La forma de gobierno, también denominada régimen de gobierno, sistema de gobierno, modelo de gobierno, régimen político o sistema político, hace referencia al modelo de organización del poder político que adopta un Estado, en función de la relación que se establece entre los distintos poderes públicos. Es un concepto central de la ciencia política, la teoría del Estado y el derecho constitucional. No debe confundirse con la forma de Estado, que es la organización territorial del Estado.

La forma en que se estructura y ejerce la autoridad determina el modo de coordinación entre las instituciones estatales y los mecanismos de control y equilibrio que caracterizan a cada sistema político.

Los distintos modelos de gobierno varían según el contexto histórico y las condiciones estructurales o coyunturales de cada país. Su configuración puede responder a factores estructurales —como el territorio, la historia, la cultura, la religión o la idiosincrasia nacional— o a circunstancias específicas —como períodos de crisis económica, guerras, catástrofes, vacíos de poder, ausencia de consenso o de liderazgo—, y en todo caso reflejan la plasmación política de un determinado proyecto ideológico.

La denominación correspondiente a la forma o modelo de gobierno (además de referencias a la forma de Estado, que indica la estructura territorial) suele incluso incorporarse al nombre o denominación oficial del Estado, con términos de gran diversidad y que, aunque proporcionan cierta información sobre lo que proclaman, no responden a criterios comunes que permitan definir por sí solos su régimen político. Por ejemplo: Estado Plurinacional de Bolivia, Estados Unidos Mexicanos, República Bolivariana de Venezuela, Reino de España, Principado de Andorra, Gran Ducado de Luxemburgo, Federación Rusa, República Popular Democrática de Corea, Emiratos Árabes Unidos o República Islámica de Irán. Entre los 195 Estados, hay 18 que no añaden ninguna palabra más a su nombre oficial, como por ejemplo: Jamaica; mientras que 11 indican que son «estados». La forma más común es la república con 134 países, seguida de la monarquía con 43; otras forma de gobierno son las juntas militares (6), los estados unipartidistas (6) y los gobiernos provisionales (4).

Hay muy distintas nomenclaturas para denominar las distintas formas de gobierno, desde los teóricos de la Antigüedad hasta la Edad Contemporánea; en la actualidad suelen utilizarse de forma habitual tres tipos de clasificaciones: El carácter electivo o no de la jefatura de Estado define una clasificación, entre repúblicas (electiva) y monarquías (no electiva). El grado de libertad, pluralismo y participación política define otra clasificación, entre sistemas democráticos, autoritarios, y totalitarios, según permitan en mayor o menor grado el ejercicio de la discrepancia y la oposición política o bien niegan más o menos radicalmente la posibilidad de disidencia (estableciendo un régimen de partido único, o distintos tipos de regímenes excepcionales, como las dictaduras o las juntas militares); a su vez el sistema electoral por el que en los sistemas participativos se expresa la voluntad popular ha tenido muy diversas conformaciones históricas (democracia directa o asamblearia, democracia indirecta o representativa, sufragio censitario o restringido, sufragio universal masculino o de ambos sexos, diferentes determinaciones de la mayoría de edad, segregación racial, inclusión o no de los inmigrantes, y otros), así como muy distintas maneras de alterarlo o desvirtuarlo (burgo podrido, gerrymandering, fraude electoral, pucherazo). La relación existente entre la jefatura del Estado, el gobierno y el parlamento define otra clasificación más, entre presidencialismos y parlamentarismos (con muchos grados o formas mixtas entre uno y otro).

Estas tres clasificaciones no son excluyentes, sino que se complementan, de modo que una república puede ser democrática (Estados Unidos o Sudáfrica) o no democrática (China o Corea del Norte); una democracia republicana puede ser parlamentaria (Alemania o India), semipresidencialista (Francia o Portugal) o presidencialista (Turquía o Corea del Sur); y una monarquía puede ser democrática y parlamentaria (España, Reino Unido o Japón), no democrática (Arabia Saudita o Ciudad del Vaticano) o situarse en posiciones intermedias (Marruecos o Bután), muy habitualmente calificadas de forma más o menos anacrónica con términos propios de las formas históricas de la monarquía (monarquía feudal, monarquía autoritaria, monarquía absoluta).

Forma de gobierno, forma de Estado y sistema político El uso específico que se da al concepto de sistema político en la terminología de las ciencias políticas suele ser diferente al de régimen político, siendo este en cambio equiparable al de forma de gobierno. A partir de la Revolución francesa (1789), el uso de las expresiones «Antiguo Régimen» —absolutista, en determinados aspectos denominado feudal o señorial— y «Nuevo Régimen» —liberal— fue dando paso a la formación de numerosos conceptos en los que al sustantivo «régimen» se le aplicaron todo tipo de adjetivos —régimen comunista, régimen fascista, etc.—. Durante la dictadura de Francisco Franco en España (1939-1975), se utilizaba la denominación «régimen» —o «el régimen» por antonomasia— en expresiones como «oposición al régimen», «adhesión al régimen», «adicto al régimen», de modo que el término adquirió una específica connotación que no perdió totalmente con la Transición, a pesar de que la expresión «régimen dictatorial» también se usaba en contraposición con la de «régimen democrático» y la de «régimen de hecho», de facto, con la de «régimen de derecho», de iure. A ello pudo contribuir también el término regime en el idioma inglés, donde, aunque también significa «forma de gobierno»,Merriam–Webster el uso moderno prefiere aplicarlo a las formas de gobierno autoritarias o no democráticas;Oxford English Dictionary mientras que el uso académico contemporáneo es el de «an intermediate stratum between the government (which makes day-to-day decisions and is easy to alter) and the state (which is a complex bureaucracy tasked with a range of coercive functions)» («un estrato intermedio entre el gobierno, que toma decisiones cotidianas y es fácil de alterar, y el Estado, que es una burocracia compleja con un rango de funciones coercitivas»),Breakdown of the GCC Initiative además de aplicarse a un concepto propio de las relaciones internacionales —agencias regulatorias más allá del control de los gobiernos nacionales (régimen internacional, teoría de régimen, Krasner), pudiéndose distinguir analíticamente entre «instituciones» y «regímenes» (institutions and regimes)—. Véase también Establishment.

Los términos forma de gobierno y modelo de gobierno son empleados usualmente, aunque de forma impropia, para referirse al concepto de forma de Estado o modelo de Estado: propiamente este último no solo comprende el poder, sino además el territorio y la población. Las distintas visiones clásicas de clasificar los tipos de Estado (federal, confederal, regional, unitario, etc.) también se suelen denominar formas de gobierno en los textos políticos y filosóficos por la contracción lingüística "forma de gobierno del Estado" y "forma política del Estado" en "forma del Estado".

Por su parte, la expresión forma política del Estado se utiliza incluso en textos constitucionales para designar la forma de gobierno.Constitución Española de 1978, Artículo 1.3: La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria. La identificación de esa expresión con la de "forma de gobierno" se hace incluso en la presentación del texto consitiucional en el Boletín Oficial del Estado: adopta como forma de gobierno la Monarquía Parlamentaria (web oficial del B.O.E. )

También se utilizan con ambigüedad estos términos frente al de sistema político que alude también a la estructura y funcionamiento de los poderes públicos. No obstante, mientras que una forma de gobierno (o sistema de gobierno o régimen político) es una manera de ejercitar los distintos tipos de poder por parte del gobierno, y una estructura de gobierno es la forma en la que se organiza dicho poder; un sistema político es el sistema en el que se encuentra inmerso dicho poder y en el cual ha de desenvolverse para conseguir su objetivo. Entendido así, el concepto forma de gobierno posee una connotación más estática y simple pues se refiere aisladamente a las instituciones de gobierno o al resto de actores políticos que inciden sobre ellas, y no a la interdependencia del conjunto (sistema político) y al proceso de toma de decisiones de gobierno, por su propia naturaleza más dinámico y cambiante.

Religión y forma de gobierno Una particularidad especial en la organización política de los estados, y que puede determinar de forma trascendental su régimen político es la relación que se determine entre el poder político y lo que se llega a denominar poder religioso. Según se establezca tal relación, habrá un total laicismo (Estado laico o separación Iglesia-Estado); una total confesionalidad del Estado (Estado confesional que define una religión oficial con mayor o menor tolerancia religiosa hacia las demás confesiones o hacia las posturas no religiosas), que a su vez puede llegar a un control total de las autoridades religiosas sobre las políticas (la teocracia) o su inverso, un control total de las autoridades políticas sobre las religiosas (el cesaropapismo); o diversos grados de colaboración y reconocimiento de una, varias o todas las confesiones religiosas desde la aconfesionalidad de un Estado aconfesional. La imposición como política religiosa de un ateísmo oficial o de una forma particular de pseudo-religión pública se produjo durante algunas fases de las revoluciones francesa (que estableció el culto a la Diosa Razón), soviética (que establecía la libertad de culto y de propaganda antirreligiosa) y la china (especialmente durante la Revolución Cultural).

Tipología de las formas de gobierno No ha habido históricamente acuerdo en la determinación de las diferentes formas de gobierno o de Estado, desde la antigüedad clásica hasta la Edad Contemporánea:Formas de gobierno y de Estado

Clásicas Platón La forma perfecta: aristocracia (gobierno de "los mejores" -aristoi-, que para Platón han de ser los filósofos); Las formas degeneradas: timocracia (donde gobiernan los que tienen "honor" -timé-), plutocracia (donde gobiernan los que tienen "riqueza" -ploutos-), oclocracia (donde gobierna la "muchedumbre" -oclos-) y tiranía (donde gobierna un "usurpador" -tyrannos-).

Aristóteles, que utiliza un doble criterio, numérico (atendiendo al número de personas que ejercen el poder) y cualitativo (atendiendo al bien público) Formas puras o perfectas: monarquía, aristocracia y democracia; Formas impuras o corruptas: respectivamente degeneradas de las perfectas: tiranía, oligarquía y demagogia.

Polibio define la forma de gobierno mixto o gobierno constitucional que combina las tres formas puras aristotélicas en un sistema de equilibrio de poderes, y que estarían representadas en las instituciones romanas: los cónsules, el Senado y los comicios. La ruptura del equilibrio hace caer en la sedición o la tiranía. Esta definición sería seguida por el pensamiento político medieval y de comienzos de la Edad Moderna (Tomás de Aquino, Dante, Padre Suárez) Maquiavelo, en El príncipe (1513), solo reconoce dos formas: todos los Estados o son repúblicas o son principados; pero también utilizó la historia de la Roma antigua para recomendar un gobierno mixto de las tres formas políticas clásicas en su Discurso sobre la primera década de Tito LivioFerrán Sánchez Maquiavelo y la historia de Roma: Un modelo para Florencia, en Historia de National Geographic, agosto de 2008.