Herrera es un municipio español de la provincia de Sevilla, en la comunidad autónoma de Andalucía. Posee una situación privilegiada al encontrarse en un lugar de encrucijadas, situada en el centro geográfico de Andalucía, dista menos de una hora de capitales de provincia como Córdoba, Málaga y Sevilla, y a poco más de una hora de Granada.

Contexto geográfico En el año 2012 contaba con 6526 habitantes. La extensión de su superficie es de 53,63 km² y tiene una densidad de 121,93 hab/km². Sus coordenadas geográficas son 37° 22′ N, 4° 50′ O. Se encuentra situada a una altitud de 254 metros y a 120 kilómetros de la capital de provincia, Sevilla, y a apenas 12 km de Puente Genil (provincia de Córdoba).

Etimología Su nombre se debe a las inscripciones latinas de su escudo: Populus (pueblo), Natus (nacido), Ignique (del fuego) y Ferro (y del hierro). Geografía Ubicación El término municipal de Herrera se encuentra situado en el extremo sudoriental de la provincia de Sevilla, fronterizo con la provincia de Córdoba, en la comarca de Estepa con una extensión de 53,36 kilómetros cuadrados.

Herrera se encuentra situada en las siguientes coordenadas: Latitud: 37°22′5″ N Altitud: 4°50′45″ O

Limita al norte con el río Genil y término de Écija, al sur con término de Estepa, al este con término de Puente Genil y al oeste con término de Marinaleda.

Relieve Herrera tiene una altitud media de 251 m sobre el nivel del mar, siendo su altitud máxima de 318 m en la cuesta del Chaparral, en la carretera de Casariche. Su altitud mínima es de 140 m en la fábrica de electricidad de San Calixto. Esto provoca que el término tenga una pendiente media del 5 %.

Otras cotas importantes son: Cerro Gordo...........................................315 m Cerro Chirino..........................................300 m Atalaya de la Vieja.....................................280 m Cerro Martos..........................................270 m Cerro Blanco..........................................250 m Cerro del castillo de Alhonoz..............................242 m Cerro de los Sitillos....................................240 m Cerro de la Plata.......................................216 m Cerro Olivares.........................................205 m

Geología El espacio que ocupa el término de Herrera formó parte en la antigüedad de una región conocida como la Depresión Bética, que hace millones de años, en la Era Terciaria, constituía un mar y luego convertida en tiempos geológicos recientes en cuenca del Guadalquivir al ir depositándose en aquellas aguas los materiales arrastrados desde las alturas montañosas de la cordillera Penibética, al que pertenecen las sierras calizas de: "Estepa", "Las Yeguas" y "Ronda". Montañas éstas que, a causa del movimiento alpino emergieron en la Era Terciaria de otro mar; el antiguo Estrecho Bético o Depresión Central (Era Secundaria). En el fondo de este mar se depositaron los materiales de erosión de los macizos del Rif y Macizo Galaico-Duriense. Aquellas tierras de arrastre, generalmente suaves y finas, conformaron un terreno apto para el cultivo en el que hoy se cultiva principalmente el olivar y el cereal.

Los terrenos de Herrera están formados principalmente por margas calizas y no calizas, originadas en su mayoría durante los períodos Holoceno y Pleistoceno de la era Cuaternaria, hace aproximadamente 2,5 millones de años. Estas formaciones constituyen la mayor parte de las tierras de labor que actualmente se observan en el término municipal de Herrera.

Además, existen núcleos geológicos más antiguos en la zona, correspondientes al período Eoceno de la era Terciaria, con una antigüedad aproximada de 40 millones de años. Estos terrenos se extienden desde el cerro del Tesoro y la carretera de Casariche hasta el cerro Chirino, incluyendo también el entorno del cerro Martos. Se trata de antiguos fondos marinos que quedaron al descubierto tras la retirada de los mares que cubrían la región en aquella época. En estas áreas es común encontrar fósiles marinos, como conchas de diversas formas y tamaños, erizos de mar, restos de esponjas, corales, y numerosos fragmentos óseos y dientes de peces y otros animales marinos.

Por otro lado, los terrenos más antiguos del término de Herrera se localizan al noreste de las Carrizozas, en el triángulo formado por los cortijos de las Carrizozas, el Peñón de la Carne y la Fuente de las Carrizozas. Estas formaciones pertenecen al Cretácico Superior e incluso podrían remontarse al Jurásico, con una antigüedad estimada de hasta 190 millones de años. Esta datación se ha podido confirmar gracias al hallazgo de fósiles de ammonites y minerales característicos de esa época.

Climatología La situación geográfica del término herrereño lo aísla de la intensidad de las influencias mediterráneas, merced a la muralla que al sur alza el sistema Penibético, y lo abre a las atlánticas, dando paso a los vientos y lluvias procedentes del golfo del Guadalquivir. A pesar de su cercanía con el mar Mediterráneo, Herrera tiene rasgos de continentalidad marcados, ya que las acciones del mar se ven disminuidas por la citada barrera montañosa y no logran moderar los contrastes térmicos con veranos muy calurosos e inviernos fríos en intenso contraste térmico.

Con todo, el clima resultaría bueno de no ser por el castigo frecuente de los tenaces vientos solanos y las temperaturas máximas del verano al contrario que las mínimas no muy bajas; de ahí que se constituyera en todo un acontecimiento la nevada del 18 de enero de 1957, precedida por la magnífica nevada del 3 de febrero de 1954, la mayor de este siglo, que a muchos recordó la no menos espectacular de las Navidades de 1926, bastante mayor que la de 1822 reputada por grande en su día, cuando no logró rebasar las seis pulgadas (15 cm). Precipitación media anual...................................503,5 l Temperatura media anual....................................17 °C

Hidrografía El ligero declive que tiene nuestro término en dirección sur a norte hace que este se encuentre atravesado por varios arroyos que nacen en la zona de Estepa y se dirigen a la cuenca del Genil, en el término de Herrera.

Río Genil miniatura|derecha|El río Genil a su paso por el término herrereño.

Tras atravesar la villa de Puente Genil, el río Genil toma dirección no pasando por las riberas Baja, Puerto Alegre, Rabanal y Remolino; pasa por el Charcón y rodea los Castellares entrando en el término de Herrera en la desembocadura del Arroyo Blanco; desde aquí, el Genil se ensancha formando meandros que con el tiempo cambian el curso del río, debido a los sedimentos que va depositando en sus orillas; en esta zona de Arroyo Blanco, existe una de esas madres viejas en la llamada Isla de Barrabás. Continúa su curso hacia el Oeste hasta las Cobatillas, donde poco antes es atravesado por un pequeño puente de reciente construcción y una barca para cuando el nivel de las aguas cubre dicho puente; desde este punto, gira bruscamente en dirección norte, hacia las fértiles islas de Alhonoz, donde antiguamente cambiaba su lecho por varios sitios diferentes, hasta que lo frena la presa de San Calixto en el confín del término herrereño, para seguir en dirección N hasta la ciudad de Écija. Durante su recorrido por el término herrereño, recibe las aguas del Arroyo Blanco, Arroyo Hondo, con sus afluentes el Arroyo de los Borrachos y el Arroyo del Padrón; dicho Arroyo Hondo desemboca en el Genil junto al caserío de las Cobatillas, y más adelante, en las tierras de Alhonoz y por la llamada Isla de los Gitanos desemboca el Arroyo Salado con su afluente el Arroyo Cerverales o Saladillo. La longitud total que recorre el Genil por el término de Herrera es de 5775 m aproximadamente.

Arroyo Hondo Nace a unos 700 m de altura, a espaldas de Estepa, en la sierra del Becerrero. Tieno por afluentes dentro del término herrereño el arroyo de los Borrachos y el arroyo del Padrón. Desde su nacimiento hasta que cruza Estepa se le conoce con el nombre de Arroyo Seco; desde aquí hasta cerca del cortijo de Cañaveralejo se le conoce como Arroyo del Piralejo; desde cerca de Cañaveralejo hasta el Apretado se le conoce como Arroyo Cañaveralejo; desde el Apretado hasta Herrera se conoce con el nombre de Arroyo Pilancón, y desde la salida de Herrera hasta su desembocadura en el Genil se le conoce como Arroyo Hondo. La longitud que tiene a su paso por el término herrereño es de 9875 m.

Arroyo Salado Este nace cercano al cortijo de Pedro Cruzado. Tiene por afluentes el Saladillo o Arroyo de los Cerverales y el Regato de la Fuente de las Carrizozas. En parte su recorrido sirve de límite entre el término de Herrera, Estepa y Marinaleda. La longitud que tiene a su paso por el término herrereño es de 9050 m.

Arroyo del Padrón Tiene su nacimiento entre los denominados Balcones de Pilatos y Estepa, aunque su mayor venero de agua se encuentra en la Añoreta. La longitud que tiene a su paso por nuestro término es de 7500 m.

Arroyo Blanco Recoge las aguas procedentes de la vertiente Norte del cerro Martos. Desemboca directamente en el río Genil, sirviendo en su último tramo como límite entre los términos de Herrera y Puente Genil. La longitud que tiene a su paso por el término herrereño es de 1450 m.

Arroyo de los Borrachos Recoge sus aguas procedentes de la zona del Pozo Antonio y la Veguilla. La longitud que tiene a su paso por el término herrereño es de 3625 m.

Arroyo de la Vizcaína Tiene su nacimiento en el venero de agua del Pozo Antonio. Este arroyo desemboca directamente en el Genil, en la finca del Charcón, al Sureste de los Castellares. La longitud que tiene a su paso por nuestro término es de unos 1250 m. Historia Es muy difícil poder citar una fecha concreta sobre el origen y la forma en que surgieron los pueblos que pertenecieron a la Orden de Santiago y posteriormente al Marquesado de Estepa. Hasta ahora sólo se sabía que la fundación de la mayoría de estos pueblos había tenido lugar tras la venta de la encomienda Santiaguista a Don Adán Centurión, pero su existencia como pequeñas aldeas, a las que se les denominaba "cortijos", era muy posterior.

Tras la conquista por el rey Fernando III de Castilla de estas tierras, se hizo entrega de las mismas a las Órdenes Militares, para así establecer una zona fronteriza a lo largo del Reino de Granada que sirviera de defensa y fundación de lugares con personas que, mediante franquicias, se fuesen estableciendo en ellas. Sin embargo, esta fundación de lugares no fue posible en un principio, puesto que estas tierras sufrían continuadamente el acoso de los ejércitos del Reino de Granada, principalmente de los moros de Archidona y Serranía de Ronda, que eran tribus bereberes muy temidas, llevando a cabo continuadamente destrozos de las cosechas, robos de ganados y captura de prisioneros, siendo la vida imposible fuera de los recintos amurallados.

Tras la conquista de Antequera en 1410, y en especial con la toma de Archidona en 1468, las tierras dejaron de ser zona fronteriza, y con ello llegó un poco de tranquilidad, permitiendo que las personas pudiesen salir y establecerse en los campos. Por lo que a partir de esta última fecha pueden datarse el origen primitivo de Herrera y demás pueblos que pertenecían a Estepa; aunque sólo pueden considerarse con población un poco estable a partir de la conquista de Granada en 1492, salvo Marinaleda y Miragenil, cuyo nacimiento fue en fechas posteriores.