La controversia sobre organismos modificados genéticamente es una disputa sobre las ventajas y desventajas del uso de organismos modificados genéticamente para la obtención de alimentos y otros productos. En la disputa se encuentran involucrados consumidores, compañías biotecnológicas, organismos gubernamentales, organizaciones no gubernamentales y científicos. Las principales áreas de enfrentamiento se refieren al etiquetado de alimentos transgénicos, regulación por parte de los gobiernos, el efecto de los alimentos transgénicos en la salud y el medio ambiente, el impacto económico de los alimentos transgénicos y su papel en la lucha contra el hambre.
Actualmente existe una amplia evidencia científica de que los alimentos transgénicos no representan un peligro mayor que la comida convencional.«Legally mandating GM food labels could mislead and falsely alarm consumers» , artículo en inglés publicado en 2012 por la Board of Directors (junta de directores) de la AAAS (American Association for the Advancement of Science).«Report 2 of the Council on Science and Public Health: Labeling of Bioengineered Foods» , artículo en inglés de la AMA (American Medical Association), 2012. World Health Organization. Food safety: 20 questions on genetically modified foods. Accessed December 22, 2012.United States Institute of Medicine and National Research Council (2004). Safety of Genetically Engineered Foods: Approaches to Assessing Unintended Health Effects. National Academies Press. Free full-text. National Academies Press. See pp11ff on need for better standards and tools to evaluate GM food.Other sources: Winter CK and Gallegos LK (2006). «Safety of genetically engineered food» , University of California Agriculture and Natural Resources Communications, Publication 8180.
Dr. Christopher Preston, AgBioWorld 2011. Peer Reviewed Publications on the Safety of GM Foods. No existe evidencia de que el consumo de transgénicos tenga ningún efecto perjudicial sobre la salud humana.
Los detractores del consumo de transgénicos argumentan que no se ha evaluado convenientemente la seguridad del consumo de transgénicos y ponen en cuestión la objetividad de las autoridades reguladoras y de los científicos que argumentan que los transgénicos son seguros.
Percepción pública miniaturadeimagen|Estocolmo, manifestación contra Monsanto En general existe un rechazo bastante amplio entre el público hacia los organismos genéticamente modificados. Este rechazo es especialmente intenso en Europa en general y Francia en particular. Parte de este rechazo es explicado por las experiencias anteriores con productos como el DDT o el BPC, que en su día prometían ser revolucionarios pero tuvieron que ser retirados o su uso restringido debido a sus efectos sobre la salud y el medio ambiente. Esto ha minado la confianza del público en las autoridades reguladoras y en las compañías que introducen productos revolucionarios, especialmente alimenticios o sanitarios.
Además, existe la sensación de que los cambios sociales y tecnológicos están acelerándose cada vez más, lo que contribuye a un aumento de la ansiedad y de la sensación de pérdida de control, lo que se manifiesta en un rechazo cuando se cambia algo básico como la comida.
Existe un movimiento organizado por parte de muchos grupos activistas para conseguir una prohibición o moratoria al uso de transgénicos. Organizaciones internacionales como Greenpeace o Amigos de la Tierra incluyen a los transgénicos en su lista de actividades políticas y medioambientales mientras que otros grupos como GMWatch o el Instituto de la Ciencia en la Sociedad tienen la lucha contra los transgénicos como su única razón de ser. Este movimiento antitransgénico ha conseguido crear una sensación de miedo entre el público general, aunque también ha provocado voces disidentes.«Mark Lynas pide perdón por su activismo antitransgénico» , artículo de enero de 2013; conferencia presentada en Oxford.
Evidencia científica
Estrictamente hablando, no se puede emitir un juicio sobre los alimentos transgénicos, en general, igual que no se puede, por ejemplo, emitir un juicio sobre las medicinas. Cada organismo modificado genéticamente es evaluado individualmente para verificar su seguridad para el consumo humano y para el medio ambiente.«Normativa sobre organismos genéticamente modificados en Chile» , artículo en español en el sitio web Histórico SAG.«Normativa europea sobre transgénicos», artículo en español en el sitio web Lex Europa.
Debido a la sensibilidad de la opinión pública sobre el tema, el proceso científico es a veces distorsionado por motivos políticos y propagandísticos, usándose artículos científicos como arma por ambas partes, aunque no se hayan corroborado sus conclusiones. Uno de los primeros casos ocurrió en 1999, cuando la revista Nature publicó un artículo que sugería que el maíz Bt era tóxico para las mariposas monarca. Hubo un clamor popular contra este maíz y, a pesar de que en 2001 varios estudios probaron que el polen del maíz Bt no era tóxico para las mariposas monarca, dicha toxicidad sigue siendo usada frecuentemente como argumento.Emily Waltz (2009): «GM crops: battlefield», artículo en inglés en la revista Nature, n.º 461, págs. 27-32, 2009. Algunos científicos han lamentado que «un solo artículo con datos preliminares diera tanta munición a los activistas antitransgénicos y provocara el desvío de fondos para apaciguar el miedo».
El consenso científico es que los alimentos modificados genéticamente son seguros y que no se ha documentado ningún caso de efectos adversos en la salud en la población humana y los cultivos transgénicos son más ecológicos, algo en lo que coinciden las principales asociaciones científicas, como PNAS, la Academia Nacional de Ciencias, la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, la Asociación Médica Americana, la Comisión Europea o la Royal Society of Medicine.
Etiquetado
En 2014 había 64 países que requerían por ley el etiquetado de todos los alimentos modificados genéticamente,O'Connell, Elizabeth (2013): «64 countries around the world label GE food», artículo del 13 de mayo de 2013 en GMO Inside. Consultado el 13 de noviembre de 2013. entre ellos la Unión Europea, Australia, Nueva Zelanda, China e India.Anne Sewell for the DIgital Journal. Jan 11, 2013 GMO labeling signed into law in India En otros países, como los Estados Unidos, no se requiere el etiquetado de los productos biotecnológicos.
Organismos científicos como la Asociación Médica Estadounidense (AMA) o la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS) se han opuesto al etiquetado obligatorio de los productos modificados genéticamente porque consideran que no hay ninguna evidencia de daños potenciales. Según la AMA, incluso el etiquetado voluntario de los OMG es engañoso a menos que esté acompañado de una educación enfocada al consumidor. La AAAS ha declarado que el etiquetado obligatorio "solo puede servir para confundir y alarmar infundadamente al consumidor".
Otros organismos como la Asociación Estadounidense de la Salud Pública (APHA),American Public Health Association (2001): «Support of the labeling of genetically modified foods» policy number: 200111 o la Asociación Médica Británica (BMA)British Medical Association Board of Science and Education (2004). Genetically modified food and health: A second interim statement. March. apoyan el etiquetado obligatorio.
En 2007, un estudio sobre el efecto de las leyes de etiquetado encontró que, una vez que el etiquetado obligatorio entraba en vigor, la mayoría de las empresas dejaban de usar OMGs en sus productos. Este estudio también encontró que los costes resultaron mayores en los países exportadores que en los importadores. De hecho, países netamente exportadores como los Estados Unidos, Argentina y Canadá han adoptado estrategias de etiquetado voluntario, mientras que los importadores han adoptado como regla general, legislaciones que obligan al etiquetado.
Salud
Existe un amplio consenso científico de que las variedades de organismos transgénicos actualmente en el mercado son seguras para el consumo humano y no presentan más problemas que los alimentos convencionales. Hasta la fecha en la literatura científica no se ha documentado ningún efecto perjudicial por consumo de transgénicos. Según la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, «los alimentos derivados de organismos transgénicos no representan un peligro mayor que los mismos cultivos obtenidos por técnicas convencionales de cultivo». La Asociación Médica Americana, las Academias Nacionales de la Ciencia y la Sociedad Real de Medicina han declarado que no se ha informado en la literatura científica de ningún efecto para la salud en la población humana por el consumo de transgénicos. En 2004 se publicó el informe del Grupo de Trabajo 1 del proyecto ENTRANSFOOD, compuesto por científicos y financiado por la Unión Europea para identificar los prerrequisitos necesarios para introducir productos biotecnológicos agrarios en el mercado de manera aceptable para la sociedad. En este informe, se concluía que «los métodos existentes para la evaluación de la seguridad de los organismos genéticamente modificados (GMOs) son eficientes y garantizan que los alimentos GM que han pasado estas pruebas son tan seguros y nutricionales como los alimentos convencionales».CORDIS - Community Research and Development Information Service. 2005-01-06 EU project publishes conclusions and recommendations on GM foods
En 2010, el Directorio General para la Investigación y la Innovación de la Comisión Europea emitió un informe en el que se aseguraba que «La principal conclusión obtenida de los esfuerzos de más de 130 proyectos de investigación, cubriendo un periodo de más de 25 años de investigación e involucrando a más de 500 grupos de investigación independiente, es que la biotecnología, y en particular los OGM no son per se más peligrosos que, por ejemplo, las técnicas convencionales de cruce de plantas».
Medio ambiente thumb|400px|Comparación entre el cruce convencional de variedades de plantas con la modificación genética transgénica y cisgénica. Los cultivos genéticamente modificados se plantan en condiciones muy similares a las de los cultivos convencionales. Interaccionan directamente con los organismos que se alimentan en los cultivos e indirectamente con otros organismos de la cadena alimentaria. El polen se esparce en el medio ambiente de la misma manera que el de los cultivos convencionales. Esto ha hecho que surja la preocupación sobre los efectos de los OGM en el medio ambiente. Entre los posibles efectos se incluyen el flujo genético y la aparición de resistencias a pesticidas.
Una de las aplicaciones más comunes de las modificaciones genéticas es el control de insectos mediante la expresión de los genes cry (crystal delta-endotoxin) y vip (vegetative insecticidal proteins) de la bacteria Bacillus thuringiensis (Bt). Estas toxinas afectan a más insectos, aparte del objetivo (el taladro del maíz). Sin embargo las proteínas Bt han sido usadas en aspersión desde 1938 sin que se hayan observado efectos perjudiciales. La proteína cry afecta selectivamente a lepidópteros (polillas y mariposas). Su mecanismo de acción tóxica se basa en su unión a receptores específicos de las células epiteliales del tracto digestivo medio, provocando su ruptura. Cualquier organismo que no tenga estos receptores resulta inmune a la acción de esta proteína y no es afectado por el Bt. Por ley, las agencias regulatorias evalúan el potencial de las plantas transgénicas de afectar a organismos aparte del objetivo antes de aprobar su uso comercial.
Efectos económicos