Las guerras marcomanas fueron una serie de conflictos armados librados entre el Imperio romano y las tribus germanas y sármatas del norte.

El largo período, con intermitentes treguas, fue desde el 166 al 180 y se centró en la cuenca del Istrio (Danubio). El Imperio logró rechazar las incursiones bárbaras, que se consideran un preludio de las invasiones que sucederían en siglos posteriores.

Fuentes Fechar los eventos de las guerras marcomanas es difícil,Scheidel, 1990: 493-498 pues las fuentes son escasas, poco confiables y contradictorias entre sí, ofreciendo múltiples posibilidades sobre cómo ocurrieron los hechos. Esto no podrá resolverse hasta que nuevos hallazgos aporten información esclarecedora.

Lo que se sabe de esta guerra viene de la obra de Dion Casio, las biografías de la Historia Augusta y las imágenes de la columna de Marco Aurelio en la plaza Colonna. Se les suman evidencias numismáticas y epigráficas. Sobre la primera fuente, es muy fragmentaria, omisiones, fuentes desconfiables y partidismo, lo que se suma al hecho de ser epítomes de Juan Xifilino y Juan Tzetzes y no la obra original. De la segunda, muy detallada, parecer haber sido escrita entre fines del o comienzos del siguiente y se basa en fuentes de primera mano como Mario Máximo. De la tercera, depende de interpretar la iconografía de cien imágenes individuales, describiendo eventos a partir de 172 o 174 y donde solo aparece el emperador con sus tropas. Solo uniendo estas fuentes más estudios de monedas y epígrafes se puede llegar a un conocimiento moderadamente válido.

Antecedentes Situación previa A finales del reinado de Antonino Pío el Imperio estaba en paz y en el clímax de su poder, probablemente por las victorias de Trajano y la hábil administración de Adriano.García, 2005: 14-15 (en Marco Aurelio Meditaciones) Con una sola carta logró convencer al rey de Partia, Vologases III, de no intentar invadir Armenia.HA Antonino 9.6 También se negó a devolverle su trono real, que había sido capturado por Trajano.HA Antonino 9.7 Sin embargo, al final de su vida se quejaba del comportamiento de ciertos reyes clientes,HA Antonino 12.7 posiblemente los ubicados en sus fronteras orientales.

thumb|250px|izquierda|Batalla entre romanos y germanos en el Sarcófago de Portonaccio recogiendo imágenes de las campañas de 172-175. El viejo emperador murió en 161 y fue sucedido por un joven Marco Aurelio, quien solo aceptó el trono y co-gobernaba con Lucio Vero, a quien comprometió con su propia hija, Lucila. Así, el Imperio tuvo dos emperadores que cogobernaron como iguales.

Aprovechando el desorden natural por la sucesión, el nuevo rey parto, Vologases IV, invadió Armenia e instaló a Pacoro, un miembro de su dinastía. Al mismo tiempo, los pictos atacaron el muro de Adriano en Britania y los catos incursionaron en Germania Superior, Recia y Campos Decumanos, posiblemente en 161-162. Marco Aurelio envió a Sexto Calpurnio Agrícola y a Cayo Aufidio Victorino contra pictos y catos respectivamente. Victorino sirvió como gobernador de Superior hasta el 166 aproximadamente y logró rechazar la invasión.Frontón 1.3.2 El ataque de los pictos llevó a retirada de Caledonia por Marco Aurelio hacia 167, al parecer porque ya había iniciado una política de priorizar la pacificación de las tierras al norte del Danubio. En cambio, los ataques en Recia significaron la destrucción de las bases de auxiliares Abusina (actual Eining, Neustadt an der Donau), Ventonia (Pfünz, Walting) y otra de nombre desconocido (Böhming, Kipfenberg). Suerte distinta corrió Augusta Vindelicorum (Augsburgo), cuya guarnición resistió encabezada por el gobernador Desticio Severo.Rodríguez, 2020

Para encargarse del enemigo principal, el emperador envió a Lucio Vero mientras él mismo seguía en Roma atendiendo el gobierno y encargándose de la logística para el ejército en campaña en el Oriente. Tres de las trece legiones del Danubio fueron enviadas a la guerra oriental, debilitando las fronteras.

En 166 Lucio Vero volvió victorioso y fue premiado por el Senado con un triunfo, pero por exigencia del victorioso Marco Aurelio lo acompañó como su igual en el desfile. Sin embargo, mientras aún seguían las operaciones contra Partia, estalló un nuevo conflicto, esta vez con las tribus germanas. Esta guerra había logrado ser aplazada por los hábiles diplomáticos que Roma tenía en la frontera, impidiendo así que el Imperio tuviera que luchar en dos frentes justo en un momento en que, además, la capital imperial sufría de hambrunas. Marco Aurelio dio un discurso ante el Senado anunciando que para esta nueva guerra se necesitarían a ambos emperadores.

Peste

thumb|250px|derecha|Sextercio de Marco Aurelio de fecha indeterminada entre 161 y 180, en cuyo reverso aparece un trofeo con un bárbaro rendido a sus pies y la expresión Germania capta, indicando la victoria romana sobre los germanos. Para empeorar la situación, estalló una peste que produjo tal mortandad que en la capital las pilas de cadáveres debían retirarse en carros y se prohibió enterrarlos dentro de los límites de la ciudad. Muchos miles murieron, incluyendo muchos nobles prominentes a los que los césares hicieron construir estatuas. Para los más pobres, se pagó con dinero público las exequias fúnebres. Se desconoce cuál fue la enfermedad causante de dicha mortandad, pero se cree que posiblemente fuera viruela,Littman, 1973: 245-252 después de analizar los relatos de Galeno de Pérgamo, quien la enfrentó en un campamento militar de Aquilea durante el invierno de 168, cuando las tropas volvían de Oriente.Galeno 19.18 (Singer, 1997: 8); Galeno 3.3 (Boudon-Millot, 2007)

La crisis fue tal, que durante el conflicto, para cubrir las plazas el emperador tuvo que reclutar y entrenar esclavos (como en la segunda guerra púnica), gladiadores y bandidos de Dardania y Dalmacia, o contratar germanos como auxiliares para enfrentar a otros germanos.

Los germanos Al otro lado de la frontera, en Germania Magna, la migración desde Escandinavia y el Báltico de los godos, sármatas, alanos y vándalos hacia el mar Negro ejercían una enorme presión sobre las tribus fronterizas,Ruffolo, 2004: 84 quizás por sobrepoblación o cambio climático. Era un efecto dominó en que estos pueblos expulsaban hacia el oeste y sur a otros, los que a su vez expulsaban a otros y así hasta arrinconar contra el Imperio, forzándolos a intentar invadirlo.Pacheco, 2006 Quizás, las incursiones fueron una prueba de la fuerza de las defensas y determinación romanas o en el imaginario germano seguía vivo el sueño de una Germania unida de Arminio.

Estas fronteras habían permanecido en paz desde comienzos del reinado de Trajano, quien creó la provincia de Dacia como un bastión «transdanubiano» desde donde amenazar a las tribus, solamente los sármatas roxolanos y yázigas habían hecho problemas, forzando a Adriano a abandonar las tierras de los primeros.

El crecimiento demográfico de la región solo hacia aumentar la presión sobre las fronteras imperiales, si a comienzos del los germanos no podían ser más de uno o dos millones de personas, poco antes de empezar las grandes migraciones alcanzarían los tres, y en el pasaron los cuatro.Jones, 1998: 9, nota 4 La situación era inmejorable para los atacantes, gran parte de las fuerzas imperiales estaban en el este y habían sufrido graves pérdidas por la guerra y la peste.

Las fuentes indican que el hierro era escaso entre los germanos, así que la mayoría iban armados solo lanzas y cachiporras, la única protección solía ser un escudo y las cotas de malla o cascos eran muy raros.

Defensas romanas Los limes del norte estaban defendidos por la legio XXX Ulpia Victrix (en Castra Vetera), la I Minervia (Bonna), la XXII Primigenia (Mogontiacum), la VIII Augusta (Argentoratum), la III Italica (Castra Regina), la II Italica (Lauriacum, la X Gemina (Vindobonna), la XIV Gemina (Carnuntum), la I Adiutrix (Brigetio), la II Adiutrix (Aquincum), la IV Flavia Felix (Singidunum), la VII Claudia (Virminacium), la XIII Gemina (Apulum), la V Macedonica (Potaissa), la I Italica (Novae) y XI Claudia (Durostorum).

Primer conflicto (166-175) Primeros ataques En 166-167, aprovechando que la guarnición de Brigetio (Komárom), la II Adiutrix, aún no volvía de Oriente, por ese sector una hueste de 6.000 osis y longobardos invadió Panonia Superior pero fueron cazados por la caballería del oficial Marco Macrinio Avito Catonio VíndexKulikowski, 2016: 52, 55; Nony, 2005: 189 y la infantería (vexillatio de la Legio I Adiutrix) de un oficial llamado Cándido hasta aniquilarlos cerca de la actual Káloz (Fejér). Debido a esto, once tribus germanas, encabezadas por el rey marcomano Ballomar, iniciaron negociaciones con Marco Jalio Baso Fabio Valeriano, gobernador de Panonia Superior.

También, mientras nuevos incursores Recia y desde ahí Nórico, en el verano de 167 yázigas, costobocos y dacios libres atacaron las ricas minas áureas de Alburnus Maior (Roșia Montană). Los mineros huyeron, pero el gobernador Calpurnio Agrícola con un contingente de las legiones V Macedonica y XIII Gémina logró defenderlas con éxito, aunque los bárbaros permanecieron algún tiempo saqueando la provincia.

Gran invasión thumb|300px|Invasión germana del 170. Los movimientos bárbaros (en verde) entran en territorio romano (rosado), mientras los romanos (rojo) lanzan incursiones contra los yázigas. Una gran fuerza de marcomanos, victúfalos y cuadosMarcelino 29.6.1 cruzaron el Rin e intentaron llegar a Italia según Dion Casio, aunque eruditos cuestionan que siguieran tal ruta porque esos pueblos vivían en la zona danubiana. Los bárbaros animaron a otras tribus a unírseles y amenazaron con atacar Italia si no los dejaban asentarse pacíficamente. El prefecto del Pretorio, Tito Furio Victorino, fue vencido y muerto y su ejército destruido. No se sabe si en una batalla campal o una emboscada. Al parecer, el prefecto marchaba con un ejército imberbe y heterogéneo formado por pretorianos, milicias urbanas de Roma y marineros de Rávena y Miseno. Luciano de Samósata dice que murieron 20.000 soldados en este combate,Luciano 48 y tal desastre supondría que un gran ejército de germanos entró en Italia.

Sin embargo, como no hay más evidencia de otros autores antiguos, epigráfica o numismática, algunos creen que el combate que menciona Luciano es parte de una sátira sobre el taumaturgo Alejandro de Abonutico. Según Luciano, Alejandro hizo de pitoniso para el emperador gracias a la influencia de Publio Mumio Sisenna Rutiliano, gobernador de Asia. Predijo una gran victoria si arrojaban dos leones vivos, perfumes y ricas ofrendas al Danubio. Después de seguir su consejo vino el desastre, pero Alejandro se defendió recordando lo sucedido a Creso con el oráculo de Delfos: le hizo un anuncio similar y el rey de Lidia fue a enfrentar a Ciro II de Persia, siendo vencido. El oráculo dijo que predijo una victoria pero no de quién.

Atravesaron los Alpes julianos y entraron en la península itálica, asediando Aquileia (Aquilea) y saqueando Opitergium (Oderzo). Aquileia resultó tener defensas demasiado fuertes para el ejército bárbaro, inexperto en la guerra de asedios, tanto que no pudo vencer a las milicias reclutadas apresuradamente para defenderla porque la ciudad no tenía guarnición permanente; fue posiblemente en estos momentos que el rey cuado murió. Ante el temor por la invasión, Marco Aurelio hizo celebrar ceremonias religiosas para purificar Roma. Victorino fue sucedido en su cargo por Marco Bassaeo Rufo, antiguo gobernador de Egipto, quien destacaría en las expediciones contra germanos y sármatas, y que, posiblemente, trajo una vexillatio de la II Traiana a la capital.