La gestión pasiva de carteras de inversión es la estrategia de inversión en renta fija o renta variable, cuyo objetivo es replicar la evolución de un determinado índice. Los fondos índices o fondos indexados son aquellos fondos de inversión que siguen este tipo de gestión.

La estrategia pasiva supone que el mercado es eficiente en su forma intermedia, por lo que los precios de los activos reflejan toda la información disponible, lo que implica que es una pérdida de tiempo y de dinero la predicción de la cotización de los valores o de los tipos de interés futuros. A través de los fondos índice no se elimina el riesgo de mercado, pero sí se evita la incertidumbre que gira en torno a si los gestores de la cartera van a superar el mercado. El principio que subyace en la gestión pasiva es que los intentos de seleccionar qué títulos están sobrevalorados o los plazos del mercado son inútiles para obtener un rendimiento que supere al promedio de las carteras. En consecuencia este tipo de gestión seleccionará un grupo diversificado de títulos que cumplan con las especificaciones de riesgo deseadas por el inversor, lo que les llevará a mantenerlos en la cartera durante un tiempo bastante grande y así minimizar los costes de transacción.Juan Mascareñas. La gestión pasiva de las carteras de renta fija. Universidad Complutense de Madrid Las características básicas de un fondo índice son las siguientes:Estela Prieto Burgos. Los fondos índice como instrumentos de inversión

estos fondos siguen muy de cerca a los mercados en lugar de intentar superarlos. La gestión es más simple por lo que tienden a ser más baratos al no requerir gestores altamente remunerados que se encarguen de la elección de activos. Tienen una rotación de cartera baja por lo que retardan los impuestos por ganancias de capital.

También se pueden incluir dentro del concepto de gestión pasiva aquellas carteras o fondos creados con la finalidad de obtener una rentabilidad fija en un periodo determinado o bien una participación en la rentabilidad de un Índice. Por su origen este tipo de fondos se conoce en España como fondos garantizados, aunque la existencia o no de una garantía nada tiene que ver con la política de inversión del fondo.

En contraposición a la gestión pasiva de cartera, la gestión activa supone un intento de mejorar el rendimiento de la cartera mediante una selección de títulos en función de la información disponible públicamente. La gestión activa suele ser más cara que la pasiva al tener que costear el sueldo de un equipo de gestores dedicados a buscar las inversiones más adecuadas para el fondo para el que trabajan. No obstante, este coste superior va en detrimento de la rentabilidad del vehículo de inversión. Se ha demostrado que la estrategia de inversión en gestión pasiva ha ofrecido históricamente mejores resultados a largo plazo que el 90% de los fondos de inversión de gestión activa.

Historia El primer fondo indexado se lanzó el 1 de julio de 1971, cuando un equipo del banco Wells Fargo liderado por John McQuown, en colaboración con académicos de la Universidad de Chicago como Eugene Fama, creó un fondo para invertir 6 millones de dólares del plan de pensiones de la empresa Samsonite. La primera versión, que replicaba a partes iguales todas las acciones cotizadas en la Bolsa de Nueva York, resultó inmanejable por la necesidad de reequilibrarla constantemente, por lo que el equipo optó después por replicar el índice S&P 500. Por la misma época, American National Bank (Chicago) y Batterymarch Financial Management desarrollaron de forma independiente sus propios fondos indexados institucionales.

El fundamento teórico que explicaba por qué replicar un índice podía superar a la gestión activa llegó de la mano de Eugene Fama, de la Universidad de Chicago, quien formuló la hipótesis del mercado eficiente al mostrar que los cambios de precios bursátiles son en gran medida independientes entre sí y que incorporan casi instantáneamente la información disponible; por este trabajo recibió el Premio Nobel de Economía en 2013.

El primer fondo indexado dirigido a inversores particulares fue creado en 1976 por John Bogle, fundador de Vanguard, bajo el nombre de First Index Investment Trust (posteriormente rebautizado Vanguard 500 Index Fund), que replicaba el índice S&P 500. Hasta entonces, la gestión pasiva mediante fondos indexados solo estaba disponible para grandes inversores institucionales.

Desde 2008 se ha producido un desplazamiento sustancial de activos hacia la gestión pasiva. La mayor parte del dinero invertido en fondos indexados pasivos se concentra en tres gestoras, conocidas como las «tres grandes»: BlackRock, Vanguard y State Street.

En 2017, el 37 % del valor de los fondos estadounidenses (sin incluir activos de propiedad privada) estaba invertido en productos pasivos, como fondos índice y ETF indexados. Ese mismo año, BlackRock estimó que el 17,5 % del mercado bursátil mundial se gestionaba de forma pasiva, frente a un 25,6 % gestionado por fondos activos o cuentas institucionales, mientras que el 57 % restante era de propiedad privada y presumiblemente no replicaba ningún índice. Vanguard declaró en 2018 que los fondos índice poseían «el 15 % del valor de todas las acciones a nivel mundial».

Véase también Tracking error

Referencias

Categoría:Inversión