thumb|250px|Mapa de la India tras la segunda guerra anglo-maratha (1805). El territorio bajo control maratha aparece en amarillo en el centro de la India.

La tercera guerra anglo-maratha (1817-1818), también conocida como Guerra Pindari por las dos campañas entrelazadas y llevadas a cabo a la vez por los británicos contra dos enemigos que actuaban en conjunto en ocasiones, fue el conflicto final y definitivo entre la Compañía Británica de las Indias Orientales y el Imperio o Confederación maratha en la India que permitió a la Compañía obtener el control sobre gran parte del territorio del subcontinente indio. Comenzó con la invasión del territorio maratha por más de ciento diez mil soldados de la Compañía Británica de las Indias Orientales mandados por el gobernador general Hastings, el mayor contingente bajo control británico reunido hasta la fecha en la India, apoyado además por una fuerza comandada por el general Thomas Hislop. Sus operaciones empezaron con movimientos contra los pindari, un conjunto de bandas compuestas por musulmanes, maratha y otros grupos del centro de la India unidos por el objetivo común de beneficiarse de los saqueos producto de sus asaltos.

Las fuerzas del peshwa Baji Rao II, seguidas por las de Mudhoji II Bhonsle de Nagpur y las de Malharrao Holkar III de Indore, se alzaron contra la Compañía Británica. Las presiones y la diplomacia convencieron al cuarto líder maratha de importancia, Daulatrao Shinde (apellido transcrito también a menudo como Scindia) de Gwalior, para que permaneciera neutral incluso a pesar de la pérdida de Rajastán. El peshwa fue derrotado en las batallas de Khadki y Koregaon y sus fuerzas se vieron obligadas a luchar en varias batallas menores para evitar su captura.

El peshwa fue finalmente capturado y confinado en una pequeña hacienda en Bithur, cerca de Kanpur. Los británicos se anexionaron la mayoría de su territorio que se convirtió en parte de la Presidencia de Bombay y el maharajá de Satara fue restaurado como gobernante de su territorio que pasó a ser un estado principesco. En 1848 este mismo territorio fue anexionado también a la Presidencia de Bombay según la doctrina del lapso de Lord Dalhousie. Bhonsle fue derrotado en la batalla de Sitabuldi y Holkar en la batalla de Mahidpur y los británicos anexionaron la parte norte de los dominios de Bhonsle en y alrededor de Nagpur además de los territorios del peshwa en Bundelkhand a sus posesiones en la India con el nombre de Territorios de Saugor y Nerbudda. Las derrotas de Bhonsle y Holkar también conllevaron la adquisición de los reinos maratha de Nagpur e Indore por los británicos. Junto con los de Gwalior de Shinde y Jhansi del peshwa todos estos territorios se convirtieron en estados principescos que reconocían el control británico. La capacidad británica para la movilización bélica en la India quedó patente con sus rápidas victorias en Khadki, Sitabuldi, Mahidpur, Koregaon y Satara lo que conllevó la separación del Imperio maratha y la pérdida de su independencia.

Los maratha y los británicos thumb|250px|Retrato de Shivaji, fundador del Imperio maratha (1680-7).

Shivaji de la dinastía Bhosle fundó el Imperio maratha en 1674. Los elementos comunes a la población del imperio de Shivaji eran: el idioma maratí, la religión hindú y un fuerte sentimiento de pertenencia nacional. Shivaji había liderado los esfuerzos de la resistencia para liberar a los hindúes del dominio del Sultanato musulmán de Bijapur que supusieron el ascenso al gobierno de los hindúes nativos. Este reino fue conocido como el Hindavi Swarajya (autogobierno hindú) en lengua maratí y su capital estaba ubicada en Raigad. Posteriormente Shivaji logró defender su reino con éxito de los ataques del Imperio mogol.

Un elemento clave de la administración maratha era el consejo de ocho ministros conocido como el Ashta Pradhan (consejo de ocho). El miembro de más edad del Ashta Pradhan recibía el nombre de Peshwa o Mukhya Pradhan (primer ministro) que además era la mano derecha de Shivaji, aunque con el tiempo pasó a ser un puesto hereditario. Shivaji y la mayoría de los guerreros maratha pertenecían a la casta maratha del sistema de castas de cuatro niveles hindú, mientras que todos los peshwas pertenecían a la casta brahmán. Tras la muerte de Shivaji, el Imperio maratha estuvo a punto de desintegrarse pues era grande, pero a la vez vulnerable, algo de lo que intentaron aprovecharse los mogoles al lanzar una invasión que se convirtió en la guerra de los 27 años (1681-1707). Los peshwas se convirtieron en gobernantes hereditarios del Estado a lo que siguió una lucha por el poder entre Tarabai, nuera de Shivaji, y Chhattrapati Shahu, nieto de Shivaji. Este cambio de dirigentes causó además que la ciudad más importante del Imperio dejase de ser Raigad y que Pune, la ciudad donde los peshwas se habían asentado y desde donde ejercían su poder, y Satara, donde se establecieron los chhatrapatis, descendientes de Shivaji y gobernantes nominales del Imperio, ocupasen ese puesto.

Crecimiento del poder británico thumb|left|300px|Bombay on the Malabar Coast belonging to the East India Company of England por Jan van Ryne (1754). Se observan la oficina de aduanas y la Iglesia de Santo Tomás.

Mientras los maratha luchaban contra los mogoles a principios del , los británicos mantenían asentamientos en Bombay, Madrás y Calcuta. Tras observar como los maratha derrotaban a los portugueses en la vecina Vasai en mayo de 1739, tomaron la decisión de fortificar su base naval en Bombay y además enviaron emisarios para negociar un tratado en un esfuerzo para mantener a los maratha lejos de la ciudad. Estas delegaciones tuvieron éxito y se firmó un tratado el 12 de julio de 1739 que concedía a la Compañía Británica de las Indias Orientales derechos de libre comercio en territorio maratha. Al sur el Nizam de Hyderabad había conseguido el apoyo francés para su guerra contra los maratha a lo que el peshwa reaccionó solicitando el apoyo de los británicos, que se negaron a intervenir. Incapaz de apreciar la fuerza ascendente que eran los británicos, el peshwa sentó un precedente al buscar su ayuda para resolver conflictos internos maratha. A pesar de la falta de apoyo, los maratha lograron derrotar al nizam tras combatir durante cinco años.

Durante el periodo entre 1750 y 1761, los británicos vencieron a los franceses en la India y establecieron su supremacía en Bengala, al este, y en Madrás, al sur. No fueron capaces de expandirse hacia el oeste pues los maratha eran la fuerza dominante de la zona, pero entraron en Surat, en la costa oeste, por vía marítima.

Los maratha continuaron avanzando más allá del Indo siguiendo la constante expansión de su imperio. La responsabilidad de dirigir el creciente Imperio maratha en el norte se le confió a dos líderes, Malharrao Holkar y Ranoji Shinde, fundadores de las dinastías gobernantes que adoptaron sus apellidos, dado que el peshwa estaba ocupado en el sur. Los dos líderes no actuaban de acuerdo y sus políticas se vieron influidas por los intereses personales y las necesidades financieras. Se enemistaron con otros dirigentes hindúes como los rajput, los jat y los rohilla, fracasaron en atraer mediante diplomacia a dirigentes musulmanes y el 14 de enero de 1761 sufrieron un duro golpe en la Tercera batalla de Panipat contra las fuerzas afganas de Ahmad Shāh Durrānī. Una generación entera de jefes maratha yacían muertos en el campo de batalla como resultado del combate. No obstante, los maratha consiguieron recuperar parte del terreno perdido en el norte tras más de una década de duros combates entre 1761 y 1773, aunque el poder central se resintió notablemente en favor de jefes militares locales que ambicionaban convertirse en rajás de sus respectivas regiones.

Relaciones anglo-marathas thumb|250px|Richard Wellesley, marqués Wellesley logró expandir con rapidez los territorios de la Compañía con sus victorias en la segunda guerra anglo-maratha.

Las victorias maratha en el norte se vieron desperdiciadas debido a las contradictorias políticas de los Holkar y los Shinde y las disputas internas entre los familiares del peshwa que culminaron con el asesinato de Narayanrao Peshwa en 1773. El resultado de estas circunstancias fue que los maratha desaparecieron virtualmente del norte de la India. Raghunathrao fue derrocado del puesto de peshwa debido a las continuas rivalidades en el seno maratha y buscó la ayuda de los británicos, con los que firmó el Tratado de Surat en marzo de 1775. Este tratado le aseguraba asistencia militar a cambio de la isla de Salsete y de la Fortaleza de Bassein.

El tratado motivó intensas discusiones entre los británicos en la India así como en Europa debido a las graves implicaciones de un enfrentamiento con los poderosos maratha. Otro motivo de preocupación era que el Consejo de Bombay se había extralimitado en su autoridad constitucional al firmar semejante tratado que en última instancia fue el detonante de la Primera guerra anglo-maratha. La guerra culminó en un punto muerto en el que ninguno de los bandos era capaz de derrotar al otro lo que condujo a la firma del Tratado de Salbai en mayo de 1782 con la mediación de Mahadji Shinde. Las dotes de previsión de Warren Hastings fueron la razón principal de los éxitos británicos en esta guerra pues con sus maniobras acabó con la coalición antibritánica y creó división entre los Shinde, los Bhonsle y el peshwa.

La posición de los maratha seguía siendo bastante fuerte cuando el gobernador general Cornwallis llegó a la India en 1786. Tras el Tratado de Salbai, los británicos siguieron una política de coexistencia en el norte y durante más de dos décadas disfrutaron de un periodo de paz con los maratha gracias al esfuerzo diplomático de Nana Phadnavis, el ministro brahmán en la corte del peshwa Baji Rao II, de once años de edad cuando Nana accedió al cargo. La situación cambió tras la muerte de Nana en 1800. La lucha por el poder entre Holkar y Shinde llevó a que Holkar atacase al peshwa en Pune en 1801 pues el peshwa se había puesto de parte de Shinde. El peshwa Baji Rao II abandonó Pune y embarcó por seguridad en un buque de guerra británico; su miedo a la pérdida de poder le llevó a firmar el Tratado de Vasai que convertía al peshwa en aliado subsidiario de facto de los británicos. Los Bhonsle y los Shinde respondieron al tratado atacando a los británicos al negarse a aceptar la traición a su soberanía a manos del peshwa. Este fue el comienzo de la segunda guerra anglo-maratha en 1803. Ambos fueron vencidos por los británicos y todos los líderes maratha perdieron gran parte de sus territorios que pasaron a posesión de la Compañía.

Compañía Británica de las Indias Orientales Los británicos habían viajado cientos de millas para llegar a la India y llegaron con la disposición de quedarse. Estudiaron la geografía de la India y dominaron las lenguas locales para tratar con los indios en igualdad de condiciones. Estaban muy avanzados tecnológicamente hablando y contaban con equipo superior al disponible en el lugar. Chhabra conjetura que, incluso si no se tuviera en cuenta la superioridad tecnológica británica, estos hubieran ganado la guerra gracias a la disciplina y organización entre sus filas. Tras la Primera guerra anglo-maratha, Warren Hastings declaró en 1783 que la paz establecida con los maratha se asentaba en un terreno tan firme que no se vería alterada en los años venideros. Los británicos se plantearon en adelante la necesidad de una nueva estrategia permanente que permitiera establecer y mantener contacto continuado con la corte del peshwa en Pune para lo que escogieron a Charles Malet, un mercader de Bombay con experiencia, para que fuera residente permanente en Pune por su conocimiento de las lenguas y costumbres de la región.

Preludio thumb|right|250px|Mountstuart Elphinstone, residente de Pune al comienzo de la guerra, más tarde gobernador de Bombay (1819-1827).