thumb|Seth Kinman, cazador y trampero, en 1864.

Un hombre de montaña , principalmente en el en Estados Unidos, era un cazador, trampero y explorador que vivía en las zonas vírgenes. Los hombres de montaña fueron muy comunes en las Montañas Rocosas de América del Norte a partir de 1810 y hasta la década de 1880 (con un pico de población en la década de 1840). Aproximadamente 3000 hombres de montaña recorrieron las montañas entre 1820 y 1840, el período de máxima recolección de pieles de castor. Si bien había muchos tramperos libres, la mayoría de los hombres de montaña eran empleados de las principales compañías del comercio de pieles. La vida de un hombre de compañía estaba casi militarizada. Los hombres tenían grupos desordenados, cazaban y trampeaban en brigadas y siempre informaban al jefe de la partida trampera, el «boosway», una bastardización del término francés bourgeoisie. Era el líder de la brigada y también el comerciante jefe.

Jugaron un papel decisivo en la apertura de las distintas rutas del Emigrante (luego ensanchadas hasta ser caminos carreteros) permitiendo que los estadounidenses del este fuesen a establecerse a los nuevos territorios del Lejano oeste con caravanas de carretas organizadas que viajaron por los caminos explorados y, en muchos casos, mejorados físicamente por esos hombres de montaña y las grandes compañías del comercio de pieles, senderos que originalmente sirvieron para las recuas de mulas que llevaban suministros y transportaban las pieles en el comercio por el interior continental cuando no se hacía a través de los ríos.

Esos hombres surgieron en medio de una expansión geográfica y económica natural impulsada por las ganancias lucrativas que propiciaba el comercio de pieles en Norteamérica. Ese comercio fue conocido a raíz de las distintas narraciones publicadas en 1806 a 1807 sobre la expedición de Lewis y Clark (1803-1806), y que condujo a que las Rocosas y el futuro territorio de Oregón (de propiedad disputada) floreciesen económicamente durante más de tres décadas. Al firmarse dos nuevos tratados internacionales, a principios de 1846 y principios de 1848,see a) Oregon boundary dispute —Britain and the U.S. settled the ownership of the Pacific Northwest and the northern territories along the current western Canadian border, andb) the 1848 treaty formally ending the Mexican-American War. que establecieron oficialmente que los nuevos territorios de la costa occidental pertenecían a los Estados Unidos y que estimularon la emigración, los días de los hombres de montaña que se ganaban bien la vida trampeando pieles habían ya casi terminado. Eso fue en parte debido a que la industria de la piel estaba decayendo por los cambios en la moda que redujeron la demanda y también por las sobrecapturas. Con el auge del comercio de la seda y el rápido colapso del comercio de la piel del castor norteamericano a fines de la década de 1830-década de 1840, muchos de los hombres de montaña aceptaron puestos de trabajo como guías del Ejército, guías de caravanas y de los colonos que atravesaban las tierras que ellos habían ayudado a abrir. Otros, como William Sublette, abrieron fuertes-puestos comerciales a lo largo de la ruta de Oregón para dar servicio al comercio de la piel remanente y a los colonos que se dirigían hacia el Oeste.

Historia

thumb|Recreación histórica de un mountain man vestido con buckskins. thumb|El Upper Green River Rendez vous Site, donde se celebraron varios de los rendez vous.

Después de una corta vida, la estadounidense Pacific Fur Company vendió en octubre de 1813 su puesto en Fort Astoria (actual Astoria, Oregón), un puesto de avanzada en la costa del Pacífico, a la Compañía del Noroeste (North West Company o NWC), una compañía peletera británica rival, pasando los británicos a controlar todo el comercio de pieles en el noroeste del Pacífico. Ese control siguió siendo ejercido después de la fusión de la NWC con la Compañía de la Bahía de Hudson (Hudson Bay Company o HBC) en 1821. Para evitar la competencia de los comerciantes de pieles estadounidenses, las empresas británicas adoptaron una política de destrucción de los recursos de piel al oeste de las Montañas Rocosas, en especial en las regiones superiores del río Snake, que fue rápidamente trampeado por ellos. Esto detuvo la expansión estadounidense en la región. Después de 1825 pocos tramperos americanos trabajaron al oeste de las Montañas Rocosas, y los pocos que lo hicieron, en general, no lograron que fuese rentable. Según el historiador Richard Mackie, esa política de la Compañía de la Bahía de Hudson obligó a los tramperos estadounidenses a permanecer en las Montañas Rocosas, lo que dio origen al término «hombres de montaña» (mountain men).

Donald Mackenzie, un comerciante de pieles escocés al servicio de la NWC había celebrado un rendezvous de tramperos (encuentro) en el valle del río Boise, en 1819. Un sistema similar de rendezvous fue más tarde instaurado por William Henry Ashley, dueño de la estadounidense Rocky Mountain Fur Company, a partir de 1825, cuyos representantes transportaban suministros a lugares predeterminados de las montañas en la primavera, participando en el comercio con los tramperos, y llevando en el otoño las pieles de regreso a las comunidades de los ríos Misuri y Misisipí. Ashley vendió en 1828 su negocio al equipo de Jackson y Sublette, aunque continuó obteniendo ingresos vendiendo a esa compañía sus suministros. Este sistema de rendezvous con tramperos continuó cuando otras compañías, en particular la American Fur Company, propiedad de John Jacob Astor, entraron en el negocio.

El rendezvous anual fue a menudo (1833 y 1835 a 1840) en Horse Creek, en el río Green, en un lugar llamado Daniel (Wyoming), cerca de la actual Pinedale (Wyoming), un sitio ahora protegido como Upper Green River Rendezvous Site. A mediados de la década de 1830, atraía a entre 450 a 500 hombres al año, prácticamente a todos los tramperos estadounidenses y los comerciantes que trabajan en las Montañas Rocosas, así como a numerosos nativos americanos. A finales de la década de 1830, la británica Compañía de la Bahía de Hudson (HBC), con sede en Canadá, instituyó una política agresiva con el fin de acabar con la competencia del comercio de pieles estadounidense. La expedición anual de la HBC al río Snake se transformó en una compañía comercial y a partir de 1834, sus hombres asistían al rendezvous estadounidense para comprar pieles a precios bajos. La HBC fue capaz de ofrecer productos manufacturados para comerciar a precios muy por debajo de los que las compañías estadounidenses podían ofrecer. Combinado con una disminución de la demanda y de las poblaciones de castor, hacia 1840 la HBC había destruido con eficacia el sistema estadounidense. El último rendezvous tuvo lugar en 1840. Durante esos mismos años, la moda en Europa se alejó de los anteriormente populares sombreros de castor; al mismo tiempo, el animal se había convertido en sobrecapturado. Después de lograr el monopolio estadounidense en 1830, Astor salió del negocio de las pieles antes de su declive.

En 1841 la American Fur Company y la Rocky Mountain Fur Company estaban en la ruina. Hacia 1846 solo unos 50 tramperos estadounidenses trabajaban todavía en la región del río Snake, en comparación con los 500 o 600 en 1826. Poco después de la victoria estratégica de la HBC, la ruta del río Snake fue utilizada por los emigrantes como la ruta de Oregón, lo que llevó una nueva forma de competencia. Los antiguos cazadores ganaban más dinero y más fácilmente como guías y cazadores de las partidas de emigrantes.

Un segundo centro de comercio de pieles y de trampeo creció en Taos, en lo que hoy es Nuevo México. Este comercio atrajo a numerosos francoestadounidenses desde la Luisiana y a algunos tramperos francocanadienses, además de a los angloamericanos. Algunos nuevos residentes mexicanos también se dedicaron al comercio del castor, ya que como ciudadanos mexicanos inicialmente tenían algunas ventajas legales. Los tramperos y comerciantes en el suroeste cubrían un territorio que era generalmente inaccesible para las grandes empresas de la piel. Incluía partes de los actuales estados de Nuevo México, Nevada, California y el centro y el sur de Utah. Después de la disminución de castores y del propio comercio de pieles, algunos emigrantes al Oeste comenzaron a utilizar la ruta Mormón, y de nuevo los antiguos tramperos encontraron trabajo como guías y cazadores para las partidas de viajeros.

Al firmarse dos nuevos tratados internacionales, a principios de 1846 y principios de 1848, que establecieron oficialmente que los nuevos territorios de la costa occidental pertenecían a los Estados Unidos y que estimularon la emigración, los días de los hombres de montaña que se ganaban bien la vida trampeando pieles habían ya casi terminado. Eso fue en parte debido a que la industria de la piel estaba decayendo por los cambios en la moda que redujeron la demanda y también por las sobrecapturas. Con el auge del comercio de la seda y el rápido colapso del comercio de la piel del castor norteamericano a finales de la década de 1830 y ya en la década de 1840, muchos de los hombres de montaña aceptaron puestos de trabajo como guías del Ejército, guías de caravanas y de los colonos que atravesaban las tierras que ellos habían ayudado a abrir. Otros, como William Sublette, abrieron fuertes-puestos comerciales a lo largo de la ruta de Oregón para dar servicio al comercio de la piel remanente y a los colonos que se dirigían hacia el Oeste.

Por casualidad, en el momento en que el comercio de la piel comenzó a derrumbarse en la década de 1840, muchos senderos que ya se habían explorado se convirtieron en caminos de herradura fiables, mejorados gradualmente hasta llegar a ser caminos capaces para el transporte de mercancías en carromatos, y eso permitió a los hombres de montaña que pudiesen contratarse como guías y exploradores, tanto del Ejército, como guías de caravanas y de los colonos que atravesaban las tierras que ellos habían ayudado a abrir. Al mismo tiempo, el gran empuje al Oeste a lo largo de la ruta de Oregón, de reciente apertura, comenzó con un hilo de colonos en 1841, luego un flujo constante en 1844–1846, y finalmente se convirtió en una riada cuando la migración mormona, altamente organizada, explotó el camino hacia el Gran Lago Salado descubierto por el hombre de montaña Jim Bridger en 1847-1848. La migración de nuevo iba a explotar en 1849 con los "The Forty-Niners" en respuesta al descubrimiento de oro en California en 1848. la doctrina del Destino Manifiesto había recibido un poderoso impulso en la primavera y el verano de 1846 con los tratados internacionales que dieron la propiedad de los territorios de la costa del Pacífico y el territorio de Oregón a los Estados Unidos.

Modo de vida

thumb|230px|The Greeting, de Alfred Jacob Miller.