Jeitinho es una expresión brasileña que señala un modo informal de reaccionar ampliamente aceptado y difundido, que se vale de improvisación, flexibilidad, creatividad, intuición, etc., frente a situaciones inesperadas, difíciles y/o complejas, no basado en reglas, ni en procedimientos o técnicas estipuladas previamente. Dar um jeito o dar um jeitinho significa encontrar alguna solución no ideal o previsible. Por ejemplo, para acomodar a una persona inesperada en un agasajo, dá-se um jeitinho, o en una reunión cualquiera en la que coinciden dos personas muy enemistadas, dá-se um jeitinho para que esa animosidad no incida negativamente de alguna manera en el desarrollo de la reunión.The Jeitinho Brasileiro, sitio digital 'Brazil Phenomenon', 19 de abril de 2012.

El jeito o jeitinho puede referirse así a soluciones creativas que no se ajustan a normas, y/o que tienen cierto éxito creando artificios o proponiendo medidas ad hoc, de validez ética en muchos casos dudosa.The Brazilian way of doing things, sitio digital 'TheBrazilBusiness', 22 de marzo de 2012.

La expresión jeitinho, en diminutivo, asume o acrecienta el sentido negativo, significando no solamente esquivar o evitar sino violar algunas normas y convenciones sociales, una forma disimulada de navegación social heterodoxa típicamente brasilera, a través de la cual se apela a recursos tales como chantaje emocional, afloramiento de lazos emocionales y familiares, recompensas no inicialmente previstas, promesas, incluso ofrecimiento de dinero y otros artilugios, que francamente chocan con ciertos aspectos éticos o convencionales; así muchas veces se logran obtener favores para sí o para terceros, aun a riesgo de considerar las actuaciones lindando con sobornos y corrupción, y muchas veces en perjuicio de instituciones y de empresas.Ronaldo Pilati Rodrigues, Taciano L. Milfont, Maria Cristina Ferreira, Juliana B. Porto, Ronald Fischer, Brazilian jeitinho: Understanding and explaining an indigenous psychological construct , 'Revista Interamericana de Psicología / Interamerican Journal of Psychology', vol. 45 n.º 1 (2011), pp. 29-38.Jeitinho, Brazil's Creative Way to Break the Law and Feel Virtuous About It , sitio digital 'Since 1989 Trying to Understand Brazil', abril 2006.Understanding the Complexity of Brazilian Culture of Administration: ‘Da um jeitinho pra mim’, sitio digital 'MarcaValdia', 21 de septiembre de 2011.

Ejemplos:

Pago de coima, para por ejemplo ser aprobado en un examen municipal de habilitación para conducir, o para otro asunto de similar o de mayor importancia.Hélmiton Prateado, MP estende “Operação Jeitinho” : Suspeitas de cobrança de propina para liberar licença ambiental, levam vereador à prisão e outro é conduzido coercitivamente, sitio digital 'Diário da Manhã', 15 de febrero de 2013. Dar un dinero para cerveza a un inspector de tránsito para que no se aplique una multa. Así y frente a la situación se pregunta: Tem como dar um jeitinho?, lo que en el imaginario popular no es considerado soborno, sino apenas como una propina o reconocimiento para que el inspector haga uso de la flexibilidad y complacencia que le permite el desempeño de sus funciones.

Dejar todo para última hora: pagos, trámites burocráticos, responsabilidades, y entonces pedir que se aplique una derogación o flexibilización de la normativa.

Lamentarse frente a un vendedor o un cobrador, para que haga un descuento y/o para que cobre en otra fecha.

Los adeptos al jeitinho consideran normal reaccionar y obrar de esta manera, como si eso fuera propio de una persona articulada, creativa, emprendedora, moderna, bien posicionada socialmente, y posiblemente considerado en otras culturas como capaz de solicitar y obtener ventajas inclusive ilícitas o ilegales.Adriana Wilner, Sobre o jeitinho brasileiro , sitio digital 'RadarAcademia', 10 de junio de 2013.

Características

El jeitinho se suele visualizar como una herramienta típica de individuos de bajo nivel de concientización y de politización, mas no en el ánimo de cambiar estructuras o statu quo, sino buscando exclusivamente obtener una solución a corto plazo desde el punto de vista personal, a escondidas y sin llamar la atención; por eso, el jeitinho puede ser entendido como "subterfugio", como un "juego de cintura" o un "acomodar el cuerpo", como habilidad para salir airoso de una situación apretada, como ardid para evitar algo, como pretexto para evitar la aplicación estricta de una ley o de un reglamento. En algunos aspectos el jeitinho es similar al malandragem, pero en lo estricto se los considera diferentes pues ambos tienen sus propios fundamentos y antecedentes.

Diversos personajes del imaginario popular brasilero tienen esta característica o idiosincrasia del jeitinho, y uno de los más conocidos es Pedro Malasartes, de origen portugués, profundamente enraizado en el folclore popular brasilero a través del libro "Malasaventuras", escrito por el paulista Pedro Bandeira. También João Grilo, personaje de Ariano Suassuna en O Auto da Compadecida, presenta la psicología típica del jeitinho.

En el libro "Dando um Jeito no Jeitinho", el Dr. Lourenço Stelio Rega define jeitinho como una salida improvisada a situaciones sin salida, o como una situación que no se quiere enfrentar, señalando que el jeitinho no es solo negativo para la sociedad (corrupción, conseguir ventaja en forma no lícita, etc.), pues también tiene su lado positivo; y el recién citado autor demuestra esto último poniendo de manifiesto tres características del jeitinho: inventividad / creatividad; solidaridad; negociación. En su libro, este escritor también demuestra que el jeitinho no es un "privilégio" exclusivamente brasilero, pues se encuentran equivalentes al menos parciales en otras culturas. En México por ejemplo es "la mordida", en el Perú "la salida", en Argentina "la coima" o "el peaje", e incluso en Estados Unidos es el "pay off", en Italia es "la bustarella". De una u otra forma, todo ese vocabulario mundial multicultural se refiere a soborno, a propinita, a tráfico de influencias, vocabulario que en esos países sustituye al "jeitinho" brasilero.

O homem cordial

Sérgio Buarque de Hollanda, en "Raízes do Brasil"Sérgio Buarque de Hollanda, Raízes do Brasil, Companhia das Letras (1995), ISBN 8571644489 y 9788571644489. (Capítulo "O Homem Cordial"), se refiere a los brasileros y a una característica presente en su modo de ser: la cordialidad.Leonardo Rossatto Queiroz, O Jeitinho Brasileiro e a Tônica do Individualismo, 16 de marzo de 2011. El término cordial, al contrario de lo que muchas personas piensan, viene de la palabra latina cor, cordis, que significa corazón. Por tanto y desde el punto de vista etimológico, el hombre cordial no necesariamente es una persona gentil, sino aquella que reacciona movido por la emoción en lugar de la razón, y como no se observa distinción entre lo privado y lo público en este nivel, esa persona generalmente detesta las formalidades, ya que se pone del lado de la ética y de la civilidad.Bruno Medina, O Jeitinho Brasileiro, sitio digital 'Globo', 25 de septiembre de 2007.

En términos antropológicos, el jeitinho puede ser atribuido a un supuesto carácter emocional del brasilero, descripto como “o homem cordial” por el antropólogo Sérgio Buarque de Hollanda. En efecto, en el libro “Raízes do Brasil”, este autor afirma que el individuo brasilero habría desarrollado un modo de ser propenso a la informalidad, y en alguna medida eso se debe a que las instituciones brasileras han sido concebidas como unidades coercitivas que actúan en forma unilateral, no habiendo así un verdadero diálogo entre gobernantes y gobernados, sino solamente la imposición de una ley y de un orden considerados artificiales, cuando no inconvenientes a los intereses de las élites políticas y económicas de antaño.Joaquim Leonel de Rezende Alvim, Tiago de García Nunes, O jeitinho brasileiro, o homem cordial e a impessoalidade administrativa: Encontros e desencontros na navegação da máquina pública brasileira, sitio digital 'ufpel'. De allí muy posiblemente la gran tendencia fratricida observada en la época del Imperio del Brasil, tendencia ésta bien ilustrada por los episodios conocidos como Guerra dos Farrapos y Confederação do Equador.

En la vida cotidiana, entonces volvíase común ignorar las leyes en favor de las amistades. Desmoralizadas, incapaces de imponerse, las leyes no tenían tanto valor en sí mismas, como por ejemplo, la palabra de un “buen” amigo; además de eso, apartarse de las leyes y de los castigos típicos de ellas, era una prueba de buena voluntad y un gesto de confianza, que favorecía las buenas relaciones de comercio y de tráfico de influencias.O jeitinho brasileiro , sitio digital 'Cerveja com Amendoim', 14 de marzo de 2012.

De acuerdo con testimonios de comerciantes holandeses, era imposible hacer negocio con un brasilero antes de hacerse amigo de éste. Um adagio de la época decía que “aos inimigos, as leis; aos amigos, tudo”. La informalidad era – y en cierto sentido aún es – una forma de preservarse como individuo.

Sérgio Buarque avisa, de todas maneras, que esa "cordialidad" no debía ser entendida como siempre teniendo un carácter pacífico. El brasilero éera y es capaz de guerrear y hasta mismo de destruir si se siente molesto, pues sus razones amistosas son siempre cordialess, o sea, emocionales.

La filósofa Fernanda Carlos Borges, en su libro A Filosofia do Jeito, aborda la cuestión de la siguiente manera. La expresión jeitinho apareció en la primera mitad del , con el proceso de modernización industrial de Brasil, cuando el brasilero, acostumbrado con la vida social apoyada en las relaciones personales, repentinamente se vio transformado en individuo. El individuo no tiene jeito (tacto, margen de maniobra). Los criterios de relacionamiento social entre individuos están apoyados y sustentados en la imparcialidad, y por tanto el jeito poco importa, salvo en las relaciones de tipo afectivo. Para el individuo, lo importante es la autonomía preservada por la imparcialidad normativa. En esa época de cambio, la mayoría trabajaba con la idea de que solamente el individuo imparcial sometido a los formalismos sería capaz de “llevarnos al progreso”. Y todo lo que sucedió de errado en nuestras instituciones privadas o políticas (corrupción, sobornos, rabo preso, etc.), fue tratado como si fuera culpa del jeitinho, que no es una práctica “moderna”, y que pondría de manifiesto nuestro atraso. Por entonces, la especificidad del jeitinho era priorizar la afectividad en algunas circunstancias, a pesar de las normativas. El jeitinho no es consecuencia de un “atraso” por no ser individuos imparciales, ya que involucra otra visión del hombre y de la organización humana. Solamente damos un jeitinho quienes de esa forma sabemos pedir, con humildad, con simpatía, con urgencia a veces cuando existe imprevisibilidad. Y cuando nos enfrentamos a un sujeto superior o arrogante, no damos un jeitinho, sino que invocamos la ley. Por tanto, así se revela un criterio ético y una axiología sobre un modo de ser del mundo. Este modo de ser acepta participación en la imprevisibilidad, en la fragilidad de algunas situaciones, en la afectividad, y da invención a las organizaciones.

Pode-e-não-pode En su obra O Que Faz o Brasil, Brasil?,Roberto DaMatta, O Que faz do brasil, Brasil?, Editora Rocco (1986), ISBN 8564126508 y 9788564126503. el antropólogo Roberto Augusto DaMatta compara la postura de los estadounidenses y de los brasileros en relación con las leyes, y explica que la actitud formalista y respetuosa de los norteamericanos causa admiración y espanto en los brasileros, acostumbrados a violar las normativas institucionales; sin embargo, afirma que es ingenuo afirmar que esa actitud brasileña solo se debe a la ausencia de educación adecuada (seguramente hay algo más detrás).