José María Velasco Ibarra (Quito, 19 de marzo de 1893-Quito 30 de marzo de 1979) fue un abogado y político ecuatoriano, miembro del Partido Conservador Ecuatoriano.
Ejerció la presidencia de Ecuador en cinco ocasiones: de 1934 a 1935, de 1944 a 1947, de 1952 a 1956, de 1960 a 1961 y de 1968-1972, por espacio de 13 años, siendo el presidente que más tiempo ha gobernado ese país. Solo completó uno de sus mandatos constitucionales, en los años 50, ya que en sus demás períodos fue depuesto forzosamente por militares.
Lideró la escena política ecuatoriana durante gran parte del , siendo relevante durante casi 50 años, a través de las décadas de los 30 hasta los 70. Posteriormente su estilo conservador populista y con importante arraigo en Ecuador, se empezó a conocer como velasquismo, llegando a ser comparado en ocasiones con el peronismo en Argentina.
Biografía thumb|left|Delia Ibarra Soberón, madre del presidente ecuatoriano José María Velasco Ibarra, con alrededor de 25 años de edad. José María Velasco Ibarra nació en Quito el 19 de marzo de 1893. Sus padres fueron Juan Alejandrino Velasco Sardá y Delia Ibarra Soberón. Fue el octavo de doce hermanos, de los cuales, solo cuatro llegaron a la edad adulta: María Lucila, José María, Pedro Francisco y Ana María. A los 16 años sufrió la pérdida de su padre. Estudió la secundaria en el Colegio San Gabriel de Quito. No tuvo hijos. Su Familia cercana a más de sus hermanos fueron sus sobrinos Velasco Espinosa y Acosta Velasco.
En 1930 estudió Derecho Internacional en la Sorbona y el Colegio de Francia. Ausente aún en Europa, fue elegido diputado por Pichincha. Participó en el Congreso de 1932, donde junto a los conservadores defendió al presidente electo Neptalí Bonifaz. En el año de 1933, impugnó con argumentos la incapacidad constitucional del presidente Juan de Dios Martínez Mera.
Elegido presidente en las elecciones presidenciales de Ecuador de 1933 y depuesto en 1935, tuvo que exiliarse en la ciudad de Sevilla, en el Valle del Cauca, Colombia, donde para ganarse la vida enseñó en una escuela. De Sevilla pasó a radicarse en Buenos Aires, a donde volvió frecuentemente durante los reiterados exilios a los que se vio forzado durante su larga trayectoria política. Divorciado de la ecuatoriana Esther Silva Burbano, en 1938 contrajo matrimonio con la compositora y poetisa argentina Corina Parral Durán. No tuvo hijos en ninguno de sus dos enlaces.
En 1940 perdió las elecciones presidenciales de Ecuador de 1940. Luego de la derrota militar de 1941 y del Tratado de Río de Janeiro, se conformó la Alianza Democrática, un frente político que unió casi todas las fuerzas políticas, desde conservadoras hasta socialistas y comunistas contra el presidente Carlos Alberto Arroyo del Río; consumada la revolución popular del 28 de mayo de 1944 (La Gloriosa), se trasladó a Pasto, Colombia, para esperar la caída del presidente.
Velasco fue recibido con entusiasmo popular tras su llegada al poder. Al cabo de tres años Velasco Ibarra, traicionado por su ministro de Defensa, se exilió en Buenos Aires. Se dedicó a la docencia del Derecho Constitucional e Internacional en la Universidad de La Plata; pero renunció y se marchó a Caracas, Venezuela, a ganarse la vida enseñando esas mismas materias.
Volvió al Ecuador en 1952 y ganó las elecciones presidenciales de Ecuador de 1952. Gobernó entre 1952 y 1956, retornando a su cátedra en Buenos Aires al concluir su período.
En 1960 regresó al Ecuador y triunfó en las elecciones presidenciales de Ecuador de 1960, pero no logró terminar este cuarto período. El Congreso lo sustituyó por el vicepresidente Carlos Julio Arosemena Monroy, volviendo a Buenos Aires. Durante sus exilios, Velasco publicó varios libros, entre los que se encuentran Conciencia y barbarie y Tragedia humana y cristianismo. También escribió para el diario El Comercio de Quito.
thumb|left|José María Velasco Ibarra y su segunda esposa, la compositora y poetisa argentina Corina del Parral.
En 1968, volvió Velasco y ganó las elecciones presidenciales de Ecuador de 1968. Su pensamiento social se había radicalizado. Al cabo de dos años de gobierno, desconoció la Constitución y asumió todos los poderes del Estado, a cinco meses de terminar este quinto mandato fue depuesto por las Fuerzas Armadas en febrero de 1972. Entre 1972 y 1973 Velasco dictó varias conferencias en Buenos Aires y Santa Fe. Hasta 1979 se dedicó preferentemente a la lectura de temas teológicos e históricos, a escribir cartas, a pasear por la calle Florida de Buenos Aires, a vivir como siempre, y aún más, llevando una vida austera, disciplinada y severa.
Convocadas las elecciones por el Consejo Supremo de Gobierno, hubo quienes le propusieron comandar el sexto velasquismo. Su respuesta fue tajante: «Yo tengo 84 años, tengo un riñón menos, mi memoria e imaginación retentiva están fallando [...] Mi edad me obliga a proceder austeramente renunciando a la fatua vanidad». En febrero de 1979 murió su esposa en un accidente de tránsito en Buenos Aires, regresó al Ecuador a "Meditar y a Morir"; al mes de su regreso, falleció él en la misma ciudad el 30 de marzo de 1979 a los 86 años.
Vida presidencial Velasco y su vida presidencial
Velasco Ibarra gobernó en la crisis económica (1934-1935), en la post- crisis territorial (1944-1947), a comienzos del «boom» bananero (1952-1956), a comienzos de la revolución castrista (1960-1961), y en la antesala del «boom» petrolero (1968-1972). Trece años en el Poder y cuarenta años como referente significaron una continuidad de influjo populista que contrastó con la inestabilidad. El velasquismo tuvo como antecedente histórico el movimiento conservador Compactación Obrera Nacional surgido en Quito en torno a la candidatura de Neptalí Bonifaz. Su papel más importante fue incorporar al sistema político a sectores hasta entonces excluidos del mismo.
Velasco Ibarra inauguró un nuevo estilo que incluía a votantes y no votantes. El historiador Alfredo Pareja Diezcanseco confiesa que «es muy difícil definir ideológicamente a Velasco Ibarra. En general se trataba de un liberal católico, con afán de reformas y pasión constructora, muchas veces improvisada».
El sociólogo Esteban del Campo subraya el carisma del líder populista: «Sería absurdo negar que desde su aparecimiento José María Velasco Ibarra ha descollado en la vida política ecuatoriana debido a cualidades de verdadero líder, a peculiaridades de su personalidad que no han tenido paralelo en nuestra historia contemporánea (...) El liderazgo carismático de Velasco Ibarra ha tendido hacia un «bonapartismo» (personalismo independiente de los partidos) tanto más acentuado si tomamos en cuenta la ambigua posición ideológica que le ha caracterizado».
Primera presidencia (1934-1935) Velasco triunfó en las elecciones presidenciales de 1933 por un gran margen, asumiendo el cargo el 1 de septiembre de 1934. Nombró un gabinete liberal con un conservador en Relaciones Exteriores. En su primer mensaje al Congreso presentó el plan de Gobierno: garantía a las libertades públicas, respeto a la voluntad popular, laicismo en el sistema educativo oficial, pero benevolencia con la libertad de enseñanza, esto es, con la educación particular predominantemente católica. Pidió al Congreso que aprobara el plan económico elaborado por el banquero guayaquileño, Víctor Emilio Estrada su ministro de Hacienda. Pidió también que estudiara a fondo un plan de obras públicas y la reforma de los códigos Civil y Penal más la reforma judicial, plan de Gobierno entorpecido por la pugna de poderes entre el Ejecutivo y el Legislativo.
La Cámara de Diputados rechazó el Plan integral de Estrada, quien presentó la renuncia. El Congreso criticó la política internacional con Colombia, cuya amistad buscaba el Gobierno. Esta doble pugna generó una lucha entre Velasco Ibarra y la prensa liberal y socialista. El Debate, diario quiteño que defendía los principios conservadores y pretendía que Velasco coartara la enseñanza laica, se convirtió en encarnizado opositor. Como la oposición liberal articulada por Carlos Arroyo del Río desde el Congreso iba ganado terreno, Velasco apresó al dirigente Navarro Allende y amenazó hacer lo mismo con el poderoso Carlos Arroyo del Río.
Impulsó la agricultura con canales de riego y caminos vecinales, creó el Gimnasio Educacional Femenino -hoy Colegio 24 de Mayo-, la Escuela Experimental de Tumbaco y la Granja Agrícola de Tulcán; empezó el edificio del Colegio Vicente Rocafuerte y contrató la aduana y el muelle de Guayaquil; reabrió la Escuela Politécnica Nacional, pero desde el 18 de diciembre de 1934 hasta el 18 de febrero de 1935 clausuró la Universidad Central por no responder a la misión de ética y cultura a la que se debía.
Arroyo del Río, presidente del Congreso, que sabía que el pueblo y también algunos diputados respaldaban al presidente, decidió dar la batalla en el Senado para destituirlo, pidiendo la intervención del Ejército 'para controlar el orden y proteger la vida de los legisladores'. Ante la negativa del ministro de Defensa, Arroyo suspendió las sesiones del Senado. Velasco Ibarra decretó la disolución del Congreso el 20 de agosto de 1935 y convocó a una Constituyente para el 12 de octubre. La guarnición militar de Quito, antivelasquista, no aceptó el decreto por inconstitucional, apresó al presidente, le obligó a que presentara su renuncia ante el Congreso y entregó el Poder al ministro de Gobierno, Antonio Pons, hasta la terminación del período presidencial en 1938.
Ministros de Estado MinisterioMinistro Ministerio de Defensa Antonio ZaldumbideMinisterio de Previsión SocialReinaldo Espinosa Ministerio de Obras Públicas Jorge Montero Vela Federico PáezMinisterio de EducaciónAntonio ParraMinisterio de Gobierno Alberto Ordeñana CortezAntonio PonsCnel. Carlos Guerrero Mayor Luis Benigno GallegosMinisterio de HaciendaVíctor Emilio Estrada SciacalugaCarlos Arízaga ToralMinisterio de Relaciones ExterioresManuel Sotomayor y LunaAlejandro Ponce Borja Fuente:
Segunda presidencia (1944-1947)
El 28 de mayo de 1944, estalló una rebelión popular en Guayaquil. Se incendió el cuartel de carabineros acantonado en Guayaquil, el único que respaldaba a Carlos Alberto Arroyo del Río, quien renuncia ese día y pidió asilo en la embajada de Colombia. De inmediato el grupo político denominado Alianza Democrática Ecuatoriana asumió transitoriamente el poder, conformado la Junta Provisional de Gobierno que debía durar hasta que llegue a Quito el doctor José María Velasco Ibarra. Esta Junta estuvo integrada así: Julio Teodoro Salem Gallegos, por el Partido Liberal Radical, Mariano Suárez Veintimilla, por el Partido Conservador, Manuel Agustín Aguirre, por el Partido Socialista, Gustavo Becerra, por el Partido Comunista, general Luis Larrea Alba, por Vanguardia Socialista Revolucionaria, Camilo Ponce Enríquez, por el Frente Democrático Ecuatoriano, Secretario General, José Terán Robalino. thumb|right|El presidente José María Velasco Ibarra y su esposa, en el Salón Amarillo del Palacio de Carondelet, en Quito a mediados de los años 1940. Puestos de acuerdo los burós directivos de la ADE en Quito y Guayaquil, llamaron a Velasco Ibarra, que fue proclamado presidente de la República interino, quien convocó a elecciones libres para conformar la Asamblea Constituyente. Estas elecciones llevaron al primer rompimiento de la Alianza Democrática Ecuatoriana. Los partidos Conservador y Frente Democrático abandonaron la ADE y formaron el Frente Electoral Velasquista (FEV).