miniatura|Hitler en su despacho (1933) Existen versiones contradictorias acerca de las creencias religiosas de Adolf Hitler, su opinión sobre la religión y sus vínculos con la Iglesia. A menudo, este tema ha sido objeto de debate histórico entre biógrafos y controversia debido a las inconsistencias, incongruencias y discrepancias entre discursos públicos de Hitler y sus declaraciones privadas.
Múltiples historiadores concuerdan en que Hitler ofrecía una imagen pública en la que no se mostraba como contrario a la religión; en realidad, incluso antes de la llegada de los nazis al poder, parecía tener un plan encubierto que buscaría acabar primero con el judaísmo, y posteriormente con el cristianismo en el Reich, reemplazando estas religiones con el nacionalsocialismo; esto por medio del control y la subversión total de las iglesias alemanas al término de la guerra.* Sharkey, Word for Word/El caso contra los Nazis; Cómo las fuerzas de Hitler planeaban destruir el cristianismo alemán (en inglés), New York Times, 13 de enero 2002. The Nazi Master Plan: The Persecution of the Christian Churches, Rutgers Journal of Law and Religion, Winter 2001, pruebas de la publicación compiladas por la O.S.S. por los crímenes de guerra de Nuremberg de 1945 y 1946. Griffin, Roger Fascism's relation to religion en Blamires, Cyprian, World fascism: a historical encyclopedia, Volume 1, p. 10, ABC-CLIO, 2006: "No hay duda de que los líderes nazis a largo plazo, como Hitler y Himmler pretendían erradicar el cristianismo tan despiadadamente como cualquier otra ideología rival, aunque a corto plazo tenían que contentarse a hacer concesiones con ella". Mosse, George Lachmann, Nazi culture: intellectual, cultural and social life in the Third Reich, p. 240, University of Wisconsin Press, 2003: "Si los nazis hubieran ganado la guerra, sus políticas eclesiásticas habrían ido más allá de las de los cristianos alemanes, a la destrucción total, tanto de protestantes como de católicos". Shirer, William L., Rise and Fall of the Third Reich: A History of Nazi Germany, p. p 240, Simon & Schuster, 1990: “Y pocos se detuvieron a reflexionar que, bajo el liderazgo de Rosenberg, Bormann y Himmler, quienes eran respaldados por Hitler, el régimen nazi intentaba finalmente destruir el cristianismo en Alemania, de ser posible, y substituirlo por el antiguo paganismo de los primeros dioses germánicos tribales y el nuevo paganismo de los extremistas nazis”. Fischel, Jack R., Historical Dictionary of the Holocaust, p. 123, Scarecrow Press, 2010: “El objetivo era ya sea destruir el cristianismo y restaurar los dioses alemanes de la antigüedad o transformar [la idea de] Jesús en un ario”. Dill, Marshall, Germany: a modern history, p. 365, University of Michigan Press, 1970: “Tal parece, no es exagerado insistir en que el mayor desafío que los nazis tuvieron que enfrentar fue su esfuerzo para erradicar el cristianismo en Alemania, o al menos para subyugarlo a su concepción general del mundo”. Wheaton, Eliot Barculo The Nazi revolution, 1933–1935: prelude to calamity:with a background survey of the Weimar era, p. 290, 363, Doubleday 1968: Los nazis trataron de "erradicar el cristianismo en Alemania desde sus fundamentos".Bendersky, Joseph W., A concise history of Nazi Germany, p. 147, Rowman & Littlefield, 2007: “Por consiguiente, el objetivo de Hitler a largo plazo era eliminar las iglesias una vez que hubiera consolidado su control sobre su imperio europeo”.Steven Merritt Miner (2003), "Stalin's Holy War: Religion, Nationalism, and Alliance Politics, 1941-1945", University of North Carolina Press
Infancia y juventud miniatura|Óleo sobre lienzo pintado por Adolf Hitler en 1913, donde se representa a Jesucristo durante su infancia con su madre María. Adolf Hitler fue criado por un padre escéptico y anticlerical y por una madre católica devota. Después de su infancia dejó de ir a misa y de participar en los sacramentos católicos.Susannah Heschel, The Aryan Jesus: Christian Theologians and the Bible in Nazi Germany, Princeton University Press, 2008. pp 1-10 Durante su juventud, Hitler se interesó mucho por la mitología, especialmente la germana y teutónica, lo que se refleja en el interés que tenía por la historia hindú de la raza aria, y su posterior elección de la esvástica para el Partido Nazi. También se sabe que era aficionado a la astrología, al yoga, y a la mística medieval.Telegrama de Adolf Hitler al Dr. Korsch, presidente del Congreso Astrológico International. Fuente: fondo fotográfico de la revista Life
Previo al régimen nazi Se ha indicado que, antes de ser führer, el partido naciente de Hitler (el National Sozialistische Deutsche Arbeiter Partei) exigía, en su artículo 24, «completa libertad de religión».William Shirer, The Rise and Fall of the Third Reich, Arrow, 1991http://bede.org.uk/hitler.htm What were Hitler's religious beliefs? En una época en la que la religión mayoritaria en Alemania se dividía entre católicos y protestantes, Hitler estaba al tanto de la religiosidad de buena parte del pueblo alemán; aunque también era consciente de ideas emergentes en Europa, como el racismo científico. En este contexto, dirigió su autobiografía Mi lucha a sus simpatizantes, escribiendo de forma retórica y con intención persuasiva, el libro que a menudo ha sido referido por historiadores como «la biblia nazi».
En el escrito, en conjunto con diferentes discursos públicos al inicio de su carrera pública, Hitler comenzó a promover la idea de un dios nazi como argumento a favor de su ideología racial, planteando la idea de que solamente la raza aria (de la cual descienden, según él, los alemanes) estaba hecha a la imagen de la divinidad. Al mismo tiempo, el libro alude a la lucha entre especies, alegando que la unión con las razas «inferiores» y «débiles» impedía el proceso evolutivo,Mein Kampf, traducción en inglés por James Murphy (1939), Capítulo 11: "Race and people": "The stronger must dominate and not mate with the weaker, which would signify the sacrifice of its own higher nature... for if such a law did not direct the process of evolution then the higher development of organic life would not be conceivable at all".Mein Kampf, traducción en inglés por James Murphy (1939), Capítulo 11: "Race and people": "The struggle between the various species does not arise from a feeling of mutual antipathy... the struggle for the daily livelihood leaves behind in the ruck everything that is weak or diseased or wavering; while the fight of the male to possess the female gives to the strongest the right, or at least, the possibility to propagate its kind. And this struggle is a means of furthering the health and powers of resistance in the species. Thus it is one of the causes underlying the process of development towards a higher quality of being". y "profana" la imagen de la divinidad.On this planet of ours human culture and civilization are indissolubly bound up with the presence of the Aryan. If he should be exterminated or subjugated, then the dark shroud of a new barbarian era would enfold the earth. To undermine the existence of human culture by exterminating its founders and custodians would be an execrable crime in the eyes of those who believe that the folk-idea lies at the basis of human existence. Whoever would dare to raise a profane hand against that highest image of God. Por un lado, Hitler acusó a los judíos de ser enemigos de toda civilización y espiritualidad.
El sectarismo de la propuesta en el régimen nazi fue tan lejos que incluso escribió que tratar de evangelizar a las razas «inferiores» en África constituía un «pecado» en contra de la pureza aria, y por esto llamó a las iglesias del país a que dejaran de enviar misioneros, que se centraran en una Europa que estaba perdiendo millones de creyentes y que dejaran de intentar convertir a los negros.Mein Kampf, traducción en inglés por James Murphy (1939), Capítulo 2: El estado
Erich Ludendorff fracasó en las elecciones de 1925 y fundó la Liga de Tannenberg (Tannenbergbund), una secta exclusivamente místico-religiosa. Hitler, que había tomado algunas ideas religiosas de Artur Dinter y de Dietrich Eckart, se opuso a las de Ludendorff, escribiendo en Mi Lucha:
Dos años después, Hitler prohibió a los nazis adherirse a la Liga de Tannenberg.
Durante el régimen nazi miniatura|Adolf Hitler con el embajador del Vaticano Cesare Orsenigo.
La relación pública de Hitler con la religión se caracterizó por tener una base de pragmatismo oportunista.Laurence Rees; The Dark Charisma of Adolf Hitler; Ebury Press; 2012; p135. Hitler, en un discurso dado en 1933, hizo unas declaraciones a favor del cristianismo en el Reichstag alemán, en las que dijo:
Sin embargo, según el arquitecto en jefe de Hitler, Albert Speer, Hitler en su adultez realizó fuertes declaraciones en contra de la Iglesia a sus socios políticos. Se dice también que ordenó a sus principales colaboradores a seguir siendo miembros oficialmente, «aunque no tuvieran ningún apego verdadero a la misma».Albert Speer. (1997). Inside the Third Reich: Memoirs. New York: Simon and Schuster, p. 96 A pesar de que personalmente era escéptico de la religión,Richard Overy; The Third Reich, A Chronicle; Quercus; 2010; p.99Alan Bullock; Hitler and Stalin: Parallel Lives; Fontana Press; 1993; pp.413 se acepta que Hitler se mostró reacio a hablar públicamente contra la Iglesia por razones políticas.
Durante su régimen político, Hitler mantuvo una posición pública de reconocimiento oficial a la Iglesia católica; sin embargo, Allan Bullock afirmó que personalmente se había vuelto hostil a sus enseñanzas.Alan Bullock; Hitler, a Study in Tyranny; Harper Perennial Edición 1991; p. 219 Una vez que obtuvo su cargo político, accedió a un concordato con la Iglesia católica el 20 de julio de 1933; sin embargo, casi inmediatamente después de firmar su concordato, disolvió la Liga de la Juventud Católica y decretó una ley de esterilización que conmocionó a la comunidad religiosa. De igual forma, se ha señalado que durante la purga del 30 de junio de 1934, se ordenó el asesinato de Erich Klausener, dirigente de Acción Católica, y en los años siguientes arrestó y comenzó el creciente arresto de clérigos, sacerdotes y monjas.Michael C. Thomsett (2007), The German Opposition to Hitler: The Resistance, the Underground, and Assassination Plots, 1938-1945, McFarland, p. 57
En su carta encíclica del 14 de marzo de 1937, Mit brennender Sorge (Con ardiente preocupación), el pontífice Pío XI acusó al gobierno nazi de «sembrar la cizaña de la sospecha, la discordia, el odio, la calumnia, de secreto, y la abierta hostilidad fundamental en contra de Cristo y de su Iglesia».Gérard Bodson (2005), "Cracking the apocalypse code: the shocking secrets of the Book of Revelation decoded", Barnes & Noble Books, p. 85. El documento comenzó a ser leído en algunas iglesias alemanas, y como reacción, Hitler mandó a la Gestapo a que impidiera que esto continuara.Gonzalo Redondo (1993), Historia de la Iglesia en España, 1931-1939: La Guerra Civil, 1936-1939, Ediciones Rialp, p. 208
Para múltiples analistas, Hitler usó su imagen de tolerancia oficial a la Iglesia meramente como una estrategia política, al ser consciente de la influencia de la Santa Sede o la comunidad católica en Europa.David Cymet (2010), History Vs. Apologetics: The Holocaust, the Third Reich, and the Catholic Church, Lexington Books, pág 30. David Cymet (2010) señala una conversación privada que Hitler sostuvo con Artur Dinter, en la que se le cita diciendo:
El historiador judío David G. Dalin dice que: como se deduce claramente de sus escritos y de sus conversaciones, Hitler no solo había dejado de considerarse católico mucho tiempo antes de llegar al poder, sino que tenía tendencias personales anticatólicas.