thumb|Portada de la primera edición del Quijote (1605), probablemente la primera novela moderna.

La novela (del italiano novella) es una obra literaria en la que se narra una acción fingida en su totalidad o en parte, y cuyo fin es causar placer estético a los lectores con la descripción, pintura de sucesos o lances interesantes, así como de personajes, pasiones y costumbres, que en muchos casos sirven de insumos de la propia reflexión o introspección. La vigésima tercera edición del Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española la define de manera más general como una «obra literaria narrativa de cierta extensión» y como un «género literario narrativo que, con precedente en la Antigüedad grecolatina, se desarrolla a partir de la Edad Moderna». La novela se distingue por su carácter abierto y su capacidad para contener elementos diversos en un relato complejo. Este carácter abierto ofrece al autor una gran libertad para integrar personajes, introducir historias cruzadas o subordinadas unas a otras, presentar hechos en un orden distinto a aquel en el que se produjeron o incluir en el relato textos de distinta naturaleza: cartas, documentos administrativos, leyendas, poemas, etc. Todo ello da a la novela mayor complejidad que la que presentan los demás subgéneros narrativos.

Características Las características que permiten diferenciar una novela de otro género literario son las siguientes:

Narra hechos reales o ficticios. Predomina la narración, aunque incluye: descripción, diálogo, monólogo interior o epístola. Describe mucho el ambiente donde se desarrolla la narrativa. La novela se escribe en forma de prosa. Cuida la estética de las palabras. El desarrollo de personajes es más profundo que en un cuento o un relato. Una narrativa extensa: las novelas tienen, generalmente, entre 50 000 y 200 000 palabras, o de 150 a 1200 páginas o más.

Aquí radica la diferencia con el cuento y el relato. Existe una zona difusa entre cuento y novela que no es posible separar en forma tajante. A veces se utiliza el término nouvelle o novela corta para designar los textos que parecen demasiado cortos para ser novela y demasiado largos para ser cuento; pero esto no significa que haya un tercer género (por el contrario, duplicaría el problema porque entonces habría dos límites para definir en lugar de uno).

Finalidad

Dependiendo del objeto de la narración puede tener dos fines muy específicos

Difundir las vivencias, inquietudes y las ideas del autor con la finalidad de influir de alguna manera en la sociedad a la cual va dirigida. Difundir costumbres, forma de vida y las aspiraciones de un grupo social determinado.

Elementos esenciales La acción: Es la narrativa de los acontecimientos que suceden en la historia: El planteamiento: Es la parte inicial de la narrativa donde se anuncia el tema e inicia el desarrollo de los conflictos o presenta a los personajes con sus características físicas y psicológicas. Además, describe el ambiente. El nudo: Es la parte central de la narrativa donde se enlazan los conflictos o acciones para alcanzar un punto máximo. El desenlace: Esta es considerada como la parte final, debido a que los conflictos o acciones de la narrativa después de haber alcanzado un punto máximo desencadenan acciones que pueden ser feliz o infeliz, lo que dependerá del objeto planteado en la narrativa. Los personajes: son los que desarrollan la acción: Los personajes principales: Son los protagonistas, los que conducen las acciones, y la narrativa se desenvolverá alrededor de los mismos. Los personajes secundarios: Son los que apuntalan la historia de los personajes principales con sus propias historias. Los personajes de relleno, fugaces o terciarios: Son todos aquellos que aparecen en la narrativa con una función poco importante, y desaparecen. El ambiente: Es el lugar donde se mueven los personajes. Estos pueden ser: Físico: Todos los elementos que componen la escena, por ejemplo: casa, río, ciudad. Social: Creencias, formas de vidas, pensamientos de una época o de una sociedad. Emocional: Presentan los estados de ánimo, las angustias, los sentimientos que rodean a los personajes.

Forma expresiva La narración: Esta forma de expresión es predominante en la novela donde esta puede ser: Narración en primera persona: Cuando el personaje narra su propia historia (el protagonista es el narrador). Narración en tercera persona: El narrador cuenta el relato (narrador omnisciente). La descripción: Es una expresión utilizada para describir los aspectos físicos y psicológicos de los personajes. El diálogo: Forma de expresión para que los personajes se comuniquen entre sí. Se refleja el lenguaje propio de quienes hablan de acuerdo con su edad, sexo, educación, nivel social y emotivo. El monólogo (conversación interior): Es una forma de expresión que consiste en mostrar lo que el personaje piensa y que no dice. Meditaciones silenciosas del personaje. La epístola: Esta expresión es poco utilizada, y consiste en narrar los acontecimientos a través de una carta que se escriben los personajes entre sí.

Tipología La novela es el reino de la libertad de contenido y de forma. Es un género proteico que presenta a lo largo de la historia múltiples formas y puntos de vista.

Para clasificar este género, ha de tenerse en cuenta que existen diversos criterios empleados por las distintas tipologías propuestas:

Por el tono que mantiene la obra, se habla de: novela satírica novela humorística novela didáctica novela lírica Por la forma: autobiográfica novela epistolar dialogada novela ligera novela corta o novella novela polifónica novela de aprendizaje o Bildungsroman metanovela Según el público al que llegue o el modo de distribución, se habla de: novela trivial superventas o best seller novela por entregas o novela folletinesca Atendiendo a su contenido, las novelas pueden ser: novela de aventuras novela bélica novela bizantina novela caballeresca libros de caballerías ciencia ficción

thumb|El faro del fin del mundo es una de las novelas de Julio Verne, considerado el padre de la ciencia ficción.

cortesana costumbrista o de costumbres: describe el ambiente en que se mueven y las formas de vida cotidiana de un grupo social concreto: costumbres, personajes típicos. Dentro de este tipo de novela, según el estilo, se dio lugar al realismo y al naturalismo. Es un género típico del , con autores como Balzac y Zola en Francia; Dickens en Inglaterra; Gógol y Turguénev en Rusia; y en España: Fernán Caballero, F. Trigo, Pardo Bazán, Pereda o Blasco Ibáñez. de espías y suspense fantástica ficción criminal gótica histórica de misterio morisca negra pastoril picaresca policíaca rosa sentimental social: disminuye en lo posible la descripción de vidas individuales, sustituyéndolas por una colectividad, pues no importa el ser humano en sí, sino como parte de un grupo o clase social. Su actitud es crítica, con afán de denunciar situaciones, ambientes y modos de vida de un grupo. Fue cultivada en España en los años 1950: novela social española de terror novela del oeste o westerns

Hay que añadir a esta lista otras tipologías que toman como criterio el estilo de la obra y entonces se habla de:

realista novela naturalista existencial Roman courtois

O, si se consideran sus argumentos, puede hablarse de: psicológica novela de tesis: Es la que da más importancia a las intenciones del autor, generalmente ideológicas, que a la narración. Muy cultivada en el , especialmente por Fernán Caballero y el Padre Coloma novela testimonio

Desde finales del periodo victoriano hasta la actualidad, algunas de estas variedades se han convertido en auténticos subgéneros (ciencia ficción, novela rosa) muy populares, aunque a menudo ignorados por los críticos y los académicos; en tiempos recientes, las mejores novelas de ciertos subgéneros han empezado a ser reconocidas como literatura sería.

Historia

La novela es el más tardío de todos los géneros literarios. Aunque tiene precedentes en la Edad Antigua, no logró implantarse sino hasta la Edad Media.

Precedentes Existe toda una tradición de largos relatos narrativos en verso, propios de tradiciones orales, como la sumeria (Epopeya de Gilgamesh) y la hindú (Ramaiana y Majabhárata).

Estos relatos épicos en verso se dieron igualmente en Grecia (Homero) y Roma (Virgilio). Es aquí donde se encuentran las primeras ficciones en prosa, tanto en su modalidad satírica (con El Satiricón de Petronio, las increíbles historias de Luciano de Samosata y la obra protopicaresca de Apuleyo El Asno de Oro). Dos géneros aparecen en la época helenística que se retomarían en el Renacimiento y están en el origen de la novela moderna: la novela bizantina (Heliodoro de Émesa) y la novela pastoril (Dafnis y Cloe, de Longo).

Edad Media thumb|200px|Los peregrinos entreteniéndose con cuentos; grabado en madera de la edición de Caxton, 1486, de Los cuentos de Canterbury de Chaucer.

La Novela de Genji (Genji Monogatari), de Murasaki Shikibu, es una obra clásica de la literatura japonesa y está considerada como una de las novelas más antiguas de la historia.

En Occidente, en los siglos y , surgieron los romances, que eran largas narraciones de ficción en verso, que se llamaron así por estar escritos en lengua romance. Se dedicaron especialmente a temas histórico-legendarios, en torno a personajes como el Cid o el ciclo artúrico.

En el , el mallorquín Ramon Llull escribe las primeras novelas modernas occidentales: Blanquerna y Félix o libro de las maravillas, así como otros relatos breves en prosa como el Libro de las bestias.

En los siglos y surgieron los primeros romances en prosa: largas narraciones sobre los mismos temas caballerescos, solo que evitando el verso rimado. Aquí se encuentra el origen de los libros de caballerías. En China se escriben dos de las cuatro novelas clásicas chinas, el Romance de los Tres Reinos (1330) de Luo Guanzhong y la primera versión de A la orilla del agua de Shi Nai'an.

Junto a los libros de caballerías, surgieron en el las colecciones de cuentos, que tienen en Boccaccio y Chaucer sus más destacados representantes. Solían recurrir al artificio de la "historia dentro de la historia": no son así los autores, sino sus personajes, los que relatan los cuentos. Así, en El Decamerón, un grupo de florentinos huye de la peste y se entretienen unos a otros narrando historias de todo tipo; en los Cuentos de Canterbury, son unos peregrinos que van a Canterbury a visitar la tumba de Tomás Becket y cada uno escoge cuentos que se relacionan con su estado o su carácter. Así los nobles cuentan historias más "románticas", mientras que los de clase inferior prefieren historias de la vida cotidiana. De esta forma, los verdaderos autores, Chaucer y Boccaccio, justificaban estas historias de trampas y travesuras, de amores ilícitos e inteligentes intrigas en las que se reía de profesiones respetables o de los habitantes de otra ciudad.

A finales del surge en España la novela sentimental, como última derivación de las convencionales teorías provenzales del amor cortés. La obra fundamental del género fue la Cárcel de amor (1492) de Diego de San Pedro.García López, J.

El cambio de un siglo a otro estuvo dominado por los libros de caballerías. En Valencia, este tipo de prosa novelesca se difundió al idioma valenciano, con obras como Tirante el Blanco "Tirant lo Blanc" de Joanot Martorell (1460-1464) o la novela anónima Curial e Güelfa (mediados del ). La obra más representativa del género fue el Amadís de Gaula (1508). Este género siguió cultivándose el siglo siguiente, con dos ciclos de novelas: los Amadises y los Palmerines.

Edad Moderna

La difusión de la imprenta incrementó la comercialización de las novelas y los romances, aunque los libros impresos eran caros. La alfabetización fue más rápida en cuanto a la lectura que en cuanto a la escritura.