Innocenzo Cybo o Cibo (Florencia, 25 de agosto de 1491 - Roma, 13 de abril de 1550) fue un eclesiástico y político italiano, arzobispo de Génova, cardenal y regente de Florencia. Biografía Familia left|thumb|200px|Escudo de los Cybo-Médici: Cuartelado, 1º y 4º, de gules, a la banda de escaques, de azur y plata, de tres filas, al jefe de plata, cargado de una cruz de gules; 2º y 3º, de oro, a seis roeles de gules.Albanès, p. 134. Innocenzo Cybo nació en 1491 en la villa La Loggia de Florencia en el seno de una familia noble de origen genovés. Sin contar las genealogías ficticias que databan el origen familiar en la Antigua Grecia, el primer Cybo del que hay constancia había sido su bisabuelo Arano Cybo,Petrucci. que fue regente de Nápoles durante el reinado de Renato de Anjou y siguió siguiéndolo tras la toma del reino por Alfonso V de Aragón hasta acabar sus días como senador en Roma. Hijo de éste había sido su abuelo Giovanni Battista Cybo, que antes de tomar el estado eclesiástico había llevado una vida disipada en la corte napolitana, fruto de la cual habían nacido a mediados del su padre Francheschetto y su tía Teodorina.
Cuando en 1482 el abuelo fue elegido papa con el nombre de Inocencio VIII, se encargó de concertar para Francheschetto una buena boda dentro de las mejores familias italianas: en 1487 le casó con Maddalena, hija del gobernador de Florencia Lorenzo el Magnífico, de la noble familia de los Médici, y de Clarice Orsini, de la no menos ilustre Casa de Orsini.
La pareja tuvo seis hijos, sin contar otros dos que murieron en la infancia: Innocenzo, de quien venimos hablando; Eleonora, que tomó el nombre de sor Geronima al entrar como monja benedictina; Lorenzo (1500), que fue conde de Ferentillo e co-marques del Massa; Caterina (1501), que fue duquesa consorte y regente de Camerino; Ippolita (1503), que casó con el conde de Caiazzo Roberto Sanseverino; y Giovanni Battista (1508), que sería obispo de Marsella.
Primeros años A pesar de tan ilustre alcurnia, las cosas no fueron bien para la familia durante los primeros años: tras la muerte del abuelo Inocencio VIII en 1492 y el ascenso al pontificado de Alejandro VI, los Cybo se alejaron de Roma, demasiado cercanos a los Médici y a los Orsini como para esperar favores de los Borgia. El mismo año moría también su protector Lorenzo de Médici, y su hijo y sucesor Piero, que ya de por sí no se mostraba muy acogedor con ellos, se veía obligado al exilio dos años después cuando los florentinos se le rebelaron por haber hecho concesiones a Carlos VIII de Francia, que había metido sus tropas en Italia buscando conquistar Nápoles. El cabeza de familia Franceschetto, escaso de ingenio, codicioso, derrochador y aficionado al juego, Staffetti, p. 2. se mostraba incapaz de sacar adelante a la familia como correspondía a su dignidad.
Durante los años siguientes residieron en Toscana y Liguria manteniéndose con la hospitalidad de sus parientes, con la dote de Maddalena y con la venta de algunas de las posesiones adquiridas en vida del papa, entre ellas el condado de Anguillara, hasta que en 1503, tras la muerte del papa Borgia y el breve pontificado de Pío III, la familia regresó a Roma acogiéndose al amparo de Julio II, que había tenido gran amistad con Inocencio VIII. Encaminado a la carrera eclesiástica, en 1505 Innocenzo fue nombrado abad comendatario de San Paolo a Ripa d'Arno.
Nepote de León X miniaturadeimagen|derecha|150px|León X. En marzo de 1513 su tío Giovanni era elegido papa como León X, y siguiendo el nepotismo acostumbrado en la época, sus parientes y amigos comenzaron a disfrutar de una etapa de prosperidad bajo su amparo. Ese mismo mes Innocenzo era nombrado protonotario apostólico, y en el consistorio de septiembre, con tan sólo 22 años, fue creado cardenal con título de S. Cosme y S. Damián, que en 1517 cambió por el de S. Maria in Domnica. En el momento de entregarle el capelo, León X dejó patente su relación familiar manifestando «Quod ab Innocentio accepi, Innocentio restituo» (Lo que recibí de Inocencio, a Inocencio le restituyo), haciendo referencia al cardenalato que había recibido de Inocencio VIII.
Los beneficios eclesiásticos se fueron acumulando: obispo de Saint Andrews en Escocia (1513-14), administrador de Marsella (1517-30), de Turín (1516-17 y 1520-48), que mantuvo casi toda su vida hasta cederlo al sobrino Cesare Cibo Usodimare, de Aleria en Córcega (1518-20), de Ventimiglia (1519), que cedió al otro sobrino Filippo Cibo Usodimare, abad comendatario de San Saba de Roma y de San Siro de Génova. Arzobispo de Génova desde 1520, tuvo también durante un breve periodo el cargo de Camarlengo de la Iglesia católica, que tras la muerte de Rafael Riario le fue concedido por el papa en compensación por los 35.000 ducados que Cybo le prestara para la guerra de Parma y Piacenza, y que de mala gana revendió a Francesco Armellini por el doble, instado por León X.
Todos estos cargos no fueron sin embargo más que una fuente de ingresos, concedidos basándose en su parentesco con el papa. Durante la década de 1510 los Estados Pontificios, España, el Sacro Imperio, Inglaterra, Escocia, Suiza, Milán, Florencia y por extensión todos los pequeños estados de la península italiana se veían inmersos en la Guerra de la Liga de Cambrai, mientras los turcos de Barbarroja pirateaban por el Mediterráneo por cuenta del sultán Suleiman Kanuni; Martín Lutero hacía públicas 95 tesis con las que comenzaba la reforma protestante, se celebraba el Concilio de Letrán V y los cardenales Petrucci, Sauli, Riario, Castellesi y Soderini conspiraban contra la vida del papa, pero Innocenzo, sin ninguna participación relevante en las decisiones políticas o eclesiásticas de la Santa Sede, disfrutaba de la caza, el teatro, el lujo, los viajes de placer, las fiestas y las diversiones mundanas a que tan aficionado era el pontífice.
En 1519 murieron sus padres en el transcurso de unos pocos meses, dejándole al frente de la familia. miniaturadeimagen|derecha|150px|Adriano VI.
Adriano VI La muerte de León X en diciembre de 1521 vino a cambiar el estado de las cosas. En el cónclave de 1521-22 se disputaron el pontificado los cardenales Giulio de Médici, Alejandro Farnese y Thomas Wolsey; el propio Cybo, que se encontraba enfermo, recibió cierto número de votos que para animarle le otorgaron algunos cardenales, siguiendo una broma propuesta por Franciotto Orsini, pero finalmente salió elegido Adriano de Utrecht, que austero, circunspecto y ajeno a las diversiones, resultó ser la antítesis de su antecesor. A mediados de 1522 llegó de España, donde oficiaba como regente de Castilla durante las ausencias del rey Carlos I.
Por esas mismas fechas fue asesinado Sigismondo Varano cuando se dirigía desde Roma a Viterbo para disputarle el ducado de Camerino a su tío Giovanni Maria Varano, que era cuñado del cardenal Cybo, y a instancias de Francesco Maria della Rovere, pariente del difunto, el papa inició un proceso contra el duque y contra Innocenzo, que aparentemente era cómplice del crimen; éste salió de Roma en dirección a Lunigiana, tierras propiedad de su hermano Lorenzo, y allí se quedó ignorando repetidamente las citaciones del papa a comparecer en su presencia. El caso perdió relevancia con la muerte de Adriano en 1523, y quedó definitivamente cerrado cuando tres años más tarde el siguiente papa absolvió a todos los imputados.
Clemente VII miniaturadeimagen|izquierda|150px|Clemente VII. De regreso en Roma, Innocenzo participó en el cónclave de 1523 en el que venciendo las aspiraciones de Pompeo Colonna fue elegido papa su primo segundo Giulio de Médici, que tomó el nombre de Clemente VII. La prosperidad volvía a la familia: Innocenzo fue nombrado abad de Tre Fontane, administrador de Mariana en Córcega, de Savona y legado apostólico en Bolonia y la Romaña, mientras su hermano Lorenzo era comandante general de los Estados Pontificios.
Los tiempos seguían revueltos: Martín Lutero lideraba la reforma protestante en el Sacro Imperio Romano Germánico, la Guerra Italiana de 1521-1526 que enfrentaba a Francia y Venecia contra España y el Imperio se extendía por Italia, los otomanos sacaban ventaja de esta desunión para amenazar el Mediterráneo, y Clemente VII hacía equilibrios diplomáticos para no enemistarse con Carlos V ni con Francisco I, quien era derrotado y hecho preso en 1525 en la batalla de Pavía. miniatura|300px|Italia a finales del , en gran parte dividida entre las grandes familias soberanas
El mismo año Innocenzo obtuvo la administración de Volturara, que cedió poco después, y al siguiente hizo acto de presencia en Bolonia,El recibimiento que la ciudad le hizo fue puesto en verso por Girolamo Casio: Libro intitulato Bellona. aunque durante todo el tiempo que se desempeñó como legado del papa en la ciudad, sus estancias aquí fueron más breves que sus ausencias, pasando la mayor parte del tiempo en su residencia de descanso en Lunigiana y en Bagni di Lucca, y gestionando las responsabilidades del cargo mediante vicelegados: al principio el obispo de Pola Altobello Averoldi, y después el de Fano Goro Gheri. Las repetidas instancias que hizo al papa para que le relevase del puesto fueron infructuosas.Véanse los requerimientos de Guicciardini reclamando su presencia en Giuseppe Canestrini: La prigionia di Clemente VII, la caduta della republica fiorentina e la legazione di Bologna (1866), y la carta que envió a Girolamo Vecchiano en Stafetti, pp. 85-86.
En mayo de 1526 se formaba la Liga de Cognac entre Francia, los Estados Pontificios, Venecia, Florencia y Milán para poner freno a la expansión del Sacro Imperio. El año siguiente las fuerzas imperiales de Georg von Frundsberg y las españolas de Carlos III de Borbón entraban en Italia, y pasando de largo frente a Bolonia avanzaban hacia Roma, la saqueaban y asediaban al papa Clemente y a gran parte del colegio cardenalicio en el castillo Sant'Angelo, mientras toda Italia se alborotaba: Odet de Cominges y Pedro Navarro comandaban el ejército francés en su ayuda hasta sitiar Nápoles y caían víctimas de la peste, Sigismondo Malatesta entraba en Rímini, Venecia ocupaba Rávena y Cervia, el duque de Ferrara tomaba Módena y Reggio, y los Bentivoglio y los Malvezzi amenazaban entrar en Bolonia.
A finales de 1527 el papa y sus cardenales conseguían salir de Roma tras plegarse a todas las condiciones impuestas por el emperador Carlos; el genovés Andrea Doria cambiaba de bando para unirse a los imperiales, en 1529 los franceses eran derrotados en Landriano, y el césar firmaba la paz con el papa en el tratado de Barcelona y con Francisco I en la paz de Cambrai.
Innocenzo se encontraba nuevamente en Bolonia cuando a finales de 1529 se entrevistaron aquí el emperador Carlos, el papa Clemente, el duque de Milán Francesco Sforza, y el embajador veneciano Gaspar Contarini para firmar los acuerdos de paz, y cuando en febrero siguiente se celebró la ceremonia de coronación del emperador, en la que Cybo tuvo un papel protagonista como legado papal en la ciudad.Gaetano Giordani: Della venuta e dimora in Bologna del sommo pontefice Clemente VII (1842), relató detalladamente los eventos ocurridos en Bolonia en 1529-30.
De regreso en Lucca, era testigo de cómo Florencia se rendía y Alejandro de Médici volvía a ser su gobernador. A finales del año 1530 regresaba a Roma. En marzo de 1531 obtuvo la administración de Mariana en Córcega, que cedió en diciembre a su sobrino Cesare Cybo Usodimare. En 1532 Alessandro de' Medici había sido investido duque de Florencia, y en sus ausencias Innocenzo tuvo la regencia de la ciudad durante varios meses; en esta época ocurrió su enemistad con Filippo Strozzi y la fallida tentativa de boda de Cósimo de Médici con una sobrina de Cybo.