left|Mapa que muestra los despliegues iniciales de los ejércitos en la batalla de Hastings. A la muerte de Guillermo, sus hijos Roberto y GuillermoII el Rojo (r.1087-1100) heredaron Normandía e Inglaterra, respectivamente. Entre 1087-1096 se sucedieron revueltas de los nobles que deseaban unir ambos reinos. En 1096, Roberto acudió al llamamiento de Urbano II a la cruzada, financiado por GuillermoII con prenda de Normandía. A la muerte de Guillermo II, se coronó rey su hermano menor EnriqueI (r.1100-1135), quien tuvo que firmar una «Carta» prometiendo respeto a los bienes de los nobles y la Iglesia. Roberto regresó de las Cruzadas e invadió Inglaterra en 1101 reclamando el reino. Los hermanos llegaron a un acuerdo, pero la inestabilidad continuó hasta que Enrique I venció en la batalla de Tinchebray (1106) y se hizo con Normandía. Enrique se enfrentó con el papa Pascual II y la reforma gregoriana, que deseaba liberar a la Iglesia del control seglar. La defensa de Normandía exigió una subida de impuestos en Inglaterra y se organizó un sistema de control de la recaudación. La única sucesión legítima de Enrique era su hija Matilde, a quien casó con Godofredo V de Anjou, hijo del hasta entonces su enemigo Fulco V de Anjou. A la muerte de EnriqueI fue coronado rey su sobrino Esteban de Blois (r.1135-1154). Esteban fue derrotado por galeses y escoceses y tuvo que hacer frente a luchas internas que arruinaron Inglaterra; entre ellas, un enfrentamiento con los obispos. Mientras, Godofredo de Anjou conquistaba Normandía. El hijo de Godofredo, Enrique, controló Normandía, Anjou, Maine y Touraine y después de su matrimonio en 1152 con Leonor de Aquitania, Gascuña y Aquitania. En 1153 Esteban acordó con Enrique que este le sucedería. Así pues, Enrique II de Inglaterra fue el primer monarca angevino de la casa de Plantagenet.

Trasfondo thumb|upright|Imagen del siglo en la que aparecen Rollón y sus descendientes GuillermoI y RicardoI.

En 911 el rey carolingio francés Carlos III permitió el establecimiento en Normandía, como parte del Tratado de Saint-Clair-sur-Epte, de un grupo de vikingos encabezados por Rollón. A cambio de la tierra, se esperaba que los nórdicos de Rollón protegiesen la costa de futuros invasores vikingos. Su asentamiento prosperó y los vikingos de la región comenzaron a ser llamados «hombres del norte», denominación de la que derivan «normandos» y «Normandía». Estos normandos pronto adoptaron la cultura nativa y renunciaron a su paganismo para convertirse al cristianismo. También empezaron a usar la lengua de oïl hablada en su nuevo hogar, a la que añadieron características de su idioma nórdico, transformándola así en el idioma normando. Asimismo, los enlaces matrimoniales facilitaron su fusión con la cultura local. Sus nuevos territorios formaron el núcleo desde el que extendieron, ampliando las fronteras del ducado al oeste al anexionarse Bessin, la península de Cotentin y Avranches.

Por su parte, justo cuando se coronaba a EtelredoII de Inglaterra (978), el danés HaraldI de Dinamarca intentaba imponer el cristianismo en sus dominios. Muchos de sus súbditos no eran partidarios de esta idea, y poco después de 988, su hijo Svend consiguió derrocarlo. Los rebeldes, desheredados en sus tierras, formaron las primeras olas de asaltantes que alcanzaron las costas inglesas. Tuvieron tanto éxito, que los propios reyes daneses decidieron ponerse al frente de las campañas. Por su parte, en 991, los vikingos daneses saquearon Ipswich y desembarcaron en Essex, cerca de Maldon. Tras la batalla de Maldon, que acabó con una cómoda victoria para los invasores dirigidos por Olaf Tryggvason, los vikingos invadieron el suelo inglés sin encontrar oposición.

En 1002 el rey EtelredoII de Inglaterra contrajo matrimonio con Emma, hermana de Ricardo II, duque de Normandía. En el verano de 1013 Svend, rey de Dinamarca, arribó con una flota a Sandwich, en las costas de Kent, desde donde se dirigió hacia el norte, al Danelaw, y después marchó hacia el sur, forzando a Etelredo a buscar asilo en Normandía. El 23 de diciembre de 1013, víspera de Navidad, fue proclamado por el Witenagemot rey de toda Inglaterra. Sin embargo, Svend falleció repentinamente el 3 de febrero de 1014 y Etelredo aprovechó la circunstancia para regresar a Inglaterra y enviar a Canuto, el hijo de Svend, de nuevo a Dinamarca. Sin embargo, en 1015 este lanzó una nueva campaña contra Inglaterra, en la que los daneses consiguieron vencer en la batalla de Assandun. Edmundo II de Inglaterra, hijo de EtelredoII, y Canuto acordaron dividir el reino en dos: Edmundo gobernaría Wessex y Canuto el resto del país.Crónica Anglosajona, 1016 d. C. Al año siguiente, 1017, Edmundo moría y el Witenagemot confirmó a Canuto como rey de toda Inglaterra. El 12 de noviembre de 1035, lo sucedió en el trono de Dinamarca e Inglaterra su hijo Canuto Hardeknut, pero estando este en conflicto con el rey Magnus I de Noruega, tuvo que nombrar a su medio hermano Haroldo Harefoot lugarteniente del reino inglés en su ausencia. Sin embargo, Haroldo se proclamó rey en 1037, mientras continuaba la lucha de Canuto Hardeknut contra el rey noruego. Finalmente, Canuto y Magnus llegaron a un acuerdo en 1038 en el que se estipuló que, si Hardeknut moría sin descendencia, su heredero sería el rey Magnus I. Tras ello, Canuto Hardeknut se aprestó a invadir Inglaterra. La muerte de Haroldo poco antes de la invasión, el 17 de marzo de 1040, le dejó a Hardeknut el camino libre para dominar Inglaterra; en efecto, este fue coronado rey poco después. En 1041, Hardeknut invitó a su hermanastro Eduardo a volver al país para que compartiese el poder con él.

Hijo de EtelredoII, Eduardo el Confesor, que pasó muchos años en el exilio en Normandía, le sucedió en el trono inglés en 1042. Esto suscitó un gran interés por la política inglesa entre los normandos, pues Eduardo buscó apoyo en sus antiguos anfitriones y se rodeó de cortesanos, soldados y clérigos del ducado, nombrándolos para puestos de importancia, particularmente en la Iglesia. Sin hijos y envuelto en un conflicto con el poderoso Godwin de Wessex y sus hijos, Eduardo también pudo haber estimulado las ambiciones del duque Guillermo de Normandía al trono inglés.

A la muerte de Eduardo a principios de 1066, la ausencia de un heredero originó una disputa sucesoria entre los numerosos aspirantes al trono. El inmediato sucesor de Eduardo fue Haroldo Godwinson, conde de Wessex, el aristócrata más rico y poderoso de Inglaterra, que fue elegido rey por el Witenagemot de Inglaterra y coronado por el arzobispo de York, Aldred, aunque la propaganda normanda afirmó que la ceremonia había sido oficiada por Stigand, el arzobispo de Canterbury no elegido canónicamente. Sin embargo, dos poderosos pretendientes desafiaron a Haroldo. El duque Guillermo afirmó que el rey Eduardo le había prometido el trono y que Haroldo había jurado aceptarlo. HaraldIII de Noruega, comúnmente conocido como Harald Hardrada, también impugnó la sucesión: su pretensión al trono se basaba en un acuerdo entre su predecesor Magnus I de Noruega y el anterior soberano de Inglaterra, Canuto Hardeknut, en virtud del cual, si uno de los dos moría sin herederos, el otro heredaría su reino. Tanto Guillermo como Harald prepararon tropas y barcos para invadir el reino.

Ataques de Tostig e invasión noruega

thumb|La batalla de Stamford Bridge imaginada por el pintor Peter Nicolai Arbo (1870). A principios de 1066, el hermano exiliado de Haroldo, Tostig Godwinson, atacó el sureste de Inglaterra con una flota que había reclutado en Flandes y a la que luego se unieron otros barcos procedentes de las islas Orcadas. Amenazado por la flota de Haroldo, Tostig se desplazó al norte y arrasó Anglia Oriental y Lincolnshire, pero fue obligado a retirarse a sus naves por los hermanos Edwin de Mercia y Morcar de Northumbria. Abandonado por la mayoría de sus hombres, tuvo que retirarse a Escocia, donde pasó el verano reclutando nuevas tropas. El rey HaraldIII de Noruega invadió el norte de Inglaterra a comienzos de septiembre con una flota de trescientos barcos y un ejército de quince mil vikingos, fuerzas a las que se unieron las de Tostig, que apoyó la pretensión del noruego al trono. Avanzando hacia York, los vikingos ocuparon la ciudad tras vencer el 20 de septiembre al ejército inglés del norte bajo el mando de Edwin y Morcar en la batalla de Fulford.

Haroldo había pasado el verano en la costa sur con un gran ejército y una flota esperando la invasión de Guillermo de Normandía, pero el grueso de sus fuerzas eran milicianos que necesitaban recoger sus cosechas, por lo que el 8 de septiembre Haroldo los despidió. Al tener noticia de la invasión noruega, se lanzó al norte reuniendo sus fuerzas por el camino, y tomando por sorpresa a los nórdicos, los derrotó en la batalla de Stamford Bridge el 25 de septiembre. HaraldIII y Tostig cayeron en combate y los noruegos sufrieron pérdidas tan grandes que solo necesitaron veinticuatro de sus trescientas naves para transportar a los supervivientes. Sin embargo, la victoria inglesa tuvo un coste muy alto, pues el ejército de Haroldo quedó muy maltrecho y debilitado.

Invasión normanda